Recintos Sagrados

Los Recintos Sagrados o las Tumbas eran un lugar de Minas Tirith donde se enterraba a los Reyes de Gondor, a los Regentes y a otros hombres importantes del reino, y albergaban la Casa de los Reyes y la Casa de los Senescales.

Se erigieron en una loma que se elevaba hasta la altura de la quinta muralla de la ciudad y unía el Monte Mindolluin con la Colina de la Guardia, sobre la que se construyó Minas Tirith.

Historia

Borondir, un soldado de Gondor cuyas hazañas en la Batalla del Campo de Celebrant le valieron gran renombre, fue enterrado en los Recintos Sagrados tras su muerte en dicha batalla.

Algún tiempo después, tras la fundación de Rohan, Cirion trasladó los restos de Elendil a los Recintos Sagrados (que hasta entonces habían estado enterrados en Halifirien).

El 15 de marzo del año 3019 de la Tercera Edad, el Senescal Denethor II llevó a su hijo Faramir a los Recintos Sagrados, donde tenía la intención de quemarlos vivos a ambos. El guardia Beregond intentó salvar a Faramir, pero fue detenido por los sirvientes de Denethor. Beregond había matado a dos de los sirvientes en los Recintos Sagrados antes de que Gandalf, alertado por Pippin, llegara y rescatara a Faramir, aunque Denethor logró quitarse la vida.

El rey Théoden fue depositado temporalmente en los Recintos Sagrados tras su muerte, hasta que su cuerpo fue trasladado de vuelta a Rohan.

A los hobbits Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk, de la Compañía del Anillo, también se les concedió un lugar allí tras su muerte, junto a la tumba del rey Aragorn Elessar.

Etimología

«Recintos Sagrados» significa «lugar sagrado» y es una traducción de un nombre desconocido en Sindarin de Gondor.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 26/05/2026.