La compra de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance sigue detenida por las demandas presentadas en Estados Unidos, aunque la operación no está rota. Paramount mantiene el acuerdo y ha aceptado retrasar el cierre mientras los tribunales estudian las objeciones de varios estados y del Sindicato de Guionistas.
El grupo tiene motivos para resistir. Abandonar la compra implicaría asumir fuertes penalizaciones y perder una operación en la que ya ha invertido tiempo, dinero y capital político. Por eso, el escenario principal sigue siendo un cierre con condiciones, desinversiones o nuevos compromisos regulatorios.
Aun así, si Paramount terminara fuera, Warner Bros. Discovery podría volver al mercado. No sería una venta sencilla. La empresa arrastra unos 30.100 millones de dólares de deuda neta y su precio total, incluida la deuda, ronda los 110.000 millones. Pocos compradores pueden afrontar una cifra así.
Netflix, la alternativa más real
Netflix es el candidato más creíble porque ya intentó comprar los estudios de Warner Bros., HBO y el negocio de streaming. Llegó a firmar un acuerdo antes de que Paramount presentara una oferta superior por toda la compañía.
Tiene capacidad financiera, poca deuda neta y un negocio rentable. El problema estaría en los reguladores. La unión de Netflix, HBO Max y Warner concentraría una parte muy grande del streaming y reduciría el número de compradores de contenidos.
Su interés fue real. Su regreso, en cambio, resulta dudoso. La empresa ya perdió la puja, cobró una indemnización y tendría que convencer a sus accionistas para entrar de nuevo en una operación más cara y más conflictiva.
Comcast también quiso comprar
Comcast, propietaria de NBCUniversal y Peacock, participó en la subasta. Tiene recursos y conoce bien el negocio audiovisual, pero una unión con Warner crearía graves problemas de competencia.
Universal y Warner quedarían bajo el mismo techo, al igual que Peacock y HBO Max. También se unirían NBC, CNN, HBO y numerosos canales de televisión.
Comcast tendría más opciones si comprara solo una parte de WBD, por ejemplo los estudios, HBO o determinadas franquicias. Una compra completa tendría un recorrido regulatorio difícil.
Amazon puede pagar, pero no ha mostrado interés
Amazon tiene capacidad económica de sobra. Warner aportaría a Prime Video marcas como HBO, DC, Harry Potter, CNN y Discovery, además de una biblioteca audiovisual inmensa.
La compra encajaría en su ecosistema de entretenimiento, publicidad, comercio electrónico y videojuegos. Los reguladores revisarían la unión con MGM y Prime Video, aunque Amazon parte de una posición menos problemática en Hollywood que Disney, Comcast o Paramount.
El inconveniente es sencillo: Amazon no participó públicamente en la subasta. Puede comprar WBD, pero no ha demostrado que quiera hacerlo.
Apple tiene dinero, pero no experiencia en compras de este tamaño
Apple podría asumir la operación con menos tensión financiera que casi cualquier estudio. También tendría una posición regulatoria favorable, ya que Apple TV+ mantiene una cuota menor que Netflix, Prime Video o Disney+.
El problema está en su historial. Apple nunca ha realizado una adquisición cercana al tamaño de Warner Bros. Discovery. Suele comprar empresas pequeñas, tecnología y talento, no conglomerados con estudios, canales de televisión, noticias y decenas de miles de empleados.
Su nombre tiene sentido sobre el papel. Por ahora, no existe una señal clara de interés.
Sony necesitaría socios
Sony encajaría bien con Warner desde el punto de vista cinematográfico y no tiene una gran plataforma mundial de streaming. Eso reduciría parte del problema regulatorio.
No parece capaz de comprar WBD en solitario. Necesitaría fondos de inversión, vender activos o dividir la compañía. Una operación de este tipo podría dejar a Sony con Warner Bros., HBO y las franquicias, mientras otros compradores se repartieran CNN, Discovery o los canales de cable.
Es una opción posible en una venta por partes, no tanto en una compra completa.
Los fondos comprarían para dividir
Fondos como Apollo, KKR o Blackstone podrían financiar una operación, pero difícilmente conservarían WBD intacta.
Su estrategia pasaría por refinanciar la deuda, recortar gastos y vender los distintos negocios por separado. Warner Bros., HBO, CNN, Discovery y los derechos deportivos podrían acabar en manos diferentes.
Esta fórmula aliviaría algunos problemas regulatorios, pero aumentaría la incertidumbre laboral y financiera. WBD ya carga con una deuda elevada, por lo que una compra muy apalancada tendría poco margen de error.
Disney queda prácticamente descartada
Disney tiene recursos, pero una compra de WBD provocaría una oposición regulatoria enorme.
La empresa reuniría Disney, Pixar, Marvel, Lucasfilm, 20th Century Studios, Warner Bros., DC, HBO, Disney+, Hulu y HBO Max. Para aprobar la operación tendría que vender tantos activos que la compra perdería buena parte de su sentido.
Es el escenario menos viable.
Qué escenarios parecen más probables
Paramount sigue siendo el comprador con más opciones porque ya tiene un contrato, financiación y voluntad de defender la operación.
Si el acuerdo fracasa, Netflix sería la alternativa más real por su interés demostrado. Comcast también podría regresar, aunque probablemente para comprar solo una parte de WBD.
Amazon y Apple tienen el dinero, pero no han mostrado intención. Sony necesitaría socios. Los fondos podrían entrar en una venta fragmentada. Disney apenas tendría recorrido.
La idea de una nueva subasta completa resulta posible, pero no parece el desenlace más probable. Si Paramount queda fuera, lo más lógico sería una venta por partes. Los estudios Warner Bros., HBO y las grandes franquicias atraerían compradores. Los canales de cable, CNN y los negocios con menor crecimiento tendrían un destino más incierto.
Fuentes: Investing.com, FT, WSJ.

