Como ya os contamos el sábado pasado, todo hace indicar que el conflicto entre los sindicatos de actores y los productores de El Hobbit podría estar cerca de resolverse. Y es que en The One Ring se hacen eco de diversas informaciones aparecidas estos días en medios neocelandeses como Stuff o 3 News, que invitan al optimismo. Al parecer ya se han producido algunas reuniones entre MEAA y NZ Equity, los dos sindicatos de actores implicados en el conflicto, y SPADA, una asociación que reúne a los productores de Nueva Zelanda y que ejerce de interlocutor por los productores de El Hobbit. A su vez, el propio Peter Jackson, acompañado por su mujer (y coguionista de El Hobbit) Fran Walsh, se reunió ayer por la mañana con Gerry Brownlee, Ministro de Desarrollo Económico de Nueva Zelanda, y con Chris Finlayson, Ministro de Cultura y Arte, para tratar la situación actual de El Hobbit. Al parecer, todo hace indicar que se producirá un anuncio a finales de semana. Y es que hace un par de días el Primer Ministro neocelandés, John Key, ofreció la ayuda del Gobierno para facilitar las negociaciones entre sindicatos y productores. Si queréis ampliar la información, pinchad en leer más…El propio John Key, Primer Ministro neocelandés, afirmó ayer por la mañana que confía en que se han realizado progresos en la negociación entre ambas partes, y seguró también que “estaría muy preocupado” si las películas de El Hobbit no se realizaran en Nueva Zelanda por el perjuicio económico que ello supondría para la economía neocelandesa. “Estaría muy preocupado si las películas de El Hobbit no se hicieran en Nueva Zelanda, es una industria de 3.000 millones de dólares, emplea a mucha gente, es genial para Nueva Zelanda, es una gran operación de marketing para Nueva Zelanda. Si no puedes hacer las películas de El Hobbit aquí, francamente, ¿qué películas se van a hacer aquí?”.
No obstante, Philippa Boyens, coguionista de El Hobbit junto a del Toro, Jackson y Walsh, ha recordado en una entrevista concedida a una radio neocelandesa que hay muchos países que están pujando actualmente para que El Hobbit se ruede en sus territorios, incluidos Canadá, Australia e Irlanda, entre otros. Los gobiernos de estos países al parecer están ofreciendo grandes rebajas en los impuestos que habría de pagar la producción, lo que significaría un ahorro sustancial en el presupuesto. Boyens volvió a insistir también en que las acciones de los sindicatos de actores están poniendo en riesgo el sustento y el empleo de muchas personas en Nueva Zelanda. También señaló que aunque el rodaje estaba previsto que comenzara en Enero, éste se ha retrasado por culpa del conflicto.