Historia pública

La Ciudad Élfica

Finalizada 42 fragmentos Página 2 de 6
Fragmento 8 por Eru_el_unico

Mahtan quedó sorprendido ante la proposición de Fëanor.

-Sabio eres Fëanor, y gran Herrero, como ya te he dicho ya te puedo llamar Maestro pero yo aunque parezca que solo me dedico a la herreria y la amo más que a todas las cosas, hay algo que amo mas que la herrería. Y Mi hija, yo...quiero que se case con alguien al que ame.

-Pero yo he visto como me mira -Dijo Fëanor exaltado y con un tono melancólico-Ella...Ella...Me ama.

-No lo se hijo mio, no lo se.

-Pierdo el Amor de mi padre y ahora pierdo el de aquella a la que amo, Námo me tiene en Mal destino.

Y Fëanor partió corriendo a Tirion.

[Editado por eru_el_unico el 19-10-2003 01:52]

Fragmento 9 por HYALMA

Dorada la pesada jarra, llena de agua fresca, apoyada en la altiva cadera.

Poderoso y decidido el paso, orgullosos los ojos, pese a sus dulces brillos.

Leve y fuerte, como el viento.

Dulce y peligrosa, como el vino.

Muchos elfos se vuelven cuando sus firmes pasos marcan su andar decidido.

Arranca el sol brillos rojizos a sus cabellos, que se deslizan sobre su túnica con la fuerza con que el agua cae por las altas cascadas.

Es Neardenel, que lleva el agua a las fraguas, como cada día, gentil aguadora que trae frescura al fuego, brisa suave al calor sofocante.

La alta figura de un elfo le corta el paso de pronto.

Es Fëanor.

Hace tiempo que ella ha reparado en él. No la ha deslumbrado el hijo de Finwë por la corona que ciñe la sien de su padre, sino que la ha sobrecogido su infatigable creatividad, la agilidad de su mente, la pericia de sus manos, la mirada inteligente y viva...y en ocasiones lo ha sorprendido escribiendo su nombre con las runas que inventa, mimando la caligrafía de las tenwar, como si quisiera acariciarlas. Por eso, más de una vez, sus manos han temblado al escanciarle el agua y su corazón ha visto que algo despertaba su presencia en aquel solitario príncipe herrero.

- Aiya, Fëanor -le saluda- ¿Qué hace el nuevo Maestro Herrero alejado de sus fraguas?

La tensión surca el hermoso rostro del elfo.

- Esta mañana mis manos se ocupan de otra forja importante, Neardenel, la forja de mi destino.

- Entonces es algún asunto importante que os encarga vuestro noble padre...

- Tampoco, mi Señora, es algo que sólo nos afecta a vos y a mí.

La clarividente mirada de Neardenel se asoma a las ventanas de Fëanor y penetra en las estancias de su ardiente corazón... allí hay amplias salas vacías que desde la soledad le gritan que las habite...hay recintos llenos de deseo que tienen escrito su nombre en las paredes...hay un agujero que Miriel dejó hambriento y exige ser llenado...hay una habitación llena con una sombra oscura que la asusta y la hace huir... pero hay otra estancia, la más bella, en la que espera una mesa con dos copas de miruvor. La ilumina una poderosa luz, tierna como el Laurelin, serena y plácida, como Telperion...

La voz de Fëanor suena grave y profunda cuando le dice:

- Melin tyë (te quiero) Neardenel...

Ella se estremece, pero con voz firme le pregunta:

- ¿Habeís hablado con mi padre, Fëanor?

El elfo baja la cabeza y le responde:

- Lo he hecho...dice que sólo consentirá que os caseis con el elfo que vos améis

Neardenel empuja levemente el cuerpo de Fëanor para seguir andando y le dice:

- En ese caso os pertenezco, Fëanor...

Una mano la toma entonces del brazo y la obliga a volverse. Sus ojos se encuentran y los labios siguen las sendas trazadas por el destino.

La jarra dorada cae al suelo, derramando su agua en el mármol de Sirion... ¿Quién se preocupa? Las frescas aguas de Neardenel han empezado a saciar la sed ancestral de Fëanor...

[Editado por HYALMA el 17-10-2003 07:24]

Fragmento 10 por Eru_el_unico

La boda se celebró en Ezellohar, fue espléndida. Todos los Elfos de Tirion hablaban de la Sabiduría y belleza de la Joven Elda y de la arrogancía y maestría del Joven Principe Noldorin. Para cuando se celebró la boda, Indis de los Vanyar, tuvo otro hijo con Finwë, este era Finarfin, pero ahora a Fëanor no le preocupaba y solo le preocupaba Nerdanel, su esposa y la Felicidad que tuviera Finwë al ver casar a su hijo predilecto.

A la boda fueron invitados todos los Elfos de Tirion y todos asistieron, desde Fëanor que era el Elda que se iba a casar hasta el pequeño Finarfin. Tambien fueron invitados los Vanyar y todos acudieron, Al rey Ingwë le llegó la invitación de su sobrina Indis, el rey Iba todo engalanado de Rojo y antes de la Boda visitó la Mindon Eldalieva, la Torre de Tirion donde antaño vivía antes de ir hacia Taniquetil. Los Vanyar aportaron una bella música a la Boda. Tambien fueron invitados los Teleri pero el rey Olwë no asistió ya que hacia solo unos meses que había nacido su hija Eärwen, la princesa Cisne de Alqualondë.

Tambien fueron invitado los Valar y los Maiar, pero solo asistieron Aulë, Curunir y un tal Olorin. Pero los demás no asistieron porque tenían quehaceres pues estaban tratando contra un mal encerrado en Mandos, un mal que pronto volvería a ser Liberado, el Daño de Cuivienen.

Y así en Ezellohar, cerca de los árboles fueron casados Nerdanel la Sabia cuyo padrino era Mahtan y Fëanor cuya madrina fue Indis (Aunque a Finwë le costó que Fëanor aceptara esa proposición). Trás la Boda, hubo un gran convite en Tirion y al final del convite las luces se apagaron...

-¿Que ocurre? -Preguntaron los Vanyar desconcertados

-¿Que ha pasado? Que Eru nos proteja -Dijo Fëanor, pero entonces observó que los Aulë y los Maiar estaban muy tranquilos y eso le tranquilizó.

Un resplandor vino de pronto, los corazones de los Elfos se arregozijaron pues la \"Alma\" que acababa de entrar tomó la forma de los Primeros nacidos.

-Aïya Elda, Vala or Maia. Me presento aquí y ahora, yo, Manwë, rey de Arda y del bienaventurado reino de Valinor para bendecir esta boda y para daros una noticia. Melkor ha sido liberado, el opresor de los Elfos, aquel que tanto mal ha causado desde la primera gran música que he contado en relatos, pero ha prometido hacer el bien y ayudar y Yo que soi Su hermano voi a creerle, aun así será vigilado.

Muchos Elfos no entendieron nada de lo que dijo Manwë pero aun así callaron y los Elfos de Cuivienen y Fëanor que era versado en la tradición gritaron espantados y Finwë dijo:

-El Daño de Cuivienen ¿Como lo habeis permitido Manwë, rey de los Valar? Nos prometisteis paz a mi, a Ingwë y a mi perdido amigo Elwë.

-Dadle una oportunidad, no os decepcionará -Explico Manwë.

Y luego se marchó y la fiesta acabó y todos regresaron a sus casas, a Tirion, Taniquetil y Alqualondë.

[Editado por eru_el_unico el 20-10-2003 11:28]

Fragmento 11 por HYALMA

Un golpe en su puerta despierta a Finwë, sin dejarle tiempo a decir \"pase\" los portones se abren empujados por Fëanor...trae el rostro desencajado y al entrar se derrumba ante el lecho de su padre...está temblando...

- Hijo mío...¡Por Varda la Iluminadora de estrellas! ¿Qué sucede? -le pregunta el padre levantándose.

- Es Neardenel, padre...-dice el elda a punto de romper en un amrgo llanto.

- ¿Qué sucede? ¿Os habeís peleado? ¿La primera riña? ... Es firme de voluntad la hija de Mahtan y no se la domina con facilidad ¿eh...?

- No...no padre...no es eso...es...es que ella...ella va a...va a tener ¡Un hijo!

- Pero eso es estupendo Curufinwë...Yavanna os bendice...¡Solo dos años después de la boda! ¡Pero que prisas teneis, hijo, qué prisas! hay que celebrarlo...mi primier nieto, el hijo de mi hijo...brindemos juntos...

- No entiendes nada, Finwë...¡Qué pronto te has olvidado de mi madre!...

Finwë comprendió de pronto...Fëanor temía que la historia de su madre se repitiese en su esposa... y le dijo:

- Oh hijo...nada debes temer...mira a Nerdanel...es poderosa, fuerte, joven como la mañana cuando el sol amanece... tranquilizate...no será el último de sus hijos...

[Editado por HYALMA el 19-10-2003 17:27]

Fragmento 12 por Eru_el_unico

El hijo de Fëanor y Nerdanel nació y fue consagrado por Manwë, la Madre le llamó Maedhros y el padre le dio el Nombre de Nelyo o Nelyafinwë (Tercer Finwë).

Era un día lluvioso en Tirion, habían pasado 6 años desde el nacimiento de Nelyo (Maedhros), y Fëanor no había ido a la Herrería, Nerdanel se sentaba con Fëanor en una especie de Sofa-Trono y su hijo estaba jugeteando por toda la Mindon Eldalieva que Ingwë había regalado a su sobrina Indis y a Fëanor. Pero entonces un gran golpe estruendoso sonó en la Puerta.

Fëanor abrió la puerta de la Mindon Eldalieva y ante su sorpresa vió a alguien todo de Negro, una especie de Armadura pero que era su piel y los ojos Rojos mirándole. -¿Quien eres? -Preguntó Fëanor.

-Soi Melko y vengo a ver a tu hijo.

-¿Como te atreves? ¿Como has atravesado Tirion? -Dijo Fëanor.

-Tengo buenos contactos, mi buen Elda, pero no vengo a haceros daño, de hecho nunca hize daño a nadie, solo quiero ver la gloria de Familia que tiene el más grande de entre los Eldar. ¿Me vas a dejar en la puerta?

-Pasa pero rápido.

-Yo no vengo a hacer males si no a bendecir a tu hijo.

El pequeño Nelyo llego correteando a la puerta y al ver a Melkor se escondió detrás de Fëanor.

-Vaya hijo que tienes, muy bello para ser Elda, el gran Maedhros dicen que se llama, mi apoyo tendrás.

-Gracias Señor -Dijo Nelyo con miedo.

Melkor sentía rabia por dentro pues de todas las familias de los Eldar aquella era la más perfecta, desde siempre había deseado el reino de Arda, estar en armonia con todos pero que todos le sirvieran, el para si mismo no era maligno solo quería ser feliz como lo era aquella familia y que los demas le sirviera, odió a Fëanor desde entonces para poder separarle de la gente que quería y así poder volver a la Tierra Media en medio de discordías y por eso intentó ganarse el corazo de Fëanor y trás irse se despidió como un amigo y en el futuro le visitó en las fraguas.

Una vez que se fue Nerdanel vino

¿Quien era Fëanor?

-El daño de Cuivienen, el mismísimo Melkor.

Nerdanel quedó sorprendida y pregunto que porque le dejo pasar.

-En realidad no es malo, Nerdanel, quizas lo fue antaño, pero ya no lo es, me ha ofrecido ayuda, me ire con el y vere lo bueno que puede llegar a ser.

Nerdanel le advirtió que no y se fue a la sala de Cocina donde preparó carne de los Bosques de Oromë que Fëanor había traído de la cacería.

Fragmento 13 por HYALMA

Yo me encargaré de Maedhros

Dijo Finwë a la joven pareja.

- Id y disfrutad de la Mereth de Los Primeros Frutos...

Fëanor tomó de la mano a su esposa y se mezclaron entre la multitud de los elfos que bailaban. Nerdanel reía feliz mientras giraban al son de la música. Pero de pronto se puso pálida y Fëanor tuvo que sostenerla para que no se cayera al suelo. La tomó en sus brazos, fuertes de la forja, y la condujo a un lugar apartado, en un banco de mármol, tal blanco y nacarado como la piel de Nerdanel.

El Elda cayó de rodillas al lado de su esposa, acariciándole los cabellos.

- ¿Qué tienes, mi Señora, voy a ir en busca de un Sanador...?

Nerdanel negó con la cabeza... poco apoco iba retomando el color...

- No es nada, esposo mío... es a causa de una obra de mis fraguas, que también producen hermosas joyas...

- ¿Naylo? Es un pequeño inquieto y muy despierto, reclama todo el día tu atención, es agotador... buscaré a alguien que se ocupe de él y te deje tiempo para tí, su nacimiento aún está cercano y debes recuperarte...

Ella puso un dedo en los labios del Elda mientra negaba on la cabeza.

- No es Naylo...Mi Señor, es que vas a ser padre de nuevo...

Los ojos de Fëanor se humedecieron. Llevó las manos al vientre de su esposa. ¡Un hijo más! ¡Tanta felicidad no era posible! Tomó en brazos a su esposa y, entre risas y besos corrieron a buscar a Finwë para dar la noticia.

¿Podía haber mejor día que la Mereth de los Primeros Frutos para que el Rey anunciase a su pueblo la concepción de un nuevo nieto?

Fragmento 14 por Eru_el_unico

Pasó el tiempo tan esperado por Fëanor y Nerdanel y también por el viejo y sabio Finwë y el niño nació, un nuevo hijo, toda una maravilla para el joven Fëanor que miraba al niño mientras una lagrimita descendía por su juvenil rostro. El niño no fue bautizado hasta que habló por primera vez y cuando lo hizo, un torrente de voz fuerte como el acero de las forjas de Fëanor emergió de la pequeña boquita del elfo y desde que esa voz fue esuchada Fëanor le dió el nombre de Káno (De voz fuerte o imperiosa), pero su madre al poco tiempo le dió el nombre de Maglor.

Melkor que hacía tiempo que ayudaba en las Fraguas a Fëanor, se presentó de nuevo en Tirion y esta vez el trato fue menos Hostil, traía regalos para Nelyo, libros del famoso Rumil el Sabio, porque Nelyo se interesaba por las historias de Cuivienen y las Lenguas de los Eldar y a Kano le trajo un par de chucherías que el niño comió tan agusto. Nerdanel sabía de la nueva amistad de Melkor y de Fëanor y le trataba bien, pero aun así en ella ardía un temor infundado, un temor que despertaba cada vez que Melkor pasaba por su lado.

Y así fueron pasando los años.