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Berilack se empezó a desperezar al oír tanto ajetreo a su alrededor.
“¿Qué está pasando aquí?”, se dijo desorientado.
Alrededor de una mesa había un gran revuelo, el hobbit empezó a oír a su alrededor gente murmurar.
-¡Que bella es!-
-¿Qué hará por aquí?- el hobbit, curioso como estaba, se acercó a la mesa y se empezó a abrirse paso hasta donde estaba la joven que acababa de llegar a la posada.
“Si que es hermosa,si” pensó el hobbit.
Se colocó delante de la joven y tuvo que subirse a una silla debido a que no era capaz de colocarse bien a la mesa.
-Yo soy Berilack, mi señora, a vuestro servicio- dijo el hobbit con una reverencia-¿Quien es usted bella dama?.@Narrador vale perdona no había visto el mensaje, sinto mucho las molestias
A Nír
Berilack estaba perplejo con la respuesta de Battoin.
-¿Me estas diciendo que he estado a punto de ser comida para perros por culpa de esta maldita nota?-
Battoin asintió y el hobbit se dio una palmada en la frente.
-¡Maldita mi suerte!- Nír le ofreció un poco de su cerveza y Berilack aceptó encantado, se bebió media cerveza.
“Está fuerte esta cerveza enana, pero deliciosa” se dijo relamiendose. Pidió otra cerveza y eseguida se la sirvieron. El hobbit le propuso un concurso de bebida al enano, y este acepto encantado, Berilack llevaba quince cuando el enano, que iba por la catorce, se desmayó lleno de cerveza.
Berilack se levantó de la mesa contentísimo por haber conseguido vencer a su oponente, lo ayudó a levantarse y lo invitó a otra cerveza, todos reian.
Se puso encima de la mesa y dijo.
-¡Propongo un brindis por todos mis nuevos amigos, y por vosotros tambien.-Todos levantaron las copas y bridaron felices.
Berilack se subió encima de uan gran mesa y empezó a bailar tirando todos los platos y copas al suelo, iba de aquí para allá cantando y contando chistes a todo el mundo, se acercó a Yaiwen y la invitó a bailar, esta reusó al principio, pero el efecto de las cervezas y la constancia del hobbit hicieron que al final bailaran juntos.
Cansado como estaba se dejó caer en una silla cercana a la de Battoin, se encendió su pipa y al rato se quedó dormido.@Battosay, elegí hacerme un guerrero hobbit por que aun que sean de baja estatura, y por tanto nada intimidantes, creo que si se entrenaran en el arte de la lucha serían buenos gerreros, puede que no tan fuertes como los enanos, o ágiles como los elfos, pero como se demuestra en la batalla de Delagua, unos Hobbits pueden incluso vencer a unos feroces salvajes al servicio de Saruman.
Berilack se precipitó gritando hacia los lobos, a uno le cortó la cabeza de un tajo sacando fuerza de su rabia, otro animal fue atravesado por la punta de la espada y a otro le rompió el craneo a golpe de escudo. Había más lobos y le empezaban a rodear, pero lanzandose hacia ellos y matando a otro, los demás huyeron despavoridos.
Cansado como estaba, Berilack se sentó en el suelo hasta recuperar el aliento, después se vendó las heridas con las hojas de la planta que le había dado al enano antes, por último se levantó del suelo y, de un modo casi hipnótico, se hacercó a la taberna, Entró y vió que los demás le miraban sorprendidos, allí se encontraban Yaiwen, Battoin, el montaraz y Nír.
Se acercó a su mesa con la mirada en el suelo goteando sangre de las heridas que tenía por todo el cuerpo, se sentó a juntó a Yaiwen, levantó la cabeza sonrió y dijo.
-¡Una cerveza bien friaaaa!- Todo el mundó quedó estupefacto y Baldric se la sirvió en un momento, le dió las gracias, le dejó propina y de un largo trago se la bebió.
-Tenemos problemas- dijo en voz baja para que no se enterasen los demás clientes excepto el enano, la elfa, Battoin y el montaraz. Sacó de su bolsillo la carta que había recogido del cuerpo del bandido mueto y se la enseño a todos los nombrados.
-Es una carta que encontré en un cuerpo dejad que os la lea- Trajó saliba y empezó a leer.
-“Tardún, explora la zona este de la muralla debemos encontrar un punto debil antes de atacar el pueblo, llevate a Rón y a Tón, los dos hermanos, y empezar a explorar, no dudeis en atacar a cualquier viajero que os encontreis por el camino, el oro nos viene bien. Firmado un tal Frángar-
Dejó de leer y miró a los ojos de los demás, ellos se intercambiaban miradas.
-Y bien,¿Qué deberíamos hacer?- dejó el hobbit esa pregunta al aire.Nadie respondió a la llamda de Berilack, estaba solo, era de noche y no veia nada.
Corrió en dirección a la posada perseguido por los lobos, oia como jadeaban y veia sus ojos hacercarse, cuando se tropezó con algo en el suelo.
Cayó al suelo y un lobo se tiró encima suya logró detenerlo con el escudo pero seguía encima suya revolviendose e intentando morderle la mano. coguió la espada que se le había caido y le propinó un tajo en la cabeza del animal que murió soltando un gemido, El hobbit consiguió ponerse de pie y siguió corriendo en dirección a la posada los lobos lo conseguían atrapar de vez en cuando pero logró esquivarlos con habilidad.
Ya cansado de correr logró ver las luces del pueblo. En la entrada de el pueblo se alzaba una pequeña barricada para evitar ataques de bandidos, estaba en un callejón sin salida cuando los lobos le rodearon.
Cogió una antorcha para espantar a los lobos pero en vez de eso lo que logró fue llamarles más la atención.
El olor ha sangre que había dejado por culpa de su herida hizo que llegran más lobos aullando desde la colina, lo empezaron a rodear y a hacercarse cuando logró ver un pequeño hueco en la pueta posiblemente hecho por algún niño pequeño justo de su tamaño, no dudó y lo cruzo lo más rápido posible seguido de los lobos.
Al entrar a el pueblo fue directo a la posada, y cuando llegó un lobo lo interceptó mordiéndole el brazo con el que sujetaba la espada, la consiguió mantener en la mano, le herida era muy fea entonces otro lobo le arañó el estómago abriendo más la herida y creando otras nuevas y otro le mordió el pie izquierdo.
Consiguó librarse de sus atacantes y se puso a plantarles cara.
“No huiré más” se dijo entonces gritó delante de la posada, primero para darse animos y tambien para que le ayudasen.
-¡Por la Comarcaaaaaaaa!-.El hobbit seguía caminando siguiendo los rastros de sangre cuando empezó a oscurecer, el viento ululaba entre los árboles cuando encontró el lugar del ataque, estaba lleno de sangre y los cuerpos seguian tendidos en el suelo cubiertos por la nieve.
Berilack se acercó y pudo comprobar que vestian los mismos ropajes que aquellos hombres que le habían atacado ayer.
“Me lo temía” pensaba el hobbit poniendo una mueca de tristeza. Se acercó a uno de los cuerpos y le consiguió dar la vuelta gracias a la ayuda de una rama cercana, empezó a registrarle los bolsillos en busca de algun objeto que le sirviera para saber que hacían esos hombres allí, y encontró una carta escrita deprisa y la leyó para si.
“¡Oh no!”. gritó para si el hobbit. “Debo ir a la posada lo más rapido posible”.
Berilack corrió lo mas rapido posible hacia la posada quedaba lejos pero estaba seguro que llegaría, sus piernas se cansaron a la media hora de correr y tuvo que ir andando la noche se acercaba más y más la oscuridad lo estaba consumiendo todo y empezó a oir aullar a los lobos y empezó a oir graznar a los cuervo, tenía miedo.
Lo único que temía el hobbit era a la oscuridad debido a un accidente que lo marcó para siempre.
Olló un ruido a sus espaldas las ramas crujir detrás suya miró hacia atrás y vió asustado que un grupo de lobos le rodeaba no los veia lo unicó que vió en la oscuridad fue unos ojos amarilos y rojos que lo miraban fijamente desenvainó la espada y el escudo pequeño fue entonces cuando volvió a sentir la herida de su pecho que volvia a sangrar, entonces gritó desesperado.
-¡Ayudaaa!-.El jabalí corria desbocado por todo el pueblo.
“¡Me voy a matar!” pensó el hobbit asustado no podía parar y se estaba acercando a una valla cuando detrás suya apareció el enano galopando en un caballo y los adelantó con facilidad entonces el enano silbó y el jabalí se paró en seco, el hobbit salió volando y el enano lo atrapó y juntos cayeron al suelo. El enano se levantó y le preguntó su nombre y adonde iba, el hobbit desconcertado y todavía temblandole dijo.
-So..soy Berilack, a su servicio, y segun tengo entendido usted es Nír, segun dice Yaiwen.
Y a la pregunta de adonde iba, cogí a su “mascota” ya que era el único animal que podía montar para seguir el rastro de sangre del joven montaraz herido, me gustaría comprobar una cosa.- Dijo al final el hobbit bajando la voz. Entonces sintió que su herida se había abierto con la caida y estaba empezando a sangrar.
“Ahora no me voy a detener” se dijo el hobbit.
-Veo que su animal esta herido- Dijo dirigiendo una mirada a el pobre animal.
-De le estó alrededor de la pata- Dijo extendiendo unas plantas que llevaba en el bolsillo.
-En hobbiton mi familia tiene una granja y he curado miles de heridas de cerdos allí, además de las mias propias, ahora, si lo desea puede acompañarme o dejarme ir se cuidarme solo-
Entonces Berilack le dirigio un saludo y salió andando hacia donde continuaba el ratro de sangre.
Se preguntaba que se encontraría alli sería lo que el pensaba o solo sería una coincidencia, pronto sabría la respuesta.Me he salido un poco del personaje XD
Berilack seguía mirando al herido no conocía su nombre todavía estaba pensando en la daga.
“¡Maldita elfa!,me la guardaré detrás de la capa así no la encontrará”.
Entonces se quedó mirando al joven montaraz.
“¿Qué le habrá pasado?, ¿Quien es?”. Demasiadas respuesta seguro que cuando se despierte dará respuestas. Entonces se acordó de una vieja receta contra el dolor que su tia-abuela Grubis hacía cuando era pequeño, se hacercó al Baldric y le dijo.
-¿Me permite usar la cocina?- Al principio a Baldric no le gustó la idea, todavía se acuerda del desastre de la primera noche, el hobbit le explico para uqe la usaría y de mala gana este aceptó.
Bajó a la cocinna cogió un bol y empezó a preparar los ingredientes y alcabo de unos minutos preparó la sopa.
Subió las escalera y se le dijo a Battoin.
-daselo después de que se despierte, hara que no tenga fiebre- este asintió y siguió cuidando al enfermo.
Al salir se encontro con una mujer Kira crelló recordar que se llamaba, la saludó con un movimiento de cabeza y bajó las escaleras, tenía prisas.Salió al aire libre en la blanca nieve logró ver un rastro de sangre que seguía por el camino.
Entonces, decidido a seguir el rastro de sangre vio al javalí del enano del que había oido hablar segun decía la elfa.
“No creo que le importe, he montado cerdos más grandes que este”. Se subió y salió cabalgando siguiendo el rastro.
-¡Como corre este bichoooo!- gritó el hobbit mientrs intentaba no caerse de lomos del jabalí, entonces la ventana de su habitació se abrió y la gente oyo su grito, el enano lo vio y gritó con gran fuerza.Una preunta,¿Se puede hacer una “aventura” en la que participen todos los personajes que quieran unirse, como un “evento” en algun lugar que no sea la posada, el mercado, o el torneo?.
Berilack seguía esperando una respuesta del montaraz cuando la puerta de la posada se abrió de forma brusca y un joven se precipitó contra el suelo de esta.
El hobbit dejó de prestar atención al montaraz y vió como Battoin se hacercó al chico y le revisó, llegó a ver una herida muy fea el la espalda y Battoin empezó a dar indicaciones.
“Este chico sabe lo que hace, espero.”
El hobbit se hacercó al herido y dijo.
-Ayudadme a llevarlo a mi habitación allí lo podreis cuidar mejor- Dijo hablandole a Battoin este asintió y empezaron a llevarlo. Por el camino se acordó de algo importante.
“¡La daga!”.
-Sujetelo durante un momento le dijo al enano llamado Nír que había conocido hacía poco.
Llegó a la habitación y buscó la daga, la encontró encima de su mesita de noche, pero justo cuando la iba a guardarsela en la espalda Yaiwen entró en la habitación.
Le pareci´que se había dado cuenta de la presencia de la daga de zafiros.
-Estoy preparando la cama- Logró decir torpemente.
Tendieron al herido en la cama, el hobbit estaba nervioso no solo por el estado de salud del joven, sino de la daga y de la elfa.Al caer al suelo Battoin le salpicó con algo de vino la ropa.
“¡Maldita sea no gano para disgustos!”.Miró a aquel hombre que se econtraba al lado de Battoin, Berilack lo había visto todo, como la había golpeado la silla a Battoin, su caída y la respuesta de: “Una silla en mal estado, a veces pasa”.
El hobbit le dedicó una pequella sonrisa a Battoin diciendo.
-No era una silla en mal estado- Después se levantó y se quedó mirando al hombretón que tenía delante a los ojos.
-¿Le parece gracioso?, porque ha sido una broma de muy mal gusto señor mio- le dedicó una uan mirada enfadada.
-No me caen bien los montaraces que acosta de los demás se hechan unas risas-
El hombre se le quedó mirando sorprendido por lo que acababa de decirle el hobbit.
-Traerle otro estofado a mi amigo y otra jarra de vino para Yaiwen- Le dedicó una sonrisa a esta y se quedó mirando al “Montaraz” como el le había apodado, esperando una disculpa.Berilack se figó en los extraños que acababan de entrar.
Un hombre y…
“¡Una elfa!”. Pensó. tomaron asiento y empezaron a hablar, al hobbit le pareció que se le quedaban mirando, se levantó y se dirigió hacia ellos.
Emprendió este viaje en busca de dinero, renombre y elfos, pero sobre todo elfas, no podía dejar escapar esta oportunidad.
Mientra caminaba hacia ellos la gente seguí murmurando, pero él hizo oidos sordos, se colocó delante de la mesa de ambos, los dos le miraron extrañados y al fin logró decir:
-¡Soy Berilack, a vuestro servicio!-
Después cogió una silla que tenía detrás suya y la colocó junto a ellos. Vió la jarra de vino y no dudó en llenarse la jarra con la que había bebido cerveza antes.
-¿Y, vos quién sois bella elfa?-. - AutorEntradas