Historia privada
Huyendo entre la luz y la sombra
Ollese percibio que dos de sus compañeros abandonaban la casa -Hey, ¿A donde van? ¡ayudennos a sacarlo de aqui!- Pero ya era tarde, ambos estaban saliendo de la casa -Aimenel apuremonos, puede despertar en cualquier momento, ademas no me gusta la actitud de aquellos dos-.
Levantaron a Huor como pudieron y lo sostuvieron con un hombro cada una, arrastrandolo hacia la salida. Una vez alli lo cargaron en el caballo que podia llevar cargas y se detuvieron. Miraron a su alrededor buscando rastros de Bregonir y de Endien, pero nada les indico hacia donde se habian ido, en ese entonces llego Bregonir agitado de entre unos matorrales -¡Se volvio loca! me quizo clavar la daga y salio corriendo!- dijo mostrando un brazo herido y luego se tiro sobre un arbol. A su voz se oyo un grito desde el interior de la casa de la cual acababan de salir -Rapido, salgamos de aqui, estemos atentos- dijo Ollese moviendose camino arriba junto al caballo, seguida por Bregonir y Aimenel.
-Bregonir, ¿esta usted bien?.- le pregunto Aimenel, viendo su herida un poco de sangre emanaba de ella, saco rapidamente una venda de sus cosas, le tomo el brazo, con cuidado y mientras caminaban le iba poniendo la venda.- esto servira, cuando paremos, le curare bien ese brazo.
-gracias.- le susurro Bregonir, fue entonces que Aimenel paro y miro hacia atras y como adivinando sus pensaminetos el joven le dijo.- se que esta preocupada por su hermana, pero no podemos regresar, esa mujer tenia ciertos pergaminos y conocimientos que no son nada buenos.- la muchacha le miro pero comenzo a caminar hacia el bosque.- no, ya iremos cuando sea el momento; ademas ella vendra a buscarla a usted y a mi.- Bregonir la tomo de la mano y la obligo a seguirla.
Aimenel la acepto y tomo las riendas del caballo, sin embargo no podia irse algo en su corazon le decia que debia regresar a buscar a Endien, pero por otro lado, ¿Por que habia herido al joven?...
Siguieron caminado sin tonar que alguien entre sombras los venia siguiendo.
Ollese iba primera sin pensar hacia donde se estaba dirigiendo, solo pensaba en librarse de la mujer, la maldad recidia en los ojos de ese ser, mas maldad de la que ella podia albergar, o de otro tipo al menos. Mientras seguian avanzando no noto que el suelo emepzaba a ablandarse. Una vos empezo a sonar en su cabeza, los gritos se oian cada vez mas, cada paso se hacia mas pesado, la vos buscaba a alguien, no cesaba de buscar. Hasta que paro en seco haciendo que Aimenel que iba detras chocara contra su espalda -¿Que sucede? - Pregunto. Ollese tenia la vista fija en un matorral que sobresalia del resto -Esto es malo, muy malo, estamos en un laberinto sin salida-. Y asi se callo y no dijo nada mas. Cuando el sol del mediodia empezo a calentar Bregonir se animo y pregunto que pasda -Esto es una red de pantanos ocultos, nadie los conoce, pues solo llegan a el aquellos a quienes les depara una muerte dolorosa. Mi padre y mi hermana fallecieron aqui cuando era muy pequeña. Estamos perdidos- Y no dijo una palabras mas.
-No entiendo qué sucede con mi cuerpo, no puedo entender por qué me siento así... Necesito sangre.- decía Endien en voz baja mientras se tomaba de la cabeza y unas lágrimas mojaban su rostro- ¡Hermana! ¡Te necesito y no estás conmigo! ¡Me has abandonado!- gritó en el momento en que comenzó a llorar lastimosamente. Mientras su corazón se confundía más y más y su dolor avanzaba escuchó en su mente una voz que la aconsejaba, la misma que le había advertido que Brégonir era el enemigo y que no quería ayudarlas... aquella voz que ella esuchaba <Sabes que tu hermana prefiere la protección de aquel jóven antes que tu felicidad. Tú eres conciente de que hiciste lo posible para que ella viera la verdad y es TU HERMANA quien prefiere ser ciega... Tú lo sabes, solo que no estás preparada para soportarlo; pero te prometo que con mi protección vas a superarlo...
>>Tienes que volver, tienes que matarlo; no solo a él, sino a todos. Ellos te juzgarán... debes mentir... inventa lo que se te ocurra, solo así conocerás la verdad... Es la única manera.> y dejó de escuharla, pero sus sentimientos habían cambiado, ya no estaba confundida, sabía bien qué debía hacer.
Caminó de vuelta al lugar. Llegó a unos matorrales y luego escuchó voces conocidas. Se acercó y esperó sentada... Si no la buscaban ellos, ella saldría de aquel matorral...
Se quedaron callados, pensando que hacer entonces Aimenel les dijo:
-Hay que volver por donde veniamos.- miro hacia atras.- y buscar a mi hermana, ella no puede estar sola, me necesita y yo necesito saber que esta bien.
-¿Pero que no has oido?.- le dijo Oselle.- No hay salida, estamos perdidos...
-Debe haber una salida.- le interrumpio Bregonir.- cometimos el error de venir hasta aqui, hay que enmendarlo, avancemos antes de que anochesca.
Aimenel asintio en silencio y comenzo a caminar siguiendo su huellas Bregonir hacia lo mismo, mientras que Oselle se lamentaba en silencio y les seguia sin mas remedio, entonces y porque asi lo quisieron las sombras Endien salio de los arbustos con una cara asustada y las ropas llenas de lodo.
-Hermana ¿ en donde has estado?, ¿porque no me buscaste?.- corrio hacia ella y la abrazo fuertemente, mientras Aimenel sonria agradecida, Endien miro a Bregonir, con una mirada de odio y pronto la cambio por una muy suave.- Perdoneme, yo no se que me pasa esa mujer de la cabaña, yo yo...- y se tiro a llorar en el suelo
[Editado por tari el 23-10-2005 04:55]
... y secándose las lágrimas intentó explicar -... Y yo no sé por qué escucho esas voces ¡Simplemente las oigo!- comenzó nuevamente a llorar y con sus manos tapó su rostro. Brégonir se acercó a ella y le dijo:
-No te preocupes... Nada malo va a sucederte.- y pasándole su mano ella lo tomó y se puso de pie mientras intentaba calmarse y avanzar al mismo tiempo. Aimenel se acercó a ella y comenzaron a caminar todos.
Ollese iba mirando a Huor mientras pensaba: <No entiendo por qué esa niñita nos está trayendo tantos problemas... Lo único que hace es portase mal o alejarse, y eso me molesta. Varias veces ya tuvimos que cambiar el rumbo o detenernos solo por sus caprichos. Ahora mismo Huor está mal y tuvimos que retroceder... Muchos problemas nos ha traído.> y volvió su mirada a Endien quien caminaba con la cabeza baja y sin expresión. Ollese guardó varias emociones negativas en su corazón y continuó con el camino.
Ya entrada la noche Huor abrió sus ojos.
-Mi estómago... mi cabeza...- se quejó en susurros.
-¡Huor!- dijo Ollese quien había permanecido a su lado todo el tiempo. -Hay estaba muy preocupada por tí. Además caminamos horas inagotables sin cruzar palabra alguna entre nosotros. No sé por qué, pero ni las hermanas, ni Brégonir, ni yo quisimos hablar... ¿Qué te había pasado?-
-¿Que qué me había pasado? Ollese, fuiste tú quien salió al galope desesperada. Me preocupé y fui a buscarte. Hace un tiempo te veo mal y preocupada... Estos lugares te debilitan y no haces más que intentar continuar sola. Si hay algo que quieras decirme puedes hacerlo... Sabes que puedes, pero deja de intentar solucionar tus preocupaciones sola.
>>Llegué a esa casa porque pensé que estarías allí... ¿Cómo volviste con ellos?-
-Brégonir fue a buscarme y me llevó de vuelta alla. Perdóname...- le contestó Ollese.
-No te preocupes habíamos decidido que él me acompañaría, pero algo lo detuvo cuando se acercó a las \"hermanitas\"; asi que no pude esperar más y continué solo. Luego habrá salido detrás mio.
>>De lo sucedido lo único que recuerdo es que aquella mujer introdujo algún veneno en mi sangre que me dejó inmóvil pero conciente. Más tarde me introdujo un antídoto, o eso creo... porque después de la sengunda dósis me sentí mejor... y luego de un tiempo quedé dormido.
-Ya veo. No entiendo por qué quería que permanecieras con ella. ¿Tienes alguna idea?-
-Ninguna, pero con solo mirarte me doy cuenta de que tu cuerpo está cansado y no te sientes muy bien. Duerme. Yo he descansado demasiado para mi gusto, me quedaré aquí y vigilaré mientras tú descansas. Mañana nos esperará un largo día...- concluyó. Ollese quiso decirle que no dormiría pero luego entendió que debía hacerlo; entonces se recostó contra el suelo y cerró sus ojos. Huor permaneció pensando en lo sucedido.
A la mañana muy temprano él se alejó de Ollese y se acercó a Brégonir. Éste estaba sentado contra un árbol, asi que Huor hizo lo mismo y se sentó sobre el pasto.
-Hola... Tengo algunas preguntas...- comenzó.
-Tengo miles de dudas...- agregó Brégonir. -... las cosas van mal. ¿Qué te preocupa?-
-¿A dónde nos dirigimos? Porque todo el tiempo que estuve dormido perdí la orientación.- le contestó. Brégonir permaneció callado durante unos segundos y luego le dijo sin apartar su mirada del suelo.
-No tengo idea.- Huor lo miró algo molesto porque ya se habia imaginado que no llevaban rumbo.
-¿A dónde deseas dirigirte, entonces?- insistió con la pregunta.
-Deseo muchas cosas Huor,- le dijo levantando la vista- pero muy pocas serán cumplidas. Por el momento solo camino hacia donde camina Aimenel, es ella quien sabe hacia dónde vamos...-
-¿Y qué pasaría si Aimenel camina hacia donde camina Endien? ¡Si fuera así nos estaríamos dirigiendo hacia la muerte!- contestó el otro. Brégonir lo miró algo enojado y triste.- Endien no nos mataría, sí quizá, lo que lleva dentro de ella...
>>... Mira... yo nunca las conocí, pero pensaba que tú sí en algún otro momento. Mi confianza es ciega para Aimenel, pero no confío más en la pequeña.- dijo con tono de enojo y Huor entendió que no estaba enojado con él sino con Endien. Brégonir se puso de pie.- Aún es temprano para que partamos... Y hay que buscar a los caballos.- y volviendo a mirar a Huor.- Lo siento, no puedo sacar tus dudas ni alejarlas. Yo estoy más perdido que tú. Buscaste mal si querías encontrar respuestas... Lo siento- Huor se puso de pie y mientras se iba le dijo - No te preocupes, ya le preguntaré a la más grande...- y mientras avanzaba escuchó al joven decirle:
-Fueron ustedes quienes nos sacaron de mi mansión. Deberían saber hacia dónde vamos...-
Huor lo miró molesto y divertido aunque el otro no lo miraba. Continuó caminando, se acercó a Ollese dormida, y se sentó a su lado.
[Editado por Praianna el 23-10-2005 19:21]
Endien se quedo dormida en los brazo de su hermana, Aimenel suspiro aliviada, la pequeña estaba a salvo y junto a ella, se retiro lentamente, la acomodo en el suelo y le puso unas mantas, miro a su alrededor:
Oselle y Huro ya se habian acomodado y la mujer intentaba dormir, Bregonir estaba apoyado en un arbol simplemente pensando, la muchacha fue hacia los caballos y reviso las provisiones, ya quedaban pocas, si no salian pronto de ahi moririan de hambre, antes cuando caminaban habia mirado la vegetacion y toda era agresiva ninguna para comer, \" si al menos estuvieramos en un bosque sano\" penso, Aimenel saco un pequeño pan y le dio una mordida diminuta, tendria que administrar bien los alimentos, guardo el pan y fue a sentarse junto a su hermana. Fue entonces que vio como Huor se acerco a Bregonir y comenzaban a hablar, paso un rato y el hombre se alejo del joven que camino hacia ella.
-¿No duerme?.- le pregunto, ella nego con la cabeza.- Aimenel digame ¿ hacia donde vamos exactamente?
-Intento sacarlos de este laberinto, la huellas no han ayudado bastante.- le dijo levantandose.- debemos partir antes del amencer y caminar lo mas rapido posible, en cuanto lleguemos por donde venimos, nos desviaremos rapidamente a Dol Amroth, Bregonir la comida se esta acabando y no hay nada aqui que podamos comer.
El joven asintio en silencio y se quedaron un momento callados, entonces una aven cruzo el cielo en direccion al oeste.
- ahi es adonde vamos, al puerto.- le dijo la joven.- solo que parece que el destino no quiere que llegue ahi.
-No piense de esa forma.- le contesto Bregonir.- usted misma lo dijo una vez, aun cuando parece no haber esperanza, siempre hay un rayito de luz que nos hace seguir.- le sonrio y se fue caminando hacia al arbol, se sento de nuevo y comenzo a pensar. La muchacha se quedo sola y despues ella tambien se fue junto a su hermana.