Existen unos cuantos asuntos sin resolver, así como alguna que otra contradicción. Por ejemplo, la última cronología con un mínimo de acontecimientos reflejados en ella (NTM.111) está realizada teniendo en cuenta que el período de gestación de los elfos era de 9 años. También el año del Despertar de los Elfos cambió, de 1386 AV a 850 AV, así como el tiempo desde el «Despertar» hasta el «Hallazgo» por Oromë. Los diferentes esquemas generacionales (NTM.131) están realizados suponiendo que la duración de la gestación era de un año y el crecimiento de los Elfos seguía la relación 1:1 hasta los 24 años. Solo necesitaban 24 AS para estar «maduros» y poder engendrar, pero solo tenían un único período de paternidad. El Esquema 7, con un crecimiento fugaz y unos matrimonios y concepciones nada más alcanzar la madurez, hizo posible que Ingwë perteneciera a la 24ª gen, y Finwë y Elwë a la 25ª (NTM.150). Evidentemente esto sería imposible con la posterior equivalencia (1965) de los años de crecimiento (AC) de los Elfos, donde 24 años élficos equivalían a (24×3) 72 AS, pero el nuevo cambio de la nota de 1968, con la ratio 1:1, lo haría posible.
El nacimiento y la edad de Galadriel también supone alguna duda en la «nueva mitología». Tanto en un texto de 1959 (NTM.71), como en el texto de 1965 (NTM.156), Galadriel era «joven e inquieta» al comienzo del Exilio, «tendría unos 20 años». «En 3021 TE, cuando zarpó rumbo al Oeste, tenía unos 72 y acababa de terminar su juventud». Tolkien apuntó: «Esto encaja bien». Sin embargo, no parece que Tolkien tuviera en cuenta algunos aspectos… Con la ratio 1:3 del crecimiento, Galadriel nacería solo 60 AS antes de la destrucción de los Árboles. La especial rivalidad con Fëanor apenas se podría producir pues sería poco más que una niña. Tampoco lo que se apunta en La marca de Fëanor, de 1968, en la que el brillo de los cabellos de Galadriel pudieron inspirar a Fëanor para hacer los Silmarils (Los Pueblos de la Tierra Media.p.389). La elaboración de estos se tendría que comprimir muchísimo, hasta un punto «no realista». Y tampoco sería demasiado creíble que desde el «Despertar» de los Elfos hasta el inicio de la «Marcha», estos se multiplicaran, con muchas generaciones (¡hasta 24 o 25!), en 15 1/2 AV (NTM.133), pero durante su estancia en Aman, de ¿20 AV?, solo nacieran dos generaciones de Finwë: Finarfin y Galadriel.
Pero a pesar de estas incongruencias, algunos conceptos que se desarrollaron para esta «nueva mitología» podrían aplicarse en la «vieja mitología» sin mayor problema, pues no son dependientes de las nuevas equivalencias e ideas. Este es el caso del Despertar de los Quendi. Decía Tolkien que «una creación masiva de los Quendi sería una narrativa y mitología pobres» (NTM.37). Parece razonable que los embajadores de Valinor no fueran los primeros Elfos en despertar; daría mayor margen para ampliar el número de Elfos antes del Hallazgo y de la Gran Marcha. También sería coherente que los primeros Elfos, «los Mayores», se muestren reticentes a partir y los jóvenes se muestren dispuestos a hacerlo.