En un artículo publicado por el Gremio de Directores de Estados Unidos, Peter Jackson vuelve a hablar de los 48 fotogramas por segundo de El Hobbit y desvela que tras la proyección en la CinemaCon de Las Vegas han corregido el efecto para darle a la película un aspecto más cinematográfico.

En The One Ring se hacen eco de un artículo sobre la alta velocidad de fotogramas publicado en la página web del Gremio de Directores de Estados Unidos, y cómo no podía ser de otra forma, está centrado casi totalmente en las innovaciones técnicas de El Hobbit. El artículo, titulado Un Nuevo Aspecto, incide en una cosa que ya os hemos contado con anterioridad, que dependiendo de la respuesta del público a los 48 fotogramas por segundo de El Hobbit: Un Viaje Inesperado se podría abrir (o no) una nueva dimensión para el cine. El artículo es demasiado largo para traducirlo entero, pero os dejamos con un resumen y con todas las declaraciones de Jackson.
El artículo también recalca que Jackson es un pionero de la insutria, ya que El Hobbit: Un Viaje Inesperado es la primera película (y también la primera gran producción de Hollywood) que se estrenará a 48 fotogramas por segundo. Sin embargo, las primeras impresiones en la pasada CinemaCon de Las Vegas no fueron todo lo positivas que cabría esperar, y el aspecto de los 48 fotogramas por segundo causó una gran división de opiniones. “Los 48 fps ayudan completamente al 3D porque de repente eliminas una cantidad sustancial del aspecto borroso que tienes a 24 fps”, declara Jackson. “Tus ojos tienen una experiencia mucho más suave”, añade el cineasta, quien compara la alta velocidad de fotogramas con la introducción del CinemaScope en los años cincuenta. “La velocidad de fotogramas es algo muy similar al CinemaScope. Es una opción. Abre otra caja de herramientas para los cineastas”.

Pero eso no es algo nuevo, el interés de Jackson por la alta velocidad de fotogramas se remonta más de 20 años cuando vio una película de viajes. “No podía creer lo inmersivo que era”, señala Jackson. “Me sentía en el mundo real, y pensé ‘Guau, es increíble'”. Sin embargo, en aquellos días era imposible que esa tecnología se desarrollara o llegara al gran público. “No era viable hacer una película a alta velocidad de fotogramas cuando todos los cines del mundo tenían un proyector emcánico que solo podía proyectar a 24 fotogramas por segundo”. Pero tras la llegada de Avatar y la segunda generación de sistemas cinematográficos digitales, la alta velocidad de fotogramas era algo que ya estaba al alcance de la mano. Durante la pre-producción de El Hobbit, Jackson hizo varias pruebas con la alta velocidad de fotogramas que convencieron a los ejecutivos de Warner Bros, quienes se comprometieron con el nuevo formato. Sin embargo, la proyección en la CinemaCon de Las Vegas del primer avance de la película a 48 fotogramas por segundo al público generó una gran división de opiniones y una gran controversia en internet. Muchos criticaron el nuevo formato, diciendo que era demasiado realista, que perdía la estética y el aspecto de cine y que era muy similar al video de alta definición.
Pero Jackson no se amilanó y respondió a las críticas. “No tengo ninguna inquietud sobre la viabilidad de los 48 fps, pero a algunos periodistas no les gustó el hecho de que no se pareciera al aspecto de los 24 fps”, dijo Jackson. “A veces, las personas equiparan lo diferente con algo negativo. Pero por supuesto, lo diferente, si le das una oportunidad, también puede ser positivo”. Sin embargo, tras la CinemaCon, Jackson y su equipo corrigieron el color de El Hobbit para dar a la película una textura visual de mayor calidad. “Los blancos estaban siendo recortados, y no estaban recibiendo las caídas y las sombras, que era lo que le daban esa ligera mirada electrónica, como el aspecto de video”, explica Jackson. “Hemos rediseñado completamente la forma en la que convertimos los datos de la cámara en imágenes. Las luces y las sombras salen más, dándole un aspecto más cinematográfico”.
No obstante, no a todo el mundo en la industria le gusta la idea de rodar películas a alta velocidad de fotogramas. “Ciertamente el movimiento se hace mejor y puedes decir que la alta velocidad de fotogramas es un formato más realista, por lo que para algunas cosas podría tener mucho sentido”, afirma Joseph Kosinski, director de Tron Legacy. “Es una cosa para ver algo como un documental de naturaleza, dodne lo más realista es lo mejor. Pero cuando se trata de algo dramático, es un modo diferente”. Sin embargo, Jackson está muy contento con la alta velocidad de fotogramas. “A pesard e que he hecho muchas películas fantásticas, siempre he intentado hacerlas lo más realistas posibles”, explica Jackson. “Como director, uso lentes de gran angular para mover la cámara alrededor porque me gusta la forma en la que permite que el público abandone sus asientos y casi se pueda meter en la película. Por mi estilo natural de dirección, los 48 fotogramas por segundo son una bendición abdoluta. Es la forma de sumergir aún más al público en una película”.