Canto IX de la Balada de Leithian

Este canto de la Balada de Leithian narra cómo Beren, encarcelado en las mazmorras de Thû en la Isla de los Magos, comienza a desesperarse y piensa en revelarle todo a su captor: sus nombres y su misión. Pero Finrod Felagund le anima y le advierte de que su suerte sería peor si él conociera realmente sus nombres, pues Morgoth los odiaba profundamente. Cuando el hombre lobo que había devorado a todos sus compañeros uno a uno vino por fin a por Beren (pues Thû se dio cuenta de que ellos eran los líderes y supuso que el elfo era más importante), Felagund rompió sus ataduras y estranguló al monstruo, aunque los dientes envenenados le habían atravesado el pecho, y murió poco después en la mazmorra. Entonces sintió una extraña agitación en su espíritu y soñó que cantaba una canción «de hazañas que quitan el aliento, de marchar adelante / para desafiar adversidades incontables y derribar / grandes autoridades, y hacer temblar torres y murallas fuertes...» y así sucesivamente. Entonces, cómo Lúthien y Huan oyeron la canción desde lejos y, desde el puente, cantaron en respuesta. Thû, al oír esta voz, trama un gran mal: capturar a Lúthien y entregarla a Morgoth. Pero, a medida que cada uno de sus mensajeros cruza el puente, Huan sale de repente y los mata. Por fin envió a Draugluin, el más grande de sus licántropos. Pero Huan también lo hirió de muerte; sin embargo, este escapó hasta el trono de Thû y, con su último aliento, jadeó que Huan estaba allí. Puesto que se había decretado que Huan solo sería asesinado por el lobo más poderoso de todos, Thû, en su orgullo, se transformó en un gran lobo. Se abalanzó sobre Lúthien, que se desmayó, pero Huan lo detuvo y luchó contra él durante largo rato, agarrando a la maia por el cuello. Thû cambia de forma una y otra vez, pero no puede zafarse de la Garra de Huan. Lúthien, levantándose, exige las llaves de la fortaleza y de la torre, así como el hechizo que mantenía unida la piedra, a cambio de su vida. Él accedió, y Lúthien destruyó el castillo y liberó a los cautivos. Huan libera a Thû, quien adopta forma de vampiro y huye volando. Pero Beren no aparece, y al entrar lo encontraron arrodillado junto al cadáver de Felagund. Sin embargo, Beren no estaba muerto, y se reencontraron.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 27/05/2026.