Kheled-Dreng y La Sombra del Este

Allí, su primo Gimli había fundado un nuevo reino. Y ese reino llegó a ser bajo el mandato de ambos primos el más glorioso reino enano de la Tierra Media. Fróin se convirtió en el rey de Aglarond cuando su primo Gimli decidió marchar junto a Legolas a las Tierras Imperecederas

Egerthalion regresó al Bosque Negro, que tras la guerra se conocería como el Gran Bosque Verde. Pues la sombra al fin había desaparecido. El Rey Thranduil seguiría gobernando la zona norte del bosque, y el sur seria regido por Celeborn, esposo de Galadriel.

Así nació el reino elfo de Lórien Oriental. Y entre ambos reinos habitaron los Beórnidas y los hombres del bosque que aún Vivian tras la guerra. El elfo vivió un tiempo en ambos reinos, sin embargo la pena por la pérdida de su hermana y Feigronthar pesaba demasiado en su corazón. Nunca se perdonó no haberles dejado disfrutar de su amor libremente. Unos años después cruzaría la Tierra Media hasta Mithlond y tomaría un barco en los Puertos Grises hacía Valinor, para nunca regresar.

Cuentan las leyendas, que el Rey Thorin Yelmo de Piedra tuvo un hijo, y en él se reencarno el espíritu de Durin nuevamente. Su abuelo Dáin supuestamente había profetizado el nacimiento de su nieto durante la Batalla de los Cinco Ejércitos. Y según dicen la profecía se cumplió.

El Rey Durin VII sucedió a su padre Thorin como Rey Bajo la Montaña. Y portando el yelmo de Kheled-Dreng se cuenta que recuperó el reino olvidado de Moria de manos de los orcos. Pues el Daño de Durin había perecido en su lucha frente a Gandalf el Gris. Se cuenta que dicho yelmo se convirtió en la corona que portó Durin y todos sus descendientes como reyes del renacido reino enano de Khazad-Dûm. Entre los enanos aún se cuenta la historia de cómo un hombre llevó la esperanza de todo su pueblo y de todo su reino hasta sus puertas. Los más exagerados cuentan que el mithril volvió a fluir como ríos de las minas, pero nadie sabe si es cierto.

Y también cuentan las leyendas que, Egerthalion, en secreto, enterró al heroico Feigronthar junto a su hermana Umhiril en la colina de Eryn Dolen. Uniendo en muerte lo que jamás pudo unirse en vida por su sobreprotección y egoísmo. La tumba siempre está cubierta de flores que nunca se marchitan. Y solo la reina Derewyn, el rey Fróin y el rey Thranduil saben encontrarla.

Lo que nadie sabía es lo cierto que sería el reencuentro entre los amados. Pues el mismísimo Eru Ilúvatar se conmovió con la historia de Feigronthar y Umhiril y curó el alma del muchacho del mal de Morgul, evitando que se desvaneciera en la sombra. Tras ello ordenó al Vala Mandos, que permitiera que el alma de Feigronthar permaneciera por siempre en sus estancias como recompensa por su valía.

Y así fue. Y en las Estancias de Mandos se reencontraron con dicha Umhiril y Feigronthar. Los dos juntos vivirían en paz su amor eterno hasta el fin de los tiempos.