EN EDHELDOR
–Como se llaman estas tierras?.-pregunto Karin.
-Esto es Edheldor, que en lengua común quiere decir “ Tierra de los elfos”.-dijo Vladdimir.
Mariel no hablaba, solo podía pensar en conocer a Frodo.
Esas tierras son irregulares, después de la playa hay un pequeño bosque, aunque es joven, es muy interesante y después un río que rodea la ciudad, se llama Kelnen o agua que fluye, el agua es rápida y no se puede pasar sin un puente.
Caminaron un rato y luego cruzaron el bosque, vieron un pequeño río cuyas aguas corrían furiosas, metros mas lejos había un puente.
Del otro lado del rió se encontraba una hermosa ciudad llena de luz y vida, Edheldor, donde a Mariel se le concedería su sueño.
El puente era estable pero a Karin (que le teme a las alturas) no le agradó mucho. Mariel caminaba mas deprisa, había pasado mucho tiempo y no estaba dispuesta a esperar mas.
-Vladdimir nos puedes llevar con Gandalf?.-preguntó Karin.
-Llévala a ella, yo, voy con Frodo.-dijo Mariel. Karin no dijo nada, solo movió la cabeza y rió.
Ni Karin ni Mariel pudieron haber imaginado una ciudad como aquella. Tan hermosa era que no se podría describir con el lenguaje de los hombres o de los elfos. En el centro había una enorme torre blanca que a la luz del sol les cegaba los ojos. Entraron y era aun mas bella.
Ahí se encontraron con Gandalf (que comía un helado de moka ¿?) Karin hizo una reverencia tan profunda que su cabeza casi tocaba el suelo.
-Que alegría conocerte. -dijo Gandalf.
-Y que honor conocerlo.-dijo Karin.
-Y que hacen por aquí, la última vez que las vi fue en su graduación, espero que no hayan tenido problemas.-dijo Gandalf mirando en especial a Karin.
-Vamos Gandalf, no se necesario aprenderte todos los conjuros y contra maleficios, además aprobé con seis punto cinco.-dijo Karin.
-Eso es lo que me preocupa.-dijo Gandalf en voz baja.
-Hemos venido a ver a Galadriel.-dijo de pronto Mariel, que no quería perder ni un segundo.
-Ah si bueno pues pasen, por aquí.-dijo Gandalf.
Mariel corrió tras ellos y le dijo a Karin.-Que tal si Galadriel lee mis pensamientos.-dijo Mariel.
-No me lo dirá, te lo aseguro, solo cuídate de no tener pensamientos cochambrosos.-dijo Karin.
-Cuídate tu.-dijo Mariel.
-Yo? Pero si soy una santa!.-dijo Karin.
-Eso quisieras.-dijo Gandalf riéndose, Karin no supo como defenderse así qué mejor se silenció.
Entraron a una sala grande llena de luz, mas bien era como un fett (sin paredes) En ella estaban sentados Galadriel y Celeborn.
En cuanto Karin entró miró a Galadriel a los ojos, pero algo la hizo bajar la cabeza, Mariel no supo que.
-¿Qué asuntos hacen venir a dos magas a Edheldor?.-preguntó Celeborn.
-En busca de Gandalf y Frodo.-respondió Galadriel.
-Manzanita, les pregunté a ellas,¡no a ti!.-pensó Celeborn.
Mariel no sabia como cubrir sus pensamientos (¿con una sabana tal ves?). -Si nos permite comenzaremos la búsqueda (¿que búsqueda?)–dijo Mariel ansiosa.
-Edheldor les da la bienvenida.-dijo Celeborn.
Cuando salieron Gandalf fue con ellas.-Me sigue sorprendiendo que no supieras quien era el hobbit mas importante.-dijo Gandalf dirigiéndose a Karin.
-Oye estaba difícil, las opciones eran Frodo, Sméagol, o Gordo ¿?.-dijo Karin.
-Y tenias que poner ¿a Sméagol?.-dijo Gandalf.
-Digámoslo así: el fue el que destruyó el anillo, no?.-dijo Karin.
-Si ¡y le quitó el dedo a Frodo!.-dijo Mariel defendiendo a Frodo (sabes como).
-Ah por cierto, le conté a Galadriel sobre la fiesta y ella dijo que lo pensaría.-dijo Karin. Mariel se preguntó cuando había dicho eso.
–¿Fiesta?.-preguntó Gandalf.
-Si, tratamos de reunir a la comunidad del anillo en Rivendell y me gustaría que fueras, tu y claro Frodo.-dijo Karin.
-Ah, volver a Rivendell, claro por que no?.-dijo Gandalf como si hubiera estado esperando la oportunidad.
Cruzaron un pequeño arroyo y luego vieron una colina, debajo de ella había un agujero hobbit, y dentro de ella ¡un hobbit! (supongo, ¿no?).
Mientras caminaban un hobbit salió, Mariel comenzó a caminar mas rápido, y luego salió alguien mas, y no era un hobbit.
-¡Así que tu eres la linda elfa!.-se dijo a si misma.
-Hasta luego Frodo.-dijo ella.
-Hasta luego Frodo.-dijo Mariel imitando la voz de la elfa pero en voz baja, casi un susurro.
Cuando Frodo levantó la mirada vio a Mariel.
-Hola.-dijo Mariel tímidamente.
-Gandalf!.-gritó Frodo viendo a Gandalf detrás.
Mariel puso sus manos en su cara.-No me saludo ¡como puede ser!.—pensó.
-Hola así que tu eres el hobbit mas importante ¿eh?.-dijo Karin.
-Eso dicen.-dijo Frodo poniéndose rojo.
-Mi vida, parece muñeco.-pensó Mariel.
-Frodo ellas son magas, nueva orden de mi raza.–dijo Gandalf. Frodo saludó a Karin de mano y luego a Mariel quien casi se desmaya al tocar la diminuta mano de Frodo.
-¿Vienen de Annor?, ¿han visto la comarca?.-dijo Frodo.
Mariel estaba dispuesta a contarle todo lo que sabia con tal de que le hiciera caso.
-Tal ves te interese verla.-dijo Karin.
-Verla,¿ Cómo?.-preguntó Frodo esperando un espejo como el de Galadriel.
-Tan solo con un viaje redondo de trece días y trece noches en una casita de Rivendell con transporte patrocinado por Galadriel y a un súper precio …….-dijo Karin.
-Eso, y ¡puedes pasar por la comarca!.-dijo Mariel.
-…… seguro de vida gratis valido hasta llegar al otro lado del mar, aplican restricciones, come frutas y verduras.-continuó Karin sin escuchar a Mariel.
-Las magas se pueden volver locas?.-preguntó Frodo.
-Mira a Karin, y respóndete.-dijo Gandalf riendo.
Entraron a la pequeña pero lujosa casita Bolsón.
-Así que ir a Rivendell a ver a Legolas, Gimli …….—dijo Frodo.
-Y Merry, Pippin, y Sam.-agregó Mariel.
-Sam! Pobre viejo hobbit, como me gustaría verlo de nuevo.-dijo Frodo recordando viejos tiempos.
Karin vio de pronto la cara traumada de Mariel que ya no veía la cara de Frodo si no a su mano. Karin supo entonces lo que pasaba, a Frodo le faltaba un dedo!, si, ese mismo que le arrancó Gollum (¡no Sméagol!) en los adentros del monte del destino.
-Vendremos mañana, se hace tarde.-dijo Karin. Los llevaron a una casita.
La magia de los elfos de Rivendell y Lothlorien era como estar en el paraíso, todo perfecto, pacifico y armonioso, y sin ningún sobresalto, hasta que llegaron ellas. Pasaron dos días mas y Frodo aun no decidía. ( tiene problemas, nunca se tarda menos de dos minutos en decidir, aunque sea una asunto de vida o muerte). Mariel decidió ir a ver a Frodo ella sola ( pobre Karin no la quieren, no tesoro). Pero cuando llegó ya alguien estaba con el. ¡Wilwarin!. Oh Wilwarin la mas terrible enemiga de Mariel que se interpondría a toda costa entre ella y Frodo.
-Hola soy Wilwarin.-dijo la elfa, era bella, nadie dijo que no, su cabello parecía una cortina plateada y sus ojos verdes eran bellos.
—Yo soy Mithwen, o Mariel.-dijo Mariel.
-Doncella gris?.-dijo Frodo.
-Si.-dijo Mariel.
-Me da gusto haber conocido a una maga, nunca me lo hubiera imaginado en Edheldor.-dijo Wilwarin. Pero en su interior decía.-Si no te vas de aquí te hecho!!!!.–
-Ya he decidido, iré con ustedes y con Gandalf.-dijo Frodo.
-Se te extrañará Frodo.-dijo Wilwarin.
-Buena decisión.-dijo Mariel. Alguien entró.
-Sabia que estarías aquí.-dijo Karin.
-Frodo ira.-dijo Mariel entusiasmada.
-bien entonces solo he de ir con Celeborn.-dijo Karin.
Fue en busca de Celeborn y después de un interrogatorio a fondo Karin pudo decirle
-Celeborn partiremos mañana.-dijo Karin.
-Consulté su visita con Elrond, dice que irá, no con ustedes, si no después.-dijo Celeborn. (curiosamente Galadriel no le estaba quitando el puesto.)Volvió hasta donde estaba Mariel.
-Me siento satisfecha, Frodo irá.-dijo Mariel con una amplia sonrisa. Karin sintió que alguien las seguía, volteó y vio a Wilwarin.
-Puedo preguntar, si puedo ir con vosotras aunque no fui invitada.-dijo ella.
-Ya lo preguntaste.-pensó Mariel.-No es que no quiera.-dijo Mariel con una cara de inocente que escondía malicia.-Pero, no!, solo invitados.–Karin no dijo nada, ya tenia sueño
.-Me hubiera gustado ver Rivendell otra vez.-dijo Wilwarin.
-Oh eres de Rivendell?.-dijo Mariel. Wilwarin asintió con la cabeza.
Siguieron caminando.
-Karin!.-gritó una voz.
Era Vladdimir.-Me han informado que zarparemos mañana.-dijo.
-Necesitaré algo para el mareo.-dijo Karin recordando.
-Bueno, será mejor que no nos cansemos mas.-dijo Mariel.
-Supongo, que mañana no vas a poder descansar..de ver a Frodo.-dijo Karin. Mariel hizo una cara de enojo (ya sabes como). Karin tenia mucho sueño así que se durmió enseguida, pero Mariel tuvo un sueño intranquilo que le duró hasta el alba.
Se despertaron temprano, Frodo y Gandalf ya estaban listos así que partieron sin contratiempos.
-Algo anda mal, lo puedo sentir, es como una sombra, no lejos de aquí.-dijo Vladdimir. De pronto Karin recordó que unos orcos piratas (no los originales) estaban cerca. Lo consultó con Gandalf y desde ese entonces montaron guardia en cubierta. Mariel se quedó adentro con…Frodo. Era la hora de guardia de Karin y mientras ella maldecía el movimiento del barco, algo a lo lejos se movió, pero claro ella no lo vio porque estaba muy ocupada. Vladdimir subió a cubierta.
-Orcos, ¡Karin!, orcos!, armados con piedras.-gritó.
Sin dar aviso los orcos empezaron a atacar con enormes piedras.-Nos hundiremos.-gritó Mariel.
Gandalf dijo un conjuro en elfico, pero una piedra le pegó al barco haciendo que se hundiera sin remedio. Unos trozos de madera flotaron a la superficie. Vladdimir que era muy delgado se subió a un trozo sin problemas. Los demás lograron subir.
-Gandalf.-gritaron dos voces. Gandalf solo tuvo dos segundos para decidir rescatar a Frodo.
Karin aun trataba de subir, pero por mas que intentaba se hundía, todo parecía haber terminado para ella, pero no la olvidaron…Una mano por fin la alcanzó, era Vladdimir que nadaba ágilmente. Karin tosió. Vio a su alrededor que los orcos ya no estaban y que solo navegaban en trozos de barco, sin comida ni agua aunque estuvieran rodeados de ella.
Lo que mas les molestaba era el sol, que, brillante les quemaba la piel.
-Ah cara de llama.-gritó Karin. Pasaron mucho tiempo perdidos a la deriva. Pero por fin vieron tierra de nuevo.
-¡No puede ser! ¡Esto…es Belfalas!.-dijo Karin.-Belfalas, está en Gondor, ¿como puede ser? (¿la magia del cine?).-dijo Mariel.
-¿Tanto nos desviamos?-dijo Frodo, y que esperaban que flotando en trozos de barco iban a llegar a el lugar al que querían llegar?.
Karin feliz de estar en tierra firme de nuevo caminó rápido y gritando que tenia cara de llama.
Mariel iba con (a que no adivinan) Frodo! y platicaban. Gandalf caminaba junto a Karin, y Vladdimir iba en la retaguardia. Comenzaron a subir una colina, las hojas cafés en el suelo hacían que sus pies se resbalaran, aun así caminaron rápido.
-Algo se acerca.-dijo Vladdimir. Con una agilidad insuperable (solo Legolas) sacó su arco y una flecha voló por el aire dando en el blanco (mas bien en el negro) un orco. No pasó ni un segundo cuando diez orcos las atacaban salvajemente.
Uno se acercaba corriendo hacia Frodo, y Karin se puso frente a el, el orco sacó una espada, dispuesto a matar.
-Ahhhh.-gritó Karin. Vladdimir mató al orco pero su espada pasó junto al brazo de Karin rozándolo y ella se desplomó en el suelo.-Ahh me muero.-decía y fingía una convulsión. Mientras los demás terminaban con los orcos, Frodo se acercó a Karin.
-No sabes convulsionarte, primero pones los ojos como drogado, luego gritas y te retuerces y al final te quedas callada.-pensó Frodo.
-Que demonios, crees que no duele!.-dijo Karin pues Frodo había pensado en voz alta. Gandalf llegó seguida por los demás.
-Que te pasó, esos orcos, bueno por lo menos el rey de Gondor le dio un poco mas de sentido común a su gente y plantaron Athelas por doquier.-dijo Curando a Karin.
-Frodo estas bien?-preguntó Mariel.
-Si.-dijo Frodo.
Siguieron caminando, Karin se tambaleaba, de hecho no faltaba mucho para llegar a Gondor. El ambiente era monótono así que Karin dijo.
-Frodo, me deberías dar clases, tal vez así aprenda a convulsionarme.-Todos se rieron.
-Tal vez hasta seas mejor que yo.-dijo Frodo.
-Nadie es mejor que tu.-dijo Mariel.
-El lo sabe, se los aseguro.-dijo Gandalf riendo.
Por la noche llegaron a la primer puerta de la ciudad blanca.-Quien sois vos y que queréis.-dijo el guardia.
-Soy Gandalf el….-dijo el pero no terminó, pues el guardia se arrodilló.
-No decidme mas, pasad señor pasad.-dijo abriendo las puertas.
-Ah me siento como un cisne ahogado.-dijo Karin tambaleándose.
-Tal vez debas ir a las casas de curación.-sugirió Mariel.
-No! Me niego, yo quiero ir a ver la rey.-dijo Karin a punto de caer. De pronto como si el veneno se le hubiera subido al cerebro, Karin se cayó, así nada mas.
Vladdimir corrió a levantarla.-Karin?.-dijo.
-Gracias capitán, zarparemos.-respondió Karin y se quedó dormida.
-Si una vez tuve duda de si las magas se pueden volver locas, aquí desaparece esa duda.-dijo Frodo.
Vladdimir llevó a Karin a las casas de curación, mientras que las otras subían. Al llegar el guardia los anunció y los dejó pasar.
-Gandalf! Mi corazón se colma de felicidad, y he aquí a el portador.-dijo Aragorn.
-También estoy feliz.-dijo Gandalf.
-También yo, pero te ruego que no me nombres portador, esa parte de mi vida la intento olvidar.-dijo Frodo.
-Bien Frodo, no se repetirá, ahora veo tres y si no me mal informaron eran cinco.-dijo Aragorn.
-No te mintieron por cierto, Vladdimir elfo y Karin la blanca fueron a las casas de curación.-dijo Frodo.
-Por que, pasó algo.-preguntó Aragorn.
-Orcos.-dijo Mariel.
-Ah esas nefastas criaturas, hemos tratado de exterminarlos pero son demasiados.-dijo Aragorn.-perdón olvidé la cortesía.-Hizo que llevaran un pan blanco que una vez Pippin comió.-Y, a que debo su visita?.-dijo Aragorn.
-Fue que mas orcos (piratas-interrumpió Mariel) nos atacaron y nos hundieron, y llegamos por Belfalas.-dijo Gandalf.
-Y tu Frodo, creí que no volverías de Edheldor.-dijo Aragorn.
-Esa era mi intención, es hermoso, aunque no se compara con la comarca, y la extraño, pero fui invitado a una fiesta.-dijo Frodo.
-Fiesta?…que me recuerda..no, mi memoria ya no es lo que era antes…tal vez sea la corona….ah si ya recuerdo yo también fui invitado y aquella persona que lo hizo esta aquí, vaya nos reúnen!.-dijo Aragorn.