Otro caso a considerar de posible elemento racista, la superioridad de un pueblo sobre otro, es el tema de la «sangre» y la «pureza». Según se nos cuenta en los apéndices de El Señor de los Anillos:
«Después de la Caída de Númenor, Elendil condujo de regreso a los sobrevivientes de los Amigos de los Elfos a las costas noroccidentales de la Tierra Media. Allí vivían ya muchos que eran en parte o plenamente de sangre Númenóreana; pero pocos de ellos recordaban la lengua élfica. De modo que los Dúnedain fueron así desde un principio más escasos en número que los hombres menores entre quienes vivían y a quienes gobernaban, pues eran señores de larga vida y gran sabiduría y poder».
El Retorno del Rey, Apéndice F, p.469
Años más tarde, el reino de Gondor sufrió una decadencia que empezó antes de la muerte de Atanatar II Alcarin (1226 T.E). De esta decadencia se nombra tres grandes males, siendo el primero de ellos la guerra civil de la Lucha entre Parientes. Esta la desencadenó un matrimonio, el de Valacar hijo de Roméndacil, rey de Gondor, con Vidumavi, que pertenecía a los Hombres del Norte. Se consideraban «menores» a estos Hombres.
«Porque los altos hombres de Gondor miraban ya con desconfianza a los Hombres del Norte que había entre ellos; y era cosa inaudita hasta entonces que el heredero de la corona o hijo alguno del Rey se casara con alguien de una raza menor y extranjera. Había ya rebelión en las provincias del sur cuando el Rey Valacar llegó a viejo. La reina había sido una bella y noble señora, pero de corta vida de acuerdo con el hado de los Hombres Menores, y los Dúnedain temían que sus descendientes se le asemejaran, y malograran la majestad de los Reyes de los Hombres».
El Retorno del Rey, Apéndice A, p.377
Cuando la Lucha entre Parientes llegó a su fin:
«Después del retorno de Eldacar, la sangre de la casa real y de las otras casas de los Dúnedain se mezcló aún más con la de los Hombres Menores […]
Al principio esta mezcla no apresuró la decadencia de los Dúnedain como se había temido; pero la mengua continuó, como antes. Porque la causa era sin duda la Tierra Media misma, y la lenta retirada de los dones de los Númenóreanos después de la caída del País de la Estrella».
El Retorno del Rey, Apéndice A, pp.378-379
Esta mezcla de la sangre como causa de una pérdida de sabiduría y otras características también se menciona en De los Anillos de Poder, obra que Tolkien escribió en la misma época que El Señor de los Anillos.
«… con el desgaste de los rápidos años de la Tierra Media, Gondor decayó, y el linaje de Meneldil hijo de Anárion se interrumpió. Porque la sangre de los Númenóreanos se mezcló demasiado con la de otros hombres, y perdieron poder y sabiduría, y tuvieron una vida más breve, y no vigilaron a Mordor como antes».
El Silmarillion, De los Anillos de Poder y la Tercera Edad, p.403
La importancia de la sangre (linaje, estirpe) como elemento diferenciador se pone nuevamente de manifiesto en las palabras de Gandalf a Pippin, cuando el mago le habla de Denethor, y en las de Legolas sobre Aragorn:
«No es semejante a los otros hombres de esta época, Pippin, y comoquiera que sea su ascendencia, por un azar extraño la sangre de Oesternesse [Númenor] le corre casi pura por las venas; como por las de su otro hijo, Faramir, y no por las de Boromir, en cambio, que sin embargo era el predilecto».
El Retorno del Rey, Minas Tirith, p.26
«[Aragorn] es más grande de espíritu que Sauron de entendimiento. ¿No lleva por ventura la sangre de los hijos de Lúthien? Es de una estirpe que jamás habrá de corromperse, así perdure en años innumerables».
El Retorno del Rey, La última deliberación, p.171
Y sobre ese comentario de Gandalf acerca de Denethor, Tolkien dice en una de sus cartas:
«Con respecto de la jactancia de Aragorn […siendo quien soy y de la pura estirpe del Oeste [Númenor] (El Retorno del Rey, p.285), creo que estaba contando con sus antepasados por línea paterna con este fin; pero, en cualquier caso, imagino que los Númenóreanos, antes de que su conocimiento menguara, sabían sobre la herencia más que otra gente. A esto, por supuesto, se refieren con el símbolo común de la sangre. Reconocían el hecho de que, a pesar de los matrimonios mixtos, algunas características aparecerían en su forma pura en posteriores generaciones. La propia longevidad de Aragorn era un caso semejante. Gandalf, creo, se refiere al curioso hecho de que aun en la mucho menos bien preservada casa de los mayordomos, Denethor había salido casi un Númenóreano puro».
Cartas, nº 230, p.359
Los Númenóreanos, especialmente aquellos descendientes de la casa real de Númenor y de los nobles como Elendil, tenían ciertas características que los hacían prevalecer frente a otros Hombres. Y cuanto más pura era esa descendencia mejor conservaban esos rasgos de los Edain, los Hombres que combatieron contra Morgoth en la Primera Edad.
«Este [Faramir] era un hombre de alta nobleza, semejante a la que por momentos viera en Aragorn, menos sublime quizá pero a la vez menos imprevisible y remota: uno de los Reyes de los Hombres nacido en una época más reciente, pero tocado por la sabiduría y la tristeza de la Antigua Raza».
El Retorno del Rey, El sitio de Gondor, p.88
«la longevidad había declinado en la región [de Gondor]: ahora vivían pocos años más que los otros hombres, y los que sobrepasaban el centenar con salud y vigor eran contados, salvo en algunas familias de sangre más pura».
El Retorno del Rey, Las casas de curación, p.151