El origen de los Orcos suele ser un debate bastante recurrente entre los tolkiendili. Y también uno de los que genera más controversia. Este ensayo pretende esclarecer un poco el origen de estos seres.
¿De dónde vienen los Orcos? ¿Son Elfos corrompidos? Normalmente aquellos que han leído El Señor de los Anillos y El Silmarillion tienen esa opinión. Opinión justificada, pues en este último así se dice, pero, como aquí veremos, es bastante más complicado.
Pienso que la mejor manera de abarcar este asunto es la de ir mostrando diferentes textos escritos por Tolkien donde se habla de su origen, de forma cronológica. Aunque los primeros comentarios sobre los Orcos datan a comienzos de los años 30, en el Quenta y los Anales de Beleriand, no fue hasta la escritura del Quenta Silmarillion (QS) cuando se le otorgó un origen específico.
“creó la raza de los Orcos, y crecieron y se multiplicaron en las entrañas de la tierra. Morgoth hizo a estos Orcos por envidia y mofa de los Elfos, y estaban hechos de piedra, pero con corazones de odio”.
Primera versión Quenta Silmarillion (QS) finales de 1937. p. 270. El Camino Perdido.
Esta teoría es de una época temprana, justo antes de que Tolkien empezara a escribir El Señor de los Anillos. Podemos observar que ni siquiera distinguía entre Crear y Hacer. La única relación entre Orcos y Elfos era que los Orcos fueron creados por mofa de los Primeros Nacidos.
Durante la escritura de El Señor de los Anillos, Tolkien dejó de lado su mitología o legendarium (Quenta, Anales, etc.…) y no lo retomó hasta acabar esta obra. En esta época posterior, probablemente a partir de 1950, Tolkien escribió el borrador inicial de los Anales de Aman (AAm) a partir de los Anales de Valinor (AV2). Los AAm guardan estrecha relación con la revisión que realizó del Quenta Silmarillion (QS) iniciada a principios de los años 50 y acabada en el año 1958 (QP2).
En la primera versión de AAm, Tolkien seguía teniendo la opinión que aparecía en el QS, eliminando “hechos de piedra”, pero a continuación añadió una nota de AElfwine que dice: “… una oscura historia …. dice que al principio los Orcos eran en realidad los mismos Quendi, unos Avari desgraciados que Morgoth engañó” agregando que de hecho Melkor no podía hacer nada que tuviera vida, sino que sólo podía corromper lo que ya estaba vivo (los Anales de Aman. p. 148. El Anillo de Morgoth).
Christopher Tolkien (p.149) nos cuenta que, tras unos cambios menores, su padre desarrolló más detalladamente este origen:
“Dicen los sabios de Eressëa que todos los Quendi que cayeron en manos de Melkor, …, fueron puestos en prisión y por las lentas artes de la crueldad, corrompidos y esclavizados; y así crió Melkor la horrible raza de los Orkor… Porque los Orkor tenían vida y se multiplicaban de igual manera que los Hijos de Ilúvatar; y Melkor, desde que se rebelara en la Ainulindalë antes del principio, nada podía hacer que tuviera vida propia ni apariencia de vida, así dicen los sabios.”
Los Anales de Aman. p. 92. El Anillo de Morgoth
Nos hallamos en algún momento de principio de los años 50 y Tolkien da a los Orcos una procedencia élfica, además de gestar una de las leyes incuestionables de su mitología, la diferencia entre Crear y Hacer. El origen demoníaco (Maia) para los Orcos en este período no era una opción….
“Los Glamhoth, hueste de tumulto, los llamaron los Noldor. Nosotros podemos llamarlos Orcos; pues en los días de antaño eran fuertes y crueles como demonios. No obstante, no eran del linaje de los demonios.”
Los Anales de Aman. p. 132. El Anillo de Morgoth
Este último párrafo, Christopher lo relaciona con una carta que escribió su padre (Cartas, nº 144, del 25 de abril de 1954) en la que decía “en cuanto a mí concierne, deriva del inglés antiguo orc, «demonio», pero sólo por su adecuación fonética… Pero puesto que son servidores del poder oscuro y luego de Sauron, ninguno de los cuales podía ni quería crear seres vivos, por fuerza deben ser “corrupciones”, desestimando cualquier tipo de relación, más allá de la fonética, con los demonios, o Maiar corrompidos.
Cabe decir que estos cambios que se fueron dando en AAm también se reflejaron en la revisión del QS, El Quenta Silmarillion posterior (QP1 y QP2), véase El Anillo de Morgoth p.227-228.
Sin embargo, parece ser que lo último que escribió Tolkien sobre el origen de los Orcos en los AAm o en el QP2 es una nota garabateada que aparece en los Anales a la altura del párrafo del origen de los Orcos: “Cambiar esto. Los Orcos no son élficos” (El Anillo de Morgoth p. 99).
Llegados a este punto, alguien podría preguntarse ¿por qué no buscamos en El Señor de los Anillos algún indicio de su origen? Sería lo más lógico, pero lamentablemente en El Señor de los Anillos no se menciona claramente.
Naomi Mitchinson, después de leer los dos primeros volúmenes de El Señor de los Anillos, le preguntó a Tolkien por el origen de los Orcos, además de otras muchas cosas. En la Carta nº 144 mencionada anteriormente, el profesor le contesta:
“En ningún sitio se dice claramente que los Orcos (…) tengan un origen particular. Pero puesto que son servidores del Poder Oscuro y luego de Sauron, ninguno de los cuales podía ni quería crear seres vivos, por fuerza deben ser corrupciones.”
Carta nº 144. (abril de 1954). p. 210. Cartas.
Como podemos ver, en la mitad de la década de los 50, con El Señor de los Anillos acabado y en plena publicación (La Comunidad del Anillo y Las Dos Torres se publicaron en 1954 y El Retorno del Rey en 1955), Tolkien no responde a la señora Mitchinson con un origen específico, pues no lo había en El Señor de los Anillos, pero le da a entender esa ley de su mitología que diferencia entre Crear y Hacer, y por la que solo Eru podía crear seres con voluntades independientes, es decir, otorgar un raciocinio, que implica la posesión de un espíritu (fëa).