Yo voy por el segundo, recien por las primeras páginas.
Hasta ahora Rothfuss me a atrapado con la explicación detallada de cada lugar que Kvothe recorre, cada acción que hace, cada elemento, cada hechizo, cada patria, y así.
Sin embargo se me hace que Rothfuss le pone demasiado empeño en situaciones que no suman a la historia. A Kvothe le toma una página entera ponerse las botas, o afinar su laúd. De todos modos lo estoy disfrutando mucho.
Ya llegará el momento de acordarse de la madre y la abuelita del Rothfuss cuando me quede esperando por el tercer tomo…