El 22 de septiembre parece, a primera vista, el día de los cumpleaños de Bilbo y Frodo Bolsón. Se queda corto. Pocas fechas concentran tantos momentos reconocibles del Legendarium de J. R. R. Tolkien: nacimientos, una llegada a Esgaroth, la Fiesta de Despedida, el avance de los Nazgûl sobre la Comarca, el encuentro con la Última Cabalgata de los Guardianes de los Anillos y, ya en la Cuarta Edad, la última partida de Sam Gamyi. Es también la fecha que desde 1978 se celebra como Hobbit Day o Día Hobbit.
Hay que hacer una precisión antes de recorrer esta historia. Las fechas que siguen corresponden al calendario utilizado en las crónicas de la Tierra Media, no a una conversión exacta de nuestro calendario gregoriano. El propio cómputo de la Comarca plantea diferencias de varios días respecto al nuestro. En El Anillo Único hemos seguido tradicionalmente las fechas tal y como aparecen en la cronología de Tolkien, de la misma manera que celebramos el Día Hobbit el 22 de septiembre.
Y hay otra peculiaridad. Nuestro viaje comienza en el año 2890 de la Tercera Edad y termina en el año 61 de la Cuarta. El 22 de septiembre de 3021 todavía pertenece al final de la Tercera Edad: esta terminó formalmente siete días después, con la partida de Elrond y los Portadores del Anillo desde los Puertos Grises. Para los registros del Reino de Gondor, en cambio, el año 1 de la Cuarta Edad se computó desde el 25 de marzo de 3021. Tolkien mantuvo deliberadamente estos distintos sistemas de cómputo.
2890 de la Tercera Edad: nace Bilbo Bolsón
Todo empieza con Bilbo.
El 22 de septiembre del año 2890 de la Tercera Edad nació Bilbo Bolsón, hijo único de Bungo Bolsón y Belladonna Tuk. Su vida parecía destinada a discurrir tranquilamente bajo la Colina, siguiendo las costumbres respetables de los Bolsón. El lado Tuk de la familia tenía otros planes, aunque tardaría medio siglo en hacerse notar.
Aquel hobbit acabaría formando parte de la expedición de Thorin Escudo de Roble, encontraría el Anillo Único en las profundidades de las Montañas Nubladas y regresaría de la aventura convertido en una figura bastante menos respetable para algunos vecinos de Hobbiton, pero muchísimo más interesante para nosotros.
Y el 22 de septiembre volvería a cruzarse con su vida una y otra vez.
2941 de la Tercera Edad: Bilbo y los enanos llegan a Esgaroth
Cincuenta y un años después de su nacimiento, Bilbo pasó su cumpleaños de una manera que difícilmente habría imaginado el señor Bolsón que salió meses antes de Bolsón Cerrado.
Tras escapar de las mazmorras del Rey de los Elfos del Bosque escondidos en barriles, Bilbo y los enanos de Thorin llegaron a Esgaroth, la Ciudad del Lago, el 22 de septiembre de 2941. Habían dejado atrás el Bosque Negro y ante ellos se levantaba ya la Montaña Solitaria, con Smaug todavía instalado en Erebor.
La llegada a Esgaroth cambió el tono de la expedición. Thorin ya podía presentarse como heredero del Rey bajo la Montaña ante unos habitantes que conservaban las viejas historias de Erebor y esperaban que su regreso trajera nuevamente riqueza al norte.
Bilbo, por su parte, llegó agotado, mojado y con un buen resfriado. Años después recordaría aquella llegada durante su famoso discurso de cumpleaños de 3001. El 22 de septiembre ya estaba empezando a convertirse en una fecha recurrente en su historia.
2968 de la Tercera Edad: nace Frodo Bolsón
Setenta y ocho años después del nacimiento de Bilbo nació otro Bolsón un 22 de septiembre.
Frodo, hijo de Drogo Bolsón y Primula Brandigamo, nació en 2968. Tras perder a sus padres siendo todavía joven vivió durante años con los Brandigamo en Casa Brandi, hasta que Bilbo lo llevó a vivir consigo a Bolsón Cerrado y acabó convirtiéndolo en su heredero.
Compartían apellido, casa y una relación mucho más cercana que la que sugieren los complicados árboles genealógicos hobbits. También compartían cumpleaños.
Esa coincidencia acabaría dando lugar al acontecimiento que abre El Señor de los Anillos.
3001 de la Tercera Edad: una fiesta largamente esperada
El 22 de septiembre de 3001, Bilbo cumplió 111 años y Frodo alcanzó los 33, la mayoría de edad entre los hobbits. La celebración reunió en Hobbiton a 144 invitados, una gruesa exacta formada por la suma de las edades de ambos homenajeados.
Fue la Fiesta de Despedida de Bilbo.
Después de semanas de preparativos, regalos, comida y los fuegos artificiales de Gandalf, Bilbo pronunció su discurso ante sus invitados, utilizó el Anillo para desaparecer y regresó a Bolsón Cerrado. Allí tuvo lugar una escena bastante menos festiva. Gandalf tuvo que presionarle para que dejara atrás el Anillo, al que Bilbo comenzaba a mostrar un apego inquietante. Finalmente lo hizo.
Aquella decisión tiene un peso enorme dentro de la historia. Bilbo abandonó voluntariamente el Anillo y se marchó de la Comarca. Frodo heredó Bolsón Cerrado, sus bienes y aquel pequeño objeto que su tío había encontrado décadas antes bajo las Montañas Nubladas.
Sin saberlo todavía, el nuevo propietario de Bolsón Cerrado acababa de convertirse también en el nuevo Portador del Anillo.
3018 de la Tercera Edad: el último cumpleaños de Frodo en Bolsón Cerrado
Diecisiete años después, el 22 de septiembre volvió a encontrar a Frodo en Bolsón Cerrado. Esta vez cumplía 50 años y estaba a punto de abandonar su hogar.
Durante los meses anteriores había preparado una falsa mudanza a Cricava para ocultar el verdadero motivo de su partida. Gandalf había prometido regresar antes de su cumpleaños, pero no apareció.
Frodo celebró aquella noche una cena pequeña con los cuatro jóvenes hobbits que le habían ayudado con la mudanza: Merry Brandigamo, Pippin Tuk, Fredegar Bolger y Folco Boffin. Sam ya estaba implicado en los preparativos de la marcha, pero no figura entre los cuatro invitados de esa cena de cumpleaños; compartiría una última comida con Frodo y Pippin al día siguiente, antes de abandonar Bolsón Cerrado.
Mientras dentro de la casa corría el vino y los hobbits brindaban por Bilbo, fuera de la Comarca estaban ocurriendo cosas bastante menos agradables.
Los Jinetes Negros alcanzan el Vado de Sarn
Ese mismo 22 de septiembre, los nueve Nazgûl llegaron al Vado de Sarn, en la frontera meridional de la Comarca.
Los Montaraces del Norte habían montado guardia para proteger aquella entrada, pero Aragorn no se encontraba con ellos. Los Dúnedain intentaron detener a los servidores de Sauron. Algunos huyeron para llevar la noticia al norte; otros resistieron junto al vado hasta que los Jinetes Negros rompieron finalmente sus defensas y penetraron en la Comarca.
La coincidencia resulta especialmente inquietante cuando se contempla toda la cronología de aquel día. Frodo celebraba tranquilamente sus cincuenta años y esperaba a Gandalf mientras los Nazgûl ya estaban entrando en la tierra de los hobbits para buscar precisamente a “Bolsón”.
La Guerra del Anillo había llegado a las puertas de su casa antes incluso de que Frodo emprendiera el camino.
Gandalf alcanza a Sombragrís
Muy lejos de allí, Gandalf también tenía un 22 de septiembre bastante ocupado.
Tras escapar de su cautiverio en Orthanc con la ayuda de Gwaihir, el Mago había llegado a Rohan y obtenido permiso para escoger un caballo. Eligió a Sombragrís, señor de los Mearas.
El 22 de septiembre consiguió alcanzarlo. Comenzaba así la relación entre Gandalf y el caballo que lo acompañaría durante buena parte de la Guerra del Anillo.
Frodo ignoraba todo aquello. Desde su punto de vista, Gandalf simplemente no había cumplido su promesa de regresar.
Al día siguiente, 23 de septiembre, Frodo partiría finalmente de Bolsón Cerrado acompañado por Sam y Pippin.
3019 de la Tercera Edad: Saruman y Gríma entran en la Comarca
Un año después de aquel último cumpleaños en Bolsón Cerrado, el 22 de septiembre adquirió un significado mucho más oscuro para la Comarca.
Saruman y Gríma llegaron a sus tierras.
El antiguo jefe del Concilio Blanco había perdido Isengard, había visto quebrado su poder y había sido expulsado por Gandalf. Pero todavía conservaba suficiente rencor para buscar una última venganza. La Comarca llevaba tiempo sufriendo la actuación de Lotho Sacovilla-Bolsón y de los hombres que habían ido entrando en el país; la llegada personal de Saruman, conocido allí como Zarquino, terminó de convertir aquel dominio en una ocupación.
Frodo, Sam, Merry y Pippin todavía estaban lejos de casa.
Cuando regresaran descubrirían chimeneas, edificios levantados sin ningún cuidado, árboles talados, viejas casas destruidas y hombres armados imponiendo nuevas normas. La Guerra del Anillo había terminado en Mordor, pero a los cuatro hobbits aún les quedaba librar la Batalla de Delagua y expulsar a los invasores de su propio país.
3021 de la Tercera Edad: la Última Cabalgata de los Guardianes de los Anillos
Dos años después de la caída de Sauron, volvemos a encontrar a Frodo y Sam viajando juntos por la Comarca el 22 de septiembre.
En Bosque Cerrado se encontraron con una comitiva que avanzaba hacia el oeste. Era la Última Cabalgata de los Guardianes de los Anillos.
Con ella viajaban Elrond y Galadriel, junto a otros Altos Elfos. Y entre los viajeros estaba Bilbo. Frodo se unió a la comitiva; Sam continuó con ellos hasta los Puertos Grises. Gandalf los esperaba allí.
Hay algo deliberadamente circular en esta parte de El Señor de los Anillos. Frodo pasa otra vez por los caminos que había recorrido al comenzar su aventura, reconoce lugares de aquella primera huida y termina encontrándose con Bilbo precisamente el día del cumpleaños que ambos comparten.
Esta vez no hay una gran fiesta en Hobbiton: hay un camino hacia el oeste.
Bilbo cumple 131 años
Aquel mismo día Bilbo cumplió 131 años.
Había superado ya al Viejo Tuk, Gerontius Tuk, que murió con 130 años, y se convirtió en el hobbit más longevo del que se tenía noticia.
Siete días después, el 29 de septiembre de 3021, Bilbo y Frodo embarcaron en los Puertos Grises junto a Gandalf, Elrond y Galadriel. Con la partida de Elrond terminó formalmente la Tercera Edad. Sam, Merry y Pippin contemplaron cómo el barco desaparecía en el mar y regresaron a la Comarca.
El 22 de septiembre había comenzado con el nacimiento de Bilbo, 131 años atrás. Ahora señalaba uno de sus últimos días en la Tierra Media.
Pero todavía quedaba otro Portador del Anillo.
Año 61 de la Cuarta Edad: Sam abandona Bolsón Cerrado
Muchas décadas después llegamos a la última efeméride de este recorrido.
En el año 61 de la Cuarta Edad, equivalente al 1482 según el Cómputo de la Comarca, Sam Gamyi era ya un anciano. Había formado una familia con Rosa Coto, había sido elegido Alcalde de Cavada Grande en repetidas ocasiones y había participado en la reconstrucción de la Comarca después de la guerra.
Rosa murió el Día de Año Medio de aquel año.
El 22 de septiembre Sam dejó Bolsón Cerrado y emprendió su último viaje hacia el oeste.
Aquí conviene respetar exactamente lo que cuenta Tolkien. La Cuenta de los Años fecha el 22 de septiembre la salida de Sam de Bolsón Cerrado. Después sabemos que llegó a las Colinas de las Torres y entregó el Libro Rojo de la Frontera del Oeste a su hija Elanor. A partir de ella quedó custodiado por los Belinfantes de las Torres. La tradición familiar aseguraba que Sam siguió después hasta los Puertos Grises y cruzó el Mar, privilegio que podía corresponderle por haber sido también, durante un breve tiempo, Portador del Anillo. Tolkien no fecha expresamente todos esos acontecimientos posteriores en el mismo 22 de septiembre.
Así termina el recorrido de esta fecha por el Legendarium: con Sam siguiendo el mismo camino hacia el oeste que décadas antes habían recorrido Frodo y Bilbo.
Del cumpleaños de Bilbo a la despedida de Sam
El 22 de septiembre atraviesa más de un siglo y medio de historia de la Tierra Media. Bilbo nace ese día y llega a Esgaroth también en su cumpleaños. Frodo nace exactamente setenta y ocho años después. Ambos celebran juntos la gran fiesta de 3001. Diecisiete años más tarde, mientras Frodo pasa su última noche de cumpleaños en Bolsón Cerrado, los Nazgûl irrumpen en la Comarca y Gandalf encuentra a Sombragrís. Saruman entra en la Comarca un año después. En 3021, Frodo encuentra a Bilbo camino de los Puertos Grises. Y mucho después Sam escoge precisamente esa fecha para iniciar su propia marcha hacia el oeste.
Fuera de la ficción, la American Tolkien Society adoptó en 1978 el 22 de septiembre como Hobbit Day y la semana que contiene esta fecha como Tolkien Week. La elección procede, naturalmente, del cumpleaños compartido de Bilbo y Frodo.
Dentro del propio Legendarium la fecha terminó recibiendo también una celebración oficial. En el Nuevo Cómputo del Reino, el 30 de Yavannië, correspondiente al antiguo 22 de septiembre, fue declarado día festivo en honor de Frodo y recibió el nombre de Cormarë, el Día del Anillo.
Desde una fiesta bajo la Colina hasta un último viaje hacia el Mar. Cuesta encontrar otro día del calendario de Tolkien en el que las historias de Bilbo, Frodo y Sam se crucen tantas veces.
Por algo seguimos celebrando el 22 de septiembre como el Día Hobbit.

