¿Cuál es el origen de los Orcos?

Podríamos decir que, aunque la intención de Tolkien era que los Orcos descendieran de los Hombres, no llegó a cambiar su mitología para que fuera posible cronológicamente. El nuevo legendarium no llegó a concretarse, bien por falta de tiempo, bien porque posteriormente vio que no era posible, o por ambas cosas. En cualquier caso, en 1968 Tolkien escribió un ensayo que Christopher llamó De los Enanos y los Hombres. Allí se cuenta la historia de los Drúedain, y en una nota Tolkien seguía otorgando un origen humano a los Orcos:

“A alguien que, con talante no amistoso y no conociéndolos bien, declaró que Morgoth debió de haber criado a los Orcos a partir de una cepa semejante, los Eldar respondieron: —Sin duda, Morgoth, que no puede crear nada vivo, crió a los Orcos a partir de varias especies de Hombres, pero los Drúedain deben de haber escapado de su sombra; porque su risa y la risa de los Orcos difieren tanto como la Luz de Aman y la oscuridad de Angband. —Algunos pensaban, no obstante, que había habido un remoto parentesco que daba cuenta de la especial enemistad que se tenían. Orcos y Drûgs se consideraban unos a otros como renegados.”

Cuentos Inconclusos (edición 2020). Los Drúedain. Nota 5 p.417

Una vez hemos visto todos los textos donde Tolkien habla de los Orcos y su procedencia, cabe exponer las siguientes conclusiones:

La primera es la de descartar el origen animal. Aunque Tolkien llegó a planteárselo (Texto VIII, La Transformación de los Mitos), luego lo descartó (Nota de 1969).

La segunda es que algunos Orcos, los grandes capitanes, podían ser Maiar. Esta idea que aparece en los Textos VIII, IX y X es independiente del origen primordial de los Orcos y no excluyente.

Y la tercera es que una vez tenemos claro que los Orcos eran seres racionales con fëa y no animales, debían surgir de seres preexistentes con dicho espíritu, pues Eru nunca iba a dotar de vida a algo hecho por Melkor. Y no hay más posibilidades que Hombres y Elfos. Los Enanos también eran criaturas encarnadas, pero Tolkien jamás pensó en ellos, además cronológicamente tampoco era viable.

Hubo un tiempo donde había quien decía que los Orcos surgieron de otras criaturas racionales preexistentes e independientes, distintas de las conocidas. Confundiendo la preexistencia con la independencia, fueron más allá dando a los Orcos un origen que Tolkien nunca se planteó, que nunca escribió, y que además contradecía la mitología. Se «inventaron» unas nuevas criaturas encarnadas, unos nuevos Hijos de Eru, diferentes de Elfos y Hombres.

Sólo hay dos opciones factibles: Hombres o Elfos. Hemos visto que la procedencia humana era la que más agradaba a Tolkien. Es posible también que prefiriera unos Orcos mortales que «inmortales», pero este destino no fue “impuesto” por Tolkien, sino que estaba condicionado a su origen, de acuerdo a las leyes del legendarium. En el Texto X, los Orcos son mortales porque en ese texto se habla de Orcos de origen humano y en el VIII, cuando buscaba una procedencia distinta a la élfica, el profesor se pregunta si son los Orcos inmortales en el sentido élfico, en caso de utilizar a los Elfos como base. Como se ha dicho, esa pregunta que se hacía daba a entender que no le gustaba demasiado.

Desgraciadamente la opción humana topa con la cronología de la mitología clásica, haciéndola inviable. De modo que el único origen posible (en un primer momento) es el élfico. Podemos recordar el Texto VIII de La Transformación de los Mitos, en el que el profesor llega a la misma conclusión: “Por tanto cabe la terrible posibilidad de que hubiera sangre élfica en los Orcos…”

La procedencia élfica de los Orcos no presenta ningún tipo de dificultad o impedimento. También es la más sólida, pues el legendarium (AAm y QP2) está escrito de acuerdo a este origen.

No obstante, la solución más satisfactoria probablemente sería la que el propio Tolkien expuso en el Texto IX: la teoría mixta de Hombres y Elfos. De esta forma, los primeros Orcos podrían proceder de los Elfos y, una vez solventado el problema cronológico, los siguientes podrían hacerlo de los Hombres, como Tolkien deseaba, más adecuado por su comportamiento. Adicionalmente algunos Orcos serían Maiar.