¿Cuál es el origen de los Trolls?

Comenzaremos citando el texto de El Señor de los Anillos en el que Bárbol habla de los Trolls diciendo que son imitaciones de los Ents.

“—Ho, hm, bueno, podríamos hacerlo en verdad. No sabéis quizá qué fuertes somos. Quizás habéis oído hablar de los trolls. Son extremadamente fuertes. Pero los trolls son sólo una impostura, fabricados por el enemigo en la Gran Oscuridad, una falsa imitación de los ents, así como los orcos son imitación de los elfos. Somos más fuertes que los trolls. Estamos hechos de los huesos de la tierra…”

Pero qué significa exactamente impostura o falsa imitación? Peter Hastings preguntaba a Tolkien acerca de esta cita en la que, según él, Bárbol afirmaba que el Señor Oscuro había creado a los Trolls y a los Orcos. Esta fue la respuesta de Tolkien:

“En cuanto a otras cuestiones, creo que estoy de acuerdo sobre la de “creación por el mal”. Pero es usted más liberal con el empleo de la palabra “creación” que yo.* Bárbol no dice que el Señor Oscuro “creara” a los Trolls y los Orcos. Dice que los “hizo” imitando a ciertas criaturas ya existentes. Hay para mí un abismo entre tales afirmaciones tan ancho que la de Bárbol (en mi mundo) podría posiblemente ser verdad….

* En esta historia mítica (así como su metafísica no es necesariamente la metafísica del Mundo real) la Creación, el acto de voluntad de Eru el Único que concede realidad a las concepciones, se diferencia de la Hechura, que está permitida.”

Cartas. Carta nº 153. Año 1954

Vemos una estrecha relación, como no podía ser de otra manera, con la distinción entre Creación y Hechura. Los Ainur no podían crear sólo hacer, entendiéndose por esto la “Hechura” de criaturas sin espíritu, sin fëa, o lo que es lo mismo, sin vida independiente. Serían simples marionetas. Véase la FAQ Creación y Hechura.

Para ir profundizando en el tema y encontrar una solución, podemos hacernos una pregunta que nos ayudaría. Sería la siguiente: ¿Tienen fëa (espíritu, alma) los Trolls? Veamos un fragmento de la misma Carta nº 153 (1954).

“De los Trolls no estoy seguro. Creo que son meras “imitaciones” y, por tanto,…se vuelven meras imágenes de piedra cuando no están en la oscuridad. Pero hay otras clases de Trolls además de estos ridículos, si bien brutales, Trolls de piedra, para los que se sugieren otros orígenes. Por supuesto, (…*), cuando se hace que los trolls hablen, se les está otorgando una capacidad que en nuestro mundo (…) significa la posesión de un “alma”. Pero no estoy de acuerdo en que (…) mis trolls manifiesten ningún signo de “bondad” considerados estrictamente y sin sentimentalismos. No digo que Guille sintiera piedad … y no creo que la mostrara. No podría (si El Hobbit hubiera sido más cuidadosamente escrito y mi mundo tan pensado hace veinte años) haber utilizado la expresión “pobre desgraciado”, como no habría llamado al troll Guille… No hay más “piedad” aquí que la que habría en un animal depredador que bosteza u ociosamente acaricia con la pata a un animalillo que podría servirle de presa pero que no devora porque no tiene hambre. O, a decir verdad, en muchas de las acciones de los hombres cuyas verdaderas raíces son la saciedad, la holganza o simplemente una natural blandura que nada tiene de moral, aunque las dignifiquen con el nombre de “piedad”.”

* En este punto Tolkien distingue su mundo imaginario frente al real, “nuestro mundo”. Su mundo es imperfecto, no del todo coherente. Tampoco se lo parece el mundo real.

Sinceramente este texto es difícil de interpretar. Es difícil saber si admite la posesión de raciocinio (espíritu) del troll o todo lo contrario. Sí que sabemos que no se encontraba del todo conforme con sus trolls de El Hobbit. Es lógico pues sabemos que su mitología fue cambiando conforme avanzaban los años (basta pensar en los primeros dragones de La Caída de Gondolin y en sus últimas versiones). El Hobbit no iba a ser una excepción; se publicó en 1937 y la carta en cuestión data del año 54, cuando Tolkien estaba acabando El Señor de los Anillos. Los Trolls de El Hobbit tenían ya poco que ver con los que aparecían en El Señor de los Anillos, con lo que “su comportamiento” tendríamos que analizarlo con ciertas reservas.

Avancemos pues en el tiempo y veamos las opiniones de Tolkien…

Como hemos visto en las palabras de Tolkien: “Bárbol no dice que el Señor Oscuro “creara” a los Trolls y los Orcos. Dice que los “hizo” imitando a ciertas criaturas ya existentes.” Una imitación no implica necesariamente que “se hizo a partir de…”. En la época de la publicación de El Señor de los Anillos (1954-1955) parece que la naturaleza de los Trolls ha cambiado respecto a El Hobbit. Son más parecidos a animales, o seres de escasa inteligencia. Encontramos una cita en los Apéndices donde se ratifica:

“En un principio, mucho tiempo atrás, en el crepúsculo de los Días antiguos, éstas eran criaturas de naturaleza torpe y estúpida, y no tenían más lenguaje que las bestias. Pero Sauron las utilizó, enseñándoles lo poco que podían aprender y acrecentándoles la inteligencia con maldad.”

El Señor de los Anillos. Apéndice F

“[¿Así] se hicieron preguntas acerca del destino y la muerte de los hombres. Todas [¿léase También] acerca de otras razas “parlantes, y por tanto “inteligentes”: Ents, Enanos, Trolls, Orcos y las bestias parlantes como Huan y las grandes Águilas.”

Leyes y costumbres de los Eldar (finales de los años 50). El Anillo de Morgoth p.289