Historia privada

Crónicas de Farbala

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Fragmento 8 por EarinKementari

Mientras tanto, en el corazón de la montaña tras las puertas de piedra de una antigua y recóndita cueva, escondida por las nieblas y protegida por la constante vigilancia de las águilas... se discutía aun sobre si era buena idea hacer desaparecer a la elfa de la Farbala, conociendo la estrecha vigilancia a la que seria sometida después de el ataque de el mensajero en las lindes del bosque al otro lado del Ringluine.

- ...Y no sabemos a manos de quien han ido a parar los mensajes de el Amo de la Farbala, quizá nuestro secreto ya es noticia en todos los confines de Arda! ¬¬¬- dijo Glurnath exasperado.

-Tranquilo Glurnath.- dijo Sibila, -Earin y nuestro plan están a salvo, aun no se han retirado las vigilancias de los caminos y eso significa que siguen a la espera, y no han adelantado nada aun. El ultimo reino de los Sindar esta a salvo, no lo tomarán, somos muchos, y aunque el señor de la Farbala, finalmente nos traicione o de la espalda como tememos, nada esta aun perdido. Hay muchas aldeas, ciudades y exiliados que esperan nuestra señal hace años, aguardan para volver a tener una tierra legitima y ver su linaje instalado en el lugar que le corresponde.-

- Por cada caserío o aldehuela corre el rumor de que al menos uno de los tres sigue vivo!. Nunca debimos montar esta farsa! - sentenció Glurnath.

-Ya es muy tarde para decir eso, ¿no crees?. Quizá desvelarlo cuando no eran capaces de sujetar una espada hubiera sido lo correcto a tu juicio... Al menos así en Farbala han tenido una buena excusa para librar a su pueblo de la guerra...mientras el resto del mundo se defendía con uñas y dientes contra esta nebulosa de traición y oscuridad -.

Al decir esto ultimo todos quedaron ya en silencio. Sibila no tenía gran afecto por el Señor de Farbala y era inútil replicar, pero no era del todo cierto.

[Editado por Earinkementari el 18-10-2008 19:56]

Fragmento 9 por EarinKementari

Farbala había enviado durante años compañías enteras de aguerridos soldados, y gran cantidad de dinero para ayudar en la lucha contra la caída de la alianza. Solventando los problemas de hambruna y evitando el saqueo de las instituciones, pero nuevamente se cometían imprudencias políticas que echaban por tierra los esfuerzos de los mas apasionados conservadores, defensores de la monarquía.

Se sabía por los cuatro confines del reino, que el fin estaba próximo y todos los territorios fronterizos, deseaban hacerse con las fértiles y hermosas tierras de Eithel-Estel, y las abundantes riquezas que en ella se escondían.

Pero a falta de herederos y con el declive de las relaciones entre los distintos reinos, toda la paz de Arda pendía de un hilo, quebrado además por la desconfianza que siembra la ambición, y los continuos enfrentamientos entre razas... el reino estaba apunto de ser asaltado por el mas rápido, y dividido por los más ambiciosos. Acabando así con todo el legado de los Altos elfos en Arda para siempre.

Tenemos que reunir a los príncipes y tomar una decisión! - Dijo Norrim, el mas terco de los capitanes.

Sabemos que Ásfelelrd el fuerte, está ya a dos días de camino, llegará pronto, él si esta decidido a presentar batalla... conoce hace tiempo su verdad y su derecho a reclamar el antiguo reino perdido de Eithel-estel, ansía hace años encontrarse con sus hermanos, pero Léoreth el sabio, es mas reticente, él no es amigo de enfrentamientos, y sus ambiciones se inclinan mas a las construcciones y los viajes, que a la guerra...ignoró nuestro consejo, y desobedeció la norma hasta tres veces, sólo para ir a ver a su hermana. Despertando la ira del Señor de Farbala, que cometió la imprudencia de invitarle a abandonar el país, por temor a que ella le reconociese... el y su hermano, no han olvidado ese gesto.- Dijo Norrim con actitud rencorosa, pues el era capitán y consejero de Ásfereld, y conocedor de la antipatía que sentía el príncipe hacia el país del sur y sus herederos.

-No es momento de reproches ahora, tenemos cosas mas importantes en que invertir nuestra ira, el final se acerca, y debemos prepararnos para la llegada de los tres hermanos.- Y diciendo esto la Bruja abandonó la sala.

[Editado por Earinkementari el 18-10-2008 20:11]

Fragmento 10 por EarinKementari

Eithel-Estel

Es el reino de la Fuente de Esperanzas, su nombre le viene dado por que al abandonar los últimos navíos las tierras de Arda, en el permaneció la última representación de los antiguos linajes élficos.

Situado al norte de las dulces costas de Eithel Lasgalen, y dominado por una cadena montañosa que durante todo el año permanecía con sus puntas nevadas. La Ciudad era abrigada por los altos árboles, y en una pequeña meseta del corazón del bosque, se encontraba la hermosa ciudad élfica, con tres torres, sobre tres suaves colinas, y un gran patio en el centro de la ciudad, donde se alzaba la casa del pueblo, recinto dedicado a reuniones y fiestas, y donde se celebraban los grandes acontecimientos del Reino.

Salpicado por fuentes y jardines, la belleza de sus calles y murallas era un deleite para el viajero. Los Inmensos jardines que la rodeaban, impreganaban el aire del delicado olor de los lirios, y en las cálidas noches estivales, eran sitio de reunion y de culto para Elbereth Gilthoniel, siempre presente en todos los cantos...

Fundado por los príncipes Élored y Eareld, y sus esposas, Galathnel y Aerlin que vivieron siempre juntos y adoraban, como todos los elfos la música y las artes. En especial los encantamientos con canciones y poemas, y de transmitir historias de sabiduría inagotable.

Sus vástagos fueron bien amados y numerosos, cosa singular entre los eldar, pero bendecida con la gracia del Oeste, se vislumbraba un prospero futuro a los hijos de los altos elfos que quedaron en la tierra.

Años de bonanza y esplendor anidaron el el reino de Eithel Estel, hasta que los días aciagos quebraron la luz que reposaba entre sus fronteras.

Fragmento 11 por EarinKementari

Y así ocurrió, que cuando el sol se puso la noche del solsticio de primavera, estando alto ya Tilion en el cielo, cayeron sobre ella el temor y la sombra, y un encantamiento maligno y poderoso, abrigado por la traición, malogró el nacimiento de el último hijo de los reyes Eareld y Galthnel, y ella se abandonó al dolor y la pena, y ya solo vivió entre lamentos, dejando de lado los encantamientos que preservaban la fronteras a ojos del enemigo, y la amargura, se convirtió con el paso de los días en locura que se apoderó de su mente. El rey, sumido en la congoja, descuidó asuntos de estado, y faltó a promesas con los enanos y los reinos vecinos, y finalmente abdicó marchándose los dos mas allá de las montañas a las tierras del norte, donde el frío y el silencio curarían las heridas de la desesperanza, escribía poco y cada vez menos hasta que llegó años después la noticia de la muerte de la reina Galthnel y días después, el abandonó a sus dos hijas y marcho al Oeste.

Mientras tanto el reino había desmejorado, es esos años tristes, los esfuerzos del rey Élored fueron casi en vano, y con la pérdida de aliados, la paz estaba ahora peligro, las alianzas estaban debilitadas, días difíciles y largas sombras se asentaban en todos los rincones...

Hasta que una mañana, en vez de sonar los cantos del saludo a Arien, sonaron las trompetas de auxilio, pero apenas lo hubo. Las aguas de las fuentes fueron corrompidas, los arboles talados, los brillantes pendones ondeantes fueron quemados... Y aquella mañana gris de otoño, los reyes fueron asesinados junto con muchos de sus súbditos por sus fieros enemigos, y los tres hijos fueron hechos esclavos y desaparecidos, se decía entre lamentos, que murieron lentamente a manos de sus torturadores.

Contarían las canciones años después, que la reina Aerlin luchó como el más noble de los guerreros junto a su esposo, hasta que los dos viéndose acorralados y creyendo a sus hijos muertos, se lanzaron al vacío desde la más alta de las torres de Eithel Estel.

Pero no fue así, por la gracia de los Valar, Glimrrund el capitán orco que los custodiaba, los cedió a unos dunledinos mercenarios con orden de arrojarlos al abismo de los fuegos eternos, y Dorlofur, se apiadó de ellos en el último instante dejándolos abandonados, a los varones en el desierto de Nuruglith, y a la joven primogénita en el fondo del valle de las sombras, desde donde viajó perdida, a merced de los años.

El reino resistió al fin gracias a la llegada de las tropas de Farbala, que con sus relucientes espadas y sus alianzas poderosas, tendió la mano en el momento de necesidad extrema, y Eithel Estel se restableció con el lento pasar de los años, se proclamó un senescal, Herumillor Oistornosë, un alto dignatario y sabio de Farbala, que lo gobernó sin pena ni gloria, de modo que nunca volvió a brillar, con el esplendor de otros años.

Fragmento 12 por EarinKementari

Earin Kementari,

Llamada así por su padre, por que sus cabellos dorados con matices rojizos, y el color de sus ojos verdes, insólitos entre los eldar, recordaban a la mismísima Yavanna.

Tal era su gracia que siendo niña aun, su canto llamaba a la vida a las flores, en las primaveras tempranas, animando al deshielo, y templaba los corazones, con su melodiosa voz.

Ella amaba al sol, y se rodeaba siempre de pájaros y bestias, pues con la ayuda de su tío Eareld, aprendió a entenderles y ellos también la amaban.

Cuidaba de los altos arboles de Eithel Estel, y era la digna descendiente de Melian. Aunque era Earin, más terca y osada que la Maia...

Rápida para el cariño y más aun para la ira, llevaba en el corazón un amor tan grande y una Luz, legado de edades ya olvidadas.

Después del asalto a la ciudad, fue abandonada a su suerte en un profundo y sombrío valle, del que no logró salir hasta pasados 54 años, en ese tiempo vivió de cueva en cueva, de árbol en árbol, nadando en los ríos y vagando en las sombras del corazón del bosque. Desorientada. Hasta que una mañana su corazón la empujó y caminó hacia el sur, durante largos días, hasta que el valle se abrió a sus pies, y un dulce olor a salobre cundió en el aire desde el oeste. Se animó a seguir sin más en esa dirección, pues no conocía entonces origen ni destino, solo veía pasar a Arien sobre el mundo, mientras ella iba vagando hacia la costa.

Fragmento 13 por EarinKementari

Había perdido la memoria de los días tibios en la casa de sus padres. Y ya solo conocía la soledad y el silencio, sólo un gran perro lobo caminaba a su lado, pues una noche de invierno ella había salvado al joven cachorro de morir de frío en las negras aguas del lago Burzum, y lo había cuidado, pero al llegar la primavera este no se marchó, y quedó a su lado para siempre. Y en su pequeño mundo, sólo su voz oyó durante esos largos y penosos años, de los versos que había ido componiendo, por la necesidad que sentía de cantar al sol y los árboles.

Tanto que durante el tiempo que ella estuvo vagando por el valle, se dice que los árboles crecieron más altos y más verdes que en el resto de la tierra.

Llegó al fin una noche hasta unas suaves colinas, las estrellas y la luna reflejaban su luz en una vasta extensión de agua.

Nunca la elfa había visto algo de semejante belleza, y caminó hacia el mar con curiosidad y alegría, pero quedó clavada sobre la colina mas cercana al agua, cuando contempló, el baile de espuma blanca, y una gran número de estrellas nuevas, que adornaban el cielo hasta que parecían caer al mar en el horizonte. Sintió el rumor de las olas, hablándole en el corazón, tuvo la visión de un lugar desconocido, de estanques plateados, y campos de oro, una tierra llena de colores y lluvia de pétalos blancos... una alta torre brillante, y al final de un sendero alguien la esperaba... se encendió en ella la tierna sensación del hogar, sintió algo parecido a llegar a casa... pero el olor húmedo y agradable despertó entonces en su mente un frio sentimiento, desconocido para ella, la tristeza.

Permaneció de pie frente a las olas hasta que la marea cambió y comenzó a acercarse hacia sus pies, sintiendose estremecida por todo lo nuevo y confortada por tanta belleza, lanzó unas palabras al viento y entonó un canto de alabanza al mar;

Con todo el enigma de tus aguas, que me cuentan del destino, que me llaman por mi nombre, no podrás tu oh! Mar, mostrarme el destino que me acucia? Por que estos sueños confusos?, Por que no tengo más memoria, que unos días borrosos de una solitaria infancia que terminó en la oscuridad del Valle? No siento dolor ni pena, pues soy la hoja seca que lleva el viento, y caigo ahora en los primeros días de mi juventud en la inmensidad de tus aguas!

Acaso la hoja nunca parará de navegar sin rumbo? Es mi sino deshacerme en tus aguas con el incesante paso de los años?

Fragmento 14 por EarinKementari

Y cantó...

Una música me abre

Sus mil alas y secretos

Una música me invade

Y el viento deja de ser lamento.

Ya no siento mi mente,

Ni esta presencia que llamo cuerpo.

Siento el mar, tan sólo el mar,

Ese mar desde ahora ya para siempre latiendo.

Altos muros de agua, con torres altas,

Aguas de pronto negras contra los males,

Impenetrables, verdes, y grises aguas,

Aguas de pronto blancas, deslumbrantes.

Aguas desde el principio de los días,

Como el principio mismo antes del agua,

Las aguas inundadas por el Poder,

Que nunca empuñó una espada.

Recorriendo el mundo con tus brazos,

Llegas a estanques y fuentes claras,

Te levantas con alas oscuras, y tempestades

Pero animas el corazón de los eldar

Llevando su destino a los umbrales de arda

Hogar que mi corazón intuye,

Pero el destino debe ahora demorar

Desde ti hay un camino al cielo,

Y en tus aguas un sendero a mas allá

Por tu poder guardas las esperanzas

Y los pájaros blancos guardan tus fronteras.

Oh! dime señor de las aguas blancas bajo la luna!

La voz del mar le habló entonces, de un camino y un destino, y cayó en un sueño desordenado de vidas que no eran la suya.

Al alba despertó con el grito de las gaviotas, sentía una fuerza renovada, y calor en el corazón. Y allí vivió junto a las aguas con borde de espuma, unos años más, hasta que un día, estando Arien reinando en lo más alto del cielo, un caballo se acercó a través de la dorada arena...