La Piedra de Orthanc
La Piedra de Orthanc fue uno de los siete palantíri que Elendil y sus hijos trajeron a la Tierra Media al final de la Segunda Edad. Se colocó en la Torre de Orthanc y fue utilizada durante la Guerra del Anillo por Saruman, de forma ocasional por Peregrin Tuk y de forma estratégica por Aragorn.
Historia
Los exiliados de Númenor construyeron la Torre de Orthanc en lo que entonces eran las fronteras septentrionales del reino de Gondor, y colocaron el palantír en aquella fortaleza inexpugnable. A medida que avanzaba la Tercera Edad, la estirpe de los Reyes llegó a su fin, y los Rohirrim se establecieron en las tierras al sur de Orthanc. Hacia los últimos años de la Era, la remota Piedra de Orthanc había caído prácticamente en el olvido para los Senescales de Gondor. El mago Saruman, sin embargo, no había olvidado la Piedra y asumió la administración de Orthanc con la esperanza de que la Piedra siguiera allí.
Las esperanzas de Saruman se hicieron realidad cuando, tras abrir la inexpugnable Torre, encontró la Piedra esperándole en su interior, intacta desde hacía miles de años. Mantuvo su descubrimiento en secreto ante el Concilio Blanco, con la intención de utilizarla para sus propios fines. Sin embargo, parece que Saruman no tuvo en cuenta la existencia de los demás palantíri en la Tierra Media. La Piedra de Ithil perdida había caído en manos de Sauron, quien utilizó su poder para someter la Piedra de Orthanc a su voluntad y, con ella, al propio Saruman.
Tras sufrir grandes reveses durante la Guerra del Anillo, Saruman perdió la Piedra, para su gran enfado. Mientras negociaba con Gandalf desde la Torre, su sirviente Gríma Lengua de Serpiente —sin darse cuenta de la naturaleza de la Piedra— la lanzó contra sus enemigos que se encontraban abajo, concediéndoles sin saberlo un gran regalo. Pippin la recogió y Gandalf se la quitó apresuradamente. La Piedra se utilizó dos veces tras ser arrojada desde la Torre, y en ambas ocasiones llevó a quien la usaba a encontrarse con el propio Señor Oscuro. Pippin fue el primero en usarla, en un error imprudente. Al sentirse atraído por ella, le quitó la Piedra a Gandalf en secreto mientras este dormía. Así quedó al descubierto ante Sauron, quien creía erróneamente que Pippin estaba cautivo en Orthanc, donde pensaba que aún se encontraba la Piedra. Tras rescatar a Pippin de la influencia de Sauron gracias a la Piedra, Gandalf confió el palantír a Aragorn para que lo custodiara.
Poco después, Aragorn utilizó a sabiendas el palantír para revelar su ascendencia a Sauron y mostró su espada Andúril, reforjada a partir de la espada que había cortado el Anillo del dedo de Sauron unos tres mil años antes. Este acto empujó a Sauron a una guerra abierta, desviando su atención de su propia tierra, Mordor, lo que dio a Frodo y Sam la oportunidad de llegar al Monte del Destino.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 28/05/2026.