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lordnazgul9.
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25/12/2014 a las 15:09 #348754
Rírian decidió volver a los establos y preguntar a Baelim si quería ir a Kibil-DUm. Al llegar le golpeó con el pie suavemente y le dijo:
– ¡Despierta! Menuda juerga tuviste anoche ¿eh? Nos vamos a Kibil-Dum para comprar cosas y demás ¿quieres acompañarnos? Tengo un caballo sin dueña que te podría servir si no tienes montura.25/12/2014 a las 21:46 #348786Poco a poco la gente ya terminaba de prepararse para partir hacia el mercado, en busca de Aiwë y Kira, en lo que podría llamarse una divertida escaramuza. Dalation se sentó donde había estado antes, aunque con la silla un poco alejada a la mesa: le daba miedo mancharse el traje de Aiwë.
-¡Eh, tú! ¡Vagabundo! ¿Con que derecho usas eso? Menuda confianza entre Aiwë y tú… Por cierto, si vas a ir de viaje, debo ir contigo. No creo que a Aiwë le moleste que montes a Peludo, eso sí, la cosa es que él quiera llevarte. Es un corcel rebelde y solo Aiwë le inspira confianza.
Se sintió dolido cuando le llamó vagabundo. ”Cómo vuelvas a llamarme así, estrenaré hoy mi espada” pensó Dalation furioso. Aún no se había recuperado del todo de la pesadilla de la noche pasada – Tranquilo, pagaré a Aiwë con horas de trabajo en su futura tienda de alquimia. Está bien, vayamos juntos. La verdad es que necesito caballo, y estaría agradecido si me llevaras-dijo el montaraz, pensando que no tenía caballo y arrepintiéndose. ¿Y si el mago podía leer la mente?- Pensó Dalation asustado.
Se levantó de la silla y obedeciendo al mago se colocó cerca suya para seguirla hacia los establos.
25/12/2014 a las 21:51 #348787– ¡Despierta! Menuda juerga tuviste anoche ¿eh? Nos vamos a Kibil-Dum para comprar cosas y demás ¿quieres acompañarnos? Tengo un caballo sin dueña que te podría servir si no tienes montura.
Baelim se frotó los ojos y se incorporó. Tenía un extraño sabor en la boca, pero al mirar la botella vacía lo entendió. No se acordaba de las imágenes que le habían llegado a la mente por culpa del medallón y que lo habían conmocionado. Y como no tenía nada mejor que hacer aceptó la propuesta del montaraz.
– Vale, iré con vosotros. No tengo montura así que aceptaré gustosamente ir en ese caballo. ¿De quien es?
Cerró con llave las cadenas de la carreta de Nír y cogió por las riendas al caballo que le había indicado Rírian.
25/12/2014 a las 22:05 #348788Vale, iré con vosotros. No tengo montura así que aceptaré gustosamente ir en ese caballo. ¿De quien es?
– De Kira, aunque no se ha ido de Candur y ha dejado a este corcel solo.
Volvieron a la posada y cuando estuvieron todos dijo:
– Bueno, ¿partimos ya?26/12/2014 a las 8:47 #348810Soron entró al establo justo cuando Baelim y Ririan habian salido del establo.
Miró al joven que venía detrás, con una mirada tan intensa que quemaba los ojos de quien le mirara. Estaba claro que el joven descubrió que los magos solo se parecian en apariencia.
-¿Te atreverías a levantar tu espada contra tu guardaespaldas? -le habló con una voz podrida, como de ultratumba.- Pero -y ahí se le quebró la voz y la apariencia amenazante. Ahora solo parecía un hombre más.- Aiwë me pidió que cuidara de ti, y no es que quiera desobedecerle, pero no lo entiendo. ¿Por qué le importas tanto?. Él me habló algo de ti, no entró en detalles, mas he de suponer que le importas mucho y te quiere… Y es una persona bondadosa, si no fuera por él…
Soron se calló. Y trató de acercar el corcel de Aiwë hasta el joven. Peludo no se comportó tan dócil hasta que olfateó al muchacho y por alguna razón, le inspiró confianza.
-Parece que esa ropa te dará suerte. Normalmente Peludo es indomable. Ahora bien -dijo montando su caballo- Si vas a decir algo más, dilo ahora que los otros están casi partiendo y quiero comprar algunas cosas al posadero.
Cuando salió del establo y vio al joven montado en un caballo hermoso y fuerte como Peludo, pareció ver a otra persona, tenía que admitirlo, la ropa le quedaba bien y la imagen de aquel desaliñado montaraz joven, era un vago recuerdo. Soron se sentía culpable ahora porque quizás había sido grosero mirando de mala gana al joven en vez de descubrir que el chico era especial de alguna forma, solo una victima más de los infortunios de la vida.
El mago rojo regresó a la posada y compró algunos alimentos, y bastante agua. Volvió listo para partir. Dalation estaba con la mirada perdida. Soron se sintió culpable y recordó las palabras del mago “No te pases”.
-Ten -el mago rojo le extendió un bolso no muy grande al chico. Que ahora miraba confuso al mago y Soron vio en él algo de culpabilidad también.
-Son algunas proviciones para el camino. Lamento lo de hace un rato, te he juzgado a la ligera. Aiwë no se equivocó, fui yo el tonto.
¿Aceptarías mis disculpas? Quiero viajar en paz, la desaparición de mi hermano me ha nublado la vista (y el alma).
Si el chico sonreía era un sí, Soron le tocaría los cabellos en forma de amistad. Si se callaba y marchaba en silencio, entonces habría metido la pata muy feo esta vez.26/12/2014 a las 10:16 #348812Dalation suspiró cuando supo que el mago rojo le podía leer la mente. Y posiblemente se lo diría a Aiwë y este le castigaría. Decidió dejar de pensar hasta que el mago no apartara la vista de él. No dijo nada cuando habló por primera vez, pero finalmente dijo – Pues preferiría estar con él, y no contigo. Me da igual que seas mago, como si eres un elfo, ya que aunque tengas muchos poderes, rápidamente una flecha puedo atravesar tu cuello cuando menos te lo esperes- dijo con desprecio. Luego se arrepintió, y guardó el arco que había preparado ocultamente.
-Partamos cuanto antes. Ya me estoy cansando del olor de la posada-dijo subiendo al caballo. Era la primera vez que no se sentía alguien inferior, y eso le agradaba. Sonrió débilmente cuando el mago se fue, y esperó. Se acomodó en el caballo, y lo examinó. Era un gran caballo, y si no hubiese sido por Aiwë, Dalation estaría volando por los aires, así que si volvía a veer a Aiwë pronto, tenía que preparase una excusa, y empezar a aprender sobre alquimia. Aún no entendía cómo el mago rojo y el morado eran hermanos. Aunque sí se parecían por el aspecto…
Cuando el mago se arrepintió de lo que había dicho, agarró la bolsa con las provisiones necesarias, sin decir ni un ”gracias”. Aceptó las palabras del mago, y empezó a infundirle confianza. Y allí estaban: Dalation en el caballo, y el mago en el suelo esperando disculpas. Dalation miró al frente sin decir nada, pero algo en su corazón le dijo que hiciera otra cosa.
Giró la cabeza y sonrió, y acto seguido extendió la mano al mago para ayudarle a montar – No tienes por qué dar disculpas. Más bien soy yo el que debería estar arrepentido, y lo estoy. ¿Amigos?- le preguntó extendiendo la mano -Ah, y muchas gracias Señor…-le dijo, señalando a la bolsa y también preguntando su nombre.
26/12/2014 a las 13:53 #348815El joven le extendió la mano y Soron dudó
-No creo que pueda… pero lo intentaré, amigos, claro. -Soron le extendió una mano temblorosa y se saludaron. El contacto físico le hizo cambiar de opinión y terminó sonriendo.- Puedo ver claro ahora, lo que negué antes. Debiste ser muy amado por tus padres, tu aura es única y no he visto otra igual… y ahora entiendo mejor a mi hermano. La última vez que alguien tan bueno estuvo en la tierra media, tuvo un final… trágico, me dijeron. Pero Aiwë ha crecido y no permitirá los mismos errores. Haré lo que él me pidio, te cuidaré y guiaré hasta que él regrese.Soron le acarició los cabellos al chico y le comentó que cuando regresaran, prepararía una crema especial para su cabello rebelde. Prometiéndole que su cabello brillaria y dejaría de enredarse pero eso tendría que esperar, Aiwë era prioridad ahora.
-Me llamo Soron, algunos me llaman “el Rojo”, será un placer estar a tu lado si ese es el deseo de mi hermano.
26/12/2014 a las 21:23 #348854Sintió muchísima confianza con el mago cuando le estrechó la mano. Dalation realizó una sonrisa que no hacía desde tiempos cuando vivía su padre. – Fue amado sólo por mi padre- rectificó- Mi madre murió cuando yo era apenas un bebé. Y sí, fue muy querido por mi padre, que en paz descanse–dijo mirando al cielo con una leve sonrisa con tono triste.- Siento interrumpirte, pero no soy nadie especial-dijo con una risa- Sólo soy un simple campensino, o aún inferior a eso.
-La verdad es que nunca he conseguido colocarme el maldito pelo. He probado de todo: poniendo cosas encima, dormir haciendo el pino (cosa que espero no tener que volver a hacerlo), afilarlo con piedras… pero nada.
-Pues encantado Soron el Rojo, hermano de Aiwë el Morado -le dijo con una reverencia, de la casi se cae del caballo, si no se hubiese agarrado a tiempo de la mano de Soron- Buenos, espero pasarlo bien en la excursión y sobre todo que no le haya pasado nada a Aiwë.
26/12/2014 a las 22:13 #348855Nír apareció llevando de las riendas al cerdo, encontrándose con Baelim y Rírian.
-¿Ese no es el caballo de la señorita Kira?-se sorprendió el enano al ver a Baelim encima del corcel blanco y negro-No sabía que los humanos fueran tan…crueles-dijo-De todas formas, amigo Baelim, si quieres que te enseñe el negocio voy a necesitar mi llave-solicitó extendiendo su mano.Dalation llegó encima del lanudo caballo de Aiwë, a quien había oído llamarle cariñosamente “Peludo”, aunque no sabía si era de cariño o efectivamente así se llamaba el animal. Iba seguido por el mago Soron.
– Bueno, ¿partimos ya?-preguntó Rírian.
– Eso creo. ¿Cuánto pagaría un hombre del Este por su medallón? Tendría que verlo con un par de socios que entienden de esas cosas. Rórin hacía tratos con orientales para traerles vino…Vino. Nír se acordó de Yaiwen. Giró la cabeza para ver si estaba, pero al parecer se había ido a su casa. Y al mismo tiempo se acordó de unas cervezas que le había reservado a su socio el otro día.
-Tengo suerte de haber recuperado las armas que convidé la noche del combate. Mi tienda ya habría quebrado. Ahí si quieres dejas al caballo de Kira, detrás del negocio-le dijo a Baelim. -Aunque creo que este puerco no se lleva bien con los equinos.
26/12/2014 a las 22:58 #348858Siento interrumpirte, pero no soy nadie especial-dijo con una risa- Sólo soy un simple campensino, o aún inferior a eso
Soron se sintió mas culpable y se puso rojo de vergüenza, aquel joven era tan humilde que todas las ideas que tenía de muchas vidas, se le quebraron en mil pedazos.
-¿No me dirás tu nombre? No me gustaría llamarte “simple campesino” ¿o prefieres que te llame rizos indomables? -terminó entre risas. Hacía mucho no reía de felicidad y de verdad, solo reía de travesuras y cosas que a otros le hacían poca gracia.- Lamento mucho tus desgracias, debió ser un buen padre…De pronto el chico le hizo una reverencia y sin querer, Peludo arrancó a andar, malinterpretando la acción del muchacho, que casi cayó al piso, pero Soron lo sostuvo justo a tiempo y le ayudó a recobrar el equilibrio.
-Bueno, no te me accidentes o extravies antes de que regrese mi hermano o me meteré en serios líos. -Comentó gracioso pero luego susurro- Su colera me aterra ¿le has visto enojado? Espero que no tengas que ver tal cosa. Una vez un par de pandilleros terminaron orinándose en sus ropas… Ni yo soy tan malo… bueno quizás me excedo en palabras -concluyó mirando apenado al joven.
Ya habían arrancado a andar, los caballos iban al mismo ritmo. Se conocían y adoraban estar juntos.-Oye, ¿Aiwë te dijo algo importante estos días? ¿Te habló algo de irse a algún lugar?
Me es muy raro todo esto y según escuché también hay una dama desaparecida. Solo espero que estén bien. Pero tengo un mal presentimiento, sabes…Soron meditaba de a ratos y trataba de imaginar el por qué Aiwë había desaparecido tan repentinamente y no le dijese absolutamente nada.
-Hey, me gusta como te queda ese traje -le dijo con algo de picardía. Volviendo a ser aquel atrevido de la noche de la fiesta. Luego se rio y miraba de vez en cuando a Dalation y luego sonreia y miraba al frente, negando con la cabeza mientras sonreia feliz pero no hablaba.
27/12/2014 a las 13:11 #348875-¿Ese no es el caballo de la señorita Kira?-se sorprendió el enano al ver a Baelim encima del corcel blanco y negro-No sabía que los humanos fueran tan…crueles-dijo-De todas formas, amigo Baelim, si quieres que te enseñe el negocio voy a necesitar mi llave-solicitó extendiendo su mano.
-Tu llave estaba a salvo conmigo.- Baelim extrajo de su zurrón la llave de la carreta y se la tendió en la mano.- Y no me he apropiado del caballo, solo lo he tomado prestado para este viaje. Tengo intención de devolverlo en cuanto vea a la señora Kira. También tengo que pagarte esto cuando tenga ocasión.- le enseño la botella vacía de destilación enana.- Era una urgencia.
El grupo que marchaba era un tanto extraño, dos montaraces, un mago, un enano, un humano que decía ser un enano y un bardo. Faltaba Yaiwen. No sabían lo que les depararía el destino, pero Baelim se sentía seguro entre ellos.
Por un momento, se sorprendió a sí mismo palpándose una vieja cicatriz en el vientre. Intentó recordar donde se hizo la herida y no pudo. Pero cuando Nír volvió a mencionar el medallón, Baelim sacudió de manera compulsa la cabeza y alejó de sí los sombríos pensamientos que amenazaban con enloquecerlo de nuevo. -“Solo son imaginaciones, nada más, olvídate ya de una vez”- se dijo a sí mismo mientras se distraía observando los paisajes por los que pasaban a trote lento.
27/12/2014 a las 16:25 #348877No le costó alcanzarles, iban a ritmo de paseo y en cuanto Yaiwen les divisó, obligó a su montura a aligerar el paso. Se situó al lado de Baelim y le saludó frenando un poco su caballo.
-Hola otra vez -dijo la elfa. Echó un vistazo rápido al grupo para ver quienes habían partido finalmente. “Vaya, el otro mago, esto puede suponer un problema”. -¿Se sabe cuál es el plan, señor bardo? Creo que conmigo ya estamos todos.
La peredhil miraba al humano y se percató de que este no tenía buena cara. -¿Os encontráis bien?
27/12/2014 a las 21:50 #348904Llegó Yaiwen en su montura, y saludó a Baelim
-Hola otra vez -dijo la elfa. Echó un vistazo rápido al grupo para ver quienes habían partido finalmente. “Vaya, el otro mago, esto puede suponer un problema”. -¿Se sabe cuál es el plan, señor bardo? Creo que conmigo ya estamos todos. ¿Os encontráis bien?-
-Sí. solo que estoy un poco enfermo por el alcohol, y el traqueteo del caballo no ayuda jeje- mintió porque no quería dar las verdaderas causas de su malestar. Quizás más adelante, pero no en ese momento en el que trataba de enterrar determinados pensamientos.- Y el plan es inexistente en verdad. Hemos salido de excursión para airearnos un poco, conocer el lugar, corroborar que ya no hay más peligro por orcos y para ver si nos encontramos con la joven Kira y Aiwë que no sabemos dónde han podido ir. Nos dirigimos a Kibil-Dûm. Nunca he estado allí, y Nír me enseñará la ciudad e intentaremos hacer buenos negocios. Igual me dejan un hueco en alguna plaza o en algún garito para realizar una función. Ya sabéis que soy músico, pero también se hacer otros espectáculos. La gente se pirra por unos buenos trucos de magia, y los niños aman las historias contadas con los títeres. En fin, haremos lo que salga sobre la marcha. ¿Tú quieres hacer algo en especial?-
27/12/2014 a las 23:36 #348907Rírian montó su corcel, recordando aquellos viejos tiempos en los que cabalgaba por los bosques del bello Norte. Respiró el puro aire de Helkanor y mientras partían, empezó a cantar para sí mismo, hasta que sin darse cuenta elevó su voz por encima de las demás personas de la caminata:
Ahora la noche está cayendo
Así termina este día
El camino está ahora llamando
Y debo alejarme
Sobre la colina y bajo el árbol
A través de las tierras donde nunca ha brillado la luz
Por arroyos de plata que se extienden hasta el mar
Cerró los ojos y sonriendo continuó cantando:
Bajo la nube, bajo las estrellas
Durante una mañana de nieve de invierno
Al final me dirijo a los caminos que me llevan a casa
Y sin embargo, a donde me lleva luego el camino
No lo puedo decir
Vinimos hasta aquí
Pero ahora llega el día
Para despedirme…28/12/2014 a las 23:10 #348952Battoin iba con la comitiva al trote, como siempre no se acababa de fiar de ninguna bestia. Las prefería en un plato y con patatitas, y el cerdo que montaba Nir tenía pinta de tener un buen par de jamones. Intentó pensar en otra cosa, no creía que el enano se tomase bien hacer un asado con el gorrino. Cogió uno de los bocadillos de Baldric para matar el hambre.
Escuchando la canción de Rírian no pudo evitar pensar de nuevo que estaba rodeado gente con tendencias depresivas. Aunque se les iban con un par de copas encima, lo que lo hacía un buen remedio.
Sin más nuevas que mucho frío, llegaron a Kibil-dûm.
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