Mortalidad-Inmortalidad en “El Señor de los Anillos”

El propio Tolkien define los Tres Anillos Élficos como “instrumentos creados para detener el tiempo”. Dice que los Tres “eran buenos en la medida de los deseos de los Elfos, lo que no quiere decir que su creación haya sido correcta”.
En el libro se dice que “quienes los crearon no deseaban poder, sino la capacidad de comprender y curar, y preservar todas las cosas sin mancha” (La Comunidad del Anillo, libro II)

Los Elfos sienten un gran amor por todas las cosas que crearon, ese amor conlleva el gran dolor de ver muchas de esas cosas desaparecer en las mareas del Tiempo.
El mundo se mueve a la vez de forma rápida y lenta para los Elfos. Rápida porque los mismos Elfos cambian poco, y todo en el mundo parece fugaz en relación a ellos. Lento porque los años no los cuentan en relación consigo mismos, para ellos las estaciones no son sino ondas que se repiten una vez tras otra a lo largo de la corriente.

Se llega a decir que los Hombres Mortales aman más a la Tierra Media porque la perderán, y que los Elfos no aprecian tanto los dones de la vida. Pero esto no es cierto, más bien es al contrario.
El amor de los Inmortales por las cosas es distinto, los Hombres tienen sentimientos más intensos, más apasionados, porque no disponen de mucho tiempo. En cambio los Elfos tienen la completa duración del mundo para disfrutar de todo, este amor es muy intenso pero como ya dije, está cargado de dolor, un dolor que nunca se apagará. Este dolor es el de ver como cambia rápidamente ante sus ojos un mundo que ayudaron a crear.

El proceso de desgaste por los años es lento en aquellos lugares en los que se guarda alguno de los Tres: Rivendel y Lothlórien.
En Rivendel, Elrond custodia el Anillo del Aire, Vylia, el más grande de los Tres. Las estrellas que se ven sobre la casa de Elrond son más brillantes que en el resto de la Tierra Media. Es un lugar de refugio dentro de la oscuridad del mundo.
Pero es en Lórien donde se revela realmente el poder de estos Anillos. La Dama Galadriel guarda Nenya, el Anillo del Agua. En el libro, cuando la Compañía cruza el Celebrant y entra en el país de Lórien notan algo extraño, como si acabaran de entrar en un sitio desaparecido hace largo tiempo. Las formas del Bosque de Lórien parecían antiguas como si hubieran estado allí desde siempre. Tenían la impresión de encontrarse en un lugar donde no pasaba el tiempo, y que cuando lo abandonaran y regresarán al mundo exterior, aún seguirían caminando por el Bosque de Oro.

En este intento por detener el Tiempo Tolkien ve un lado oscuro en los Elfos y en su estancia en la Tierra Media.
Los Elfos querían permanecer en la Tierra Media, y a la vez gozar de la beatitud de las Tierras Imperecederas al Oeste del Mar. Para, en cierta medida, lograr esto ansiaban preservar sin mancha todo cuanto habían hecho, poniéndolo a salvo de los estragos causados por las mareas del tiempo, que es la Ley del Mundo bajo el Sol. Les obsesionó la idea de su “mengua” como pueblo en la Tierra Media.
Tolkien describe en una de sus Cartas como el arte y los esfuerzos de los Elfos se convirtieron en una especie de embalsamamiento, pese a que conservaran los motivos del adorno de la tierra y la curación de las heridas. Esto es una “rebelión” por parte de los Elfos contra el orden natural del mundo.
Opinión personal

Hasta ahora he tratado la Muerte en la obra de Tolkien, en la cual se presenta como el Don de los Hombres. Ahora quiero hacer una pequeña reflexión personal sobre si para nosotros la muerte puede verse como un “don”, o si es más bien una “condena”.
Creo que puede considerarse que la muerte es buena en cierta manera, incluso fuera de toda ideología religiosa.

Yo creo que la Muerte es en verdad un don, pues debería ayudarnos a apreciar la Vida por encima de todas las cosas.
Muchas de las cosas hermosas de la vida no lo serían tanto si fuéramos inmortales. Si nos fijamos en el dolor que sienten los Elfos por el cambio constante del mundo creo que se puede ver lo que nos acabaría ocurriendo a nosotros también.
Se puede considerar que gracias a la muerte se disfruta mucho más a fondo la vida. Si de una cosa sabemos que vamos a tenerla por poco tiempo, intentamos sacarle el mayor partido mientras dispongamos de ella.

En el otro lado de la moneda está que no tenemos todo el tiempo que quisiéramos para disfrutar del mundo, de la vida, de aquellos a los que queremos,… Pero esto va unido de forma indivisible con lo anterior: si amamos tanto estas cosas es porque las disfrutaremos durante poco tiempo.
¿Seríamos más felices si fuéramos Inmortales? Yo no lo creo. El caso de los Elfos en la obra de Tolkien creo que ilustra muy bien lo que nos llegaría a pasar de ser Inmortales. Todo aquello que amamos del mundo parecería fugaz a nuestros ojos y no podríamos disfrutarlo realmente.

No obstante lo que realmente me gustaría tener es el don que describe Tolkien de los Númenóreanos, el poder abandonar la vida antes de llegar a perder el juicio debido a la edad avanzada. Ese es su gran don, el poder abandonar la vida de buen grado llegado el momento. Es un don que para mí tiene casi tanto valor como la muerte misma, y que es realmente una gran pena que no ocurra así.

Hoy existe un gran miedo a la muerte, pero creo que ese es un miedo irracional. La muerte forma parte de nosotros y está totalmente asociada a la vida. No debemos temer la muerte, pues eso nos llevaría a intentar huir de ella constantemente, lo que nos impediría ser felices en la vida. Basta decir que el terror que llegó a inspirar la Muerte y el deseo de escapar de esta acabó provocando la caída de Númenor. Esto en cierta forma podría llegar a pasar hoy en día si se intenta evitar la muerte a cualquier precio.

Como conclusión simplemente decir que debemos aprender a convivir con la muerte del mejor modo posible. El aferrarnos a la vida a cualquier precio no nos hará ser más felices. Una vida corta pero feliz es mucho más deseable que otra inmortal pero que sea solitaria o desgraciada.
“Antes compartiría una vida contigo que enfrentarme a todas las edades de este mundo sola” (Arwen)

Sumario:
Página
Introducción.
La Muerte: el don de los Hombres.
Númenor: El don de los Númenóreanos.
La caída de Númenor.
El caso de Aragorn.
Númenor hoy en día.
Los Tres Anillos como intrumentos contra el Tiempo.
Opinión personal

Fuentes bibliográficas utilizadas para este trabajo:

Libros de JRR Tolkien:
“El Señor de los Anillos”
“El Silmarillion”
Otros escritos de Tolkien: Cartas; Athrabeth Finrod Ah Andreth;…
“Tolkien. Hombre y mito” (J. Pearce)
“Tolkien. Señor de la Tierra Media” (J. Pearce)
“Tolkien y El Señor de los Anillos” (Colin Duriez)