Historia privada
Huyendo entre la luz y la sombra
Endien abrió sus ojos y miró al cielo <aún no amanece> pensó y miró a su hermana <esta traidora permanece a mi lado como si yo le importara>
-Hola hermana, ¿cómo has dormido?- le preguntó Aimenel.
-Bien ya me siento mejor y tengo energías para partir. Iré a levantar a Brégonir y a los demás. Alista las cosas, para acelerar las tareas...- contestó la pequeña con un aire de orden y se retiró. Aimenel quedó sorprendida de la respuesta de su hermana: no le había pedido que hiciera nada, le había exigido que lo hiciera.
Endien caminó donde estaba Brégonir, que no dormía y le dijo:
-Buenos días. Debemos partir ahora mismo, y como no está dormido no creo que sea un problema. Levántese y apúrese, partiremos ya...-
-No cuándo comenzó a dirigirse a mí con ud., señorita, de todas formas no importa... Tampoco entiendo por qué está tan apurada a que salgamos de aquí; al fin y al cabo a este lugar nos trajo usted y sus pensamientos...- dijo el joven.
-Ahora soy yo la que no entiende. Si te molesta que te diga ud... entonces te diré tú... a ver si así dejas de quejarte...- concluyó y se retiró. Brégonir la miró serio y algo molesto... Se levantó y fue junto a Aimenel a ayudarla.
Huor y Ollese estaba despiertos hablando, Endien se acercó a ellos:
-Hola vamos a partir...- mientras hablaba Huor la interrumpió:
-¿A dónde?-
-Donde diga yo o mi hermana, esas son cosas que no se discuten...-
-Ah... ya veo... donde digan ustedes. Mira pequeña, te aviso que aca opinamos todos, y si estamos disconformen algo se hace... asi que no me hables con superioridad... porque es justamente eso lo que te falta.- le contestó Ollese muy molesta y poniéndose de pie le dijo- Si vas a volver a dirigirte a mí con ese tono, mejor no me hables... o vamos a terminar muy mal. Piensa dos veces la próxima vez.
>>Huor vamos a organizar nuestras cosas...-
-Yo te hablo como quiero- le dijo Endien. Ollese se dio vuelta para continuar con la discusión pero Huor le dijo que no valía la pena, y se retiraron. <Estupida>pensó la pequeña...
Luego de un tiempo estaba todo listo, el día tenía Sol y nada parecía malo. Montaron los caballos después de ordenar sus cosas encima de ellos y comenzaron a caminar.
-Nos dirigimos al puerto, por si alguien quiere saberlo.- dijo Aimenel.
-¿Al puerto? Allí abrá alimento y comercio, y con el comercio ladrones y asesinos. No es un problema para mí.- dijo Huor y continuó.
Cabalgaron durante todo el día. Cuando el sol quemaba decidieron detenerse a comer algo, descansar y continuar, pues ya se encontraban cerca del lugar.
Una vez que terminaron de comer todos estuvieron de acuerdo en que sería mejor no detenerse y continuar. Así lo hicieron y en plena siesta llegaron al puerto.
Aquel lugar estaba habitado por casas pobres y sucias, pero si avanzaban encontraban las grandes residencias de comerciantes ricos. Habián tiendas en la calle o negocios estables. Aquel lugar era dominio de ricos y pobres. Varias de las tiendas de la calle tenían alimento a buen precio para que pudieran comprar y unos kilometros más adelante se acontraba el muelle el cual era hermoso.
-Bueno, hemos llegado. ¿Qué haremos ahora?- preguntó Brégonir.
Antes de llegar, cuando pararon a comer, Ollese y Huor habian mantenido una larga charla.
Ella le tomo la mano, y se decidio a sicnerarse, sino lo hacia con el no lo haria con nadie - No se si tendre fuerzas para llegar a Dol-Amorth. Mi pasado se esconde detras de cada partircula de materia de ese lugar. Es muy arriesgado. No por las personas que lo habitan, pues dudo que se acuerden de mi. Sino por los recuerdos que ese lugar despierta en mi. Quizas nunca tenga la valentia suficiente para contarte la historia- Él no le respondio, la miraba a los ojos como queriando adentarse en su mente y borrar todo lo acontecido, pero sencillamente tomo su mano en silencio y ambos permanecieron asi, comiendo en silencio. Bajo el manto de un pasado oculto y un futuro incierto.
Por cada paso que daban en el puerto parecia que Endien mejoraba su aspecto, inclusive parecia que se encontraba en un lugar propicio para ella. Huor cabalgaba detras de Aimenel y Bregonir, al lado de Ollese, cerrando la marcha que encabezaba Endien. -No se quien se cree. Me gustaria darle una leccion- Era raro escuchar a ese muchacho decir palabras de ese tipo, ya que aunque estaba acostumbrado a llevar el tipo de vida de los ladrones, el habia escogido las circunstancias, no se habia dado a la viceversa. Su amiga apenas movio la cabeza, no podia despegar la mirada de la gente que hacias sus deberes sin prestarles atencion. Una antigua casa abandonada adornada cortaba el paisaje de mugrientos negocios de traficantes. Al instante el caballo de Ollese se detuvo. Parecia que el tiempo se hubiera detenido en esa fraccion de terreno. El viento del mar parecia no afectarle a esa estructura que se mantenia erguia como si alguien la hubiera puesto alli con tanta fuerza que fuera incapaz de moverse, incapaz de despintarse, incapaz de dejar pasar al tiempo por su puerta. Ollese sintio que alguien la llamaba - ¿Que haces? ¡No ves que estas llamando la atencion! ¡Muevete! - Era la voz de Endien la que le gritaba en el odio. Ollese sencillmente se acerco a Aimenel le dio unas indicaciones y volvio a cabalgar al lado de Huor.
Al cabo de un rato los cinco se habian detenido en un callejon mas tranquilo, donde se podia hablar tranquilo. -Bien, hemos llegado a donde querian, ¿Que haremos ahora? Yo propondria que nos separemos sin mas, ¿total? Solos nos estamos haciendo daño-.
Aimenel estaba soprendida ante la actitud de su hermana, fue a los caballos y preparo las cosas, con la mirada baja, ¿que podia hacer ella?, nada y lo sabia, Aimenel no podia convatir a los demonios de su hermana, fue entonces cuando Bregonir llego junto a ella.
-¿Pasa algo?.- la muchacha levanto la vista triste hacia Endien.- ya entiendo su frustracion, pero no debe hacercelo notar, ya veremos la forma de vencer a la sombra que le atormenta.
La joven se le acerco y le dio un beso en la mejilla.
-gracias.- le dijo en y subio al caballo, Bregonir hizo lo mismo...
Todo el camino transcurrio en silencio, varias veces Aimenel intento acercarce a su hermana, pero se contuvo, tendria que acercarce de otra forma, al llegar al puerto pasaron aquella cosa tan extraña y ya seguros en el callejon, escucharon atentamente las palabras de Oselle, entonces Aimenel le dijo.
-Separarnos, no no, te dije que me acompañarias y asi lo haras, aun cuando la mutua compañia nos dañe, estaras aqui Oselle el dia en que descubra todas la redes de mentiras que hiciste entorno a Endien y a mi.- camino con el caballo fuera del callejon.- Os dije que tenia un asunto aqui y es la verdad, siganme hay alguien que esperaba la visita de mi hermana y la mia.
-Aimenel, me dijiste que no volveriamos a tratar con el.- le dijo Endien enfadada.- me trae amargos recuerdos del norte y a el seguramente piensa que matamos a padre.
-No Endien, el no piensa eso, me habia escrito y sabe qu ela culpable es Oselle, no te preocupes nos recibira con gusto.- le constesto y comenzo a caminar mientras los demas las seguian, entonces llegaron a una casa no muy grande, la mas grande toco a la puerta y pronto abrio un joven que apentaba la misma edad que Bregonir, miro a las hermanas y despues a los viajeros.
-Aiya Aimenel y Endien, me da mucho gusto que hayan venido.- les dijo abrazandolas.- ¿ quien son sus acompañantes?.- entonces noto a Oselle.- ¿que hace ella aqui? Aimenel explicamelo.
-Es una larga historia Artamir.- le contesto.- El es Bregonir.- señalo al joven.- y el es Huor, rapido amigo mio pasemos a la casa antes de que nuestra prescencia aqui se note mucho.
Artamir le seguia mirando desconcertado, pero le hizo caso y les hizo pasar a la casa.
Al oir las palabras de Aimenel, Ollese la tomo fuertemente del brazo acercandola a su cuerpo -Que quede claro que yo no trame ninguna mentira. No estaba en mis planos toparme con ustedes, y no lo esta aun- De mala gana monto al animal que tenia al lado.
Ollese creia haber visitado esa casa en algun pasado remoto, pero nada le venia a la memoria. Todo se aclaro cuando vio a la persona que les esperaba dentro. No esperaba que estuviera contento de verla - Hago lo que Aimenel me pide señor. No se preocupe que no tengo intencion de permanecer aqui. Si quiere me quedare y esperare afuera. Puedo ser mala si asi gustan pero cumplo mis palabras- Aimenel se dirigio sin perdida de tiempo poniendose detras de ella y obligandola a pasar. Ollese entro al lugar sin mas remedio.
La casa era antigua como todas en esa zona de la ciudad. La humedad se escondia en cada rincon de la misma y el frio se hacia sentir. -Aimenel- dijo Artamir -Espero ansioso tu historia, realmente me gustaria escucharla- A continuacion se sento en un viejo sillon señalando al resto a que se sentaran en el suelo, mientras encendia una pipa. Se notaba que el lugar no estaba preparado para recibir visitas.-
Todos se sentaron en el suelo menos Aimenel que se quedo parada.
-Se supone que sabias que veniamos, nos preparaste el lugar.- le dijo reprochandole, recordando aquellos tiempos en los que se peleaban por casi todo.- por lo menos has puesto camas ¿verdad?.
- Claro que si y la casa ya tenia otras.- le dijo en el mismo tono burlon.- asi que tu amigos no se quedaran sin lecho, pero no es hora para discutir esas cosas, todos estamos esperando tu explicacion Aimenel.
Entoces la muchacha le conto la larga de historia, desde el ataque del rey por parte del rey, el encuentro fortuito con Bregonir y la huida por los largos senderos, sin embargo Aimenel omitio la parte en la que Endien era consumida por las sombras y el ataque al joven Bregonir.
-Eso fue lo que paso, no sabia a donde ir y fue cuando me acorde de tu carta asi que vine, perdona si fue muy precipitado.- termino la muchacha.
-No Aimenel, al contrario ya se habian tardado en venir y al no contestarme las cartas pense que algo les habia sucedido, por eso la casa esta asi, pronto saldria hacia Minas Tirith a buscarlas, pero ya han llegado.- se levanto y les señalo la cocina.- deben tener hambre en la despensa hay muchas cosas para comer, por lo pronto tu y yo hablaremos de aquel asunto que dejamos pendiente.
La muchacha asintio y lo siguio en silencio hacia una puerta, que parecia el estudio.
-Bueno, los traigo aquí porque este lugar es mi estudio, si así quieren llamarlo. Les tengo que advertir que no pueden ingresar aquí a menos que yo lo decida, asi que me gustaría no encontrar a nadie dentro...- dijo Artamir a los demás.- Los llevaré a sus habitaciones... Síganme...- Caminaron juntos hasta que él se detuvo delante de un puerta:
-Bueno aquí se quedarán Huor y Brégonir, hay dos camas.-
-Oh! Genial...- dijo Huor con tono burlón mirándo hacia arriba.
-No se preocupe que tampoco me hace feliz estar ahí...- le contestó Brégonir enojado.
-Ya veo que hay problemas... Bueno, eso no lo sabía asi que tendrán que discularme y permanecer allí el tiempo que se queden; cambios, no puedo hacer.-
Artamir los invitó a caminar denuevo, llegaron a otra habitación, no estaba lejos de la otra. -Bueno, esta tiene dos camas y un colchón en el suelo... Sepan disculpar...- estaba diciendo cuando Endien dijo -Yo no voy a dormir en el suelo... Que lo haga esta asesina.- señalando a Ollese.
-¡Escúchame bien Endien!- le dijo tomándola del brazo con fuerza y desafiándola con la mirada - No me vas a volver a llamar así, de lo contrario seré asesina con palabras después de matarte...-
-¡Basta ya!- dijo enpjada Aimenel. - Yo voy a dormir en el suelo, y Endien- dirigiéndose a ella con los ojos -No seas así... Basta, que me estás cansado.-
Artamir miraba todas las peleas de sus huépedes con una sonrisa en los labios.
-Yo no lo encuentro gracioso Artamir, asi que por favor, la próxima vez que queiras reirte hazlo cuando yo no esté, ¿De acuerdo?- contestó a toda la discusión Endien entrándo a la habitación. Él la miró algo molesto pero decidió no decir para no complicar aún más las cosas....
-Bueno, todo dicho, todo en orden. Nos veremos en la próxima comida.Adiós- saludó el dueño de casa y los dejó para que arreglaran sus diferencias.
-La verdad Brégonir... mejor no peleemos que con ellas tres es suficiente.- propuso Huor divertido por todo, pero sus palabras eran ciertas.
-Estoy de acuerdo. Vayamos a ver qué es lo que nos preparó este Artamir- dijo.- Sí... ¿Este Artamir?- preguntó Huor más divertido aún.-Pareciera que no te cae bien.- y se retiró a su habitación. -Nunca dije eso- terminó Brégonir.
La situacion no era nada agradable. Ollese se encontraba en el ultimo lugar al que hubiera deseado ir, en compañia de personas que jamas se hubiera imaginado. Endien se encontraba en el medio de dos fuerzas extrañas que se debatian entre si. Huor y Bregonir practicamente estaban a disposicion de las tres mujeres y Aimenel venia a resultar la comandante de la expedicion.
Ollese acomodo el colchon lo mas lejos posible de Endien y dijo -Esta bien, me gusta dormir cerca del suelo. Dormire en el colchon. Aunque no es hora de dormir, Aimenel puedes decirme que haremos en este lugar y cual fue tu intencion en traernos aqui- Se la quedo mirando un momento como si con esa mirada obtendria su respuesta, y la respuesta llego -Ya lo sabras, a su debido tiempo- Y recostandiose en la cama cerro los ojos. Endien salio de la habitacion y Ollese salio tras ella. -No me sigas- dijo la primera -No te preocupes que no te sigo, solo voy a hablar con Huor- Tras esa respuesta entro en la habitacion que él compartia con Bregonir mientras que Endien siguio de largo.