La Segunda Comunidad I

EL VIAJE A LAS CAVERNAS DE HELM

–Será un honor llevar de compañera a un hobbit.-dijo Gab.-De hecho me hubiera gustado ir por Pippin.-Gab dio un suspiro¿? .
-Lo estimas mucho verdad.-dijo Con.
-Claro.-dijo Gab.
-Bueno será mejor que comencemos a caminar, tenemos que encontrar a alguien que no sabemos en donde esta.-dijo Gab.
-Lo más seguro es que estén en Helm, o en Moria.-dijo Con.
-Eso espero.-dijo Gab.
-En Moria es mas seguro ya que Gimli estimaba mucho a Balin.—agregó Con.
-Podemos ir por Moria pero eso sí, será muy peligroso.-dijo Gab con voz tétrica.
–Seguro que si, pero no tanto como cuando estaba ese Balrog…..uh….de solo pensarlo se me erizan los pelos de los pies.-dijo Con.–pero no te preocupes no será nada comparado a lo que le pasó a la comunidad.-agregó.
-Que? ¿Un elfo, preocupado?,¡ Ah me indigno!.-dijo Gab cruzando los brazos.
-Lo siento, ¡olvide que los elfos son muy poco sensibles!.-gritó Con.
-¡Que veo!.-dijo Gab mirando a lo lejos.
-¡Que yo no estoy feo!.-dijo Con.
-Dije que veo, no que feo, hobbit sordo.-dijo Gab riéndose.
Caminaron un buen rato y al fin llegaron.
-bien ya llegamos a las puertas.-dijo Gab.
-Bueno pues entremos.-dijo Con.
-Dice “habla amigo y entra”. -dijo Gab.
-¿Que crees que signifique?.-preguntó Con.
-Sencillo pero ingenioso “Mellon”.-dijo Gab y las puertas de Moria se abrieron. Entraron sigilosamente, olía muy mal, pero era normal porque había muertos, cientos de enanos muertos. Y orcos, algunos vivos, otros mas que muertos. Pero todos apestaban igual. Entre cadáveres caminaron por mas de una hora hasta que llegaron a un sitio donde había dos caminos.
-¿Ahora que?.-dijo Gab.
-¡Orate tu!.-gritó Con haciendo que su voz resonara en toda Moria.
-¡Dije ahora que!.-dijo Gab.
-Fácil hay una cosa que Gandalf le dijo a mi primo tercero muy lejano de parte de mi padre….bueno Meriadoc (dijo viendo que Gab no sabia quien) le dijo: Siempre siga a su nariz.-dijo Con.
-Bueno y, ¿qué te dice tu nariz?.-preguntó Gab.
-Que es por acá.-dijo Con señalando la entrada de la izquierda.
-Bueno vamos.-descendieron mucho por una escalera, llena de cadáveres, entre ellas casi no se podía decir cual era orco y cual enano. Al final de la escalera había una estancia grande.
-Ah.-gritó Con cuando vio un cadáver muy grande, al parecer de un troll, y tal vez había sido alimento de otras criaturas.
-Creo..que este fue el troll que mató Legolas y que casi mata a Frodo, pero solo si tiene una flecha en lo que le queda del cuello.-dijo Gab acercándose.
-Si, mira, aquí está, ¿crees que le agrade verla?.-pregunto Con tomando la flecha y guardándola en su mochila..
-Créeme ha tirado tantas flechas que ya no se ha de acordar.-dijo Gab saliendo seguida muy de cerca por…¡Con! (que esperabas).
Caminaron otro rato.-Que ven mis ojos elficos.-dijo Gab agudizando su mirada.
-¿Qué puede responder mi boca comarqueña?.–le respondió Con pensando que era broma.
-Shh hobbit.-dijo Gab. Con por fin pudo escuchar con claridad, pasos, muchos pasos, de pronto una flecha le pasó justo junto a su pie.
-Orcos.-grito Gab (si grito, aunque no le guste).
Sacó un arco verde con gemas de colores y una gran “G”. Con por su parte tomó un arco que se encontró tirado y recogió algunas flechas. Corrieron, pero claro es que ningún orco puede con dos arqueras como aquellas.
-No está mal para un hobbit .-dijo Gab cuando Con disparo y dio justo en el centro de un orco a una distancia considerable. En menos de dos minutos no había nadie atacándolas y pudieron seguir su camino. Pero, no contaban con que el puente, o al menos eso solía ser, ya no existía y había dado paso a un enorme precipicio.
-Esto es a lo que yo llamo un gran problema.-dijo Gab mirando hacia abajo.
-Esto es a lo que yo llamo un gran precipicio.-dijo Con.
-Con, tienes cuerda.-preguntó Gab. Con buscó entre sus cosas y en efecto traía una cuerda bastante larga, pues una cosa sabían de sobra los hobbits: nunca salían de casa sin una cuerda. La sacó sin saber para que, pero su duda quedó resuelta cuando Gab ató un extremo de la cuerda a una flecha y la lanzo.
Cruzaron sin problemas y salieron.
Felices de ver el cielo, que en ese momento tenia un rojo intenso, caminaron hasta Lorien donde habían decidido tomar un descanso. Cuando llegaron hicieron una pequeña fogata.
-Siempre me he preguntado….¿como es que los hobbits siendo tan pequeños comen tanto?.-dijo Gab mientras Con se devoraba un tomate. Al parecer la pregunta le había llegado por sorpresa, porque no respondió. Pero después de un rato tratando de responderse a si misma dijo.
-Me hubiera gustado ser un elfo.-dijo Con.-Tan hermosos y sabios.-continuó.
-yo soy hermosa.-dijo Gab con una gran sonrisa.
-No exageres, tienen excepciones.-dijo Con.-Yo no soy la excepción, me indigno.-dijo Gab. -Eso piensas.-dijo Con en voz baja. Con durmió toda la noche pero Gab se detenía a mirar las estrellas admirando a cada una como si fueran tesoros: (le voy a dar una a Sméagol) Después de un abundante desayuno emprendieron el viaje.
-Tu conoces a los ent.-dijo Con.
-No, y no creo que los vea ya que solo pasaremos por un tramo del Bosque de Fangorn, y los ents viven en el centro.-dijo Gab.
-Yo tampoco pero dice mi primo tercero lejano de parte de mi padre….ah bueno Merry, que son las criaturas mas lentas que puedes encontrar, y que no es bueno entablar una conversación con uno si llevas prisa, o si tu amigo está a punto de ser comida de orco en la torre oscura.-dijo Con muy rápido. Dos horas mas tarde el calor las abrumaba y la radiante luz del sol les cegaba los ojos.
-Mira vez ya hemos llegado.-dijo Gab. Con corrió hacia la acogedora sombra de un gran abedul.-Estos bosques son antiguos, mucho, me encantaría que nos adentráramos, pero tenemos otra misión.-dijo Gab con voz soñadora.-Algo se mueve.-dijo Con.-Lo veo es algo grande (miro con detenimiento)….. ¡es un ent!