Perfil Básico

Nombre

chrnosdark

Fecha de nacimiento:

1900-02-16

Ficha de Personaje

Nombre del Personaje

Eruannë Atanvardo ëala

Raza

Elfo Noldor

Lugar de la Tierra Media

Romenor

Descripción del Personaje

Cabellera oscura y larga, ojo negros, figura esbelta, guerrero de nacimiento, callado, pero fiel en la amistad, vestido con túnicas blancas en tiempos de paz, pero nunca deja su espada Sindohte (Batalla Gris), en tiempos de guerra siempre con su arco Itilorë (Corazón Centellante) y armadura que lo recuerda a los antiguos guerreos Noldor de su casta. Siempre dispuesto aluchar por el bien, nunca a rendirse ni retirarse… Por el honor…. Por la libertad…. Por Arda.

Historia del Personaje

DAGOR-NUIN-GILIATH(10 días antes de la PE).

Junto con mis padres fui de los Noldor que acompañaron a Fëanor, esa noche acampamos cerca de un lago muy hermoso… mi padre Gondo y Arquen mi madre habían visto en mi, la llama de la justicia porque desde que tengo memoria quise aprender el arte del esgrima para luchar y defender el honor y la justicia; mi padre nunca quiso que yo fuera guerrero, porque pensaba que la guerra solo traía llanto, tristeza y muerte. Mi madre por otra parte siempre en su aprendizaje de nuestra Magia elfica, nunca me desanimo diciendo que llegaría el día en que demostraría mi valor en el campo de batalla, pero mientras llegara el momento me entrenara todo lo que pudiera. Mi madre no se esperaba que ese día, llegaría demasiado pronto; mucho mas pronto de lo que había yo pensado.

— Hijo ven aquí quiero contarte algo.– Me acerque a el, que estaba sentado cerca de un hermoso roble.-

— Dime padre que deseas.–
— Quiero contarte lo que deseo en estas tierras nuevas.- Suspiro largamente.- Quiero convertirme en uno de los mejores herreros y así forjar hermosas espadas, mallas, escudos que ningún herrero allá forjado en esta nueva tierra… —

— Padre pero creo que eso era lo que hacías antes o no?– Exclame incrédulo ante la mirada de mi padre.– Además tu me dices que no deseas que sea un Guerrero Noldor por tu repudio a las guerras y aun así forjas espadas y escudos para eso que tu tanto detestas.–

— Tienes tan solo 15 años hijo mió pero, tienes razón detesto las guerras y desde que tengo memoria siempre he tenido la justicia y la verdad en mi corazón, forjo estos instrumentos no para el mal si no para la justicia y castigar con ellas a los que ofrezcan oscuridad, muerte, llanto y soledad a nuestra raza y las demás– Suspiro largamente y vi una llama en sus ojos, la cual me lleno de calidez y al mismo tiempo de temor.-

— Veras que con el tiempo tendrás un sueño el cual querrás realizar, en estas tierras encontraras ese sueño hijo mió.

En ese momento una flecha con penacho negro atravesó el pecho de una hermosa elfa… Se escucharon los gritos de alerta, fue en ese momento que supimos que estábamos siendo atacados, mi padre corrió hacia mi madre, agacho la mirada con una profunda tristeza, lo que mas odiaba en esta vida lo estaba persiguiendo en estos momentos. Miro a mi madre a los ojos y alcance a oír un pequeño susurro y sin decir nada mas mi padre se unió a la batalla… mientras que yo quedaba a cargo de mi madre… No podía creer lo que mis ojos veían tan solo teníamos unas cuantas horas de haber llegado a estas tierras y ya estábamos en guerra.

Una ira tremenda se apodero de mí, y veía como los mejores guerreros ya estaban en la batalla defendiéndonos de nuestros atacantes, no pude más y fui a nuestra tienda y vi una espada que todavía no había sido terminada, entupidamente la agarre.

–Eruannë!!! Hijo mió regresa no vallas te mataran!!!!.-
–Madre tu dijiste que el día en demostrar mi valor llegaría y creo que es el momento de demostrarlo.-
–No!!!!, no vallas te mataran.-
–No puedo ver como otros van a la lucha y yo me quedo de brazos cruzados tengo que hacer algo además otros están muriendo en el campo de batalla, no puedo ver mas esta injusticia madre.-

–NNNNOOOOO!!!!! Eruannë!!!.- No hice caso a las suplicas de mi madre y emprendí la envestida junto a otros elfos que me acompañaron. Llegamos a las hasta donde se desarrollaba la batalla se oía el chocar de las espadas en los escudos, gritos de dolor, de muerte, de valor, de fuerza, un grupo de orcos que estaban entrando por una brecha nos vieron, unos soltaron varias flechas sobre nosotros y vi como caían tres de nuestros hermanos arremetimos contra ellos con una cólera de aprendiz pues nunca habiamos entrado en verdadero combate , pude matar a dos de ellos y después el golpe de un escudo en mi costo me tumbo al suelo…

-Eruannë, Eruannë, despierta estamos a salvo, Hijo mió reacciona.- En ese momento reaccione súbitamente recordando el golpe en mi cara.- Padre que ha sucedido, yo estaba…- Si hijo mió unos soldado acudieron en vuestra ayuda cuando se vieron que eran superados por los orcos.- lo vi a los ojos y luego vi a mi madre… se veía su tristeza.- Tuvistes mucha suerte esta vez.- PADRE..!!! que te ha pasado.- Tenia una herida muy profunda en una de las piernas.- No te preocupes no es nada que el tiempo y la magia de tu madre no curaran.- Incorporándome pude notar que tenia un vendaje en la mitad de mi cara…. La cual me dejaría una cicatriz para toda la vida. Mi padre me contó como nuestros guerreros habían despachados a los orcos y los habían perseguido no sin antes tener perdías, entre ellos a nuestro amado Fëanor….

DAGOR-BRAGOLLACH (455 PE)
Los recuerdos de esa primera batalla estaban tan frescos como si hubiera sido ayer, con mis padres nos habíamos establecido cerca del Lago Mithrim para ese entonces mi padre era uno de los mejores herreros de Beleriand reconocido por la hermosura y robustez de sus creaciones fue así que en el año 415 que pude hacer realidad mi sueño de convertirme en unos de los mejores guerreros de mi tierra… mi madre me había regalado un hermoso arco de color verde oscuro llamado Itilorë, con hermosas runas que identificabas a nuestra familia. Para ese entonces con mis compañeros nos encontrábamos cerca de Angband cuando pude apreciar con horror como oleadas y oleadas de enemigos nos masacraban y tuvimos que retirarnos dejando los cuerpos de nuestros guerreros en los campos de batalla
En esos días mi padre había cambiado, estaba raro en sus ojos se veía que algún pensamiento lo acosaba, se veía como que si algo le faltaba, como si deseara algo, se convirtió en ermitaño de su propia herrería ya casi no fabricaba armas, pero pasaba semanas enteras encerrado la preocupación de mi madre era evidente… Recuerdo el día en que estallo la DAGOR-BRAGOLLACH, fue en ese entonces cuando se retiraron del lado hacia Nan-Tathren… en el año 460 cuando pude encontrarme con mis padres supe el secreto mas escondido y oscuro de mi padre; durante todos estos años el había estado forjando en secreto una espada única en belleza y letalidad, la cual había vertido todos lo que había aprendido en sus años de herrero Sindohte la llamo por sentir que estos tiempo eran grises y negros y que con ella vertería justicia y libertad sobre mis propios enemigos, era una espada similar a las que nos había proporcionado el ejercito, el mando de color plateado oscuro podía sostenerse con las dos manos, la hoja al principio tenia dos aberturas circulares a ambos lados, en la punta tenia una saliente similar a una pequeña daga con la cual al incrustarla y sacarla causaría terribles heridas, al final tenia dos hermosas gemas una blanco y otra azul los colores representativos de mis padres, del otro lado una runas que definían algún tipo de conjuro o alquimia…. quede sorprendido con lo que había creado mi padre y comprendí que ese era su regalo, fue en ese entonces que mi madre me llamo

Hijo ven tengo algo para ti.- Y abrió un pequeño cofre de color café y dentro estaba un collar muy hermoso junto con una imagen, esta imagen contenía las primeras dos runas de los nombres de mi padre y en medio estaba una gema roja, la cual me representaba.- En este collar he vertido todo mi amor y cariño Eruannë y quiero que lo conserves hasta el fin de los tiempos y recuerdes a tus padres.- Lo tome entre mis manos y mi padre lo puso en mi cuellos, sabia que tenia que irme, sabían que posiblemente no regresaría.

635 PI
Después de mucho tiempo al ver las joyas engarzadas en mi espada recuerdo el brillo de los ojos de mis padres cuando por fin aceptaban mi destino, todavía recuerdo la sonrisa llena de serenidad y paz de mi madre… Hace tanto tiempo que los perdí, durante la ultima batalla librada cuando pensé que moriría junto a mi batallón enfrentando a un dragón y a sequito de orcos y trolls que lo acompañaba, mis hermanos elfos Ungwë y Anderinquë, junto con dos enanos Khizan y Khazdîm llegaron y se unieron a la batalla, en la primera línea de defensa nos veíamos los cinco juntos como compañeros de armas de años mas era la primera vez, matamos a los orcos y la mayoría de trolls, Anderinquë junto con Khizan y Khazdîm pudieron derrotar al dragón mientras nosotros nos deshacíamos del los últimos trolls, y fue así que junto a ellos formamos un grupo extraño, que cuando entrábamos en batallas, éramos los primeros cinco delante de todos y matábamos a no menos de 4 o 6 orcos a la vez, fue a si que nos ganamos el apodo de i lempëa Ohtarlli o los cinco guerreros.
Años después nos establecido cerca de Campos gladios con un pequeño grupo de elfos y la descendencia de Khizan y Khazdîm donde vivimos pacíficamente durante un tiempo. Fue Khazdîm con ya 215 años me pido si podía reforzar mi Sindohte con la forja enana a lo cual accedí gustoso y ahora ella tenia un color verde pálido el cual podía apreciarse solo de cerca, estaba mas liviana pero mas calida y ya no tenia un semblante amenazador, pero tenia el mismo propósito llevar las oscuridad al mal.
En el año 645 fuimos atacados por una horda de orcos, trolls y huangos, nos tomaron por sorpresa pero no esperaban con el ataque de los 5, pero estábamos en desventaja puesto que la mayoría del grupo era pacíficos y muy pocos éramos guerreros de las batallas de Beleriand, en esa batalla fue donde perdí a Ungwë y Anderinquë, también a Khazdîm, solamente sobrevivimos 15 elfos, Khizan, su hijo y el hijo mayor de Khazdîm. Fue en ese entonces que decidimos marcharnos y olvidar todo el dolor que nos causaban las guerra mas decidí que mis hermanos tendría mejor suerte quedándose en unos de los reinos que quedaban de los elfos que seguirme, también Khizan no quería dejarme, pero comprendí lo que realmente mi padre sentía, esa llama que vi en sus ojos aquella noche también era la llama de la tristeza y del dolor que causaban y dejaban las guerras y fue eso lo que vertió en la espada al forjarla en secreto el dolor y sufrimientos por las muertes de hermanos contra hermanos, que nosotros mismo habíamos causado al tomar los barcos en los que desembarcamos en Beleriand, quiso ahogar ese dolor en mi espada con el calor de la amistad, la fraternidad y el amor, ahora entiendo esas extrañas runas en mi espada; entonces decidí que necesitaba tiempo para mi, que deseaba estar solo, quería sanar las heridas de mi corazón por las perdidas de tantos hermanos y amigos…. rechace con dolor la oferta Khizan y ellos se dirigieron a las montañas nubladas desde ese entonces fui conocido como Eressëa El solitario.
Trascurrieron mas de 100 años, había estado vagando por toda la tierra media, me hice amigo de un montaraz que me decía que algún día buscaría otras tierras en donde vivir en paz, descansar y después buscar nuevas aventuras, el pensamiento de este montaraz me llamo mucho la atención estaba tan sumido en borrar recuerdos tristes que me había olvidado el collar de mi madre donde se encontraba todo su cariño y amor, eso me dio animos de vivir, fue entonces que emprendí el viaje en busca de nuevas tierras, aventuras…

850 SE

Después de muchos años de busquedas me enbarque rumbo al oeste, he llegado a una extraña costa, espero que esta nueva tierra sea diferente….. Estoy cerca de un lugar llamado Nirent….

978 SE

En el tiempo que llevo de estar en Romenor, he tenido tiempo de paz aunque se que hay problemas…… Todavía no me he podido integrar a una casa en especial, pero sea cual sea la casa luchare por la justicia y la verdad…..

1010 SE

Después de pasar varios años en Nirent me he movilizado cerca de un hermoso rió en la otra orilla se encuentra una ciudad llamada Palvaë, durante este tiempo he podido luchar contra bandidos y uno que otro grupo de orcos, mi ultima aventura me llevo cerca de las catacumbas en Nimost donde un grupo de saqueadores querían ingresar y robar, se que no debo interferir en conflictos de otras casas pero ya que no pertenezco a ninguna decidí hacer frente a los 20 saqueadores que pretendían usurpar este lugar, el cual tengo entendido es sagrado y además hay pena de muerte, axial que hice cumplir la ley, la lucha fue dura pero fugas, los cuerpos de mas de 13 saqueadores quedaron tendidos cerca de las catacumbas, decidí enterarlos sin dejar señal alguna de batalla a unos 300 metros del sitio sagrado…. wow fue una empresa pequeña pero cansada.