Historia privada
Huyendo entre la luz y la sombra
Ollese se esncondia detras de un arbol, Huor estaba a unos pasos de ella, no podia verlo, pero escuchaba el ruido de sus pisadas sobre las hojas secas que tapìzaban el bosque hacia siglos.
Un hombre y una mujer hablaban en un patio, paecia que no se llevaban muy bien -patrañas- penso Ollese y los siguio hacia donde se dirijian. El hombre se despidio de la mujer en una puerta labrada de madera, una vez que el hombre se habia alejado lo suficiente se acerco a la mujer y sigilosamente y le tapo la boca con la mano -No tengas miedo, le susurro al oido. No te pasara nada, ahora llevame hacia donde te hospedas en este lugar- Le hizo una seña a Huor para que las siguiera. La mujer señalo la puerta que estaba en frente de ellas -Abrela- le susurro al oido. El lujo reinaba en cada rincon del cuarto, una niña dormia profundamente en una cama, no parecio darse cuenta de que tenian visitas, un rato despues Huor entro en la habitacion.
Aimenel parecia impasible -Se que sabes quienes somos, nos conoces Aimenel tan bien como yo te conozco a ti, y una vez mas el destino nos vuelve a encontrar- La voz de la humana era un susrro que se perdia en el silencio del lugar -Te preguntaras que hacemos aqui, pues lo mismo que ustedes, huimos. Aunque quizas te des cuenta de que jugamos un papel mas que importante en su historia. Si, en la tuya y en la de tu hermanita- argumento Ollese ante la mirada de deconcierto de su receptora.
-Bien ¿Que haremos ahora?- dijo para si misma la humana mientras repasaba la decoracion del cuarto y los lujosos vestidos que llevaban las huespedes.-
[Editado por Carlita el 21-08-2005 02:45]
Ahi estaba ella, a la que tanto habia odiado por haber hecho lo que hizo, Aimenel controlo su furia y respiro profundamente; ese hombre ¿quien era? y peor aun, ¿de que huian?, entonces la muchacha comprendio, ellos habian tratado de matar al rey, por eso huian.
-Te atreves a entrar a un lugar que no es tu casa y hablarme.- le dijo ella tambien en susurros.-Despues de habernos hecho daño a Endien y a mi; Peor aun me preguntas ¿que haremos?, esta es mi respuesta : yo me ire de aqui y continuare buscando lo que aun no encontrado y tu.- se le acerco y la tomo de la camisa.- que osas a hablarme, vendras conmigo y pagaras lo que has hecho, demasiado tiempo he esperado para vengarme de ti y de todo el dolor que has causado, pero no puedo matarte, moriras pero no por mi mano.- la solto y se dirijio a la cama para sentarse.- ahora explicame ¿quien es tu acompañante? y porque ¿te aferras a dañarme?
-Señorita, con su permiso, ¿se encuentra usted bien?- preguntó Megyn mientras ingresaba al dormitorio de ella.
Al ver a aquellos extraños abrió grandes sus ojos y quedó muda. Megyn iba aconmpañada de una joven que servía y que al ver a estos dos comenzó a gritar. La anciana intentaba hacer callar a Lucy, la joven, pero ésta seguía gritando, pues desde que trabajaba en aquel lugar nunca nadie había tenido la valentía de ingresar sin sufrir las consecuencias...
Lucy empujó la puerta del dormitorio contra la pared e hizo un ruido muy fuerte, y ayudado por sus gritos, Endien despertó...
-¿Qué pasa? ¿hermana?- abrió sus ojos y vio a aquellos dos, a la jóven gritando y a Meg sin habla. No entendía nada.
-¿Hermana....? ¿Qué sucede? ¡Hermana!- exclamó...
- Meg, señorita, por favor no grite. Esto es algo.... Por favor, no hagan ruido-Lucy comenzó a tranquilizarse- luego se los explicaré, pero por el momento...- decía Aimenel, en el momento en que fue interrumpida por Ollese.- Pero por el momento no son sus asuntos, asi que no se entrometan en lo que no les importa, sino van a...- su frase, también fue interrumpida, pero no por Aimenel, sino por Lucy que comezó nuevamente a gritar - ¡Bregonir! ¡Jóven Bregonir! ¡Por favor, hay intrusos en este lugar! ¡Bregonir! ¡Señor!-
El joven, que ya había escuchado ruidos, al oír su nombre subió las escaleras con una rapides considerable. Llegó a la puerta...
Su rostro estaba serio, pero sus ojos ardían con fuego. -¿Quiénes son ustedes? ¿Qué hacen en este lugar? -sacó su espada. Era hermosa y su hoja brillaba por el metal, por el cual estaba hecha: oro blanco. Ésta era fría al tacto, y su filo era asesino...
>>... ¡Señorita! ¿¡Usted me exige lealtad!? ¡¿Usted?!- dijo volviendo su mirada a Aimenel.
-Sin embargo no voy a actuar hasta no tener nada aclarado....
>> Partiríamos hoy por la mañana, ¿no?... ¿Partiremos ahora?...
>>¿Quiénes son ellos? No ire a ningún lado con extraños, a pesar de que ustedes lo son en cierto modo, pero por alguna razón pensé que podía confiar...- sus ojos no perdían aquel fuego que quemaba al mirar. Estaba enojado, se sentía traicionado, pero esperaba una justificación para dejarlos partir con vida.
-Jóven, discúlpenos. Nosotras no tenemos nada que ver. Estas dos personas nos inculparon en un delito que no cometimos. Por eso huíamos, y ahora, no sé por qué están aquí. Si usted nos permite partiríamos junto con ellos, porque si toman otro camino seguirán lastimándonos- dijo Endien.
-Niña...- dijo mirándola friamente- ... Callate, no son tus excusas las que quiero oír, no fuiste tú quién habló conmigo- contestó mirando a su hermana mayor- ¿Qué tienes que decir? ¿Quieres cambiar de opinión?...
>> Por otro lado... ¿Qué me dicen ustedes? Porque es posible que ellas sobrevivan, ya que no podría matarlas. Pero ¿qué me impide no matarlo a ustedes? ¡Nada ni nadie! Asi que diganme sus excusas. Porque mi furia los matará sin que utilice mi espada...-
Esperó respuesta.
La risa de Ollese inundo el cuarto -Mal dices que nosotros las inculpamos, estas en un error señorita- y ahora dirigiendose al principe le dijo - Baje esa espada joven, o sera lo ultimo que tendra en la mano- Deslizo suavemente su mano, sus dedos hicieron contacto con la daga. Nadie pudo darse cuenta que habia sucedido, pero de un momento a otro la espada del joven se deslizo 2 metros por aire cayendo a sobre la cama vacia. -Bien, ahora que estamos a mano hablemos, aca no usamos la violencia, a menos que sea requerida- Tomando a Endien por el cuello, se saco el puñal que guardaba en la bota, apoyandolo sobre su cuello se refirio a los hospedantes -No hagan nada, no griten no se resistan. ¡Huor! Atalos a los tres, nos iremos de este miserable lugar-
El jóven, lleno de ira, quedó inmóvil, a petición de los extraños, sin a¡embargo dijo - Por favor, no me obliguen a mostrarme como soy... No me subestimen, ni combatan contra mí, porque quizá, ambos terminemos heridos, pero ganaré yo....
>> ¡Suéltala! has dicho que no usas violencia, pero te rebajas para extorcionar. ¿Quieres hablar?... Entonces hablemos, aunque te aseguro, no es necesario que la sostengas de esa forma.- cambiando su tono orguloso a uno más humilde. - Estoy hablando en serio <tendré que dejar me orgullo, aquella niña corre peligro... Estoy a punto de morir de rabia> Por favor... no la entromenten en esto. Díganme ahora qué es lo que quieren, por qué han venido ¡Conténsten ya!- gritó...
-Dejenla, ¡no se metan con ella! - agregó Aimenel...
-Soy conciente, o creo esto, pero el problema no es conmigo, sin embargo han igresado a mi lugar, mi hogar, por lo tanto estoy en mi derecho a exigir explicaciones- con un movimiento en sus manos, y luego de que apareciera una luz tenue, color azul hielo en ellas, su espada volvió a él- Sin armas has dicho, pues cumpliré lo que me has pedido- guardó su espada en la vaina y lo miró, muy serio, intentando inútilmente ocultar su odio...
En ese momento movió sus manos y pronunciçó ciertas palabras -Ollese y Hour supieron que estaba realizando un conjuro-
-Si continuas con ese movimiento morirá.- amenazó Ollese mientras apretaba aún más la daga en el cuello de la niña, ésta lloraba.
Bregonir bajó sus manos y esperó a que hablaran...
-Callate, no te pasara nada- le susurro la humana a la niña al oido -No sabes con quien hablas, de nada te servira aca la magia. Atale las manos a tus sirvientas ¡ya! - ordeno Ollese sin soltar a la niña. Una vez que estas se encontraban en el suelo atadas la humana se dirigio a Aimenel -Ata ahora a este joven- le ordeno -¡ahora! - la muchacha temblaba ligeramente. La mirada de Bregonir se clavavba en la de Aimenel, mas esta tomando la funda de la almohada tomo las manos del muchacho, el cual no opuso resistencia. Una lagrima se deslizo por el rostro de ella, la cual sin que Ollese se diera cuenta le beso la mejilla del joven y le susrro un ligero perdon al oido.
-Bien, ahora que esta todo en orden partiremos y ustedes vendran con nosotros, no nos viene mal un poco de compañia-
[Editado por Carlita el 22-08-2005 02:41]
Todo habia pasado tan rapido, Aimenel no se esperaba eso, ahora ataba delicadamente las manos del caballero, pero entonces y muy lentamente tomo la daga de su hermana entre las manos y se las puso al joven, para luego susurrarle sin que nadie escuchara.
-Perdon, no era mi intencion que ellos llegaran.- le beso la mejilla, aunque no supo muy bien porque.-usela cuando ellos no vean, sometalos ante el poder que tiene en el corazon. termino de atarle las manos y luego miro a Oselle tomo valor y le dijo en voz alta.-Sueltala Oselle, ni tu magia ni la furia de tu acompañante serviran y tu lo sabes, ¡sueltala!.
Oselle le miro y estallo por dentro, sin embargo solto a Endien que corrio y abrazo a su hermana.
-Bien, vamonos ahora Oselle.- miro a Bregonir.- guienos a las caballerizas, saldremos de la ciudad como viajeros.
Bregonir entendio y los guio a travez de la casa, hacia las caballerizas...
Entraba el alba cuando 5 viajeros dejaban Minas Tirith, huyendo entre las luz y la sombra.