Como vemos, el principal poder de estos tres Anillos era la preservación de todo aquello que les era querido a sus portadores. Y ¿quiénes eran los poseedores de estos Anillos al término de la Tercera Edad? Galadriel llevaba en su mano a Nenya, el Anillo del Agua (también llamado Anillo de Diamante o Blanco), hecho de mithril. Elrond tenía a Vilya, el Anillo del Aire (llamado Anillo de Zafiro o Azul), que era de oro. Y Gandalf a Narya, el Anillo del Fuego (llamado Anillo de Rubí o Rojo).
«En verdad, en el país de Lórien, y en el dedo de Galadriel está uno de los Tres. Este es Nenya, el Anillo de Diamante, y yo [Galadriel] soy quien lo guarda».
La Comunidad del Anillo, El Espejo de Galadriel, p.428
«Elrond vestía un manto gris y lucía una estrella en la frente, y en la mano llevaba un arpa de plata, y en el dedo un anillo de oro con una gran pieza [piedra] azul: Vilya, el más poderoso de los Tres. […] [Galadriel] tenía en el dedo el anillo forjado de mithril, con una sola piedra que centelleaba como una estrella de escarcha».
El Retorno del Rey, Los Puertos Grises, p.354
«Y cuando se acercó a ellos, Frodo advirtió que Gandalf llevaba en la mano, ahora abiertamente, el Tercer Anillo, Narya el Grande, y la piedra engarzada en él era roja como el fuego».
El Retorno del Rey, Los Puertos Grises, p.356
Los Tres Anillos «fueron dados a los Sabios» tal como se cuenta en De los Anillos de Poder. Pero Elrond no lo tuvo en un principio, y Gandalf tampoco. Según los apéndices de El Señor de los Anillos los primeros poseedores fueron Gil-galad, Galadriel y Círdan.
«Durante toda la Tercera Edad, la custodia de los Tres Anillos fue solo conocida por aquellos que los poseían. Pero al final se supo que habían estado en poder de los tres más grandes Eldar: Gil-galad, Galadriel y Círdan. Gil-galad, antes de morir, entregó el suyo a Elrond; luego Círdan le dio el suyo a Mithrandir. Porque Círdan veía más lejos y con mayor profundidad que nadie en la Tierra Media, y dio la bienvenida a Mithrandir en los Puertos Grises, pues sabía de dónde venía y adónde retornaría.
—Toma este anillo, maestro —le dijo—, porque tus trabajos serán pesados; pero te dará consuelo en la fatiga que te has impuesto. Pues este es el Anillo del Fuego, y con él podrás reanimar los corazones en un mundo que se enfría. En cuanto a mí, mi corazón está con el Mar, y habitaré junto a las costas grises hasta que parta el último barco. Te esperaré».
El Retorno del Rey, apéndice B, p.421
No obstante, en De Galadriel y Celeborn, un texto que Tolkien escribió después de la publicación de El Señor de los Anillos, se da una versión ligeramente diferente de la entrega de los Anillos. Es Gil-galad quien recibe dos anillos, Vilya y Narya, mientras Galadriel obtiene a Nenya.
«Galadriel le aconsejó [a Celebrimbor] que ocultara los Tres Anillos de los Elfos en lugares distantes, lejos de Eregion, donde Sauron podía buscarlos. Fue entonces cuando Celebrimbor le dio a Nenya, el Anillo Blanco, y por el poder de este anillo el país de Lórinand se fortaleció y embelleció […] Celebrimbor, siguiendo el consejo de Galadriel, envió el Anillo del Aire y el Anillo del Fuego lejos de Eregion; y los confió a Gil-galad en Lindon. (Se dice aquí que por ese entonces Gil-galad dio Narya, el Anillo Rojo, a Círdan, Señor de los Puertos, pero más adelante una nota marginal indica que lo guardó consigo hasta que partió a la Guerra de la Última Alianza)».
Cuentos Inconclusos, De Galadriel y Celeborn, p.265
Aunque estos Tres Anillos «habían sido forjados por Celebrimbor tan solo, y la mano de Sauron no los había tocado […] también estaban sometidos al Único» (El Silmarillion, p.391). Así expresaba Elrond sus dudas sobre qué les pasaría a esos Anillos si el Único era destruido:
«Algunos esperan que los Tres Anillos, que Sauron nunca tocó, se liberen entonces, y quienes gobiernen los Anillos podrían curar así las heridas que el Único ha causado en el mundo. Pero es posible también que cuando el Único desaparezca, los Tres se malogren, y que junto con ellos se marchiten y olviden muchas cosas hermosas. Eso es lo que creo».
La Comunidad del Anillo, El Concilio de Elrond, p.318
Y, en efecto, así sucedió. Con la destrucción del Anillo Único todos los Anillos perdieron su poder, incluidos los Tres. Pero ¿por qué razón, si Sauron no intervino en su forja? La respuesta la da Tolkien en una de sus cartas.
«Aunque inmaculados, pues no estaban hechos por Sauron ni habían sido tocados por él, eran, no obstante, parcialmente producto de la instrucción que él impartió, y, en última instancia, estaban bajo el control del Único. Así, como ya lo verá, cuando el Único desaparece, los últimos defensores de la ciencia y la belleza de los Altos Elfos quedan privados del poder de retener el tiempo, y parten».
Cartas, nº 144, p.209
Siete Anillos para los Enanos
Se ha dicho anteriormente que existen dos versiones de la historia en cuanto a cómo los Enanos reciben los Anillos. En El Señor de los Anillos los Enanos decían que los Elfos habían entregado un Anillo (el primero de los Siete) al rey de Khazad-dûm, lo que hace suponer que también habían entregado los restantes. Sin embargo, no sucede de esta forma en De los Anillos de Poder, una obra de la misma época, o en De Galadriel y Celeborn, un texto posterior. En ellos fue Sauron quien reparte estos Anillos.
Se dieron siete anillos para los señores Enanos, pero solo conocemos el nombre de un portador, el que era rey de Khazad-dûm en aquel momento. El Anillo de Durin III se transmitió durante generaciones hasta que llegó a Thrór y a su hijo Thráin II. Sabemos que estos anillos tenían todos una gema propia (La Comunidad del Anillo, p.298) y, parece ser, eran de oro.
«Se dice que el principio de cada uno de los Siete Tesoros de los reyes Enanos de antaño fue un anillo de oro».