La Segunda Comunidad I

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EL VIAJE AL OTRO LADO DEL MAR

Las magas cabalgaron rápido, siempre hacia el sur.
-¿Cómo cruzaremos?-preguntó Mariel.
-Hable con Galadriel, un barco élfico estará esperando.-dijo Karin. No hablaron en todo el Viaje. Pero cuando llegaron no había barco alguno.
-Que raro.-dijo Karin.-¿por qué no han llegado?.-continuo.
-Si, ya ha llegado, me parece que es aquella piedra.-dijo Mariel. –Eso es una piedra Mariel, es imposible que…
Se acercaron y en efecto, era un barco no una piedra.
-Valla, me sorprendes.-dijo Karin.
-Las estaba esperando.-dijo un elfo haciendo una reverencia. Este elfo era alto y delgado, tenía cabello rubio atado en media cola y detrás de las orejas puntiagudas le caían dos trenzas perfectamente formadas. -Soy Vladdimir, bienvenidas.-dijo el elfo.
-Gracias zarparemos.-dijo Karin sin quitarle la vista de encima
El elfo las guió hacia dentro del barco. Entraron a una sala muy elegante con dos amplios sillones verdes. El elfo les sirvió un poco de lembas y ellas las recibieron con gusto.
-Esto amiga mía, fue lo que alimentó al portador del anillo por muchas semanas.-dijo Karin dándole un trozo a Mariel.
Karin seguía teniendo mucha curiosidad en el elfo que había ido por ellas.-Oye, ¿cómo dices que te llamas?- le preguntó mientras masticaba un trozo de lembas.
-Vladdimir.-respondió él entrando pues había estado un paso afuera viendo desde la entrada.
-Y ¿cómo fue que llegaste aquí Vladdimir?-preguntó Karin.
-Ah, yo iba a venir de todas formas, además Galadriel me dijo que encontraría mi vida. En realidad no encontré nada, pero está bien, puedo volver algún otro día por mi vida.-bromeó.
Terminaron de comer tranquilamente y más tarde salieron a cubierta.
-Creo que me voy a vomitar.-dijo Karin algo mareada.
-Como irán los demás.-dijo Mariel cambiando la conversación.
-Espero que bien.-respondió Karin.-Aunque lo mas seguro es que todavía se estén preparando para el viaje, ya ves que necesitan mucha comida para sobrevivir.-dijo Karin.
-Si y además que Ale va por Pippin, el mas comelón de todos, hasta podría asegurar que comerán mas de lo que avanzaran.-agrego Mariel.
-Espero que no tardemos mucho en llegar.-dijo Karin comenzando a ponerse verde.-Creo que no soportare este movimiento por mucho tiempo.-concluyó.
-No se preocupen, no tardaremos mas de dos meses.-dijo Vladdimir quien estaba escuchando desde adentro.
-¿Tienes alguna tendencia de estar escuchando las discusiones ajenas?-dijo Karin.
-No.-dijo Vladdimir cruzándose de brazos.-Pero es posible que les importara saber. Es todo.-dijo como si Karin lo estuviera regañando.-De todas maneras no tardaremos más de dos meses -Que bien.-exclamó Mariel.-No puedo esperar para conocer a Frodo.
-No desesperes, que no sabemos si lo encontraremos.-dijo Karin recuperando su tono rosa.-Además primero iremos a ver a Gandalf.-concluyo.
-Pues yo lo voy a encontrar. A menos que esté muerto, lo cual es por su puesto ridículo, voy a encontrarlo.-respondió Mariel.
En las próximas horas no se vio nada mas que agua, mar, y más agua. Karin se ponía cada vez más verde por lo que decidió meditar un poco. Entre sus sueños escucho la voz de Galadriel que le decía que había orcos piratas ( no los originales) rondando por la zona y que además tuvieran cuidado porque se avecinaba una tormenta. No estaba segura si ella lo había creado o si de verdad era una advertencia. No fue sino hasta que se cayó de la cama que supuso que estaba en lo correcto. Era una advertencia. Así que despertó y fue a advertirle a Vladdimir pero al parecer ya alguien le había dicho pues estaba muy ocupado preparando flechas y demás.
-¿Te ayudo en algo?.-pregunto Karin.
-Solo prepárate para una posible batalla.-le contestó Vladdimir dándole una espada.
-No gracias, ya tengo una.-respondió ella dejando la espada en la mesa.
-Creí que jamás habías tocado una.-dijo Vladdimir sin siquiera voltear a verla.
-¿A qué te refieres?-preguntó ella con voz inquisitiva.
-Me pareció a primera vista que eras solo una novata, y a menos que me equivoque, lo eres.-dijo Vladdimir dándole una cuerda muy anudada.
-Estas en lo cierto.-admitió Karin.-Soy nueva en el “campo” de la magia, y nunca he ido a una misión ni nada por el estilo, pero si se cosas acerca de la guerra y de los orcos y eso.-dijo.
-Dime, ¿Alguna vez has matado un orco?-preguntó.
Karin lo meditó un momento. Se puso roja, no sabía cómo decir que no.-Bueno, no he tenido oportunidad.
Vladdimir rió serenamente.-No importa. En estos tiempos te encontrarás uno cada paso que des. Por supuesto que no en Edheldor. Pero en estos momentos siento que hay unos muy cerca, nos atacarán, tenemos que prepararnos.
-No será necesario pelear si giramos un poco al sur.-dijo Karin señalando un mapa que estaba en la mesa bajo la espada que ella misma había puesto ahí.
-No, nos tardaríamos mas, no quisiera retrasarnos, tengo otras cosas que hacer.-le respondió Vladdimir.-Mejor así.-y continuo alistando un arco.
Pero, por fortuna, nada ocurrió durante el resto del viaje.
-¿Como es el otro lado del mar?-preguntó Mariel curiosa y sin otras cosas que hacer.
-Creo que debes verlo por ti misma, pues muchos elfos han regresado, pero otros se han quedado fascinados.-dijo Vladdimir.
-¿Y tu?, que piensas.-dijo Mariel.
-¿Yo?, bueno, me agrada: Tantos bosques y… bueno también extraño la tierra media por eso me ofrecí a traerlas.-dijo Vladdimir.
-¿No que ibas a ir de todas formas?-preguntó Karin curiosamente.
Vladdimir rió.-Me atrapaste.
Luego montaron guardia en la cubierta. Sobre el inmenso mar el cielo cambiaba de un naranja rojizo a un negro profundo y lleno de estrellas, y en el horizonte nada se movió.
Pasaron dos meses, y no había ni rastro de tierra, estaban cansados de esperar.
Al otro día Karin se despertó con el canto de los pájaros. Subió a cubierta aun se encontraba mareada, y casi no pudo dormir. Al llegar ahí vio que Mariel estaba fascinada con los datos que Vladdimir tenia sobre Frodo.
-Yo conocí a Frodo cuado llegué a otro lado del mar, él ya había vivido ahí dos años, casi nunca lo veía entonces, pero luego mi prima de parte de mi madre lo conoció, y conviví más con él, es muy simpático y tiene un bailecillo raro, baila como pollo (Mariel hizo una mueca) además siempre está acompañado de Mitharandir y de una linda elfa.-dijo Vladdimir.
-¿Una linda elfa?.-repitió Mariel con la esperanza de que ella estuviera vieja y arrugada, algo imposible para un elfo.
-Si, al parecer la quiere como a una hermana.-dijo Vladdimir al ver la cara de susto que tenia Mariel.
-¿Solo hermana?……bueno.-dijo Mariel pero aun así dudaba.
Karin se acercó riéndose.-No te preocupes Mariel, estoy segura de que le agradaras.-le dijo.
Vladdimir, que no entendía puso una cara tan chistosa, que comenzaron a reír, e incluso el se rió (¿porque? Nadie lo sabe). Nadie supo cuanto tiempo se rieron (porque el barco se guiaba solo) que cuando se dieron cuenta vieron en el horizonte….. –
–Tierra, ya llegamos.-dijo Karin.
-Que bueno.-dijo Mariel impaciente.
-Señoritas magas bienvenidas a Edheldor, le tierra del otro lado del mar.-dijo Vladdimir.