¿El Hobbit aún puede ser salvado para Nueva Zelanda?

Como era de esperar, se ha producido un auténtico terremoto político, social y mediático en Nueva Zelanda tras el comunicado emitido ayer por Wingnut Films. Como os contamos, en él se decía, literalmente, que los responsables de Warner Bros viajarán a Nueva Zelanda la semana que viene para hacer los arreglos necesarios para trasladar la producción de El Hobbit al exterior. Como podemos leer en The One Ring, Gerry Brownlee, Ministro de Desarrollo Económico de Nueva Zelanda, calificó la situación de “espantosa” para la industria cinematográfica del país, mientras que John Key, Primer Ministro neocelandés, ha asegurado hoy que aún cree que El Hobbit puede rodarse en su país. La única puerta abierta que queda al optimismo es que los sindicatos de actores de todo el mundo han levantado la prohibición que mantenían contra El Hobbit, permitiendo así a sus afiliados trabajar en la producción. Para ampliar la información y conocer las reacciones de Peter Jackson y Philippa Boyens entre otros, pinchad en leer más…Aunque por fin todo hace indicar que los sindicatos de actores y SPADA, la asociación que reúne a los productores de cine neocelandeses (asociación que representaba a su vez a los productores de El Hobbit) han alcanzado un principio de acuerdo “para comenzar las negociaciones de un nuevo conjunto de condiciones que regirán la forma en que los actores [neocelandeses] con contratados en la industria cinematográfica local”, tal y como podemos leer en The One Ring. Esto ha provocado que los sindicatos de actores de todo el mundo, incluido el Gremio de Actores de Estados Unidos, hayan levantado la prohibición que mantenían contra El Hobbit, lo que significa que sus afiliados ya pueden firmar libremente y sin temor a las represalias, cualquier contrato (o hacer éste público) con los productores de El Hobbit.

Sin embargo, puede que este acuerdo llegue demasiado tarde y que el daño ya esté hecho. En The One Ring se hacen eco de una de las muchas entrevistas que ha conedido Peter Jackson en las últimas 24 horas. “Es una cuestión de confianza en nuestras relaciones laborales, y el daño ya estaba hecho en menos de una semana desde [que se nos puso en] la lista negra [de los sindicatos de actores]”. “Hay riesgos asociados en las películas, tienen que ser buenas, tienen que generar beneficios, y [los estudios] necesitan la seguridad de que su dinero va a un clima industrial estable”. “Hasta hace un mes, nadie habría pensado ni en un millón de años que estas películas iban a dejar el país [Nueva Zelanda]. Y luego llegó la lista negra, y el estudio dijo: ¡¿Qué diablos está pasando?’. E intentamos averiguar qué diablos estaba pasando. En este punto, la confianza en nuestro país como una base estable para hacer películas se ha comenzado a erosionar”.

Por su parte, representantes de Warner Bros viajarán a Nueva Zelanda la semana que viene para hacer los preparativos necesarios para trasladar la producción a otros países, aunque John Key, Primer Ministro neocelandés, les ha hecho saber que está preparado para reunirse con ellos. Sin embargo, Peter Jackson ha aclarado que la decisión de trasladar o no la producción de El Hobbit ya no está en sus manos. “Aquí es donde estoy fuera de mi terreno. Puedo hablar de mi camino alrededor de la película, pero decirle al estudio por qué una inversión de 500 millones de dólares en nuestro país es una buena idea cuando acaban de ver las acciones repugnantemente frívolas que han sucedido, no sé qué decir. El Primer Ministro debería decir algo porque desde luego yo no sé qué decir”.

Esta entrevista fue realizada antes de las declaraciones del Primer Ministro en las que aseguraba que aún creía que El Hobbit podía ser salvado, tal y como recogen en The One Ring. “Mi preocupación es que si Warner Bros considera que Nueva Zelanda no es un buen lugar para hacer películas, entonces existe un riesgo real de que otras grandes compañías de cine también crean que ése es el caso. Hay trabajo que hacer, y el Gobierno aún no ha renunciado a tratar de hacer todo lo posible para asegurar estas películas. Ésta es un área de crecimiento muy importante para Nueva Zelanda, y tener a la industria cinematográfica destruida por las acciones de los sindicatos creo que es reprobable”. “No creo que no tengamos posibilidades de retener las películas. Warner BrosEl Hobbit, por lo que ellos tienen, al menos históricamente, la impresión de que Nueva Zelanda es un buen lugar para hacer las películas, y sólo han sido las acciones de los sindicatos las que los han animado a buscar otras localizaciones”.

Por último, en The One Ring se hacen eco de otra entrevista concedida por Peter Jackson y Philippa Boyens a la televisión neocelandesa. En ella, Jackson incide de nuevo en lo que ya dijo anteriormente, pero también añade algunas cosas interesantes. “¿Las películas se van a quedar o a marchar? No lo sabemos. Desgraciadamente, el quitarnos de la lista negra no tiene nada que ver con esto. El daño ya está hecho. [Los representantes de] Warner vienen aquí el próximo lunes, y vamos a tener que luchar [para mantener aquí las películas] como en el infierno”. Preguntada acerca del estado de El Hobbit a jueves por la noche (hora neocelandesa), Philippa Boyens ha respondido con un escueto “probablemente se irán por la puerta”. No obstante, Peter Jackson quiso dejar una puerta abierta a la esperanza. “El estudio viene el lunes, y me destrozaré los sesos para averiguar qué es lo que necesitan para obtener la confianza que necesitan [para mantener aquí las películas]”.

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