Helkanor – Torneo de Framburgo
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Turinhor.
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16/02/2015 at 23:43 #353249
-Deja que os ayudemos ¿Estáis herido? – le preguntó. – Si no os encontráis bien, tal vez podamos poneros en el carromato del enano…
– Estoy bien – dijo Battoin.
Intentó levantarse, pero varios pinchazos le sacudieron el cuerpo. Se volvió a tumbar.
– Bueno, digamos que bien tiene varias acepciones- ¿Podríais ayudarme a incorporarme? Me duelen hasta las pestañas – le dijo a Yaiwen.
La elfa le ayudó a incorporarse y recostarse sobre las gradas del Coliseo. Recogió su daga del suelo y cortó su camisa en tiras, haciendo con ellas un vendaje para su hombro.
– ¿Podríais poner el dedo aquí? Gracias.
Acabó de hacer el nudo y con el resto de la camisa hizo un cabestrillo para el brazo derecho.
– Esto bastará por ahora. Antes de irnos de vuelta, ¿vamos a comer algo? Es hora del cenayuno ^^.
Se incorporó trabajosamente y bajó las escaleras como pudo, apunto de tropezar un par de veces. Los truenos y las nubes habían acabado por traer la lluvia. En apenas unos minutos una lluvia torrencial caía sobre Candur.
Battoin echó una ojeada alrededor buscando algo con lo que taparse. Al final encontró uno de los escudos de los Sardaukar. Lo recogió y se lo puso en la cabeza, era lo suficientemente grande para mantenerlo seco.
– ¿Alguien sabe dónde se puede comer por aquí? En cantidad, a ser posible.
17/02/2015 at 0:09 #353253Kira comprobó asombrada cómo sus heridas habían dejado de sangrar y estaban cicatrizando rápidamente gracias a la intervención de Aiwë, miró a los demás y vio que tampoco estaban demasiado mal, excepto Battoin, tenía el hombro herido pero no parecía afectarle demasiado
¿Alguien sabe dónde se puede comer por aquí? En cantidad, a ser posible.
-Precisamente de eso estábamos hablando antes de que empezara todo este jaleo- Dijo Kira -Salgamos de aquí.. algo encontraremos. Y después también voto a favor de regresar a Candur… aunque no se como
18/02/2015 at 19:29 #353279-Claro, que con el queso que os apropiasteis no era suficiente. “Sólo puede pensar en comer… ya puede trabajar duro si quiere poder pagar todo lo que traga”. -No tengo hambre, pero os acompañaré.
Yaiwen se alejó hasta llegar a la carreta de Nír. Le pidió permiso y sacó sus pertenencias: la bolsa con las compras y su arco. Uno de los frasquitos que adquirió en Kibil-Dûm se había roto con los golpes y el contenido se había derramado así que tiró los restos. Entonces volvió hasta donde se encontraban Battoin y Kira y salieron del Coliseo, junto con quienes les quisieron acompañar, en busca de un sitio que sirviera comida.
A pesar de llevar la capucha puesta, la medio-elfa a esas alturas tenía prácticamente todo el pelo mojado. Algunos mechones sueltos se le pegaban al rostro.
-Pronto va a anochecer y este tiempo no ayuda. Por suerte, en la dirección que debemos tomar parece que no hay nubes, pero pienso que no deberíamos tardar mucho en partir.
-¿Alguno ha visto al bardo? -preguntó -estaba conmigo cuando entramos, pero hace rato que no le veo y tampoco lo he encontrado entre los muertos o heridos. Supongo que fue más inteligente y evitó la contienda -dijo encogiéndose de hombros. -Por cierto, decidme Kira, querida, ¿qué tal os trataron esos orientales? tienen mala fama…Cuando terminaba de formular la pregunta vieron a poca distancia una taberna.
19/02/2015 at 4:36 #353287-Por cierto, decidme Kira, querida, ¿qué tal os trataron esos orientales? tienen mala fama…
El mago que iba caminando al lado de la joven, notó una leve falsedad en esas palabras y miró de soslayo a la elfa.
-Son muy amables, sabes, ¡incluso hasta hicimos amigos! -replicó sarcásticamente en lugar de Kira.
Por cierto, es muy “agradable” verlos a todos de nuevo, vivitos y … bueno, Vivos.Luego mirando a la joven y casi en susurro para que nadie oyese, le habló
-¿Qué sucedió contigo cuando nos separaron? ¿Te hicieron algo malo?19/02/2015 at 19:55 #353314Battoin entró el primero en la posada y tomó asiento en la primera mesa que vió libre.
– Hola, tráiganos algo para comer, venimos hambrientos – dijo Battoin. – Ponganos algo de queso, jamón y esas empanada para ir picando. Veo que tienen sopa, tráiganos la olla. Un par de pollos estarían bien, esos trozos de ternera tienen buena pinta, ¿tienen algo de salsa para acompañarla? Unas patatitas estarían bien para acompañar. Y esas tortillas tienen buena pinta. Los demás no sé qué querrán. Ah, y prepárenme algunos bocadillos para el camino cuando nos vayamos.
Dejó el escudo de los Sardaukar en el suelo al lado de la nevera.
– Bueno, Yaiwen tiene razón, ¿qué os ha pasado? Al final hemos acabado aquí de casualidad y estaría bien saber qué ha pasado.
20/02/2015 at 10:38 #353319-Son muy amables, sabes, ¡incluso hasta hicimos amigos! -replicó sarcásticamente en lugar de Kira.
Por cierto, es muy “agradable” verlos a todos de nuevo, vivitos y … bueno, Vivos.-Pues si tan bien estabais vos con ellos, no haberos ido de su lado ¿no? Cuesta mucho encontrar amigos – respondió ella.
Por un lado le gustaría estrangular a aquel mago desdeñoso y por otro le resultaba en ocasiones divertido darle réplica.
Cuando Battoin terminó de pedir comida para toda una tropa de enanos, ella solicitó una botella de vino tinto -y por favor, a ver si encuentran una camisa o algo que este muchacho pueda ponerse encima, que se nos va a poner malo. Gracias.
-Os gusta exhibiros por ahí ¿a que sí? – le preguntó en un susurro al humano.
-Sí, nos gustaría saber – dijo en voz alta apoyando la idea de Battoin.20/02/2015 at 18:06 #353324-Bueno en realidad no puedo quejarme de los orientales tanto como del framburgués- dijo Kira mientras tomaba algo de la comida que iban poniendo en la mesa -Íbal fue mas cruel con sus hombres que con nosotros, a uno de ellos le cortó la garganta sin inmutarse- añadíó mirando al mago.
Al parecer yo fui algo así como “un daño colateral”, estaba en el la hora y en lugar equivocados cuando nos secuestraron en Candur, ellos iban a por Aiwë, no me pregunteis por qué, después nos llevaron ante Théod y ahí nos separaron, no debió gustarle mi respuesta cuando me preguntó mi nombre y me echó a la arena, y bueno lo demás ya lo sabeis, si no hubiera sido por vuestra aparición quizas ahora estaría muerta, debo daros las gracias. -Y sobre Théod…. seguro que va a estar mucho tiempo lamentando su situación, después de lo ocurrido- Añadió con una gran sonrisa-¿Puedo probar ese vino? -dijo Kira dirigiendose a Yaiwen, no sabría explicar por que, pero notó algo raro en la actitud de la Elfa, todos estaban heridos tras la lucha en el Coliseo pero ella apenas tenía un rasguño y la había visto batiendose en la grada con un oriental, o era muy buena luchadora o … no sabía que pensar.
-¿Teneis hambre Battoin?… por cierto… ¿Por qué estabais vos y Rírian en los túneles del coliseo?- preguntó Kira mirando a los dos hombres
21/02/2015 at 16:30 #353336– Pues es una buena pregunta – respondió Battoin. – Esta mañana decidimos ir de excursión en grupo a Kibil-dûm. Cuando estábamos allí una horda de Sardaukar, entre treinta y cuarenta, me atacaron. Yo los puse bravamente a la fuga. Mas no tardé en darme cuenta de la que ellos podían estar detrás de vuestro secuestro y, como valiente caballero que soy, acudí a vuestro rescate.
“Al galope perseguí a su jefe que huía despavorido de mi furia. Cuando estaba a punto de darle caza una tropa de los suyos salió a mi encuentro. Aunque los vencí sin problemas, ganaron el tiempo suficientepara que su líder escapase. Afortunadamente hice hablar a uno de sus hombres y me indicó dónde estábais.
“En ese momento me topé con Belim, Rírian y Yaiwen. Los dos primeros habían venido a ayudarme , avergonzados por su cobardía comparados con este bravo guerrero (yo, para más señas. Mientras que Yaiwen acudía pronto a contemplar de nuevo las hazañas de este caballero, incapaz de contener su admiración por mí.
“Llegamos al Coliseo y tras derrotar a innumerables hombres conseguimos rescataros. Después, como pudisteis ver, en la batalla hice retroceder a esos hombres hasta la desesperación y sólo un resbalón inoportuno por mi parte dió a esos hombres la oportunidad de huir.
“Más o menos eso, ¿verdad?No esperó a que sus compañeros asintiesen, ya que habían llegado los platos principales.
22/02/2015 at 22:38 #353450Aiwë posó sus penetrantes ojos púrpuras en los de la elfa, y no los movió, la miraba tan intensamente que calcinaba. Hizo una mueca y una media sonrisa, casi de asco
-Pareces saber más de ellos de lo que quieres admitir, pero descuida, no necesito leerte la mente para saber que no eres ni la mitad de correcta que aparentas ser. Mucho cuidado, “amiga”. Voy a descubrir como fue que ese oriental supo de mí, y que estaba en Candur.Volviéndose a Kira, afirmó que Ibal había sido bastante cruel con sus hombres, no había visto mucho a Ibal y tampoco al tal Théod pero sí tuvo varios encuentros con los esbirros del oriental y le caían muy mal.
-En verdad lamento lo que has pasado Kira, no es fácil autorecupararse llevando días sin probar bocado y siendo torturado. Por cierto -dijo volviendo los ojos a la elfa- Es muy curioso, que estos hombres supieran el punto exacto donde estaba… demasiado planificado, es decir, No me conocían, pero sabían que era un mago y querían venderme -mirando al resto del grupo, aclaró- antes de que penséis mal, no soy un brujo que anda metido en cosas oscuras, fui victima de estos mercenarios, no los conozco y nunca tuve tratos con ellos.
Luego escuchó la historia de Chichoín, el salvaje, poco convincente pero divertida.
-No hables en plural, muchacho, a mí no me rescató nadie, yo me las arreglé solo, pero si algún día necesito a un “gran caballero” a mi rescate, no dudaré en llamarte.
Terminando esa frase le sonrió ampliamente a Battoin y vio como a la elfa le molestaba ese gesto, el mago se rio por dentro.-Gracias por la comida, no sé quien Balrogs va a pagarla porque yo no tengo ni media moneda de bronce, ¡que vergüenza!
23/02/2015 at 16:03 #353463Rírian no había hablado nada mientras comían, y cuando Battoin relató su historia, empezó a reírse.
– Es cierto, yo no le ayudé a después de que dos hombres le diesen la paliza de su vida, ni luché contra su jefe. Tampoco tan valeroso guerrero me robó el caballo, ni torturó salvajemente a uno de ellos haciéndole llorar de las cosquillas, ni luché junto con él para diezmar a los guardas del Coliseo, ni tampoco le volví a salvar de los orientales, ya que aunque no hubiese estado a su lado, se hubiese deshecho de ellos con inusitada facilidad con sus increíbles resbalones inoportunos. Claro que sí.-dijo con sarcasmo.
24/02/2015 at 12:15 #353519-Y sobre Théod…. seguro que va a estar mucho tiempo lamentando su situación, después de lo ocurrido- Añadió con una gran sonrisa
-¿Puedo probar ese vino?-Eso esperamos todos, querida, por malvado – dijo mientras le servía en la copa.
antes de que penséis mal, no soy un brujo que anda metido en cosas oscuras, fui victima de estos mercenarios, no los conozco y nunca tuve tratos con ellos.
-Ya bueno… por todos es sabido que los magos andan metidos en cosas “extrañas” y que a veces traen problemas. Habrá que averiguar sí, no sea que vuelvan por Candur. Y por cierto, yo nunca he pretendido ser correcta.
Entonces Battoin se puso a contar su historia. Mientras le escuchaba entre aburrida y desesperada, Yaiwen jugueteaba con el contenido de la copa. Movía el vino en movimientos circulares observando el bonito color rojo intenso. Como un rubí. Y ese pensamiento le llevó a recordar la vara que el mago poseía y que tenía consigo.“Mientras que Yaiwen acudía pronto a contemplar de nuevo las hazañas de este caballero, incapaz de contener su admiración por mí.
“Más o menos eso, ¿verdad?”Le escuchaba de fondo. –Oh sí, por supuesto, por mi parte soy incapaz de contener tanto asombro y admiración. Creo que podríamos poneros en medio de una plaza a contar estas cosas. Sería un espectáculo bonito.
Gracias por la comida, no sé quien Balrogs va a pagarla porque yo no tengo ni media moneda de bronce, ¡que vergüenza!
-Yo desde luego no. Pagaré mi botella, naturalmente, pero no he probado bocado. Seguramente Battoin tenga un plan para pagar todo esto que ha pedido. Estoy convencida que él ya tiene todo bien atado porque es consecuente ¿verdad? – dijo apurando el último sorbo. – O si no, teniendo un mago, brujo o lo que quiera que seáis, quizá podríais fabricar unas monedas por arte de “magia” – añadió burlona.
Se levantó y fue a la barra a pagar la botella de vino tinto. Preguntó cuánto debían y volvió a la mesa. – Dice que son cinco monedas de plata y dos de bronce – dijo mientras se ponía la capa para prepararse y miraba de reojo a Battoin.
En vista de que todos se encontraban físicamente bien, resolvió que se iría si ellos se demoraban más. Framburgo no le gustaba y los negocios allí habían terminado hacía rato.24/02/2015 at 13:47 #353522Nír no había pagado nada, había recuperado un botellón de cerveza y no quería compartirla con nadie. Se palpó el muslo para ver como se sentía. Para haber estado tirado en la arena con la pierna casi colgando de unos tendones, no dolía tanto ahora que estaba más o menos sanada. El mago era un fantástico curador. Sería seguro andar por la Tierra Media con su compañía.
Escuchó la historia de Battoin mientras se contenía las carcajadas.
-Si claro-murmuró el enano.Al parecer el grupo quería regresar a Candur. Si Nír volvía a Kibil-Dûm con los pocos cerdos y los dos enanos sobrevivientes, probablemente se le tirarían encima y lo culparían de la muerte de los vendedores destacados. Decidió que sólo los otros volvieran, y Nír iría con los otros a Candur, olvidándose por completo de los enanos que habían ido a Gundabad.
Mientras el señor enano salía del lugar, se acordó del teniente al que habían matado entre todos los enanos. Sin embargo, con los orientales en la fuga, ya no tenía opción de encontrar ni a Ibal ni a su propia familia.
Tomó la botella de queimada para ver si quedaba algo. No encontró más que gotas, pero las bebió igual. Entonces apareció frente a él una gran montaña y una ciudad de hierro de arquitectura enana.
-¡Gundabad!-reconoció Nír.
Cuando vio a orcos saliendo de la fortaleza, se acordó de porqué había mandado a los otros dos enanos a investigar a la montaña.-Me temo que no puedo acompañarlos. Tengo un asunto un poquito urgente. Luego me encuentro con ustedes allá en Candur-avisó Nír.
24/02/2015 at 20:47 #353529Ocupado como estaba con la comida se limitó a escuchar la conversación de los demás. Le hacía gracia ver las indirectas volando cuando no hacía ni una hora estaban todos luchando juntos por salvar la vida. Bueno, algunos más juntos que otros.
Después de acabarse la comida, llamó de nuevo la camarera.
– Un poleo-menta con manzanilla, por favor, me vendrá bien para hacer la digestión – y dirigiéndose al resto, dijo. – Vigilad por favor que me traiga la infusión muy caliente, odio cuando la traen fría. Voy un momento al servicio, me llevo el escudo por si os molesta.
Una vez en el servicio comenzó a registrarse los pantalones, no encontraba su bolsa de monedas. O la había perdido o se la había dejado en Candur. Esperó que fuera lo segundo, pero de momento tenía otro problema. Decidió que lo más sabio sería salir por la ventana del baño, seguro de que alguno de sus compañeros le invitaba. Eran buenos chicos.
Salió por la estrecha ventana con bastante dificultad debido a las heridas y, sobre todo, al brazo en cabestrillo. Aterrizó de cabeza, pero afortunadamente el golpe no fue fuerte. Rodeó la posada evitando que le viesen y se dirigió a la salida de la ciudad.
Cuando llegó a los establos se dió cuenta de que en su estado no llegaría a Candur caminando, así que, con resignación, se acercó a buscar un caballo. Esta vez, por lo menos, haría el viaje al trote, sería una pena desperdiciar la comida. Cogió el primero que vió y salió sin hacer ruido.
– A Candur, entonces, a ver si llego para la hora de comer.
25/02/2015 at 16:01 #353544Parecía que iban a tardar algo en resolver quién o quiénes pagaban, por lo que la elfa aprovechó que Battoin se marchaba al baño para despedirse y salir a la calle.
Se colocó bien la capucha y fue en busca de su montura, la cual había dejado atada horas atrás cerca del Coliseo.
-Mi pequeño Dâur -le susurró al caballo mientras extendía la mano y dejaba que el animal se la oliese-Aquí estás esperándome paciente, ¿me echaste de menos? Cuando lleguemos a Candur voy a acicalarte un poco, que te va haciendo falta.
Sacó una manzana para el animal y un pequeño trozo de lemba para ella. Dio un mordisco y guardó el resto.
Montó en el corcel y partió en dirección a Candur. Hubiese preferido viajar con más luz, pero al menos la lluvia era ligera y apenas molestaba.25/02/2015 at 20:14 #353571¿Qué pasó con Baelim?
Cuando Yaiwen y Baelim entraron en el coliseo ya había habido una batalla con los guardias de Theod. Pero pronto aparecieron los sardaukar y el mortífero Îbal liderándolos. Baelim sabía que poco podía ayudar en una pelea entre tan buenos guerreros, así que esta vez a falta de su flauta que empeñó a Nír por su carreta, se sentó en las gradas del Coliseo y observó el transcurso de la batalla como si de un espectáculo se tratase. Estocadas por aquí, estocadas por allá. Un caído dos y tres. La cosa se volvía difícil para sus amigos. Temió por Nír cuando el odiado Îbal le clavó su propio hacha en el escudo. Pero cuando apareció Aïwe con los rayos y truenos Baelim se tranquilizó. Luego los elfos llegaron, y obligaron a Îbal y los sardaukar a retirase. Baelim reconoció al jefe de los elfos, era el mismo que los presentó a él y a su troupe en la Corte de Thranduil. Baelim bajó rápidamente de las gradas y salió del coliseo.
Vio como Îbal y sus hombres montaban en sus caballos y cuando se disponían a escapar de los elfos que ya salían a toda velocidad del coliseo en pos de ellos, le pareció que Îbal se fijaba en él y se lo quedaba mirando, justo antes de salir a galope tendido con los hombres que le quedaban. Esa mirada le estremeció, pero el sentimiento de impotencia pudo más con él y dio una patada al árbol que tenía más cerca. ¿Ahora como sabría donde se encontraría? Una vez despertada la llama de la venganza ya no se podría apagar. Deseó que los elfos los cazasen, pero algo le hacía pensar que no sería así, que Îbal escaparía y que se volverían a encontrar.
Triste a pesar de la victoria de sus amigos, Baelim decidió ir a emborracharse solo a una taberna que conocía bien. Después de unas horas catando licores se dirigió a la carreta de Nír que había guardado cerca del coliseo y trató de llevarsela a su dueño. No tardó en encontrar la posada donde habían cenado todos. Vio a alejándose a Yaiwen a caballo y le dedicó un saludo con la mano. ¿A donde iría?, ¿a Candur? entró en la posada y se dirigió a Nír que aún seguía en la mesa.
-¿Qué tal compañero? Siento no haber cenado con vosotros. te he traído la carreta que la guardé cerca del Coliseo.-
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