La Segunda Comunidad II

Helm

Gab y Con se alejaron de sus amigas y caminaron. Solo se detenían cuando Con tenía que comer.-Es que no puedes dejar de comer tres horas? Por lo menos?.-dijo Gab.
-No, que no ves que estoy en crecimiento?.-dijo Con.
-Y cuanto mas piensas crecer?-dijo Gab.
-Mucho!.-dijo Con. Por fin lograron ver Helm, pero no iban directamente a Helm, si no a sus cavernas, estas empezaban en el abismo y terminaban del otro lado de las montañas, fue por ahí por donde la gente de Edoras logró huir, y ahora el destino las había llevado hasta ahí. A Gab como a casi todos los elfos no les gustaban las cavernas, pero por cumplir con su misión (y conocer a Legolas) estaba dispuesta a entrar. Un guardia se acercó.-Que queréis aquí.-preguntó.
-Venimos en busca de alguien.-dijo Con.
-A quien.-preguntó el hombre.
-No importa, solo que están en las cavernas.-dijo Gab.
-No lo creo, esas cavernas llevan cerradas dos meses, si estaban ahí ya no creo que estén.-dijo el hombre.
-Esta insinuando que están muertos?.-dijo Con asustada.
-Solo es una suposición.-dijo el hombre.
-No, usted no los conoce, no pueden estar muertos!.-dijo Gab con toda seguridad.
-Pasen, si quieren entrar y hablar con el encargado de los muros….-dijo el hombre.
-Claro que pasaremos y traeremos a nuestros amigos, no lo dude.-dijo Gab.
Caminaron hacia adentro, aun sin creer que las cavernas estuviesen cerradas.
-Hola, gusto conocer a un hobbit.-dijo otro guardia.-Ahora, que quieren?.-dijo agravando su voz. Gab le explicó.
-Y entonces puede que estén atrapados.-dijo Con.
-No, nadie queda atrapado, hay otra salida en el otro lado.-dijo el.
-No, no, usted no entiende, esto es una misión, los que están adentro son de importancia, se trata de Legolas y Gimli.-dijo Gab.
-Ya veo, solo porque son ellos, les revelaré un secreto.-dijo el.
-Que miedo.-pensó Con.
-Este túnel, no está cerrado, no del todo.-dijo y quitó una piedra, vieron un túnel lo suficientemente grande para que pudieran pasar sin problemas.
-Entren, y cuando quieran salir toquen tres veces.-dijo el cerrando el túnel cuando hubieron entrado. La caverna estaba tallada toscamente y en el suelo se improvisaban unas escaleras.
-Gab, tengo hambre.-dijo Con.
-Y que?.-dijo Gab. Ya habían caminado mucho cuando Con dijo.-Ya me cansé!.-
Gab se detuvo.-De pie que todavía no los encont……..-dijo Gab dejando de hablar por un sonido que escuchó, eran pasos y gritos.
-Prepárate.-dijo Gab.
-Ah! Orcos.-gritó Con, pero lo primero que vieron no fueron Orcos, si no un elfo y un enano, lo habían logrado, los habían encontrado, viva baila! Y los seguían Orcos, muchos.
-Doscientos diez!.-dijo el elfo.
-Ciento noventa y nueve, Doscientos.-dijo el enano.
Gab sacó su arco y comenzó a matar Orcos.
-Cuidado Gimli.-dijo el elfo matando a un orco que estaba detrás de el enano.
-Ya, creo que no hay mas.-dijo el enano, pero se equivocaba, Gab lanzó una flecha y mató con ella a un orco especialmente grande que se dirigía hacia el elfo, eso hizo que el elfo levantara la mirada.
-Que veo, no había visto a alguien tan hermoso en mucho tiempo.-dijo el elfo.
-Legolas, vamos, todavía nos falta mucho.-dijo el enano.
Pero Legolas no le hizo caso pues veía a Gab, sus miradas chocaron, se dice que la mirada de un elfo dice muchas cosas…..y esas miradas eran de amor, Gab no tuvo que hablar con Legolas para saberlo.
-Legolas, que esperas vamos.-dijo Gimli.
-No, a donde, no se pueden ir.-dijo Con.
-Espera amigo mío, mi corazón me dice que hay algo que nos tienen que decir.-dijo Legolas.
-Que bien, ahora que estamos en las cavernas te quieres ir! Ah pero si estuviéramos en el bosque…..-dijo Gimli.
Gab les contó sobre la fiesta mientras que comían conejo (de donde salió? Yo que se) Gab no comió porque no es caníbal y porque estaba hablando.
-Sabes, ya extraño las estrellas, los bosques, una caverna no es buen lugar para un elfo.-dijo Legolas.
-Dímelo a mi.-dijo Gab.
-Vengo en mi camino y me encuentro a un ent, pero no me puedo quedar.-dijo Gab.
-Recuerdo que la primera vez que vi a un ent me quería quedar, pero tenia otra misión, y así como fue divertido entrar a Fangorn aburrido es estar aquí.-dijo Legolas.
-Ya te oí, orejas puntiagudas! Para tu información un lugar es mejor con rocas que lleno de árboles.-dijo Gimli desde algún lugar cercano.
-No voy a discutir contigo.-dijo Legolas sonriendo.
-Ah como siempre, sabes que si te enfrentas a mi, no sales vivo.-dijo Gimli desafiando la paciencia de Legolas, afortunadamente tiene mucha. Gab se rió.
-Con todo respeto Gab, este flacucho no puede conmigo, ja! ya lo veo implorando que no lo mate.-dijo Gimli dándose importancia.
-Gimli, Gimli, cuando entenderás que si saco una flecha y apunto hacia ti, mueres antes de caer, lo haz visto.-dijo Legolas.
-Presumido!.-dijo Gimli, parecía que no se callarían, pero no fue así, después de varias horas (o eso parecía) a Gimli le dio sueño, entonces ya no habló y lo dejaron por la paz. A la mañana siguiente Con se despertó y tenía hambre (raro?) y después de haber comido algo volvieron por un camino hacia el abismo de Helm.
-No te saldrás con la tuya orejas picudas, volveremos.-dijo Gimli. Salieron por la grieta sin tocar tres veces como lo habían prometido.
-Como?, se supone que está cerrado! Por ordenes tendrán que acompañarme.-dijo aquel hombre.
-Te detendrás al saber que es con Gimli hijo de Gloin con quien hablas.-dijo Gimli.
-Gimli? Que Gimli?.-dijo el tipo. Gimli no podía creer que no lo conociera.
-Gimli, el de la comunidad del añillo, no puede ser que no te acuerdes.-dijo Gimli.
-A ver eran…Gandalf, Frodo, el rey Aragorn, Boromir de Gondor, Legolas, Meriadoc, Peregrin, ah si Gimli! El enano barbudo.-dijo el.
-Enano Barbudo!, tal vez pero valiente.-dijo Gimli.
-Con decirte que le puedo ganar a este.-dijo Gimli señalando a Legolas.
-Gimli, no otra vez.-dijo Legolas como si pelear con Gimli le aburriera, lo que era casi obvio.
-No me importa quien eres, solo ven.-dijo el.
-No vamos a ningún lado.-dijo Con.
-Tenemos prisa.-dijo Gab.
-Eso díganselo a mi jefe.-dijo el, en un instante Legolas sacó una flecha, la pasó entre sus manos, con una sonrisa ( ah! Que sonrisa).-No querrás que te atraviese, verdad?.-dijo con voz amenazante.
-No me matarías.-dijo el confiado.
-Quieres probar.-dijo Legolas descolgando su arco.
-No, no, te creo.-dijo el.
-Gracias, no quería desperdiciar mi flecha.-dijo Legolas. Que manera de controlar la situación.
-Ah si Legolas, toma.-dijo Con dándole algo.
–¿Gracias?.-dijo Legolas desconcertado.
-Supongo que no sabes que es.-dijo Con.
-Hasta yo lo se, es una flecha.-dijo Gimli.
-No, me refiero a que flecha es.-dijo Con.
-No, pero esta flecha viene de Lorien.-dijo Legolas.
-Es la flecha con la que mataste al troll en Moria.-dijo Con.
-Pasaron por Moria?, solas?.-dijo Legolas sorprendido.
-Si, pero Gandalf hizo la mayor parte al matar a ese Balrog hace mucho tiempo.-dijo Gab. Gab volteó bruscamente la cabeza.
-Lo oíste?.-preguntó Legolas
.-Que?.-dijo Gimli. Se quedaron quietos un momento, se escuchaba el sonido de unas enormes y lentas zancadas. Bajo el cielo azul y sobre el pasto verde se vio la figura de un ent.(que hacia ahí? Nadie lo sabia).-Otro ent!.-dijo Con. Era un ent viejo, mas viejo que Fangorn (bueno no tanto) tenia aires de ser un reverendo estúpido, pero como era un ent ( y se supone que son sabios) nadie lo mencionó.
-Si que te ves viejo, cuantos años tienes?.-preguntó Con.
-Yo tengo la avanzada edad de cuarenta años de ent.-dijo el.
-No puede ser, serías solo ramitas.-dijo Legolas, el ent contó con sus ramas que parecían dedos, al parecer tenia serios problemas matemáticos.
-Quienes son?.-preguntó el ent.
-Dime quien eres, y te diré quien soy.-dijo Gimli.
-Soy un Ciprés, me llamo Ciprés pero me apodan Ciprés.-dijo Ciprés.
-Wow que sabio, nunca se me hubiera ocurrido.-dijo Con.
-A no, a mi me parece bastante obvio.-dijo Ciprés.
-Creo que no conoce la palabra sarcasmo.-dijo Con como si Ciprés no entendiera. (creo que no entendía).
-Que haces aquí?.-le preguntó Gab. El ent pensó, y pensó, parecía que le costaba trabajo y que se había quedado dormido.
-Hola?.-dijo Gimli gritando.
-Felices vacaciones!.-gritó al despertar.
-Ah si, voy a Insengard.-dijo Ciprés.
-A Insengard?.-dijo Legolas.
-No lo saben, es la ultima marcha de los ents!.-dijo Ciprés. Eso era mas de lo que cualquiera pudiese haber imaginado.-Ent estúpido, eso pasó hace años.-dijo Con. Legolas no decía nada, no lo podía creer, se suponía que los ents eran sabios pero ese……-Tiene cerebro de piedra.-dijo Con.
-Creo que hasta las piedras son mas inteligentes.-dijo Gimli defendiendo a las piedras ¿?.
-Si claro, tengo que llevar algunas piedras.-dijo Ciprés.
-Que no escuchas, ya pasó.-dijo Con (no es que escuche muy bien).
-Ya pasaron? Hace cuando tal vez los alcance.-dijo Ciprés.
-Como quieras viejo, ya nos vamos.-dijo Gimli, por primera vez Legolas no tuvo ganas de quedarse .
-Adiós, felices pascuas, feliz navidad, adiós! Que la vida los guíe por el camino de la rectitud.-dijo Ciprés.
Ya cuando se habían alejado un poco comenzaron a hablar.
-Que es eso de pascuas y navidad?.-dijo Gab pero nadie sabia la respuesta.
-Eso, mi amigo elfo te comprueba que es mejor una piedra.-dijo Gimli con una sonrisa suspicaz.
-Es que no pueden tomar un ¡”#$%&/ descanso.-dijo una enana que se atravesó por el camino (no pregunten que es ¡”#$%&/, no quieren saberlo).
-Podríamos, por cierto, pues nadie nos persigue y a nadie perseguimos.-dijo Legolas muy calmado.
-Mira papacito estas muy bueno pero no por eso te voy a dar la razón, los venimos siguiendo nosotros!.-dijo ella.
-Nosotros?.-dijo Con.
-Si nosotros……..saluden chicos.-dijo ella y de entre los árboles salieron mas enanos.
-Tencha me llaman.-dijo ella
.-Crensho? Eres tu?.-dijo Gimli.[Crensho es algún familiar perdido de Gimli, preguntas?].
-Si soy yo.-dijo el mas enano de los enanos ¿? ¿?.
-Que haces por aquí muchacho.-dijo Gimli.
-Supimos que tenían una fiesta.-dijo Crensho.
-Y que sería de una fiesta sin luz y sonido Tencha y los siete enanos!.-dijo otro de los enanos.
-Luz y sonido eh…….suena lógico pero quien los mandó traer.-dijo Gab comenzando a convencerse.
-Una elfa, no íbamos a venir, pero nos ofreció comida.-dijo Tencha.
-Sin mencionar que nos amenazó de muerte, ero naturalmente venimos por la comida.-dijo Crensho.
–¿Comida? Por cierto Gab, quien va a llevar la comida?.-dijo Con. Era cierto, era lo ultimo que se le hubiera ocurrido a la loca de Karin.
-Firma aquí, y ahí.-dijo Tencha.
-Firma?.-dijo Gimli.
-Oh por favor, solo has garabatos.-dijo Tencha, y después de firmar el papeleo siguieron su camino. Gab y Legolas iban al frente Tencha iba atrás viéndole el trasero a Legolas y Con iba con los enanos. Gab pensaba en lo que Con había dicho, ella no necesitaba comida porque quería ser modelo (que es eso?……quien sabe) pero todavía le faltaba mucho. Pero ella no era la única que iba a la fiesta, había hobbits!.
Alo lejos se escuchó un sonido amenazante algo así como.
-Saquen su regla krack no difuminen krack.-dijo el ave.
Gab recordó un momento de su traumante infancia y sin pensarlo dos veces sacó su arco y le disparó al ave. Gab bailó. Pero esta ave tenia una colosal nariz y amortiguó la caída. Gab corrió al sitio donde había caído.
-Maldito cóndor!.-dijo Gab disparándole otra flecha. Legolas miró a Gab asombrado, pero con mas asombro vio la colosal nariz del cóndor.-No te preocupes, era algo personal.-dijo Gab.
-Una vez mas las rocas son mejores.-dijo Gimli.
En todo el viaje Gab no se había percatado de que Legolas no la dejaba de mirar(tal vez tenia algo entre los dientes, o tal vez sus pupilas se habían dilatado). Tencha seguía en lo suyo. Así sin solo pensarlo llegaron a Rivendell donde los demás ya las esperaban. La fiesta de mayor magnificencia que la de Bilbo estaba a punto de comenzar……………..