Creación y Hechura

Quisiera hacer una distinción entre estos dos términos que, si bien parecen de igual significado en nuestro lenguaje común, tiene una gran diferencia en la obra de Tolkien.

Recordemos esta cita de los Anales de Aman” …y Melkor, desde que se rebelara en la Ainunlindalë antes del principio, nada podía hacer que tuviera vida propia ni aparencia de vida, así dicen los sabios.” Es a partir de este momento cuando Tolkien aparta la idea de que los Orcos fueran creaciones de Morgoth. Los Orcos ya no partían de la piedra y tenían vida propia, como así era en la primera versión del Quenta.

Esta distinción entre Creación y Hechura se puede ver en la Carta 144 del año 1954:

“En ningún sitio se dice claramente que los Orcos (…) tengan un origen particular. Pero puesto que son servidores del Poder Oscuro y luego de Sauron, ninguno de los cuales podía, o lograría, crear seres vivos, por fuerza deben ser corrupciones.”

Carta dirigida a Naomi Mitchison acerca de los dos primeros volúmenes de El Señor de los Anillos. Efectivamente, en El Señor de los Anillos no se habla del origen de los Orcos y así se lo dice Tolkien. Apunta la idea, como comentaba, de que en esta fecha (1954) los Orcos tenían fëar (espíritus, es decir, estaban “vivos”) con lo que por fuerza tenían que ser corrupciones. Morgoth no podía otorgar el fëa.

La relación fëa-vida se muestra explícitamente más adelante, en la carta 153 y en textos publicados en El Anillo de Morgoth.

Podemos ver también la distinción entre Creación y Hechura en la carta 153, fechada en 1954, en que Tolkien responde sobre una frase de Bárbol que parecía que decía que el Señor Oscuro había creado a los Trolls y a los Orcos:

“En cuanto a otras cuestiones, creo que estoy de acuerdo sobre la de “creación por el mal”. Pero es usted más liberal con el empleo de la palabra “creación” que yo.* Bárbol no dice que el Señor Oscuro “creara” a los Trolls y los Orcos. Dice que los “hizo” imitando a ciertas criaturas ya existentes. Hay para mí un abismo entre tales afirmaciones tan ancho que la de Bárbol (en mi mundo) podría posiblemente ser verdad….

* En esta historia mítica (así como su metafísica no es necesariamente la metafísica del Mundo real) la Creación, el acto de voluntad de Eru el Único que concede realidad a las concepciones, se diferencia de la Hechura, que está permitida.”

En esta misma carta hay otras citas que explican y diferencian entre la Creación y la Hechura, y que Morgoth no podía crear, sino corromper o hacer. Estas citas son las siguientes:

“[Orcos]…constituyen sobre todo una raza de criaturas racionales encarnadas, aunque horriblemente corrompidas…”

La sombra que los engendró sólo puede remedar, no crear: no seres verdaderos, con vida propia. No creo que haya dado vida a los Orcos, pero los malogró y los pervirtió. En las leyendas de los Días Antiguos se sugiere que Diabolus subyugó y corrompió a algunos de los primeros Elfos, antes de que hubieran oído hablar de los “dioses”…”

“[Si Morgoth quebrantara la prohibición de hacer otras criaturas racionales como los elfos o los hombres serían realidades físicas….] Pero que tengan “alma” o “espíritu” parece una cuestión diferente; y como en mi mito, de cualquier modo, no concibo la hechura de almas o espíritus, criaturas del mismo orden, aunque no del mismo poder que los Valar, como una posible ‘delegación’, he representado por lo menos a los Orcos como seres reales preexistentes sobre los que el Señor Oscuro ha ejercido la plenitud de su poder remodelándolos y corrompiéndolos, no haciéndolos.”

Por el segundo párrafo se entiende que Tolkien en esta fecha (1954) pensaba en un origen élfico de los Orcos. Tolkien estaba explicando que las criaturas que fueran hechas por Morgoth “no tendrían alma o espíritu” (fëa) y que por ello tenían que ser seres reales preexistentes. Recordemos que en esta época concebía a los Orcos como seres con fëarcriaturas racionales encarnadas ; primer párrafo) y estaba expresando su concepción de “Hechura” frente a “Creación”. Por ello se dice: “el Señor Oscuro ha ejercido la plenitud de su poder remodelándolos y corrompiéndolos, no haciéndolos”. Lógicamente, puesto que la Hechura no aceptaba el otorgar un fëa. Si los Orcos tenían fëa entonces tenían que ser “corrupciones de seres preexistentes”.

Y continúa la carta diciendo: “ De todos modos, podría hacer otras hechuras que más semejantes a títeres llenos (sólo a cierta distancia) con la mente y la voluntad de su hacedor, o que como hormigas, operaran de acuerdo con la dirección de una reina-centro.” He aquí la primera prueba de la posibilidad de la hechura de criaturas sin voluntad, la comparación con la palabra títeres y su relación con la ausencia de fëa, ya que estas criaturas, lógicamente no estarían encarnadas.

Sobre si los Ainur podían o no hacer criaturas sin fëa. A la cita anteriormente mostrada del final de la carta 153, hay que añadir las siguientes:

“Melkor era incapaz de crear criaturas vivientes, pero tenía habilidad en la corrupción de criaturas que no provenían de sí mismo, siempre que pudiera dominarlas. Pero en el caso de que intentara en verdad hacer criaturas propias por imitación o mofa de los Encarnados, sólo conseguiría, igual que Aulë, crear títeres: sus criaturas sólo habrían actuado mientras concentrara en ellas la voluntad y no habrían tenido reparo alguno en ejecutar cualquier orden suya, aun la de destruirse a sí mismos.”

“Pero las “marionetas” sin vida o voluntad independientes dejaban de moverse o hacer cualquier cosa cuando la voluntad de su hacedor era destruida.”

El Anillo de Morgoth. La transformación de los mitos.

Ya que Tolkien hace una comparación de las criaturas que podía hacer Melkor con las que hizo Aulë, voy a recordar como, en efecto, antes de la mediación de Eru los Enanos no poseían fëar, completando y finalizando así la evidencia de la relación fëa-vida-raciocinio-voluntades independientes.