¿Cuál es el origen de los Orcos?

En septiembre de ese mismo año, en una carta a Peter Hastings, Tolkien, además de incidir en esa ley de su legendarium que tanta relación tiene con los orígenes de los seres que pueblan Arda, es más preciso con la procedencia de los Orcos.

“[Orcos]…constituyen sobre todo una raza de criaturas racionales encarnadas, aunque horriblemente corrompidas…”

“«La Sombra que los engendró sólo puede remedar, no crear: no seres verdaderos, con vida propia. No creo que haya dado vida a los Orcos, pero los malogró y los pervirtió». En las leyendas de los Días Antiguos se sugiere que Diabolus subyugó y corrompió a algunos de los primeros Elfos, antes de que hubieran oído nunca de los «dioses»”

“[Si Morgoth quebrantara la prohibición de hacer otras criaturas racionales como los elfos o los hombres serían realidades físicas…] Pero que tengan «alma» o «espíritu» parece una cuestión diferente; y como en mi mito, de cualquier modo, no concibo la hechura de almas o espíritus, criaturas del mismo orden aunque no del mismo poder que los Valar, como una posible «delegación», he representado por lo menos a los Orcos como seres reales preexistentes sobre los que el Señor Oscuro ha ejercido la plenitud de su poder remodelándolos y corrompiéndolos, no haciéndolos.”

Carta 153. (septiembre de 1954) p.224-225, 230. Cartas

No queda duda que Tolkien concebía a los Orcos como seres con cierto raciocinio, criaturas encarnadas (con fëa), y por ello necesariamente su origen debía proceder de la corrupción de otras criaturas (preexistentes) con ese alma o espíritu, pues Morgoth era incapaz de dar ese fëa. En el segundo párrafo de esta carta identifica a esas criaturas preexistentes como los Elfos, en una forma que recuerda a los textos que hemos citado anteriormente de los Anales de Aman (AAm).

Más tarde, en octubre de 1958, en una de sus cartas (un borrador no enviado) dice lo siguiente sobre el mal y la corrupción:

“Los árboles pueden “torcerse”, como en el Viejo Bosque, los Elfos pueden convertirse en Orcos, y si esto requería la malicia persuasiva de Morgoth, aun los Elfos de por sí eran capaces de cometer malas acciones.”

Carta 212. (octubre 1958) p.335. Cartas

En base a lo que llevamos visto, podemos concluir que al inicio y mediados de los años 50, para Tolkien los Orcos eran seres racionales (con alma o espíritu) y procedían de los Elfos, pues necesariamente debían de “surgir” a partir de seres preexistentes para ir en consonancia con las leyes de su legendarium: Morgoth no podía conceder vida.

Pero hacia finales de 1958, momento en el que supuestamente acaba las revisiones de QP2 y de AAm (ver p. 168 de El Anillo de Morgoth), es cuando Tolkien escribe la nota garabateada que aparece en los Anales mencionada anteriormente: “Cambiar esto. Los Orcos no son élficos” (El Anillo de Morgoth p. 99).

De esta época es el ensayo Leyes y costumbres de los Eldar, en el que los Orcos seguían siendo criaturas encarnadas:

“Se hicieron preguntas acerca del destino y la muerte de los Hombres. Todas [¿léase También] acerca de otras razas parlantes, y por tanto “inteligentes”: Ents, Enanos, Trolls, Orcos y las bestias parlantes, como Huan o las Grandes Águilas.”

Leyes y costumbres de los Eldar. Aprox en la misma época de QP2 o AAm (finales de 1958-1959). p. 289. El Anillo de Morgoth.

En los años 1958 y 1959 Tolkien realiza varios escritos referentes a la interpretación de los elementos principales de la mitología o legendarium. Se trata de papeles con ideas fluctuantes, pensamientos en voz alta, en los que el profesor intentaba dar respuesta a diferentes cuestiones. Es muy probable que la nota de los Anales que dice: “Cambiar esto. Los Orcos no son élficos” (1958) precede al texto que Christopher numeró como VIII, el cual se escribió con la intención de profundizar en esa idea: Los Orcos no son élficos.

“Como demuestra el caso de Aulë y los Enanos, sólo Eru puede hacer criaturas con voluntades independientes y con capacidad de razonar. Pero los Orcos parecen tener ambas cosas…
Por tanto deben ser corrupciones de algo que ya existía.
Pero los Hombres no habían aparecido cuando los Orcos ya existían. Aulë hizo a los Enanos a partir de su recuerdo de la Música, pero Eru no aprobaría la obra de Melkor como para permitir la independencia de los Orcos…
También parece evidente (véase Finrod y Andreth) que aunque Melkor puede corromper y arruinar por completo a individuos, es incapaz de pervertir absolutamente a un pueblo entero y hacer que este estado se herede…
En ese caso es muy poco probable que utilizara a los Elfos como base. Además ¿son los Orcos inmortales, en el sentido élfico?
En cualquier caso, es probable o posible que aun los menores de los Maiar se convirtieran en orcos…
Pero otra vez: concedería Eru fëar a tales criaturas?. A las Águilas etc. quizá. Pero no a los Orcos [a partir de aquí Tolkien empieza a plantearse la posibilidad de que no tengan fëa y sean animales al pensar en un pasaje de El Monte del Destino donde se dice que los capitanes se encontraron de repente sin guía, privados de voluntad]
…creo que debe asumirse que el “habla” no constituye necesariamente un signo de la posesión de un “alma racional” o fëa. Los Orcos eran animales de forma humanizada…Melkor les enseñó a hablar y al multiplicarse se transmitió por herencia; y tenían tanta independencia como, por ejemplo, perros o caballos respecto a sus amos humanos…
No obstante es probable que Finrod fuera demasiado lejos al afirmar que Melkor no podía corromper por completo una obra de Eru…
Por tanto cabe la terrible posibilidad de que hubiera sangre élfica en los Orcos…”

Posteriormente añadió lo que sigue al texto: Los Orcos son animales y los Balrogs maiar corruptos… Los Orcos pueden rebelarse contra él sin traicionar su fidelidad irremediable al mal (Morgoth).

Texto VIII La Transformación de los Mitos (año 1959) p. 465-468. El Anillo de Morgoth