De las citas anteriores podemos concluir que los Istari estaban encarnados, aunque no queda del todo claro si los cuerpos en los que estaban atados tenían forma de Hombres o eran realmente cuerpos de Hombres. En cualquier caso, eran cuerpos reales y no fingidos y no podían cambiar de aspecto.
Otro tipo de encarnación es la que se da entre los seres malignos. Melkor y Sauron al cabo de un tiempo se apegaron tanto a Arda que no podían cambiar de forma, es decir estaban “atados” a su cuerpo tanto como lo estaba Melian o los Istari, aunque en circunstancias distintas. Ninguno de todos ellos podía cambiar de cuerpo (hröa), estaban atados a él. Sobre ello hay muchas citas que hablan sobre la dispersión del poder y la encarnación e imposibilidad de cambiar de cuerpo. Una muestra a continuación.
“[Sauron] con el tiempo él también disipó su poder (o ser) en el intento de obtener el control de otros… Para obtener el dominio sobre Arda, […] Morgoth había pasado a estar permanentemente “encarnado”
El Anillo de Morgoth, La transformación de los mitos, p.449
“Melkor se “encarnó” (como Morgoth) permanentemente. Lo hizo para controlar el hröa, la “carne” o materia física, de Arda… nadie estaba completamente libre de él en su forma encarnada.”
El Anillo de Morgoth, p. 453
“Porque mientras crecía en malicia y daba al mal que él mismo concebía forma de engaños y criaturas malignas, el poder pasaba a ellas, y se dispersaba, y él estaba cada vez más encadenado a la tierra, y ya no deseaba abandonar las fortalezas oscuras.”
El Anillo de Morgoth, p. 159
En el encuentro entre Manwë y Melkor en Utumno ambos se asombran: “Manwë al advertir la disminución de Melkor como persona: Melkor al advertirlo también…se ha “dispersado”.
Nota a pie de texto: “Una de las razones de este debilitamiento de sí mismo es que ha dado a sus “criaturas”, Orcos, Balrogs, etc. el poder de recuperarse y multiplicarse. De este modo volverán a reunirse sin necesidad de órdenes específicas. Parte de su innato poder creativo se ha agotado en hacer que un mal independiente crezca fuera de su control”
El Anillo de Morgoth, p.445
¿Qué hace distinta a Melian? ¿Por qué Tolkien dijo que Melian era un caso único en la nota 53 de La marca de Fëanor? Probablemente fuera por la terminología morada permanente, esto es: una encarnación real, permanente y predestinada por Eru. De los Istari podríamos hablar de encarnación real, pero de manera temporal, mientras durara la misión encomendada. Y de Melkor (o Sauron) podríamos hablar de encarnación real impuesta (o autoimpuesta) al disipar su poder y que ocurría tras el paso del tiempo.
Una vez aclarado un poco más este tema, volvamos al objetivo de esta FAQ ¿podían tener hijos? ¿Necesitaban estar encarnados de forma real para ello? ¿Podía Melian tener hijos y el resto no?
En un principio el Ósanwe-kenta, escrito de Tolkien sobre la transmisión del pensamiento, que data aproximadamente del año 1959-1960, se publicó en la revista Vinyar Tengwar. Y muchos años después se publicó en La Naturaleza de la Tierra Media. Por su importancia, doy aquí un largo fragmento separado en párrafos.
“Aquí Pengolodh añade una larga nota sobre el uso del hröar por los Valar. En resumidas cuentas, dice que, en su origen, asumía una vestimenta corpórea por propia voluntad, pero puede llegar a acercarse al estado de “encarnación”, sobre todo entre los miembros menores (los Maiar). “Se dice que, cuanto más y más tiempo se use el hröa, más fuerte se vuelve el vínculo motivado por la costumbre, y menos quieren abandonarlo los “autovestidos”. Puesto que la forma corpórea puede convertirse rápidamente en algo más que un adorno, se transforma (como se dice en las lenguas tanto de los Elfos como de los Hombres) en un “hábito”, en una vestidura consuetudinaria [habitual]. O si entre los Elfos y los Hombres se usa para protegerse del frío o del calor, no tarda mucho en hacer que el cuerpo vestido tenga menos resistencia a estas cosas cuando le falte la ropa.” Pengolodh también cita la opinión de que, si un “espíritu” (es decir, uno que no haya recibido forma corpórea al ser creado) usa el hröa para favorecer sus propios intereses, o (aún más) para disfrutar de las facultades corporales, se dará cuenta de que le costará cada vez más actuar sin el hröa. Las cosas más vinculantes son aquellas que en los Encarnados tienen que ver con la vida del propio hröa, su sustento y su propagación. De ahí que el comer y el beber sean actividades vinculantes, pero no el deleitarse con la belleza de sonidos o formas. Lo más vinculante es engendrar o el concebir.”
Ósanwe-kenta. La Naturaleza de la Tierra Media. p.224
En este fragmento se incide en la tendencia hacia la encarnación de un Valar o un Maiar que utiliza su cuerpo para su beneficio, como en las citas anteriormente mencionadas sobre Melkor. Además, por primera vez en este ensayo, aparecen las palabras engendrar o concebir, estando relacionadas con la encarnación, o tendencia a ella. Sin embargo, no lo está en la manera que tal vez hubiéramos pensado, la posibilidad de concebir no se da una vez se ha alcanzado el grado de “encarnación”, sino que este acto es uno más de aquellos (comer, beber, engendrar o concebir…) que acerca a la encarnación, algo totalmente distinto.
“No conocemos qué axani (leyes o normas que proceden principalmente de Eru) fueron impuestas a los Valar por lo que se refiere a su estado particular, pero parece claro que no había ninguna axan contra estas cosas. Sin embargo, parece una axan o quizá una consecuencia inevitable que, si lo hacen, el espíritu debe permanecer en el cuerpo que se haya usado, y someterse a las mismas necesidades que los Encarnados. El único caso conocido en las historias de los Eldar es el de Melian que se convirtió en esposa del Rey Elu-Thingol. Esto, sin duda, no era algo malo ni iba en contra de la voluntad de Eru, y aunque condujo a la tristeza, tanto los Elfos como los Hombres se vieron enriquecidos.”