En la película la muerte que más me gustó fue la de Théoden (o quizá debería decir la que más me impresionó), ya que me encantó el personaje y me ofreció momentos inolvidables como su discurso ante la inminente batalla de El Abismo de Helm, su despedida de Éowyn en el Sagrario, su arenga ante los Campos del Pelennor. Sus miradas a Éowyn solo son comparables a las de ese maravilloso Gandalf que alegre observa como su querido Bilbo no envejece y lleno de consternación siente como Frodo asume ser el Portador del Anillo.
En los libros…, aún sueño con la muerte de Fingolfin: su marcha hacia Angband, el desafío, la subida de Morgoth de sus profundas estancias, la lucha desigual, las siete heridas del Vala, el cuerpo quebrado del Rey Supremo de los Noldor, Thorondor, su túmulo sogre Gondolin… maravilloso