La Segunda Comunidad I

ENCUENTROS

–¿Será posible que sean ellas?.-dijo Mal. Pero su duda quedó resuelta cuando lograron ver sus caras.
-Hola.-dijo Gab sonriendo.
-Hola.- dijo Mal.
-¿Cómo te ha ido?.-le preguntó Den a Con.
-¿Qué? ¡A mi nadie me ha vendido!.-dijo Con.
-¿De donde vienen?.-preguntó Den. Caminaron mucho y se contaron sus viajes con lujo de detalles.
-¡Ents! No puedo creerlo.-decía Den
-¡Ah si pues yo comí pescado!.-le decía Con a Mal.
-Como sea ya casi llegamos a Gondor y me voy a quedar ahí un buen rato.-dijo Den.
-Yo voy a ir a Edoras, a buscar a un tal Faramir.-dijo Mal.
-¿Un tal Faramir? ¡Ah me indigno!.-dijo Gab.-¡No puedes estar hablando en serio!, ¡un tal Faramir! No puede ser que de hecho no conozcas a Faramir.
-Miren la luna esta muy bella hoy.-dijo Den cambiando por completo el tema.
-Ya veo.-dijo Gab.
-¿Quien es feo?-dijo Con.
-No veo.-dijo Mal.
-Sabes los hobbits son una raza muy extraña.-dijo Gab una vez que habían prendido fuego y que los hobbits se habían dormido.
-Si pequeñas criaturas comelonas resistentes….–dijo Den.
-Y sordas.-agregó Gab.
-Me pregunto si Merry, Sam, Pippin, o Frodo eran así.-dijo Den.
-Pippin me cae bien.-dijo Gab.
-¿Lo conoces?.-preguntó Den.
-No, pero me cae bien- respondió.-Y sé que cuando lo conozca me caerá mejor. Todas las historias que cuentan sobre él ah…..ya verás, es un hobbit ejemplar.
A la mañana siguiente los hobbits insistieron en que debían comer algo o si no morirían a medio camino.-¿Y qué comerían en todo caso?.-dijo Gab.
-No mucho, solo lo suficiente.-dijo Con.
-Te recuerdo que para ti lo suficiente eran tres pescados.-dijo Gab.
-Aquí hay algunas zarzas y peras.-dijo Mal.
-no está mal.-dijo Con.
-pero si aquí estoy.-dijo Mal.
-¿Que?-dijo Con.
-Nada.-dijo Mal.
-Tenemos que ayudarlas, somos mas altas y podemos bajar esas peras.-dijo Den.
-Nos estas presumiendo que son mas altas y que pueden hacer cosas que nosotras ¿no?.-dijo Con parada de puntitas para alcanzar una pera.
-No, es solo que arriba están las mas ricas.-dijo Gab, al fin las hobbits cedieron. Partieron a medio día, y caminaron, el sol estaba en lo mas alto y algunas nubes decoraban el cielo azul.-A de ser por aquí.-dijo Mal.
-¿Que?.-dijo Den.
-Se acuerdan que tengo que ir a Osgiliath, digo que el camino es por aquí y creo que tendré que dejarlas pronto, aunque no me agrada la idea de ir sola.-dijo Mal.
-Tienes razón creo que ha llegado la hora de separarnos.-dijo Con dándole una buena mordida a una pera.
Entonces se separaron, sabían que pronto llegarían a su destino y que su viaje terminaría. Ahora Mal se dirigía hacia Edoras, Con y Gab iban a Helm, y Den iba a Gondor donde le esperaban mas de una sorpresa.

OSGILIATH

Mal caminaba lento, pero no demasiado lento, hubiera deseado tener un acompañante. El sol le quemaba la cara. A lo lejos vio que algo se movía, algo pequeño, más que ella, y eso era algo muy pequeño entonces. No parecía peligroso, de hecho era un animal, ¿qué era?, no lo supo, pero ese animal se acercó a ella, era una especie de ardilla dorada.
-Hola que eres.-dijo Mal esperando una respuesta. Obvio que el animalejo no le respondió. La cosa esa la miró fijamente y luego vio la pera que traía en la mano.
-¿Quieres pera?.-preguntó Mal mostrándole la pera a la cosa esa. La cosa esa tomó la pera y se la comió.-Que lindo!.-dijo Mal dejó a la cosa esa y siguió caminando, pero un poco mas lejos vio que la cosa esa la estaba siguiendo!.
-Fuera, ¡ya no hay mas pera!.-dijo Mal, pero la cosa esa la miraba y cuando Mal caminaba la cosa esa la imitaba.-¡Ah ya! ¡Aléjate cosa del demonio!.-dijo Mal y se puso a correr, pero la cosa esa corría también, y muy rápido.
-Me rindo, puedes ir conmigo pero ya no hay mas pera.-dijo Mal caminó un buen rato y luego le dijo a la cosa esa.-Deberías tener un nombre.-dijo Mal, pensó un momento.
-Que tal……¡Bob!.-dijo Mal. La cosa esa que ahora se llamaba Bob se quedó quieto y luego saltó al hombro de Mal.-Si como no ahora que vamos a caminar ¡te sientas!.-dijo Mal. Y la co….Bob se quedó sentado y feliz.
Mal sonrió, el pequeño Bob era ahora su compañero de viaje, ¡ viva, baila!. Mientras caminaba, otra cosa esa apareció.-¿Qué? Otra, ¡no!.-dijo Mal. Esta era de color azul! Que raro. Bob le dijo algo en una lengua extraña.
-Con que otro acompañante, bueno, pero dile que ya no hay mas pera.-dijo Mal.
-Y-a-n-o-m-a-p-e-r-a.-dijo Bob.
-Wow! Puedes hablar!.-dijo Mal sorprendida. Siguió caminando y dos cosas esas se acercaron, una rosa mexicano y la otra verde!
-Y-a-n-o-m-a-p-e-r-a.-dijo Bob y las cosas esas se unieron a la marcha ¿?.
El inútil de Bob pensó que si les decía eso podrían caminar con Mal. Entonces siguieron caminando y tres cosas esas aparecieron y luego cinco mas, en menos de cinco minutos Mal estaba rodeada de un arco iris de cosas esas.
Mal corrió histéricamente (como se puede correr histéricamente).-Ah! Si hay pera, pero ¡¡¡fuera!!!.-dijo Mal y lanzó a Bob muy pero muy lejos. Mal recuperó la cordura y esperó a que Bob se levantara, pero no lo hizo.
-¡Bob! ¡Bob! ¡Perdón!.-dijo Mal corriendo hasta donde Bob se encontraba.
-Ya-no-ma-pera. Dijo Bob con los ojos entreabiertos. Mal abrazó a Bob.
Las demás cosas esas se acercaron. Luego cuando Bob se levantó dijo unas palabras raras y las cosas esas formaron como un ejercito. Caminaron hasta que anocheció. Ya en la noche, Mal se quedó dormida y las cosas esas la cuidaron (ah que lindas)
Cuando se despertó todas las cosas esas estaban comiendo peras! .-Hey de donde sacaron eso!.-dijo Mal sorprendida.
-Pera para ti.-dijo Bob dándole una pera a Mal.
-Gracias Bob.-dijo Mal. Mientras se comía su pera las cosas esas la miraron con las ojos muy abiertos.
-¿Que? Y ahora que hice.-dijo Mal. Las cosas esas miraron hacia arriba y huyeron.

( Continúa en II )