La balada de Leithian, Canto XI
Este canto comienza con una descripción de Dor-na-Fauglith («Tierra bajo la ceniza asfixiante»), pero cambia su nombre por el de «Tierra de la Sed». Beren contempla la llanura y divisa a lo lejos Thangorodrim. Deja que el caballo de Curufin se marche; el último caballo que queda en aquella llanura. Entonces entona su «Canción de la Partida», «sombría, amarga, feroz y mágica». Pero cuando llega la fin y comienza a avanzar a grandes zancadas hacia la muerte, llega Lúthien Tinúviel. Beren se sorprende y pregunta dónde está Huan, pero Lúthien no lo sabe.
Por fin llega Huan, trae dos cadáveres y los deposita a sus pies: el del lobo Draugluin y el de la vampiresa Thuringwethil. Beren le pregunta por qué los ha traído; ¿eran solo trofeos de su victoria sobre Thû? Pero Huan, que solo había hablado por segunda vez en su vida, declara que deben revestirse de esos cuerpos como si fueran vestiduras y colarse en Angband. Con magia élfica, Lúthien hace que adopten la forma de los cuerpos, y entonces se adentran en el desierto de Dor-na-Fauglith. Por fin llegan a las puertas y torres de Angband, y se adentran en las entrañas de Thangorodrim.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 27/05/2026.