¿Cuál es el origen de los Orcos?

De esta nota podemos extraer algunas cosas: en primer lugar, que la regla de su legendarium sobre el acto de Crear seguía vigente y estaba estrechamente relacionada con el dilema del origen de los Orcos. En segundo lugar, por alguna razón no le convencía el origen élfico de los Orcos y por ello escribió la nota en los AAm que supuso el punto de partida de este Texto VIII. Si seguimos sus pensamientos a lo largo de esos papeles, intentaba dar a los Orcos un origen distinto al élfico, siempre cumpliendo y siguiendo las reglas o leyes de su mitología.

Si los Orcos tenían fëa (voluntades independientes) debían ser corrupciones de algo que ya existía (seres preexistentes), porque si eran obra de Melkor (como Aulë y los Enanos) ¿Eru, el único que puede dar la vida (fëa), se lo daría?… “pero Eru no aprobaría la obra de Melkor como para permitir la independencia de los Orcos”. Eru no le concedería ese fëa, como hizo con Aulë…“concedería Eru fëar a tales criaturas?. A las Águilas etc. quizá. Pero no a los Orcos.”.

Además de la imposibilidad de que Morgoth concediera la vida (voluntad, raciocinio) a los Orcos, también podemos advertir otra regla de su mitología: ningún Ainur puede alterar el destino de los Eruhíni (Hijos de Eru), de ahí que se pregunte: “En ese caso es muy poco probable que utilizara a los Elfos como base. Además ¿son los Orcos inmortales, en el sentido élfico?” De acuerdo con su legendarium, si los Orcos tuvieran un origen élfico, los Orcos serían inmortales a la manera de los Elfos. Sobre esto, podemos leer la carta nº 153:

“Pero ellos [los Valar] son sólo espíritus creados -de un orden angélico elevado, diríamos, con ángeles asistentes menores- dignos de reverencia, pero no de veneración; y aunque potencialmente ‘subcreadores’ y residentes de la Tierra (…) no pueden por propia voluntad alterar ninguna provisión fundamental. (…) Siendo la Inmortalidad y la Mortalidad dones especiales de Dios a los Eruhini (en cuya concepción y creación los Valar no tuvieron parte alguna), debe suponerse que ninguna alteración de especie fundamental podría ser efectuada por los Valar aun en un caso único: los de Lúthien (y Tuor) y la situación de sus descendientes fue un acto directo de Dios.”

Carta nº 153. (1954). p.228. Cartas

También podemos observar que el Texto VIII apunta la probabilidad de que algunos (sólo algunos) fueran Maiar. Pero éstos eran excepciones de su procedencia fundamental.

Después Tolkien, en el texto VIII, ante sus dudas con la naturaleza élfica de los Orcos, y después de recordar un párrafo de El Monte del Destino, se plantea la posibilidad de que fueran animales, criaturas sin fëa que podían haber sido hechas por Melkor. Para que fuera factible, dado que los Orcos hablaban, el habla no constituiría necesariamente un signo de raciocinio. Pese a esto, el texto finaliza valorando de nuevo la posibilidad del origen élfico.

A este texto probablemente le sigue el texto IX (p.471 El Anillo de Morgoth), pues toma como punto de partida la conclusión del texto anterior: “Por tanto cabe la terrible posibilidad de que hubiera sangre élfica en los Orcos”. Como decía, el pasaje añadido en que vuelve a pensar en un origen animal es de escritura posterior.

“Esto sugiere – aunque no se dice explícitamente- que los «Orcos» eran de origen élfico…Sólo hay una cosa segura: Melkor no podía «crear» «criaturas» vivientes con voluntad propia…
Es probable que esos Orkos tuvieran un origen mixto. La mayoría de ellos simple (y biológicamente) eran corrupciones de los Elfos (más tarde es probable que también lo fueran de los Hombres). Pero siempre debió haber entre ellos numerosos espíritus menores corrompidos que asumieron formas corpóreas similares..”

Texto IX La Transformación de los Mitos (1959) p. 470. El Anillo de Morgoth

El origen de los Orcos ya no es solamente élfico, sino que es mixto (Hombres y Elfos) y adicionalmente Maiar corruptos. Lo cierto es que ese origen mixto salvaría ciertas dificultades cronológicas que tendría si su procedencia fuera únicamente humana, como veremos en el siguiente texto. Pero antes de esto, me gustaría recuperar el añadido del Texto VIII, en el que Tolkien se vuelve a plantear un origen animal. Como decía, ese añadido era posterior, tanto al Texto VIII, como probablemente al IX. Es lógico pensar si no era esa la última decisión de Tolkien, pero la procedencia animal queda descartada con un escrito de finales de 1969 y que surge de una frase que aparece en el Texto X (p. 474. El Anillo de Morgoth) en que se comenta la inevitable naturaleza de marioneta de las criaturas hechas por uno de los grandes Poderes. Comenta Christopher que la nota debía guardar relación con las palabras “Pero los Orcos no eran de esa clase…”

“Los orkos, en verdad, parecen a veces haberse visto degradados a una situación muy similar [criaturas que actuaban mientras concentrara en ellas su voluntad, títeres], aunque de hecho guardan una profunda diferencia
En cualquier caso, la cantidad de orkos que eran «absorbidos» de ese modo constituía solo una pequeña parte del total […] Así pues, la mayor parte de los orkos, a pesar de estar bajo sus órdenes y bajo la oscura sombra del miedo que les inspiraba, sólo eran objetos intermitentes de su pensamiento e interés inmediatos, y mientras éstos se dirigían a otra cosa recuperaban la independencia y lo odiaban, a él y su tiranía.”

Nota al Texto X La Transformación de los Mitos (año 1969) p. 479. El Anillo de Morgoth

Podemos señalar que la decisión final de Tolkien fue que los Orcos tenían independencia, o cierta independencia, y de este modo queda descartada su procedencia animal, pues tampoco Eru concedería fëa a unas criaturas (animales) hechas o corrompidas por Morgoth.