La Segunda Comunidad II

En la Comarca

Clau tocó la puerta, no estaba segura si Pippin la había vuelto a engañar. Abrió una hobbit con cabello chino castaño y muchas pecas, pero como ella no la conocía no supo quien era.-Eres Clau?.-preguntó.
-Si soy Clau, y tu?.-dijo Clau.
-Soy Thal, pasa te estábamos esperando. Clau pasó, en su opinión la casita era muy bonita, arreglada y decorada a manera de Thal.
-Que bueno que llegas, me estaba empezando a aburrir.-dijo Ale.
Clau vio que Ale la miraba y eso la frustró.–¿Qué demonios ves?.-dijo Clau.
-Me pregunto como puedes ser un medio elfo, si tu madre era medio elfo y tu padre hombre, también me pregunto si la arena puede haber pequeñas constelaciones que…….-dijo Ale.
-Que se yo!.-dijo Clau.
-Y tienes hambre.-dijo Thal tratando de cambiar la conversación.
-No, gracias(¿no gracias?, pregunta tienes hambre y responde no gracias?).-dijo Clau.
-A propósito, tengo que ir a ver a Sam, quieren venir, tiene un jardín hermoso.-dijo Clau.
-Iría, pero no a ver a Sam, si no a su jardín, pero no puedo, mas bien no quiero.-dijo Ale.
-No gracias.-dijo Clau mucho mas cortésmente que Ale.
Así que salió y se dirigió a Bolsón cerrado. Tocó la puerta.-Diga?.-dijo una hobbit.
-Hola Rosita.-dijo Thal.
-Thal! Que sorpresa, me llegaron rumores de que fuiste mas allá de Gamo burgo.-dijo Rosita.
-Si, es por eso que vengo, y dime donde está Sam.-dijo.-Hola Frodo!.-dijo cuando vio al rechoncho niño que Rosita llevaba en los brazos.
-Ah si, Sam está en el jardín, cielos creo que pasa mas tiempo con el que conmigo!.-dijo Rosita. Thal fue al jardín, un jardín bonito bien cuidado ( me pregunto por que).
-Hola Sam.-dijo Thal que casi estaba segura que Sam e estaba hablando a un clavel. Sam se levantó.
-Hola prima.-dijo Sam.-Y, que te trae por aquí.-dijo sacudiéndose la tierra.
-Bueno, supongo que supiste que fui mas aya de Gamo Burgo?.-dijo Thal.-Claro, todo el mundo lo sabe.-dijo Sam.
-Si, traigo noticias de Frodo.-dijo Thal.
-Frodo? no pasa ni un día sin que lo extrañe, como está?.-dijo Sam emocionado.
-Bien, creo que está bien, aunque esté con Karin, pero el va a venir.-dijo Thal.
-Venir, quieres decir que va a regresar del otro lado del mar?.-dijo Sam.
-Si, va a venir a Rivendell y me preguntaba, si querías ir, toda la comunidad irá.-dijo Thal.
-Tengo un problema de nuevo, Elanor, Frodo y Rosita, no puedo dejarlos solos..-dijo Sam.
-Pero no lo has visto en años!.-dijo Thal.
-Sam? Que pasa.-dijo Rosita.
-Me prestas a Frodo?.-dijo Thal, Rosita se lo prestó y Thal lo cargó.-Que lindo!.-dijo Thal.
Sam le contó a Rosita.-Creo que deberías ir, después de todo , es tu amigo, Elanor y Frodo estarán bien.-dijo Rosita.
-Solo por que tu me lo pides.-dijo Sam.
-Rosita!!! Este niño ya se hizo!.-dijo Thal casi aventándole a Frodo a Rosita.
-A ver, A ver bebito.-dijo Rosita entrando a su casa.
-Pero… quien cuidará de mi jardín?.-dijo Sam.
-Tu jardín se puede cuidar solo un tiempo.-dijo Thal.
Mientras tanto en la casa de Thal…..
-Voy por Merry, vienes?.-dijo Clau.
-Veamos, no me quiero quedar sola, así que tendré que ir.-dijo Ale.
-Solo dime, a quien se le ocurre traer elfos, a la comarca!!.-dijo Ale.
-Como sea, ya estas aquí.-dijo Clau.
-Los hobbits comen mucho, deberían mantener la línea.-dijo Ale.
-Como tu?.-dijo Clau riendo.
-Si!, como yo!.-dijo Ale. Esa tarde hacia muco viento, y el cabello rizado de (ricitos de oro!) Ale volaba por doquier. Clau por su parte caminaba feliz esperando cumplir su tarea. Llegaron a un lugar donde había una casa, no un agujero, si no una casa, pero era pequeña, era obvio que un hobbit vivía en ella.-Tu crees que sea ahí?.-dijo Clau.
-Yo que se, pregúntale a el.-dijo Ale señalando a un hobbit que estaba en la entrada.
-Hola, me puedes decir si esta es la casa de Meriadoc Brandigamo.-dijo Clau.
-No, esta no es la casa que buscan, pero se cual es, yo soy Fred Cavaredondo.-dijo el hobbit.
-Hola, nos llevas?.-dijo Ale.
-No me van a decir sus nombres.-dijo el entristecido.
-Clau y yo Ale, contento?.-dijo Ale. El hobbit era raro, era mas delgado que los demás y algo rubio. Caminaron como dos minutos y pudieron ver una cueva muy grande, y a lado otra mucho mas grande.-Y? Donde es?.-dijo Clau.
-Esa de allá es la casa Brandy, de donde vienen los Brandigamo, pero esta es la casa de Meriadoc.-dijo Fred.
-Gracias.-dijo Ale.
-Nada mal.-dijo Clau.
-Si dicen que cuando desapareció….-dijo Fred.
-No queremos saber mas, ahora lárgate!.-dijo Ale amablemente ¿? Luego miró dulcemente la casa ¿? ¿?(Creo que no era ella).
-Toca.-dijo Clau.
-Toca tu!.-dijo Ale.
-Yo?-
-Si, Tu.-dijo Ale.
Clau tocó la puerta.-Que?, elfo, digo elfa!.-dijo Merry.
-Patético.-pensó Ale. Las dejó pasar, aun sorprendido, entraron a una casa, bastante alta (para un hobbit) de hecho el hobbit era alto también. Estaba adornada con yelmos y un traje de guerra de Rohan, toda la casa era muy bonita.
-Quieren algo de tomar?.-preguntó Merry.
-Yo tomaré un……-dijo Ale.
-No gracias venimos rápido.-dijo Clau.
-Maldita.-pensó Ale.
-Pues a que vinieron?.-preguntó Merry. Clau le contó la historia( ahora no es necesario decirla porque ya la sabes).
-Interesante, me gustaría, pero no se, digamos que ya me retiré.-dijo Merry.
-Retirarte? Estas loco, sabes cuanto tiempo me tardé para llegar a esta casa, no, no Meriadoc, tu no puedes retirarte!.-dijo Clau frustrada (que raro) .
-No te retires!.-mintió Ale dramáticamente ¿?. Merry lo pensó.-Pobre Loca.-y es que no conocía a Karin.
-Buenooo.-vaciló.-Pero podemos irnos mañana por la noche? Es que mañana es la fiesta de Pip.-dijo Merry.
-Si claro, y su nieve de que la quiere.-dijo Ale.
-Que nieve?.-dijo Merry.
-Está bien, nos iremos mañana.-dijo Clau.
-Adiós.-dijo Ale.
Una vez fuera, se despidieron y regresaron a la casa de Thal, o al menos eso pretendían. Se estaba haciendo de noche, pero estaba muy nublado.
-Es por acá.-dijo Clau.
-No, es por acá.-dijo Ale señalando el lado opuesto.
-Genial, dos elfos perdidos en la comarca, que podría ser peor.-dijo Clau.
-Espera, una elfa hermosa e inteligente y una..media elfa? Media hermosa y media inteligente.-dijo Ale.
-Si, como sea, pero no puede ser peor.-dijo Clau y como por arte de magia comenzó a llover.
–¿Qué puede ser peor?…..lluvia!.-dijo Clau.
-Me gusta la lluvia, y es en verdad mucha, viva, lluvia.-dijo Ale, pero por mas que te guste la lluvia, después de una hora caminando en círculos y mojándote, ya no es divertido.
-Creo que en esa casa vive Pippin.-dijo Ale.-Pero no entraré de nuevo!.-dijo Ale.
-Por favor, estoy mojada, tengo frío, que tal si me enfermo.-dijo Clau.
-Enfermarte? Si Frodo, que te recuerdo, es un hobbit, sobrevivió quien sabe cuantos días, con una camisa unos pantalones y una capa, que te puede pasar a ti!.-dijo Ale.
-Buen punto, ahora camina si no quieres morir!!.-dijo Clau. Tocaron la puerta. Abrió el pequeño Faramir.-Papi, son elfas mojadas.-dijo mirando a Ale y a Clau escurriendo.
-Diles que pasen.-dijo Pippin desde adentro, cuando entraron vieron que la sala estaba arreglada de nuevo. El fuego estaba encendido y un olor a chocolate caliente invadía la estancia.
-Que bueno que vienen, lastima que llegaron a la hora de la cena, porque solo hay comida para dos.-dijo Pippin sacando una enorme charola con mucha comida (suficiente para cuatro).
-Pero todavía quedan lechugas.-remarcó Faramir.
-No, no , creo que no comeré.-dijo Ale.-Se quedaron hasta que dejó de llover, luego volvieron (con dificultad) a la casa de Thal. Cuando llegaron no había nadie en casa.
-Hola que hacen aquí afuera?.-preguntó Thal quien acababa de llegar.
-Oh nada, solo queríamos mojarnos un rato.-dijo Clau.
-Los elfos son raros.-dijo Thal. Entonces Thal abrió pero antes de entrar Clau se resbaló.
–¿Qué te pasó?.-preguntó Thal, aunque fuera obvio.
-Me caí.-dijo Clau esperando a quien alguien la ayudara a levantarse.
-Para que?.-preguntó Thal.
-No me caí a propósito.-dijo Clau levantándose ella sola. A la mañana siguiente se Thal se arregló y preparó el desayuno.
-Bueno ya está, solo tengo que esperar a que esas elfas flojas se levanten (en que estaba pensando?).-dijo y salió.
-Vaya! Ya despertaste, creímos que estabas muerta.-dijo Ale.
-Si, cuando salimos te llamamos pero ni te moviste.-dijo Clau.
-Yo, creí que estaban dormidas.-dijo Thal.
-ja! Si no somos hobbits.-dijo Ale.-No importa, vamos a la fiesta.-dijo Thal.
La fiesta era a un lado de Bolsón cerrado, ni Ale ni Clau sabían donde era, pero la verdad, no les importaba. A medio camino se encontraron a Pippin, llevaba algo cargando y se tambaleaba.-Ah! Me caigo……auch.-dijo Faramir, se cayó porque lo que llevaba cargando lo cubría por completo.
-Hola, nos ayudan?.-dijo Pippin, hubo un silencio, y el lo interpretó como un si.
-Pero cuando dije que si?.-dijo Ale cuando Pippin le dio unos fuegos artificiales (que era lo que llevaba en la mano).
-De donde sacaste eso?.-preguntó Thal.
-Este…..los tomé prestados?.-dijo Pippin, ni el se la creyó.
-A Ja, ya la verdad es….-dijo Thal.-La verdad?…..son, o bueno eran de Gandalf.-dijo Pippin.
-Si, y mi Papi los va a encender, porque el sabe, es un experto , vedad Papi.-dijo Faramir.
-Yo tenia entendido que cuando lanzaste uno casi matas a media comarca.-dijo Thal.
-No fue culpa mía, Merry….-dijo Pippin.
-Merry que?.-dijo una voz,
Pippin volteó.-Merry! Hola.-dijo Pippin.
-Que decías?.-dijo Merry.
-Les decía que tu si sabes lanzar los fuegos artificiales, eres todo un experto verdad Faramir (le dio un golpecito).-Ah si, si, todo un experto.-dijo Faramir.
-Algo me dice que estas mintiendo.
-Bola de locos.-dijo Ale.
-Apoyo esa idea.-dijo Clau.
-Que es un pollo?.-preguntó Faramir.
-No soy un pollo, soy un pollote volador.-dijo Clau.
-Y nosotros somos los locos Pip.-dijo Merry.
-Ya te oí Brandigamo infame, si no te tuviera que llevar a Rivendell, ya te habría aplastado!.-dijo Ale. Entonces caminaron hasta Bolsón Cerrado.
-Hola.-dijo Sam.
-No pienso cargar esto ni un segundo más.-dijo Ale.
-Esos son fuegos artificiales?.-preguntó Sam.
-Si.-dijo Pippin.
-Pippin esos eran de Gandalf.-dijo Sam alarmado.
-Eran, pero ahora son míos (mis tesoros).-dijo Pippin.
-Como te ha ido?.-dijo Merry haciendo a Sam olvidar los fuegos artificiales.
-Que te puedo contar? Elanor crece, y Frodo cada día se pone mas guapo, como su padre ¿?.-dijo Sam.
-Entonces Sam no es su padre.-pensó Clau.
-Rosita, te traigo una receta nueva.-dijo Thal encaminándose a la cocina con la receta de las gomitas. Un chiquillo entró gateando y Sam lo levantó.
-El es Frodo?.-preguntó Clau. Ale pensó que Frodo era un cerdito rozado con peluca, estaba muy gordito y tenia chapitas colorado, en verdad se parecía a su papá aunque ninguno de los dos estaba guapo. Elanor por su parte no se parecía a su papá, era delgada y con cabello chino. Salieron entonces. Afuera ya había algunos invitados, y otros que no estaban invitados pero ahí estaban. Pippin sonrió, pocas veces desde que salió de la comarca pensó que ese momento llegaría. Los niños corrían por todos lados, gritando y saltando. En las mesas, había cerveza fina y comida en abundancia.
-Que gran fiesta.-dijo Merry.
-Que clase de fiesta no tiene música?.-dijo Ale.
-Esta.-dijo Clau. Tiempo después la música sonó y Faramir y otros niños se pusieron a bailar.
-Ja! Parecen pollos.-dijo Ale riéndose.
-Pollos aleteando.-añadió Clau.
Luego vino el discurso.-No hablaré mucho, y les puedo asegurar que no tengo un anillo para hacerme invisible ( se suponía que era un chiste pero nadie se rió) como sea, gracias por venir.-dijo Pippin.
-Fuegos artificiales!.-gritó Faramir rompiendo el incomodo silencio que se había propiciado.
-Ahora, lo clavas en el suelo….afuera.-dijo Pippin.
-Si, afuera, lo enciendes y zap! No es tan difícil.-dijo Merry, continuaron encendiendo fuegos artificiales hasta que solo quedó uno, era algo pequeño, pero que mas daba el tamaño. Lo encendieron, era un cohete bastante raro, escribía algo que la principio no entendieron.-Pe…i…pe…otra pe…i..Ene………Pippin!.-dijo Pippin.
-Por que creo que Gandalf lo sabia?.-dijo Merry.
-Wow eso es raro.-dijo Clau.
-Si, tu eres rara.-dijo Ale.
-Hola.-dijo Thal quien no se había aparecido en toda la fiesta.
-Ya nos podemos ir.-dijo Clau.
-Si esto apesta.-dijo Ale.
-Es que a Rosita se le quemaron las gomitas.-dijo Thal.-Además todavía no me quiero ir!.-dijo Thal.
-No me importa, si no nos vamos llegaremos tarde!.-dijo Ale. Thal fue a decir a Pippin y a los demás.
-Y que se supone que les tengo que decir.-dijo Pippin.
-Diles que tienes cosas que hacer.-dijo Merry.
-No, tengo una mejor idea, Sam sabes donde está Rosita?.-dijo Pippin.
-Esta adentro.-dijo Sam.
-Rosita!, Rosita, te encargo a los invitados, ya nos vamos.-dijo Pippin.
-Si, no te preocupes.-dijo Rosita.
-Listo, caminemos.-dijo Merry.
Y así en medio de la noche se fueron, los que se quedaron no entendieron muy bien el porque, pero de un tiempo para adelante los hobbits sintieron cierta curiosidad por los viajes. No llevaban mucho tiempo caminando cuando Ale se dio cuenta de que alguien las seguía, pero no le tomó importancia, minutos después Clau escucho también, entonces se frustró y se detuvo.
-Que demonios!.-dijo Clau.
-Bueno, basta de juegos, son dos chicas hobbits que nos vienen siguiendo desde la fiesta murmurando que no las veo, ja, ja, que chistoso, salgan ya! (esperó) ahora!.-dijo Ale.
-Lo vez Nan, te dije que nos vería.-dijo una hobbit con cabello negro.
-Que hacen aquí, Sue y Nan?.-dijo Thal.
–Oh verás, queremos ir.-dijo Sue.
-Quieren ir?, pero si no querían.-dijo Thal.-Oh no ir a Rivendell, que aburrido.-dijo Thal imitando una voz.
-Pero ya queremos ir, podemos?.-dijo Sue poniendo cara de inocente.
-Bueno, no creo que esté mal.-dijo Clau.
-Oh no!.-dijo Ale.
-Son hermanas?.-preguntó Faramir.
-Si, somos de Bree.-dijo Sue.
-Si muchachón.-dijo Nan dándole una palmadita en la espalda.
-Y bueno, se que tienes un hermano Clau.-dijo Ale.
-No quiero que seas de la familia!.-dijo Clau.
-Ni yo!, me das miedo.-dijo Ale.
Caminaron, y caminaron, y (si!) caminaron.
-Ah, ya me cansé.-dijo Nan.
-Arriba, que todavía no llegamos.-dijo Sue.
-Vamos, no falta tanto.-dijo Thal.
-No aguantan nada.-dijo Clau, aunque ella estaba algo cansada.
-Cárguenme!.-dijo Nan.
-No estoy loca.-dijo Ale (bueno, no tanto).
-Miren ahí está Rivendell.-dijo Sam.
-De seguro Karin ya llegó.-dijo Thal.
-Quien?.-preguntó Sam.
-Ya verás primo.-dijo Thal.
-Deténganme, que yo si la mato!.-dijo Ale, claro es la única que se atrevería a matar a Karin. (espero). Y así se encaminaron a su encuentro con sus amigos. Clau había logrado su cometido y Ale había conservado su dignidad.