La búsqueda del Silmaril

La Búsqueda del Silmaril fue la empresa emprendida por Beren Erchamion para recuperar un Silmaril de la Corona de Hierro de Morgoth durante la Primera Edad. Este fue el precio que Thingol, rey de Doriath, impuso a Beren a cambio de la mano Lúthien su hija en matrimonio. En la Búsqueda, Beren contó con la ayuda de la propia Lúthien, del rey Finrod Felagund de Nargothrond, de Edrahil y de Huan, el sabueso, de Valinor.

La Búsqueda quedó inmortalizada en la epopeya poética élfica, la Balada de Leithian, y también se narra en el capítulo XIX de la Quenta Silmarillion. Además, la Búsqueda, así como su concepción y evolución por parte del autor J. R. R. Tolkien, se detalla en el libro *Beren y Lúthien* (2017), y una de sus primeras versiones aparece en *El libro de los cuentos perdidos* bajo el título *El cuento de Tinúviel*.

Historia

La llegada de Beren a Doriath

Lúthien, de Ted Nasmith
Lúthien, de Ted Nasmith

En el año 464 de la Primera Edad, a mediados del verano, Beren, hijo de Barahir, llegó a Doriath y se topó con Lúthien —hija de Thingol, rey de Doriath, y de Melian la Maia— bailando en los bosques de Neldoreth. Allí, un hechizo de mudez se apoderó de Beren debido a la gran belleza de Lúthien, y pasó mucho tiempo vagando por Doriath en su búsqueda. A principios de la primavera del año 465 de la Primera Edad, Beren se dirigió a ella llamándola Tinúviel, y el destino de aquel Hombre y aquella doncella élfica quedó sellado, y los dos se enamoraron. Pero Daeron, el juglar, informó de ello a Thingol, y Beren fue llevado ante el rey en Menegroth. Ante la corte de Thingol, Beren declaró su amor por Lúthien, y, enfurecido, Thingol le impuso una tarea que consideraba imposible: recuperar un Silmaril de la Corona de Hierro de Morgoth. Solo entonces permitiría que Beren tomara a Lúthien como su esposa.

Comienza la búsqueda

Tras abandonar Doriath y emprender en serio su búsqueda, Beren viajó a Nargothrond en busca de la ayuda de Finrod Felagund, quien en otro tiempo había jurado a Barahir que acudiría en ayuda de sus parientes en caso de necesidad. Al conocer la difícil situación de Beren, Finrod se desanimó, pues percibió que el Juramento de Fëanor estaba en marcha. Acompañados de diez compañeros, Beren y Finrod partieron hacia Angband. Gracias a los poderes del señor élfico, se disfrazaron de Orcos. Sin embargo, al pasar por Tol-In-Gaurhoth, la compañía fue capturada por Sauron. Así tuvo lugar el famoso duelo entre Finrod y Sauron. Ambos se enfrentaron en cantos de poder, pero, al final, Sauron se impuso y, tras despojarlos de sus disfraces, los mantuvo prisioneros en Tol-In-Gaurhoth. Pero, al ser incapaz de discernir sus identidades o su propósito, envió licántropos para que los devoraran uno a uno, hasta que solo quedaron Finrod y Beren. Cuando el lobo vino a por Beren, Finrod empleó todo su poder, rompió sus ataduras y lo mató con sus propias manos, pero, ay, a costa de su propia vida. Así terminó la vida de Finrod Felagund, el más bello de todos los Noldor, cumpliendo al fin su juramento a Barahir. Durante su cautiverio, una oscuridad se apoderó del corazón de Lúthien, quien supo por Melian que Beren estaba prisionero de Sauron. Lúthien decidió ir a liberarlo, pero Thingol se lo prohibió y ordenó que la mantuvieran custodiada en una casa construida para ella. Sin embargo, valiéndose de su magia, tejió una capa encantada y escapó de Doriath.

La prueba de Beren, de Anke Eißmann
La prueba de Beren, de Anke Eißmann

Lúthien conoce a Huan

En su viaje, Lúthien se encontró con Huan, el sabueso de los Valar, quien la llevó ante sus amos, Celegorm y Curufin, dos de los Hijos de Fëanor. Estos se quedaron maravillados al verla y fingieron amistad con ella. Y Lúthien se alegró. Pero, mediante una traición, fue tomada prisionera. Celegorm pretendía tomar a Lúthien como esposa y, con ese fin, envió emisarios a Thingol. Pues, mediante una alianza con Doriath, Celegorm planeaba convertirse en el más poderoso de los príncipes de los Noldor; deseaba unir a todos los Elfos de la Tierra Media bajo un mismo estandarte antes de lanzar un asalto contra Angband con la esperanza de recuperar los Silmarils. Pero Huan se compadeció de Lúthien, con quien había entablado una amistad. Así, por primera vez, Huan habló, le dio consejo y la liberó de su cautiverio. Se la llevó a toda velocidad, y los dos llegaron por fin a Tol-In-Gaurhoth.

Sauron derrotado

Sauron estaba al tanto de ellos y sonrió, pues sabía que le esperaba una gran recompensa por la captura de la hija de Melian. Así que envió lobos, entre ellos al padre de los licántropos, Draugluin, a la puerta, pero Huan los mató a todos. Entonces Sauron recordó el destino de Huan, predicho hacía mucho tiempo en Valinor: que sería asesinado por el lobo más poderoso que jamás hubiera pisado la tierra. Y Sauron, en su presunción, imaginó que él mismo podría ser quien acabara con Huan. Así que adoptó la forma de un lobo terrible, y tanto Lúthien como Huan se acobardaron ante él. Pero, mientras Sauron avanzaba, por el poder de Lúthien, se vio afectado por un hechizo cegador de cansancio, y Huan lo agarró por el cuello. Lúthien le exigió que cediera el dominio de la torre, so pena de que Huan destruyera su forma mortal. Sauron cedió y huyó bajo la forma de un terrible vampiro. Tras arrasar la fortaleza y liberar a muchos de su cautiverio, Lúthien encontró a Beren y lo curó. Unidos una vez más, enterraron el cuerpo de Finrod y partieron de aquel lugar, y Huan volvió al servicio de Celegorm.

La muerte de Finrod Felagund, de Anke Eißmann
La muerte de Finrod Felagund, de Anke Eißmann

Viaje a Angband

Cerca de Doriath, fueron emboscados por Celegorm y Curufin, que conocían las intenciones de Beren de arrebatarle un Silmaril a Morgoth. Curufin se abalanzó sobre Lúthien, pero Beren saltó a su silla de montar y todos cayeron al suelo. En ese momento, Huan abandonó a los dos hijos de Fëanor y, con la ayuda del sabueso, Beren los derrotó. Humillado, Curufin disparó una flecha contra Lúthien, pero Beren se interpuso ante ella y fue alcanzado. Huan persiguió a los hermanos, que huyeron, y regresó con hierbas para ayudar a Lúthien a curar a Beren. Regresaron a las fronteras de Doriath, donde Beren dejó a Lúthien durmiendo, al cuidado de Huan, y continuó su búsqueda. Sin embargo, Lúthien lo encontró cantando la Canción de la Partida en las fronteras de Anfauglith. Beren intentó disuadir a Lúthien de continuar la Búsqueda con él, pero Huan intervino por segunda vez, advirtiendo que sus destinos estaban ahora entrelazados, lo quisiera Beren o no. Y Beren lo aceptó. Entonces, gracias a los poderes de Lúthien, los dos se disfrazaron de Draugluin y de Thuringwethil, la mensajera de Sauron con aspecto de murciélago. Juntos, atravesaron peligros incalculables y, en el año 466 de la Primera Edad, llegaron por fin a la Puerta de Angband.

En Angband

Custodiando las puertas se encontraba una criatura de la que aún no había llegado noticia alguna a los Noldor: el hombre lobo Carcharoth. Y él les negó la entrada y les ordenó que se detuvieran. De repente, un poder, descendiente de una raza divina, se apoderó de Lúthien, y, arrojando a un lado sus vestiduras, se erigió, radiante y terrible. Al levantar la mano, ordenó a Carcharoth que durmiera, y este cayó abatido. Entonces, Beren y Lúthien cruzaron el umbral de Angband, descendieron por las Escaleras serpenteantes y, juntos, llevaron a cabo la hazaña más grandiosa que jamás se haya atrevido a realizar ningún Elfo ni Hombre. Pues llegaron hasta el trono del propio Morgoth, en su sala más recóndita, que estaba llena de fuego y horror. Sin embargo, Lúthien no se dejó intimidar por Morgoth y comenzó a bailar y a cantar para él a la manera de un juglar. Su canto era de tal encanto y poder que toda su corte cayó en un sueño profundo. Los Silmarils de la Corona de Hierro se encendieron de repente, y la carga de las joyas resultó demasiado incluso para la voluntad de Morgoth, pues este se sintió adormilado. Entonces Lúthien se elevó en el aire y arrojó su capa ante sus ojos, sumiéndolo en un sueño de Oscuridad. Y Morgoth cayó en un sueño inconsciente.

«Lúthien Escapes Upon Huan» (1998), de Ted Nasmith
«Lúthien Escapes Upon Huan» (1998), de Ted Nasmith

Entonces Beren desenvainó su cuchillo y cortó un Silmaril de la corona de Morgoth. No le quemó. A Beren se le ocurrió entonces ir más allá de su voto y recuperar no uno, sino los tres Silmarils de Angband. Pero ese no era su destino, pues el cuchillo se rompió y un fragmento alcanzó el rostro de Morgoth. Él y su corte se agitaron. Al darse cuenta del peligro inminente, un terror desconocido se apoderó de Lúthien y Beren, y huyeron, descuidados y sin disfraz. Al llegar a la superficie, Carcharoth les tendió una emboscada. Beren alzó el Silmaril ante el lobo, pero Carcharoth lo deseaba y le arrancó de un mordisco la mano derecha a Beren. La joya abrasó las entrañas del lobo, y Carcharoth huyó, sumido en un dolor agonizante. En su locura, atravesó la Cintura de Melian y entró en Doriath, pues el destino y el poder del Silmaril lo impulsaban.

Regreso a Doriath

Con la ayuda de Thorondor, Lúthien y Beren escaparon del alcance de Morgoth y llegaron a las fronteras exteriores de Doriath. Allí, Lúthien volvió a cuidar de Beren hasta que recuperó la salud. Tras permanecer allí un tiempo, regresaron a Doriath en la primavera del año 466 de la Primera Edad, y Thingol se maravilló al ver a Beren con vida. Entonces, Beren y Lúthien contaron su historia y revelaron que Beren aún conservaba un Silmaril en la mano. La corte de Menegroth quedó asombrada; el ánimo de Thingol se suavizó, y comprendió que ningún poder del mundo podría contrarrestar el destino de Beren y Lúthien. Y, por fin, le cedió a Lúthien, y los dos se casaron ante el trono de Thingol.

La búsqueda llevada a cabo por Anke Eißmann
La búsqueda llevada a cabo por Anke Eißmann

Carcharoth llega a Doriath

Así pues, puede que reinara la paz y la alegría en Doriath, pero Carcharoth fue descubierto, y se envió una partida de caza compuesta por Thingol, Beren, Beleg Cúthalion, Mablung y Huan para matar a la bestia. Durante la caza, Thingol estuvo a punto de morir, pero Beren lo salvó, a costa de sufrir una herida mortal. Huan mató entonces a Carcharoth, pero él mismo resultó herido de muerte. Acercándose a Beren, Huan habló por tercera y última vez, despidiéndose de él. Allí murió Huan, el sabueso de los Valar.
El Silmaril fue extraído de la carne quemada de Carcharoth, y Beren se lo entregó por fin a Thingol, diciendo: «Ahora la Búsqueda ha concluido». Lúthien le pidió a Beren que la esperara más allá del Mar Occidental. Al contemplarla por última vez, Beren murió a causa de sus heridas, y su espíritu se dirigió hacia el oeste, a las orillas del Mar Exterior . Abrumada por el dolor, el espíritu de Lúthien abandonó su cuerpo al llegar la primera primavera del año 467 de la Primera Edad y llegó a los Salones de Mandos. Allí entonó una canción de tal dolor, belleza y lamento que incluso Mandos se compadeció. Este convocó al espíritu de Beren, y allí se reunieron ambos. Pero Mandos no tenía poder para cambiar el destino de los Hijos de Ilúvatar, por lo que acudió a Manwë, quien pidió consejo a Eru en lo más recóndito de su pensamiento, donde se le reveló la voluntad de Ilúvatar.

«Emboscada», de Justin Gerard
«Emboscada», de Justin Gerard

La elección de Lúthien

A Lúthien se le presentaron dos opciones. Permanecer en Valinor y su dicha eterna, olvidando las penas de la vida, pero sin Beren. Pues a las Tierras Imperecederas no se permitía la entrada a los mortales. La segunda opción era que ella y Beren regresaran a la Tierra Media como mortales, donde ambos morirían una segunda vez. Lúthien eligió esta última opción, renunciando a las Tierras Imperecederas por amor a Beren. Así fue como ella y Beren regresaron a Doriath.

Muchos se regocijaron por su regreso, pero Melian vio en los ojos de su hija la fatalidad mortal que allí estaba escrita; previó que ahora se avecinaba una separación más allá del mundo entre madre e hija. Y se dice que ningún dolor ha sido mayor que el de Melian la Maia en aquella hora. Pero la Búsqueda había concluido; Thingol había recibido el Silmaril, y Beren y Lúthien se habían casado. Los dos fueron a vivir a Tol Galen, en Ossiriand, donde nació su hijo, Dior Aranel. Allí vivieron hasta el final de sus días. Y ningún relato cuenta dónde descansan finalmente sus cuerpos.

Consecuencias

Nirnaeth Arnoediad

El Silmaril recuperado de la corona de Morgoth provocó cambios considerables en Beleriand. Las hazañas de Beren y Lúthien inspiraron a Maedhros a crear una unión militar contra Morgoth, lo que desembocó en la desastrosa Nirnaeth Arnoediad. En esta batalla perecieron muchos, y Húrin, padre de Túrin Turambar y Nienor, fue capturado por Morgoth. Estos acontecimientos sembraron las semillas de las tragedias que finalmente se abatieron sobre los dos hijos de Húrin.

La Batalla de las Lágrimas Innumerables, de Mysilvergreen
La Batalla de las Lágrimas Innumerables, de Mysilvergreen

La ruina de Doriath

Una consecuencia más directa fue la ruina de Doriath. Al nombrar el deseo del Silmaril, Thingol despertó la maldición de Mandos y quedó atrapado en el Juramento de Fëanor. Tal y como Finrod había advertido a Beren, así sucedió. Al poco tiempo, los Hijos de Fëanor enviaron mensajes exigiendo la devolución de la joya. Melian aconsejó a Thingol que la entregara y salvara a Doriath de su perdición. Pero Thingol se enfureció ante las palabras altivas de los Hijos de Fëanor y, dado que la joya había sido conquistada gracias a los esfuerzos de Beren y Lúthien, se negó. De hecho, sus pensamientos se centraban sin cesar en aquella joya, y se le ocurrió combinar la belleza del Nauglamir con la majestuosidad de los Silmarils. Así pues, ordenó a los enanos de Nogrod que reconstruyeran el Nauglamir de esa manera. Pero los enanos deseaban quedarse con el Silmaril y el Nauglamir para sí mismos, y mataron a Thingol e intentaron huir con el tesoro tras una Batalla en las Mil Cavernas. La mayoría de ellos fueron abatidos por Beren y los Elfos de Ossiriand en la Batalla de Sarn Athrad, y el Silmaril fue devuelto a Melian. Pero eso no sirvió de mucho para consolarla, pues había saboreado plenamente la amargura de la mortalidad y se vio abrumada por el dolor. Así pues, partió de la Tierra Media y regresó al Oeste, y la Cintura de Melian, que había protegido a Doriath del mal durante muchos y largos años, se desvaneció en su ausencia.

Este fue el punto de partida de la posterior destrucción de Doriath a manos de los hijos de Fëanor, cuando intentaron recuperar el Silmaril de manos de Dior, matándolo en el proceso. Sin embargo, fracasaron, y el Silmaril pasó a manos de Elwing, hija de Dior. Finalmente, los hijos de Fëanor, impulsados por su juramento, la localizaron, lo que condujo al asalto a la Desembocadura del Sirion. A pesar de todo, Elwing logró escapar con el Silmaril.

Guerra de la Cólera

Aunque Morgoth no consideró la pérdida del Silmaril como una gran pérdida, esta pronto provocaría su caída. Elwing y su esposo Eärendil fueron guiados hasta Valinor por el Silmaril, y allí Eärendil suplicó a los Valar, en nombre de los Dos Linajes, que perdonaran la locura de los Noldor y pusieran fin a la Oscuridad que se había extendido por el Este. Los Valar accedieron a su súplica. El único Silmaril fue colocado en el cielo como una estrella, y los Valar reunieron un poderoso ejército en la Guerra de la Cólera, que culminó con la derrota definitiva de Morgoth y el fin de la Primera Edad.

Legado

La búsqueda de Beren y Lúthien del Silmaril se convirtió, para la Tercera Edad, en uno de los mayores relatos de los Días Antiguos. Se hizo referencia a ella de forma indirecta en la «Canción de Beren y Lúthien», entonada por Aragorn ante los cuatro Hobbits —Frodo, Sam, Merry y Pippin— en la Cima de los Vientos, tras abandonar Bree en el año 3018 de la Tercera Edad.

Otras versiones del legendarium
«Tevildo divisa a Tinúviel», de Alan Lee
«Tevildo divisa a Tinúviel», de Alan Lee

La Búsqueda del Silmaril constituye una parte fundamental de «El cuento de Tinúviel», tal y como se narra en el libro *Beren y Lúthien*. Esta fue una de las primeras historias escritas por J. R. R. Tolkien (hacia 1917) en su mitología, que más tarde se convertiría en *El libro de los cuentos perdidos*. El arco argumental principal se mantiene prácticamente inalterado en comparación con el que aparece en la *Quenta Silmarillion*, en el sentido de que Beren y Tinúviel (Lúthien) intentan recuperar un Silmaril de manos de Melko (Morgoth) en su fortaleza de Angamandi (Angband). Sin embargo, existen algunas diferencias clave entre la historia primitiva y la desarrollada. En este relato temprano, Beren no es un Hombre, sino un Elfo; más concretamente, un gnomo; los gnomos se convertirían más tarde en los Noldor a medida que Tolkien reescribía la mitología. La desconfianza de Tinwelint (Thingol) hacia Beren se explica por la percepción que los elfos del bosque tenían de los gnomos de Dor-Lómin como criaturas traicioneras. Además, el juglar Dairon (Daeron) es hermano de Tinúviel. A Beren lo obligan a trabajar en las cocinas de Tevildo, el Príncipe de los Gatos (posteriormente sustituido por el Nigromante Thû, que era una de las primeras encarnaciones de Sauron), tras ser llevado ante Melko por una banda de Orcos que lo habían capturado como prisionero. De allí fue rescatado por Tinúviel, quien, tras hacerse amiga de Huan, el Perro, utilizó su magia para liberar a los que se encontraban sometidos en el castillo de Tevildo.

Una ausencia notable en esta primera versión de la Búsqueda es el personaje de Felagund. Además, no hay ninguna encarnación temprana de los dos Hijos de Fëanor, Celegorm y Curufin. Tras desarrollar la mitología en años posteriores, Tolkien vinculó la historia de la Búsqueda con los acontecimientos de Nargothrond, madurando así la historia hasta la forma que adopta en la *Quenta Silmarillion*.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 29/05/2026.