Historia privada
Huyendo entre la luz y la sombra
Bregonir les había entregado a todos excelentes caballos, y los de las hermanas fueron vestidos con las mejores vestimentas que las circunstancias permitieron.
Muy temprano llegaron a la puerta que permitía salir de allí.
-Buenos días señor ¿A dónde va?- preguntó un guardia que custodiaba la salida.
-Mis amigos y yo nos retiramos temporalmente del reino hacia un destino que es nuestro asunto.
>> Usted me conoce señor, no dudará de mí. Pues estoy enterado de los hechos que sucedieron y espero que no piense que huímos.- dijo Bregonir.
-Claro que no jóven Bregonir, pero desde que era niño no nos vemos, y su forma de pensar pudo haber cambiado.
>>Permítame entonces que vea quiénes lo acompañarán y podrán salir si no son a quienes buscamos- dijo alejándose de él para ver a los demás...
Bregonir sabía que eran a quienes buscaban, pero si se comportaba de forma sospechosa no podría volver a aquel lugar, y si no hacía nada los descubrirían. Bajó del caballo y se fue al lado del guardia. Lo tomó del hombro y lo trajo con él. El guardia lo miró con aire sospechoso. El jóven, con una de sus manos detrás de él les hizo seña a Ollese y Hour que avanzaran. éstos lo hicieron silenciosamente.
-La única que viene conmigo es... -bajando el tono para que solo escuchara aquel hombre- mi prometida. Usted me entiende...- dijo, mirando hacia otro lado por aquella mentira. -Y claro, su pequeña hermana. Son muy tímidas y no saben nada de lo que está sucediendo, pero debo sacarlas de aquí de inmediato para que no corran ningún tipo de peligro, asi que le agradecería que solo las viera desde aquí.- concluyó.
-Ah... ya veo! están por casarse- dijo en voz alta el guardia- hubiera empezado por allí joven!- Bregonir miraba hacia abajo evitando los ojos de ambas. -Pasen por favor.. ¡Ques disfrute!- le dijo.
-Muchas gracias- dijo, subió a su caballo y siguió.
Cuando el guardia volvió su vista a las dos personas restantes no las encontró. Aquellos dos ya estaban más lejos, y estos tres galopaban velozmente para alcanzarlo y perder al guardia.
Una vez fuera <claro que los buscarían y sospechaban en cierta medida del jóven> ellos los alcanzaron.- ¿A dónde iremos?- dijo Bregonir, nuevamente serio y molesto por todo lo sucedido.
-Tranquilo...- dijo Hour burlándose de Bregonir.-Vamos a ir a donde yo diga ¿Entendido cabalerito?- contestó jugando con el cabello de Bregonir. Éste muy molesto le sacó su mano de encima de él y se alejó.
-Ah, ah, ah... Esperá. Ahora vamos a volver -hizo una seña a Ollese para que tome nuevamente a la niña- a atarles las manos, porque no peuden escapar.- así lo hicieron y continuaron....
Una vez lo tres atados, Huor tomé las riendas del caballo de Bregonir y Ollese el de ellas y los hacían avanzar a medida que ellos avanzaban.
Endien estaba asustada. Su hermana no podría salvarla de este dolor que sentía, y aquel caballero... aún no había mostrado su poder, ni su fuerza, solo parecía dispuesto a morir por ellas... pero ¿por qué? ¿En algún momento se conocieron? ¿Qué los unía?
-La verdad no tengo idea de por qué se aferra tanto a nosotras. No dudo de él, no lo voy a hacer, porque en sus ojos frios y celeste veo, además, su entrega hacia nosotras- pensaba...- ¡Pero no sé por qué!- y a sus manos atadas se las acercó a su cabeza, unas lásgrimas corrieron sobre su rostro -En este tiempo lo quise tanto que me duele mucho saber que él pdoría estar sufriendo por mí... ¡Hay que dolor me regala el mundo!-
Habian cabalgado varias millas, tantas que los bellos muros de la ciudad se escondian tras la oscuridad del horizonte. De un momento a otro Ollese freno el caballo, persuadiendo a Huor de que hiciera lo mismo -Bien, mi querido joven, bajese del caballo ya mismo- Bregonir salto del caballo ayudado por el hombre que parecia no entender que hacia su compañera -Ahora largate a correr hacia la ciudad. Haz lo que desees mas para cuando lleges a la ciudad nosotros ya estaremos lejos y fuera de su alcance-.
Se bajo del caballo y tomando a la pequeña, la subio al caballo que cabalgaba Huor. -Asi viajaras mas comoda- Al instante monto nuevamente y miro por ultima vez a Bregonir -Ve tranquilo, no les pasara nada a las niñas, con un poco de suerte todos estaremos presentes en la boda- Y liberando una fluida risa, dejo que su animal corriera tanto como pudiera, bajo la cautelosa mirada de un ser que cada ves se hacia mas pequeño en la penumbra y que se debatia entre dos opciones, buscar a la guardia y hacer que los dos bandidos se arrepintieran de lo echo o hacer justicia por mano propia.
\"-Bien, mi querido joven, bajese del caballo ya mismo-\" ... <¿Qué? ¿Qué quiere hacer? No puedo utilizar mis mamos...> pensó Bregonir en el momento que saltaba al suelo ayudado por Huor.
\"-Ahora largate a correr hacia la ciudad. Haz lo que desees mas para cuando llegues a la ciudad nosotros ya estaremos lejos y fuera de su alcance-.\" El joven quedó inmóvil bajo aquellas palabras, que nunca las hubiera imaginado. Durante un momento recordó todo lo sucedido desde que las había encontrado. La confianza que había depositado Endien en él que ahora lloraba. También recordaba la poca confiaza que tuvo en un principio Aimenel, pero sus palabras cuando le entregaba su daga...
Cuando sus pensamientos volvieron a ocupar su mente aquellos dos ya cabalgaban alejándose de él con gran rapidez. No tenía nada que hacer, no sabía qué hacer...
<¡Por favor! Ahora no... ¿Qué puedo hacer?....\"-usela cuando ellos no vean, sometalos ante el poder que tiene en el corazon.-\" ¿Al poder de mi corazón?...> Sin saber cómo sus manos aún atadas tocaron la daga, y con trabajo la tomó y comenzó a liberarse. Al terminar volvió a mirar hacia ellos, ahora más lejos. No tenía nada que lo hiciera más rápido... solo él mismo podía acercarse. Necesitaba respuestas, necesitaba saber qué era lo mejor... Necesitaba volver con ellas y liberarlas, pues a pesar de que conocían a aquellos él no estaba tranquilo. Sin otra solución más, comenzó a correr hacia ellos.
-Pobre tonto... Mira Huor... está corriendo- dijo burlándose Ollese. _sueña con alcanzarnos-
-¡Qué estúpido resultó ser aquel \"caballero\"!- afirmó el otro.
<Bregonir... ¿Por qué nos dejaste? ¿Por qué no hiciste nada? Ahora es tarde. Lo único que lograrás será cansarte, y si no descansas morirás corriendo...> pensaba Endien mientras lloraba mirando hacia él... < A menos que nos retrasemos, a menos que nos detengamos y te de tiempo de venir hacia aquí... >
-Ojalá entienda que es lo mejor quedar atrás.- dijo Huor. Mientras cabalgaba sintió cómo la niña se movía detrás de él. En el momento en que intentó tomarla ella ya estaba en el suelo, y el caballo de Ollese a punto de aplastar su rostro...
-¡¡NO!!- gritó Endien mientras seguía llorando, ahora por miendo. Aimenel saltó para ayudar de alguna forma a su hermana, aunque este acto fue instintivo, pues nada podría hacer. Ollese corrió su caballo lo más que pudo para que no la matara, pero éste levantó sus patas, y al bajarlas cayeron en cima de las manos de la niña la cual gritó de dolor. Huor bajaba de sus caballo en aquel instante. Bregonir aun estaba muy lejos...
-¡Hay! Me duele mi mano... Hermana... - lloraba la niña... -Bregonir... - Alzó sus ojos llenos de lágrimas y vio a Huor acercándose muy molesto, con gran ligeresa se levantó y se alejó de su lado. Su hermana estaba apunto de correr hacia ella pero Ollese la tomó del brazo y la tiró al suelo.
-¡hay niña insolente!- gritó la mujer llena de ira. -Huor búscala. Ella está dandole tiempo a Bregonir para que llegue...- dijo.
-Para cuando llegue va a estar muy cansado, si es que llega, y si intenta luchar contra nosotros morirá sin reparo. Quizá sea mejor darle aquel tiempor que tanto desea.- dijo huor.
<Es cierto lo que dice, tal vez fue una idiotez de mi parte haberlo hecho> pensó Endien.
Bregonir corría a más no poder. Estaba muy cansado, pero cada vez más cerca. Cuando vio que Ollese tomaba del brazo a Aimenel y la tiraba al suelo frenó. Estaba a setenta metros de distancia más o menos. Sin embargo necesitaba más tiempo del que contaba, porque su cuerpo estaba exausto. Tomó la daga y ayudado con algo de magia la tiró en dirección del caballo de la humana. La daga penetró su pierna y el animal cayó.
Ollese miró. Se llonó de furia.-¡Tómala ya y luego veremos qué hacemos con ella!-gritó muy enojada.
A medida que Huor se le acercaba ella se alejaba, hasta que éste cansado corrió rapidamente y la tuvo a pocos pasos. La niña temblaba de miedo.
Cuando Ollese había tirado a Aimenel ésta se habia lastimado un poco su pierna, pero cuando el caballo fue herido por su daga corrió hacia el animal y tomó lo que le pertenecía. Luego se acercó a la mujer. Bregonir, con un gran peso en cima se acercó a Aimenel para \"defenderla\" si sus fuerzas no se iban...
Tomo la daga de su hermana y se acerco a Oselle, entonces sintio como Bregonir se acerca a ella, pero su cansancio era demasiado, Aimenel lo miro y despues se fue hacia la mujer. Las dos se miraron y por un momento se quedaron quietas, entonces Aimenel le dijo.
-Ya basta Oselle, no vamos a irnos asi todo el camino.- bajo la daga , la mujer le miro y le grito a Huor que ya venia con Endien en sus brazos y pataleando.
-Sueltala Huor, que vaya con su hermana.- el hombre consternado la solto y la muchacha corrio hacia su hermana, despues al propio Bregonir que estaba en el piso exausto.- Ya esta Aimenel, sera la ultima vez que acepte estas insolencias de parte de ustedes.- termino amenzante.
Aimenel sonrio.
-Entonces, tambien sera la ultima vez que trates de separar a Bregonir de nuestro camino, el viene con nosotros te guste o no.- le dijo ella en el mismo tono y despues agrego.- revisa a tu caballo, cuando estemos listos partiremos.- miro hacia a las estrellas.- Iremos a Dol Amroth, hay algo ahi que tengo que visitar.
-¡Queee!.- dijo Huor consternado.- nos atraparan ahi.
-No no lo haran.- le respondio caminando hacia Bregonir y su hermana, Huor y Oselle hablaron, pero ella los ignoro, tomando las manos de su hermana.- ¿Estas bien Endien?, y vos señor Bregondir ¿se encuentra bien?.- les dijo ella.
El hombre estaba cansado, pero no tenia nada grave, en cambio la mano de Endien si estaba mal, se dirigio a su caballo ahi tomo una cantinplora y una bolsa con algunas plantas y pomadas curativas; le tendio el agua a Bregondir que la bebio y despues le dijo a Endien.
-Dejame ver esa mano hermanita.- le sonrio y tomo la mano entre las suyas para comenzarla a curar.
[Editado por tari el 24-08-2005 04:38]
Aimenel se acercó a Su hermana y tomó su mano. Endien cerró sus ojos con dolor.-Vas a estar mejor dentro de poco Endien... Ya lo verás.- le dijo gentilmente mientras la curaba con delicadesa y cariño.
-Gracias hermana. Lo siento... ¿Te lastimaste?- le preguntó la pequeña.
-No, solo me raspé al caer, pero no es nada. Tu mano está mal, pero después de esto va a estar mejor y en uno o dos días ya no vas a sentir el dolor. -
-¡¿Uno o dos dias!? Hay, bueno, voy a tener que soportar... Fue mi culpa en cierta forma.- contestó sonriendo...
Bregonir estaba agitado aún, pero luego de beber su respiración volvía a calmarse y volverse lenta. Fue caminando donde estaban ellas.
-Gracias por volver- le dijo Endien... -Esto <mostró su mano> lo hice para darle tiempo, y veo que valió la pena. Lamento haberlo traído nuevamente aquí.-
-No te preocupes, no estoy aquí por obligación- dijo sonriendo a la niña y luego continuó- estoy porque lo he decidido.- después, volviendo su mirada a Aimenel-Gracias también a usted señorita Aimenel por haberme entregado su daga. Sin ella quizá no estaría. Lamento no haber hecho mucho en el momento en que llegué, pero estar aquí me debilitó en cierta forma.-
-¿Lo debilitó?- le preguntó ella sin entenderlo.
-Sí. Corría con el objetivo de llegar, cuando lo cumplí mis fuerzas me abandonaron. En verdad temí ser un estorbo y no una ayuda.- le contestó. -Quisiera hablar con usted luego de que terminara de curar a su hermana, por favor- le dijo. Aimenel lo miró y asintió con su cabeza. Endien volvió a pasar su mano a ella y esperó a que terminara de curarla. Una vez que lo hizo Aimenel dijo. -No quiero dejarla sola, jóven.- Bregonir la miró.- No nos iremos lejos señorita, solo quiero preguntarle algo- Ella se puso de pie, luego él y ésta lo siguió.
No fueron muy lejos. Luego él la miró y comenzó...
-Esta vez es mi turno para empezar a hablar- dijo sonriendo, luego aquella seriedad de siempre volvió a su rostro y comenzó- Cuando me dijeron que me fuera y me dejaron en el suelo muchas cosas pasaron por mi mente. Pero lo que más me inquietó fue que en el momento de decidir qué debía hacer la lógica no pudo ayudarme. Yo veo cómo es el trato que usted tiene con esos hombres, y sé que hay muchas cosas que no entiendo; sin embargo cuando estaba alla decidí correr a usted... (corrigiendo) ...ustedes, sin saber por qué, simplemente porque debía hacerlo, porque no quería que se quedaran aca... - Mientras él hablaba Aimenel lo miraba seria, pues no lograba entender a donde quería llegar.
-Entonces, señorita, me gustaría que usted me dijera un poco qué es lo que sucede, porque mi confianza es ciega, y realmente no quiero en algún momento llegar a pensar que la falta de visión podría traicionarme. Al menos dígame por qué las seguian los guardias, por qué se conocen ustedes y ellos dos. Necesito respuesta y saber qué es lo que, sin saber por qué, defiendo tanto. Necesito saber más acerca de ustedes.
>> De todas formas, le digo, si no puede decirme nada por cualquier motivo no me lo diga. En estos momentos mi confianza no duda.-
>> Le he pedido que viniera sola porque, quizá, hay cosas que ella no sabe, ¿Endien?, ¿No?. Desde que estamos juntos nunca hemos dicho nuestro nombres, pero los sabemos porque los hemos escuchado.- terminó de hablar, se acercó a ella y mirándola fijamente esperó respuesta....
[Editado por Praianna el 29-08-2005 19:08]
La muchacha escuho atentas las palabras de Bregonir, despues miro a su hermana y bajo la cabeza avergonazada; Aquel joven que no las conocia confiaba plenamente en ellas y ella no podia hacerlo, aunque quisiera; alzo la mirada y lo vio a los ojos.
-Usted confia en nosotras ciegamente, le debo la verdad.-le tomo de la mano y en ese momento sintio un escalofrio, pero no supo porque; lo jalo mas alla para que los demas no escucharan.- Endien, sabe la verdad pero no completa, es demasiado joven y sus actos pueden ser irracionales, no quiero que le pase nada.- la muchacha le solto la mano y se acerco a el y le dijo en susurros.- Yo vivia antes en el norte, con mi padre Arthonion, Oselle era muy amiga de nosotros y fue ella que nos conto la verdad.-Aimenel callo un momento recordando todo lo que habia pasado, sintio una profunda tristeza.- Atrhonion no era nuestro verdadero padre, esa mujer no lo dijo, porque sabia que asi nos dañaria y despues lo mato.- tomo fuerzas para continuar.- estabamos en Bree cuando eso paso, Oselle nos culpo del asesinato y tuvimos que huir, eramos montaraces, somos de las pocas Dunnedain que quedan; ellos sabian la verdad y nos protegieron pero ya no pudieron hacerlo y nosotras buscando la verdad de nuestra ascendencia partirmos, sin embargo mi hermana no sabe que Oselle mato a nuestro padre.- la muchacha se separo de el.- eso fue hace dos años, llegamos aqui hace apenas unos meses, porque Arthonion nos habia hablado mucho del rey y talvez pensamos que el nos podia ayudar, nunca hablamos con el y despues paso todo esto.- Aimenel miro a Oselle.- Lo que me ata a esa mujer es la venganza, pero no la matare, no puedo hacerlo.
La joven termino de relatarle, la pequeña historia a Bregonir y por primera vez en todo ese tiempo se sintio en paz; desconocia la razon de contarselo a el, pero sabia que hacia bien de alguna forma aquel caballero le habia traido a ella y a su hermana esa luz que las hacia seguir. sonrio e hizo una pequeña reverencia, para despues ir hacia su hermana y abrazarla.
-Bien hermanita, sube a tu caballo es hora de partir.- la niña asintio y lo hizo, luego miro a Oselle.- Nos vamos ya, entre mas pronto lo hagamos, pas pronto terminare este asunto.