El Silmarillion, De los Anillos de Poder y la Tercera Edad, p.392
En cuanto a su destino, algunos Anillos fueron recuperados por Sauron y otros fueron destruidos.
«pero todos esos tesoros hace ya mucho que fueron saqueados, y los dragones los devoraron, y de los Siete Anillos algunos fueron consumidos por el fuego y otros recuperados por Sauron».
El Silmarillion, De los Anillos de Poder y la Tercera Edad, p.392
«Los reyes Enanos poseían siete [anillos], de los cuales pudo recuperar [Sauron] tres; los otros los devoraron los dragones».
La Comunidad del Anillo, La sombra del pasado, p.70
«Los Nazgûl guardan los Nueve. Los Siete han sido tomados o destruidos».
La Comunidad del Anillo, El Concilio de Elrond, p.296
El Anillo de Thrór acabó en manos de Sauron, uno de esos tres que recuperó. Así lo contaba Gandalf en el Concilio:
«Los Siete están perdidos para nosotros [dijo Glóin el Enano], si Balin no ha encontrado el Anillo de Thrór, que era el último. Nada se ha sabido de él desde que Thrór pereció en Moria. En verdad puedo revelar ahora que uno de los motivos del viaje de Balin era la esperanza de encontrar ese anillo.
—Balin no encontrará ningún anillo en Moria —dijo Gandalf—. Thrór se lo dio a su hijo Thráin, pero Thráin no se lo dio a Thorin. Se lo quitaron a Thráin torturándolo en los calabozos de Dol Guldur. Llegué demasiado tarde».
La Comunidad del Anillo, El Concilio de Elrond, p.317
Todos los Anillos tenían el principal poder de «evitar o disminuir la velocidad del deterioro» y tenían otros poderes que se manifestaban de forma distinta según el poseedor. A los Hombres y a los Enanos no les afectaba de la misma forma. A los Enanos les despertó la avaricia por el oro, pero no hizo que fueran dominados por Sauron, ni les alargó la vida, ni se convirtieron en espectros.
«Los Enanos demostraron ser firmes y nada dóciles; no soportan de buen grado el dominio de los demás, y es difícil saber lo que en verdad piensan, y tampoco es fácil inclinarlos a las sombras. Solo llevaban los anillos para la adquisición de riquezas; pero la ira y una abrumadora codicia de oro les encendió los corazones, mal del que luego Sauron obtuvo un gran beneficio».
El Silmarillion, De los Anillos de Poder y la Tercera Edad, p.392
«El único poder que los Anillos tuvieron sobre ellos fue el de poner en sus corazones la codicia del oro y otras cosas preciosas, de modo que si les faltaban, todo otro bien les parecía desdeñable, y se llenaban de cólera y de deseos de venganza contra quienes los privaban de ellas. Pero desde un principio fueron hechos de una especie que resistía con firmeza cualquier clase de dominio. Aunque podían ser muertos o quebrantados, no era posible reducirlos a sombras esclavizadas a otra voluntad; y por la misma razón, ningún Anillo afectó a sus vidas, ni hizo que fueran más largas o más cortas».
El Retorno del Rey, apéndice A, p.413
Nueve Anillos para los Hombres Mortales
«Siete anillos dio a los Enanos; pero a los Hombres les dio nueve; porque los Hombres en esto, como en otros asuntos, demostraron ser los más dispuestos a someterse […]
[…] Los que llevaron los Nueve Anillos alcanzaron gran poder en su época: reyes, hechiceros y guerreros de antaño. Ganaron riqueza y gloria, aunque solo daño resultó. Parecía que para ellos la vida no tenía término, pero se les hacía insoportable […] Eran ellos los Nazgûl, los Espectros del Anillo, los más terribles servidores del Enemigo; la oscuridad andaba con ellos, y clamaban con las voces de la muerte».
El Silmarillion, De los Anillos de Poder y la Tercera Edad, pp.392-393
«Les dio nueve [anillos] a los Hombres Mortales, orgullosos y espléndidos: así los engañó. Hace tiempo fueron dominados por el Único y se volvieron Espectros del Anillo, sombras bajo la gran Sombra, los sirvientes más terribles».
La Comunidad del Anillo, La sombra del pasado, p.70
Los Nazgûl, los Espectros del Anillo, fueron antiguamente Hombres a los que Sauron entregó los Nueve Anillos. Tres de ellos eran señores númenóreanos y posiblemente otro venía del Este.
«Sin embargo, Sauron fue siempre engañoso, y se dice que entre los que sedujo con los Nueve Anillos, tres eran grandes señores de raza Númenóreana».
El Silmarillion, Akallabêth, p.363
«Ahora bien, por aquel entonces el Capitán de los Espectros de los Anillos vivía en Minas Morgul con seis compañeros, mientras que el Segundo Jefe, Khamûl la Sombra del Este, vivía en Dol Guldur como teniente de Sauron, junto con otro Espectro que le servía de mensajero».
Cuentos Inconclusos, La búsqueda del Anillo, p.368
Khamûl es el único nombre de los Nazgûl que tenemos constancia. Con el apodo «la Sombra del Este» aparece en unos textos que Tolkien escribió en la segunda mitad de 1954 sobre la búsqueda del Anillo de los Jinetes Negros. En una versión abandonada de La Cuenta de los Años, el Segundo Jefe se llamaba «el Negro Hombre del Este» (Cuentos Inconclusos, p.383 nota 1), lo que puede hacer pensar que, en efecto, era un Oriental. Así lo piensan Wayne G. Hammond y Christina Scull (Guía de lectura de El Señor de los Anillos, p.193), aunque otra posibilidad es que este sobrenombre simplemente se refiera al lugar de su morada (Dol Guldur), que estaba en el Este.