Historia privada
El Orbe del Dragón
En el interior del Loto Negro, en una cámara secreta incluso para el propietario de la casa, se guardó durante mucho tiempo un extraño objeto llamado el Orbe del Dragón. Sus poderes y cualidades nunca estuvieron muy claras, y aquellos que conocían de su existencia guardaban muy bien tal secreto. Pero los guardianes del objeto decidieron cambiar su ubicación, y la cámara quedó vacía.
Después de descubrir la sala e investigar, los nuevos habitantes de la casa, Atram, Aredhel y Mhord, deicidieron partir en su búsqueda. Tal acto fue decidido también para intentar enfrentarse a una orden de asesinos llamada Orden de los Fairë, comandada por Seth, y no quedar encerrados dentro del Loto, cercados por sus soldados.
Pero un grupo de desertores de la orden se unió a los habitantes del Loto. Su líder, Elentári, decidió acompañarles en el viaje, y dejó a sus hombres guardando la tienda.
Entonces, los cuatro iniciaron la búsqueda del Orbe, mientras Seth los seguía, para apoderarse del objeto y vengarse de ellos en un mismo movimiento.
Su primer paso fue dirigirse a las runas de una atalaya, situada en medio del Bosque Muerto, al lado de las costas de Ilcafalmar...
Escrito por Mhord Alomeg / Elentári (Miles) el 2004-05-31 02:41
Seth aún estaba furioso. El enfado duraba ya varios días. Elentári le había traicionado, ¿como osaba hacer tal cosa? Ella y los dos escuadrones bajo su mando....Con esa decisión habían firmado su sentencia de muerte. Seth no pensaba perdonar a ninguno de ellos. El Loto Negro sería saqueado y derruído, con sus cuerpos en el interior.
Encima, con su traición, Mhord volvía a estar libre....Seth era un luchador valiente y orgulloso. Pero si temía a alguien más que a nada era a Mhord. Mhord era totalmente imprevisible, y siempre conseguía ponerle nervioso....en los anteriores encuentros ambos habían tenido mucha suerte, pues habían escapado con vida de las heridas causadas mútuamente....tendría suerte una vez más? Esperaba poder matarle antes de encontrarse cara a cara con él....
Se encontraban en el interior del Bosque Viejo. Habían movido el campamento, para atacar el Loto bien descansados y preparados. Dentro de poco tendrían que llegar los exploradores....
Peles se presentó delante suyo. Seth confiaba plenamente en él, pero no le gustaba su costumbre de aparecer de improviso entre las sombras....
-Tenemos noticias muy interesantes. Mhord y sus dos amigas, Atram y Aredhel, han partido junto a Elentári. Llevan un día de viaje, y se dirigen hacia el noroeste. Los escuadrones de la Luna y la Sombra guardan y mantienen la tienda.
-Curioso, no pensaba que fueran la clase de personas que huyen tan fácilmente...has dicho noroeste?
-Sí, se acercan a las costas del mar interior de la región, Ilcafalmar.
Un brillo apareció en los ojos de Seth.
-Así que han decidido buscar el Orbe...bien, es una oportunidad única para emboscarles. Pero no debemos olvidar el castigo que se merecen los escuadrones renegados....Peles, prepara el equipaje. Tú y Nyel me acompañaréis en el viaje. También vendrán con nosotros los escuadrones de la Duna y el Oasis. Los escuadrones del Viento, la Serpiente, el Tigre y el Sol continuarán con el ataque al Loto. Ascended a Samir, ocupará la posición de Elentári y liderará el ataque. Partiremos en cuanto esté todo listo.....
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Escrito por Mhord Alomeg / Elentári (Miles) el 2004-05-31 18:01
La mañana se había levantado fresca y los cuatro cabalgaban por los caminos del Bosque muerto en dirección a la atalaya de las costas de Ilcafamar. Habían desechado la idea de viajar de noche ya que estaban completamente convencidos de que los seguían así que no les valía la pena. Atram y Aradhel iban a la cabeza por ser las que más conocían el terreno.
Mientras cabalgaban, Mhord y Elentári conversavan acerca de las intenciones de Seth
- Si nos siguen, porque no nos atacan? Seth estará echando fuego por las orejas de saber de nuestra huida y de tu traición...
- Seth habrá montado en cólera, eso no lo dudo, pero no es tonto. Para que va a molestarse en buscar el Orbe si tiene a quien se lo encuentre, nosotros. Cuando lo encontremos, entonces deberemos empezar a preocuparnos por la ira de Seth, antes no. Nos siguen desde que empezamos el viaje, nos hubieran podido atacar si hubieran querido...
Apenas llevaban dia y medio de viaje cuando Aradhel hizo parar a su caballo frente a las ruinas de la Atalaya. EL sol brillaba alto en el cielo y el frescor matinal se había convertido en una humedad pegajosa debida al calor y a la cercanía del mar. La construcción era de piedra, enegrecida por el paso de los años y medio cubierta por malezas y hiedra. La escalera que llevaba al piso superiro estaba medio derruida, les sería difícil alcanzar el mirador.
Los cuatro descabalgaron y contemplaron la imponente construcción que mantenía parte de su grandeza pese al deterioro. Algo en una de las columnas de la Atalaya llamó la atención de Atram que se acercó para investigar.
- Aqui tenemos la segunda pista del enigma...
Escrito por Atram Neisa Dealyra (atram) el 2004-06-02 18:10
Grande, hermosa e imponente vió Aredhel la atalaya cuando detuvo el paso de su caballo. Atram se acercó con curiosidad a una de las columnas de la atalaya. Mientras tanto Elentari, Mhord y Aredhel comenzaron a curiosear por alrededor.
- Aquí tenemos la segunda pista del enigma....- oyeron decir a Atram. Enseguida, los tres se acercaron a la humana. Ella miraba con curiosidad unas marcas en la columna.
El tiempo habían echo mella en ellas. No estaban muy claras y por algunas partes se habian borrado.
- Déjame tu espada una vez mas Elentari, dijo Atram. En efecto, las marcas volvian a coincidir, no eran exactamente las mismas, pero pertenecian al mismo tipo.
- Tal vez dentro hayan mas.- dijo la elfa. Tendremos que tener cuidado con esas escaleras, no parecen muy estables.
Aredhel comenzó a subir lo que quedaban de escaleras , y cuando ya llevaba una cierta altura algunas rocas se desprendieron obliagandola a agarrarse con las manos para no caerse.
- Estais todos bien por ahi abajo?- grito la elfa una vez puso los pies sobre roca firme. Afortunadamente ninguna roca cayó sobre los compañeros y Aredhel pudo proseguir con su ascenso. Al poco llegó arriba del todo y contempló todo su alrededor. La luz del sol bañaba la costa de Ifcafalmar.
Poco a poco el resto tambien subió arriba. No ahbia nada que indicara el paradero de el Orbe.
Abatidos se sentaron en el suelo, cuando Elentari vió algo en una roca de la pared. Habian mas runas, discurrian por toda la pared, pero estaban tan borrosas que ni siquiera los ojos de Aredhel las distinguian con claridad. Las runas se dirigian al suelo, y pco a poco, vieron que lo que a simple vista parecian grietas y escollos en el suelo, eran restos de mas runas.
Fijaos- exclamó Mhord. Parecen que forman un dibujo.
-Es una especie..una especie de.....- pregunto Atram.
-......mapa??.- concluyó Aredhel
Escrito por Aredhel (Kate_Holdenfield) el 2004-06-03 20:19
Al fijarse bien, se distinguía en el suelo una serie de surcos que a simple vista no parecían más ke los estragos de los años en la madera, pero que en realidad no eran otra cosa que un mapa. Se podía distinguir la silueta de Ilcafalmar y más allà, marcado con grandes iniciales, los territorios de los otros clanes e incluso el mar exterior. Del contorno de Ilcafalmar, a la atura donde se encontraba la atalaya, salía un linea de que atravesaba el mapa en dirección al sur. Elentari recorrió la linea marcada en el suelo hasta que esta llegó a su fin en algun lugar desconocido entre los territorios de Hobbiton y los Cisnes.
- Y bieeeee........
La voz de Elentari se perdío en el vacío al desplomarse el suelo bajo sus pies. EL entarimado de madera no había soportado el paso de los años y se había desgajado en la parte del mapa en que se mostraba el siguiente paso en el camino.
Aradhel Atram y Mhord miraron al vacío desde el borde del agujero abierto en el suelo en busca de Elentari pero sin esperanza ninguna, el golpe la debía haber matado. El viento les azotaba los cabellos y traía rumores tristes. Aradhel se echó las manos a la cabeza y lloró amargamente ante la pérdiada de su amiga, pero el desconcierto fue mayor al comprovar que su cuerpo no estaba en el suelo como era lo esperado....
Elentari colgaba en el vacíó, agarrada por un girón de ropa a los restos de una viga, estaba inconsciente.
Escrito por Atram Neisa Dealyra (atram) el 2004-06-06 13:17
M
hord observó la figura que colgaba de la viga. Aparentemente, sólo estaba inconsciente por culpa de algún golpe, pues no presentaba más que rasguños. Tenían que pensar cómo llegar hasta ella. Desde el suelo era inalcanzable, y desde el piso superior era demasiado peligroso, la madera podía volver a ceder....
La madera...curioso, cómo habían marcado el mapa en la madera. Parecía talmente que si quisieras ver su contenido, tuvieras que andar hasta el centro. Lugar en el que, si los años hacían mella en la estructura, sería el más facil de hundirse....
Un escalorío recorrió el cuerpo de Mhord. Esto le sorprendió, pues aunque habían corrido cierto peligro y Elentári aún no estaba a resguardo, había pasado por muchas peores situaciones. ¿Por qué entonces tenía esta extraña sensación? No era su intuición.....¿una predicción? Tonterías, él nunca había tenido una, confiaba mucho más en sus razonamientos.....quizá era la sutileza con que la posible trampa estaba ejecutada....o simplemente estaba demasiado paranoico.
Dejó su cadena de pensamientos para centrarse en su actual problema.
Atram había ido a buscar cuerdas entre su equipaje. Aredhel estaba buscando un sitio sin riesgo a hundimientos en el piso superior. Mhord empezó a colaborar con Aredhel.....
Con la cuerda, prepararon un lazo, que deberían pasar hasta la cintura de Elentári, por debajo de sus brazos, para luego sacarla de allí entre todos, aprovechando que el peso se repartiría más así, desde los puntos más sólidos del piso. El proceso fue complicado, pero después de un buen rato consiguieron empezar a subirla, estando ella bien sujeta.
Una vez arriba, la tendieron en el suelo, y después de unos pocos cuidados despertó.
-¿Donde estoy?
-Tranquila, caíste desde la torre, pero por suerte sólo te golpeaste la cabeza y quedaste enganchada antes de llegar al suelo.
-Ah sí, ya recuerdo....-los ojos de la Harad se iluminaron por un segundo-. Teneís que volverme a bajar por el agujero! Antes de perder la consciencia, vi algo en la pared! No estoy segura de lo que era, pero me parece que vi una especie de dibujo, o un color que no encajaba con su alrededor....tenemos que investigar!
Con esfuerzo, utilizando el mismo sistema, pero con más facilidada al estar la asesina consciente, Elentári descendió a través del agujero. Cuando dió la señal, pararon el descenso, y al cabo de poco volvieron a subirla. Su cara reflejaba una expresión extraña....
-Qué había en la pared?-Preguntó Aredhel
-Un mensaje para aquellos que buscan el Orbe. Al parecer, otros lo han intentado y han sufrido las trampas y castigos de sus guardianes.
-Había todo eso escrito en la pared?-dijo Mhord
-No. Simplemente habían escrito \"Desistid de la busqueda si quereis vivir!\"
-Me parece un mensaje bastante inocuo....
-Sí. Pero lo que queda del escritor aún está en el sitio donde lo clavaron....
Escrito por Mhord Alomeg / Elentári (Miles) el 2004-08-03 00:06
Parn vivía solo en una cabaña, en medio de la planicia, al sureste de Ilcafalmar. Su vida era más bien tranquila, simplemente cazaba animales para comer y comerciar con sus pieles, y tenía un pequeño huerto para algunas plantas. Al menos una vez a la semana iba hasta el peublo más cercano a proveerse y hablar con la gente del lugar. Su vida no tenía más sobresaltos que el perseguir a sus pequeñas presas.
Así que cuando Parn oyó el sonido de los cascos golpeando la tierra se sorprendió. Miró por una de las ventanas, y observó como cuatro jinetes se dirigían al galope hacia su casa. Conforme se acercaban, pudo distinguir a un hombre ya no joven, una elfa y dos mujeres. Una de ellas tenía numerosos pañuelos y telas cubriendo su cuerpo, pero se podía distinguir el color más oscuro de los hombres del sur en sus manos. Que grupo más extraño, pensó....
Los cuatro daban muestras de llevar días viajando, con polvo en sus ropas y un aire de cansancio. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, bajaron de sus monturas y se dirigieron a la cabaña. Parn ya los esperaba fuera de ella.
-Hola, me llamo Seth-dijo el hombre-, y buscamos un sitio para descansar de nuestro viaje. Nos podríais indicar un sitio donde poder satisfacer nuestras necesidades?
-Por supuesto, si seguís cabalgano hacia el sur encontraréis un pequeño pueblo donde hay una posada. No es lujosa, pero es la única en varias millas a la redonda.
-Muchas gracias por vuestra guía.-El hombre se dispuso a montar, pero recordó algún otro detalle y se volvió hacia Parn.-Por casualidad no sabríais de la presencia de alguna antigua construcción por estos lares? Los restos de una torre o un castillo? Una excavación en la montaña?
-Bueno, lo único que tenemos en esta región proviniente de tiempos remotos es el Túmulo. Desde la colina en que se levanta el pueblo se puede observar, si miráis hacia el este. Está a su vez encima de otra colina, a un día de camino. No sabemos nada de sus orígenes, así que no tiene nombre.
-Nos habéis prestado un gran servicio, estamos muy agradecidos.-Con esas palabras, los desconocidos partieron rumbo al pueblo. Parn volvió a sus quehaceres habituales.
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Ese mismo día, cuando faltaba poco para que cayese la noche, Parn volvió a escuchar ruido de caballos. Esta vez parecía más bien un único jinete. La oscuridad que ya reinaba en el ambiente impidió a Parn ver al jinete hasta que este se detuvo. Tenía el cabello de un color rubio, casi blanco, y muy largo. sus ojos también eran claros. Pero su piel era de un color oscuro, parecido al de la mujer que había venido con los otros, pero más intenso. Extraño personaje, sin lugar a dudas....
-Hola, me llamo Mhord, y quisiera preguntar por la localización de una antigua construcción de la que he oído hablar, que está por esta zona.....
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-A qué viene el uso de un nombre falso, que pertenece a nuestro enemigo?-Preguntó Elentári en la posada.
-Es un juego entre Seth y yo. Cuando nos perseguimos, intercanviamos los nombres. Así, cualquier acción que nos dé mala reputación se asociará con el otro nombre....no es un metodo muy lógico, pero ha pasado a ser una costumbre.....
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A la mañana siguiente, Parn caminó hacia un bosque cercano, muy pequeño. LA vegetación era escasa y poco densa, pero en medio del bosque, majestuoso, se levantaba un viejo sauce al lado de un pequeño lago. Parn usó la pintura que había traído para tal propósito, y dejó dos marcas al lado de un profundo agujero resultado del crecimiento del árbol después de alguna herida o enfermedad. Metió dentro del agujero los pergaminos con las descripciones de los viajeros que habían venido a visitarle el día anterior, con los dos nombres que le habían dado, y tomó el camino de regreso. Su tarea estaba cumplida. Ahora era cosa de los Guardianes el proteger la fortaleza hundida.....
Escrito por Mhord Alomeg / Elentári (Miles) el 2004-08-06 03:14