Helkanor – Posada La Yegua Desbocada
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lordnazgul9.
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12/03/2015 at 17:50 #354036
Rírian asintió.
– Por favor, si encuentras la espada dímelo en seguida.
Tomó un sorbo de infusión y miró a Kira.
– Iba hacia Candur, cuando unos ladrones me asaltaron. Estaba oscuro y yo cansado, y me hirieron de muerte. Logré llegar al pueblo de milagro, y gracias a ti y a Battoin estoy vivo.
http://www.youtube.com/watch?v=wvnUYsZm8Lc&w=560&h=315%5D
No supo por qué lo hizo, pero acarició la mejilla de Kira suavemente y sonriendo. El corazón se le aceleró y justo cuando iba a hablar, un grito resonó cerca de la posada.
-¡Por la Comarcaaaaaaaa!
Rírian apartó la mano de la mejilla de Kira rápidamente y frunció el ceño mirando por la ventana de donde procedía el sonido.
– ¿Pero qué…?12/03/2015 at 23:25 #354044Calatar se sentó en la silla indemne que quedaba a la mesa, la misma en la que se había sentado el Mediano minutos antes.
-¡Podrida! Pffffffffff -terminó el vaso. -Será que el frío es muy malo para la madera. -Adelante, tome asiento. -dijo mirando a Battoin de reojo-¿Así que yo he sido diligente? Bueno, como le decía a este caballero hace escasos segundos, en esta ocasión no he hecho gran cosa, así que no puedo más que discrepar, señor.
-Mi señora, no os quitéis méritos, habéis mantenido la calma bajo presión y el vino no os ha nublado el juicio en momentos tan delicados… Deduzco, y perdón por el atrevimiento, que os deben amedentrar pocas cosas en esta vida, y que debéis ser una compañía extraordinaria cuando las cosas se tuercen- respondió a la Elfa obviando deliberadamente su primer comentario. Por su expresión y sus palabrás debía haber visto la jugada con Battoin, pero el que no hubiera dicho nada la hacía aún más interesante y misteriosa a la vez.
‘Un enigma que bien valdrá la pena descifrar’, pensó Calatar.
Seguro que podéis alegrarnos la velada con alguna historia como que hacéis por aquí. Y si nos invitáis a un par de copas seguro que tendréis una audiencia entregada.
-Faltaría menos. ¡Tabernero! ¡Traiga una copa y otra botella de lo que están bebiendo mis nuevos amigos!- gritó Calatar. Baldric casi estalló en ese momento, pues pocas cosas le molestaban más que le llamaran tabernero.
-Aquí tenéis. Y usted señor mío, no sé si será casualidad, pero desde que ha entrado solo hay un problema detrás de otro. Esta es una posada de gran renombre, célebre en muchas millas alrededor, y no nos gustan los indeseables. Espero que usted no sea uno de ellos- refunfuñó el hombre al traer la botellita de licor.
-No bueno hombre, en absoluta. Ha sido un cúmulo de casualidades, nada más. Pero me habéis dejado un peso en mi conciencia. Tomad, por las molestias- respondió con calma Calatar mientras le daba al posadero unas monedas extras.
-Gracias señor. Pero os ruego que os abstengáis de dar semejantes gritos en la sala común. Este es un …-
-Un lugar respetable, lo sé. Mis disculpas-
Cuando Baldric se hubo marchado, Calatar se encogió de hombros y se sirvió una copa. -Extraño hombrecillo este posadero. Pero su licor es excelente-
Battoin y Yaiwen le miraban, esperando su contestación. -Mi historia temo que no sea muy original, y seguro que la habréis escuchado antes. Vivía en la refundada ciudad de Valle, tenía una vida relativamente cómoda pero aburrida. En los últimos años muchos forasteros acudieron a la región, atraídos por la gran riqueza de los Enanos. Procedían de todos los rincones de la tierra, y algunos venían de estas tierras, o al menos eso decían. Y sus historias me sedujeron, especialmente aquellas que hablaban de una tierra en la que se podían vivir muchas aventuras. Aunque también había quien aseguraba que en esta región aún se escondían tesoros fabulosos que habían sido olvidados por la mayoría-
Lo último pareció interesar a la Elfa, que dejó la copa sobre la mesa. -No soy de los que se creen todas las historias que se cuentan en una taberna, ni todos los cuentos que se escuchan en un mercado, pero sentí curiosidad. Además, me avergüenza decir esto, y más en presencia de una dama, pero no me vino mal desapaecer durante un tiempo de Valle. Me asocié con quienes no debía, error que todos podemos cometer- dio un sorbo a su copa y sonrió. -Y también había más de un padre y de un marido que no estaban muy contentos conmigo, asi que pensé que era buen momento para un cambio de aires- apuró el licor que quedaba de su copa de un sorbo.
-Os dije que no era muy original, y sé que estaréis pensando que puede ser un tanto ridícula. ¿Quien en su sano juicio iría en busca de fortuna a un recién refundado Reino de los Enanos cuando dice que en sus tierras hay grandes tesoros ignotos y olvidados? Sé como suena, y muchos de los que escuchaban aquellas historias se reían de los forasteros que las contaban. ‘Fanfarrones’, les llamaban. Puede que no les faltara razón. Aunque uno de ellos dijo que esta era una tierra maldita, en la que el mal se había asentado en tiempos inmemoriales. Dijo que los grandes dragones que asolaron estas tierras se habían ido, pero que había aún un mal enterrado que no tardaría en resurgir. Palabras de un viejo loco si me preguntáis, aunque eso solo me hizo sentir más curiosidad por esta región-
13/03/2015 at 10:52 #354047-¿Dónde está Kira?-preguntó el señor enano. -¿Se quedó cuidando de Rírian? Tengo su espada, por si preguntaban
-La dama sureña se encuentra aún arriba, está cuidando de Rírian, sí –miró a Battoin con una media sonrisa. –Estoy segura que se alegrará de ver su espada a salvo. “Espada que podía haber sido mía si este loco hubiese esperado un poco”.
Entonces el forastero empezó a hablar y a contarles de dónde provenía y algunas historias que ella ya había escuchado. Los relatos de tesoros siempre la habían emocionado, pero no se creía casi ninguno.
– No sé si es una tierra maldita, -dijo Yaiwen incorporándose y mirando hacia la puerta, pero está claro que no es el paraíso y de un tiempo a esta parte están sucediendo cosas… “extrañas” -Hay mucho ruido aquí dentro, pero ¿has oído eso, Battoin? Ahora vengo señores.
Se dirigió hacia la entrada y abrió una ventana. Estaba oscureciendo y soplaba un ligero viento frío que hizo que se despejara un poco aunque no se encontraba muy bien. Regresó a la mesa.
-Tengo el arco en casa y bastante dolor de cabeza ahora mismo, mal asunto.
-¿Y para qué necesitas tu arco? –le preguntó Battosay extrañado.
-He visto cuatro perritos ahí fuera acosando al pequeñín, como los que nos encontramos al venir de Kibil-Dûm ¿recuerdas? Creo que Nír también se cruzó con alguno poco después que nosotros –añadió mirando al enano.
13/03/2015 at 18:23 #354050Berilack se precipitó gritando hacia los lobos, a uno le cortó la cabeza de un tajo sacando fuerza de su rabia, otro animal fue atravesado por la punta de la espada y a otro le rompió el craneo a golpe de escudo. Había más lobos y le empezaban a rodear, pero lanzandose hacia ellos y matando a otro, los demás huyeron despavoridos.
Cansado como estaba, Berilack se sentó en el suelo hasta recuperar el aliento, después se vendó las heridas con las hojas de la planta que le había dado al enano antes, por último se levantó del suelo y, de un modo casi hipnótico, se hacercó a la taberna, Entró y vió que los demás le miraban sorprendidos, allí se encontraban Yaiwen, Battoin, el montaraz y Nír.
Se acercó a su mesa con la mirada en el suelo goteando sangre de las heridas que tenía por todo el cuerpo, se sentó a juntó a Yaiwen, levantó la cabeza sonrió y dijo.
-¡Una cerveza bien friaaaa!- Todo el mundó quedó estupefacto y Baldric se la sirvió en un momento, le dió las gracias, le dejó propina y de un largo trago se la bebió.
-Tenemos problemas- dijo en voz baja para que no se enterasen los demás clientes excepto el enano, la elfa, Battoin y el montaraz. Sacó de su bolsillo la carta que había recogido del cuerpo del bandido mueto y se la enseño a todos los nombrados.
-Es una carta que encontré en un cuerpo dejad que os la lea- Trajó saliba y empezó a leer.
-“Tardún, explora la zona este de la muralla debemos encontrar un punto debil antes de atacar el pueblo, llevate a Rón y a Tón, los dos hermanos, y empezar a explorar, no dudeis en atacar a cualquier viajero que os encontreis por el camino, el oro nos viene bien. Firmado un tal Frángar-
Dejó de leer y miró a los ojos de los demás, ellos se intercambiaban miradas.
-Y bien,¿Qué deberíamos hacer?- dejó el hobbit esa pregunta al aire.13/03/2015 at 21:32 #354061– ¿Ves? – le dijo a Yaiwen. – Mis historias son mucho más entretenidas, no hay tensión, no hay giro inesperado ni actuaciones heróicas – se giró ahacia Calatar. – No os ofendáis, pero no es que haya sido muy entretenida.
-He visto cuatro perritos ahí fuera acosando al pequeñín, como los que nos encontramos al venir de Kibil-Dûm ¿recuerdas? Creo que Nír también se cruzó con alguno poco después que nosotros –añadió mirando al enano.
– Conmigo que no cuente – dijo Battoin. – Estoy de baja. Además, como todo el mundo sabe los hobbits son una raza de guerreros bendecidos por Tulkas. Se dice que su espítitu los protege y les otorga su fuerza sobrehumana. Ya veréis como no le hace falta ayuda.
Al rato, Berilack entró herido y pidiendo una cerveza, sentándose en su mesa (y sin haberlo deseado…).
-”Tardún, explora la zona este de la muralla debemos encontrar un punto debil antes de atacar el pueblo, llevate a Rón y a Tón, los dos hermanos, y empezar a explorar, no dudeis en atacar a cualquier viajero que os encontreis por el camino, el oro nos viene bien. Firmado un tal Frángar-
-Y bien,¿Qué deberíamos hacer?- dejó el hobbit esa pregunta al aire.
– Pues está bien claro, seguir bebiendo. En Candur la única muralla que hay es la cerca de una señora que cultiva geranios, está claro que no se refieren a este pueblo. Y teniendo en cuenta que el próximo pueblo (no confundamos con Kibil-dûm o Framburgo, que son ciudades con su guardia armada) está dónde Eärendil perdió la sandalia, tampoco es que nos vaya a pillar cerca.
14/03/2015 at 0:53 #354064Kira se ruborizó un poco cuando Rírian le dio las gracias acariciándole la mejilla, no lo había visto sonreír mucho y en ese momento no supo que decir. De pronto un grito en el exterior los distrajo
-¡Por la Comarcaaaaaaaa!-.
Kira se asomó a la ventana y vio como el mediano se defendía del ataque de unos lobos, ya estaba oscuro y empezaba a caer la nieve.
-¡Es el mediano!- Dijo -¡No os mováis! -Añadió, mientras salía de la habitación.
Cuando entró en la sala común vio como el hobbit ya estaba sentado a la mesa que ocupaban Battoin, Yaiwen, Nír y el hombre que había visto antes. -¡Desde luego son una raza sorprendente!- Pensó al verlo bebiendo cerveza como si tal cosa.
Se acercó al grupo y tras saludarlos, preguntó:-¿Alguien ha visto a Roulon, la espada de Rírian?
14/03/2015 at 2:11 #354065El enano se sacó la espada de su cinturón y se la dio a Kira.
-Va a tener que usarla mucho viendo como va el pobre-dijo Nír. -No sabía que las sureñas retuvieran tanta de su habilidad curativa de la que se habla tanto. Espero que Rírian se mejore.
Kira esbozó una sonrisa.
-Para cuando Rírian se sienta mejor, le deja esta cebolla frita-dijo Nír. -Habrá que calentarla un poco con el aire helado que hace, pero espero le sienta bien.Nír volvió a abrir su botella de cerveza enana y comenzó a servirse en un vaso. Invitó un poco al hobbit Berilack, quizás no le haría tan mal.
El enano se recostó en el respaldo de la silla y comenzó a columpiarse en ella con los pies apoyados en la mesa mientras sorbeteaba otro poco de cerveza.
14/03/2015 at 10:26 #354068Berilack estaba perplejo con la respuesta de Battoin.
-¿Me estas diciendo que he estado a punto de ser comida para perros por culpa de esta maldita nota?-
Battoin asintió y el hobbit se dio una palmada en la frente.
-¡Maldita mi suerte!- Nír le ofreció un poco de su cerveza y Berilack aceptó encantado, se bebió media cerveza.
“Está fuerte esta cerveza enana, pero deliciosa” se dijo relamiendose. Pidió otra cerveza y eseguida se la sirvieron. El hobbit le propuso un concurso de bebida al enano, y este acepto encantado, Berilack llevaba quince cuando el enano, que iba por la catorce, se desmayó lleno de cerveza.
Berilack se levantó de la mesa contentísimo por haber conseguido vencer a su oponente, lo ayudó a levantarse y lo invitó a otra cerveza, todos reian.
Se puso encima de la mesa y dijo.
-¡Propongo un brindis por todos mis nuevos amigos, y por vosotros tambien.-Todos levantaron las copas y bridaron felices.
Berilack se subió encima de uan gran mesa y empezó a bailar tirando todos los platos y copas al suelo, iba de aquí para allá cantando y contando chistes a todo el mundo, se acercó a Yaiwen y la invitó a bailar, esta reusó al principio, pero el efecto de las cervezas y la constancia del hobbit hicieron que al final bailaran juntos.
Cansado como estaba se dejó caer en una silla cercana a la de Battoin, se encendió su pipa y al rato se quedó dormido.14/03/2015 at 18:13 #354080No os ofendáis, pero no es que haya sido muy entretenida.
-En absoluto, ya os dije que no era muy original. No soy poeta, si lo fuera me ganaría unas buenas monedas en cada taberna como juglar- rió Calatar.
A Calatar le interesó más la respuesta de Yaiwen, iba a preguntarle a qué cosas extrañas se refería pero entonces se levantó y dijo algo sobre unos lobos que acosaban al Hobbit, o eso dedujo. Poco después el Mediano entró y se sentó en la mesa. Parecía fiero y sin duda sabía manejar las armas.
-”Tardún, explora la zona este de la muralla debemos encontrar un punto debil antes de atacar el pueblo, llevate a Rón y a Tón, los dos hermanos, y empezar a explorar, no dudeis en atacar a cualquier viajero que os encontreis por el camino, el oro nos viene bien. Firmado un tal Frángar-
-Y bien,¿Qué deberíamos hacer?- dejó el hobbit esa pregunta al aire.
– Pues está bien claro, seguir bebiendo. En Candur la única muralla que hay es la cerca de una señora que cultiva geranios, está claro que no se refieren a este pueblo. Y teniendo en cuenta que el próximo pueblo (no confundamos con Kibil-dûm o Framburgo, que son ciudades con su guardia armada) está dónde Eärendil perdió la sandalia, tampoco es que nos vaya a pillar cerca.
-La verdad es que los habitantes de este pueblo deberían plantearse levantar al menos una empalizada para mantener alejados a los lobos- terció Calatar.
El Enano ofreció un trago de su cerveza al Mediano, que aceptó la invitación gustosamente. ‘Ya se sabe que a los Hobbits les apasiona la cerveza’, se dijo Calatar, que se acercó a la Elfa y a Battoin mientras el Hobbit y el Enano seguían bebiendo.
-¿A qué cosas extrañas os referís? Supongo que habréis visto muchas cosas sorprendentes en vuestra vida, buenas y malas, maravillas y horrores inimaginables, asi que no creo que habléis a la ligera al decir algo así-
15/03/2015 at 16:09 #354100Zamîn maldijo entre dientes. Acostumbrada como estaba al caluroso clima del sur, el frio de Helkanor le era insoportable.
– Lo que hay que hacer por un tesoro – se dijo temblando. – Espero no haberme perdido, la maldita aldea tiene que estar por aquí.
Un poco más tarde atisbó una columna de humo entre lo árboles. Rezó para que fuese la aldea y puso su caballo al galope. En ese momento daría su peso en oro por una hoguera.
Afortunadamente para ella, el humo que vió era el de Candur. Preguntando a un lugareño por la calle se dirigió a la posada de la aldea. Dejó el caballo en las cuadras y entró en la sala común.
– Gracias al cielo, calor al fin – pensó.
Un par de clientes se giraron al verla y volvieron a sus asuntos. Cubierta como iba con varios abrigos, apenas la podrían distinguir de un troll. Suspiró. No tenía intención de quitarse los abrigos hasta entrar en calor, pero también necesitaba información y ayuda. Y sus técnicas prescindían del abrigo.
– Empieza el espectáculo – sonrió para sí.
Se quitó los abrigos en un sólo movimiento dejando ver su cuerpo y sus escasas prendas. Unos pantalones ajustados y un pequeño top era lo único que llevaba, además de un pañuelo que ocultaba la mitad de sus rostro, acentuando su halo de misterio. Dejó sus abrigos a un hombre sin mirarlo, mientras llevaba una mano a su cabello haciendo ondear su larga melena.
Esta vez toda la posada la miraba. La cruzó a paso lento, sin mirar a nadie y dejando que la observasen. Se sentó en una mesa distraidamente, mirando a nada en particular, pero tomando nota de todo y todos. En la posada parecía haber material para su aventura.
Vio cómo se acercaba el posadero.
– ¿Qué deseais, señorita? Para mí es un honor servir a tan distinguida huésped.
– Oh, un té caliente estaría bien – dijo sonriéndole. – Es una tierra muy fría para mí. Los hombres de aquí debéis de ser de una pasta increíble para aguantarlo.
– Jeje – rió Baldric. – Tenéis razón, señorita, somos hombres duros.Acababa de ganar un descuento suculento en su estancia, quizás hasta ni tendría que pagar si el posadero no tuviese una mujer que lo evitase. Tendría que enterarse.
Echó un vistazo por toda la sala común, la mayoría de los hombres seguía mirándola. Le devolvió la mirada a algunos. En cuanto le sirvieran el té algún hombre se acercaría a su mesa, eran tan previsibles. Ahí empezaría a obtener la información que necesitaba y escogería a los que más le gustasen.
15/03/2015 at 16:41 #354103Berilack se empezó a desperezar al oír tanto ajetreo a su alrededor.
“¿Qué está pasando aquí?”, se dijo desorientado.
Alrededor de una mesa había un gran revuelo, el hobbit empezó a oír a su alrededor gente murmurar.
-¡Que bella es!-
-¿Qué hará por aquí?- el hobbit, curioso como estaba, se acercó a la mesa y se empezó a abrirse paso hasta donde estaba la joven que acababa de llegar a la posada.
“Si que es hermosa,si” pensó el hobbit.
Se colocó delante de la joven y tuvo que subirse a una silla debido a que no era capaz de colocarse bien a la mesa.
-Yo soy Berilack, mi señora, a vuestro servicio- dijo el hobbit con una reverencia-¿Quien es usted bella dama?.15/03/2015 at 18:41 #354105Kira tomó la espada que le ofrecía Nir, efectivamente se trataba de Roulon.
-Gracias señor Enano- dijo- se la subiré enseguida porque ya se esta poniendo nervioso. Le diré que vos se la guardasteis, eso le alegrará.
Tomó la cebolla y se acercó a la barra para pedir a Baldric que llevaran algo de comer al herido y que lo cambiaran a su habitación, si aun seguia teniendo una, porque por lo que estaba viendo el mediano pronto iba a necesitar la suya. Baldric tomó nota de todo y la aseguró que lo haría al momento.
Después subió rapidamente a ver a Rírian, cuando entró en la habitación lo encontró impaciente por saber que estaba pasando-Se trata del Mediano, estaba defendiéndose de unos lobos que lo habían seguido hasta aqui, pero se ha deshecho de ellos el solo -dijo Kira- Sí, no os asombréis, hay un Hobbit en Candur y esta habitación es suya, os la cedió amablemente cuando entrasteis herido en la posada. No obstante le he pedido a Baldric que os suba algo para comer y os instale en vuestra habitación. También os traigo esto de parte de Nír -dijo enseñandole la cebolla. El montaraz se quedó mirándola con cara de decepción.
-Y esto- añadió Kira tendiendole su espada. La cara del montaraz se iluminó de alegria y esbozó una gran sonrisa
-Ahora me voy a mi habitación, voy a dormir durante días… ¡Guardad bien la espada!
Dicho esto salio de la habitación, dejando al montaraz alegre como un niño
15/03/2015 at 19:07 #354108El baile la había mareado un poco. Se había sentido algo incómoda dando vueltas con una criatura tan pequeña. Le agarró de las manos alzando los brazos del mediano mientras daban vueltas por el salón. Por suerte no había durado mucho pues Yaiwen había empezado a marearse. Definitivamente, tenía que esperar un poco antes de seguir tomando otra copa o cerveza.
Ahora que se había sentado de nuevo y el hobbit dormitaba, se propuso responder a Calatar.
-Efectivamente he visto cosas sorprendentes, buenas y malas – “algunas de las cuales soy responsable” habría podido añadir, -pero este pueblo era algo más tranquilo. Está alejado de todo, hace un frío del demonio siempre y los habitantes son calmados, hasta pacíficos podría decirse, pero de un tiempo a esta parte, no mucho por cierto, están ocurriendo cosas. Ya iréis escuchando algunas historias. Desde huargos, orcos, gente extraña, “eso os incluye a vos y a este humano criado por enanos”, a…
En aquel momento entraba en la posada una mujer bastante misteriosa. Iba ligera de ropa y mostraba sus curvas sin ningún pudor. Por su aspecto parecía sureña, pero no la clase de sureña como era Kira. Yaiwen observó las reacciones de los presentes y sonrió bajando la cabeza. Humanos.
-A esto, gente extraña como ella por ejemplo -añadió finalizando la respuesta. -Podéis ir a hablar con ella si queréis. Luego me contáis las “bondades y virtudes” que posee -dijo con una sonrisa pícara.
-¡Elaen! querida, un poco de queso y pan.
15/03/2015 at 22:43 #354111Battoin se rió a carcajada limpia al ver el baile de Yaiwen y el hobbit. Pocas cosas más surrealistas había visto en su vida. Y estaba seguro de que era a causa de todo lo que Yaiwen había bebido. Recordó la canción que ella se había negado a bailar hace unos días, seguro que hoy lo habría hecho. Lástima de hombro herido. Aprovechó para servirse otra copa.
– No sé qué cosas raras os contará Yaiwen – dijo a Calatar. – Por mi parte, desde que estoy aquí, podría decirse que lo más extraño ha sido un día tranquilo. Me han emborrachado, robado, pegado una paliza, peleado con orcos, con montaraces, bailado con una elfa, robado, pegado otra paliza, perdido la memoria, torturado secuestradores, rescatado una dama en apuros, peleado con asesinos extranjeros, casi muerto por desangrarme, curado por una elfa y salvado el culo al montaraz que me dió una paliza. Y no llevo aquí ni una semana.
En ese momento Yaiwen volvía a la mesa, entre divertida, avergonzada y borracha. Le tendió una copa al tiempo que se sentaba.
– Si no tuviera el brazo así, tomaría ejemplo del mediano – dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
En ese momento una mujer entró en la posada, dejando a Battoin un el vaso a medio camino de su boca. Pasaron unos minutos antes de que pudiera reaccionar, justo cuando el hobbit se levantó a hablar con ella.
– ¿Ves? – le dijo a Yaiwen. – Si todas las mujeres os vistiérais así yo no os confundiría nunca. ¿No tendrás tú también un modelito así?
16/03/2015 at 0:35 #354112Nír se enderezó, casi roncando. Unas carcajadas lo habían despertado de golpe. Ni rastro del hobbit Berilack. Parece que la cerveza tampoco le sentó muy bien a él.
-Todo bien mientras las risas no fueran por mi-se dijo el enano.
Yaiwen regresaba a sentarse, con gotas de sudor en la frente y las mejillas ruborizadas.
-Ajá, bailando con el mediano-adivinó Nír. -No se mucho de las mujeres del Este, casi nunca pasan por el Herrero Encabronado aparte de ir vitrineando y admirando los vestidos que saco de la tienda de Caryne, pero tienen gustos bastante peculiares. Claro que en ocasiones la bebida hace milagros-dijo mareado.En ese instante la puerta de la posada se abrió, y una ráfaga de aire frío lo hizo darse vuelta. Frente a él había una figura envuelta en tantos abrigos de piel que sólo faltaban unos pocos sorbos más de bebida para que Nír la confundiera con un Beórnida o un Gigante.
-Sabía que Candur es una tierra salvaje, pero no pensé que tanto para que gente así haga paradas aquí-dijo Nír aletargado por el sueño y el alcohol.
Y entonces aquella extraña figura se desprendió de aquellos abrigos revelando a una sensual mujer humana, de esas que jamás cruzaban las Montañas Grises. Si había que creer a los mercaderes más patiperros y buenos para viajar, diría que era oriental o del Lejano Sur. Tenía el rostro parcialmente cubierto por un pañuelo, de modo que no pudo evaluar bien sus facciones, y aún si no lo tuviera, Nír ya estaba tan inundado de cerveza que a sus ojos parecería hasta la cosa más amorfa. El señor enano se restregó los ojos y clavó la vista en las curvas y formas voluptuosas de aquella mujer. Si hasta Battoin pudo identificarla como mujer a la primera, entonces es que era seductiva a más no poder. Como todo buen enano, Nír desconfiaba de cualquiera que no tuviese una barba sujeta al cinturón y una altura mayor a 1.50, pero en el caso de las mujeres, menos vello facial que el correspondiente a las de los Khazad no era un gran problema.-Bendito Mahal-se dijo Nír. -Has dado a la primera, salvaje-miró a Battoin.
En ese instante reapareció Berilack quien dirigía la palabra a la mujer.
-Mmmm, este si sabe-pensó el enano- Podría contratarlo como promotor para la herrería.
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