Historia privada
El Sacrificio de Snaga
Para desgracia de Nessasurion la mayoria de los orcos consiguieron escapar.Marchaban raudos ahora porque en menos de tres dias habian conseguido bordear el este de Ithilien y actualmente se encontraban en las fronteras de Morgul.Un olor nauseabundo hizo que Nessasurion se marease un poco pero no tardo en recuparse,comprobo que aquel olor en los orcos no importaba los mas minimo.Siguieron avanzando hasta llegar a lo mas profundo del valle.Torcieron a la izquierda y tomaron un camino que conducia a una enorme y siniestra ciudad.Divisaron dos estatuas espeluznantes a ambos bordes del camino,la elfa las miro asustadas y cuando las cruzaron noto como si hubiese sentido un pinchazo en el corazon.Ahora caminaban todo recto y ante ellos se alzaba La Ciudad Maldita,Minas Morgul construida por unos enormes muros negros que terminaban en pinchos por la parte superior.Un brillo verdoso se escapaba por los bordes de los muros.Nessasurion intento observar aquella luz pero era dañina para la vista y no tardo en apartar la mirada.Caminaba en silencio pero estaba nerviosa y desesperada y pensando en voz alta dijo ¿Donde me llevais? los orcos parecieron ignorarla pero uno se quedo mirando a la elfa mientras andaba y alzando el brazo señalo una enorme torre que se erguía por encima de toda la ciudad.No dijo el nombre La Torre De La Luna,la torre de hechiceria..
LLegaron hasta las enormes puertas principales y esperaron un rato.Estaba solo en silencio,un silencio incomodo que a veces se interrumpia por el trino de un cuervo que revoloteaba en la lejania.Un orco pequeño de ojos amarillos y cara deforme los llamo desde un lado asomando la cabeza por una puerta que estaba entreabierta.Se dirigieron hasta el y entraron en la ciudad por otra via de acceso,una pequeña puerta situada a la derecha de la entrada principal.Avanzaron unos cuantos pasos,algunos orcos desaparecieron de la vista de Nessasurion colandose por puertas oscuras o perdiendose en la oscuridad de la enorme sala.Dos antorchas iluminaban la habitacion.El orco que habia salido en su encuentro tomo una de las antorchas y dijo el jefe orco que lo siguiese,éste obedeció y dando un tiron del barzo a la elfa la obligo a que lo acompañase.Subieron una trabajosa escalera de caracol.Algunos peldaños estaban sueltos y podias tropezar facilmente,por suerte Nessasurion no lo hizo.Por fin llegaron a lo alto de la torre y accedieron a otra sala por una puerta de hierro bastante oxidada.A la izquierda habia celdas protegidas por barras de hierro.Abrieron la primera y empujaron a Nessasurion dentro,luego volvieron a cerrarla y sono el crujido de un cerrojo.La elfa se acerco a la puerta y por uno de los bordes vio que se distinguian dos siluetas entre la oscuridad y la luz emitida por una lampara roja que colgaba del techo.Estaban hablando entre ellos pero al ver a los dos orcos se callaron y fueron en su encuentro.
Los dos orcos se inclinaron haciendo una reverencia y el que tenia en la mano la antorcha se encamino escaleras abajo.De la oscuridad salio una especie de mujer vestida con mantos negros,tenia puesta una capucha,los ojos dislumbraban de vez en cuando un color rojizo.¿La has traido?-pregunto con ironía-Tal y como ordenó señora-contesto el cabecilla orco de la compañia que habia secuestrado a Nessasurion-no fue tarea facil tuvimos que...¡callate!-interrumpio la mujer-no te he pedido explicaciones.Estoy harto de que se me trate como a un perro-exclamo el orco indignado-no aguanto mas tus asquerosos aires de grandeza.Cuida tus palabras necio-dijo alguien interviniendo por primera vez en la conversacion y dejandose ver por la luz.No era un orco pero tampoco era un hombre,era una especie de trasgo pero no un trasgo cualquiera,tenia un rostro bello se podria decir que hasta presentaba aires elficos pero no se parecia a un elfo,sus orejas eran picudas,su piel tenia un color verdoso y la melena negra le caia sobre los hombros.Tenia mas o menos el tamaño de un hombre,vestía ropas viejas y una capa de color grisaceo le colgaba de la espalda,sobre el cinturon iba enganchada una espada envainada.¿Como te atreves a decir ese tipo de atrevimientos?No eres mas que un sucio sirviente orco-exclamo la mujer con una sonrisa en los labios-no vales nada.El orco dio un paso atras y empezo a gruñir y a maldecirla continuamente echando baba por la boca.Luego tomo impulso y se abalnzo corriendo hacia ella pero cuando estaba a unos pasos de poder tocarla se paro en seco,retorciendose de dolor.Nessasurion estaba viendolo todo a traves de la celda.Los ojos de la mujer estaban blancos y desprendian una luz morada,el orco comenzo a levitar en el aire,tambien el rodeado entero por un brillo luminoso de color morado.Con un movimiento de brazo la mujer hizo que el orco se estrellase brutalmente contra la pared.Enfurecidoy recuperandose del golpe el orco se levanto sangrando por la boca y echando mano a su espada se abalanzo por segunda vez sobre aquella extraña mujer antes de que pudiese atacarla el trasgo hizo relucir su espada y la hundio en el cuello de su enemigo,el cual se desplomo sin vida.
Sintió que su corazón se paraba, el miedo atravesó su cuerpo con tal fuerza que sus rodillas cedieron bajo su peso obligándola a aferrarse a los sucios barrotes que tenia frente a sí, supo quien era esa mujer en cuanto vio sus ojos, durante toda su larga vida le habían contado historias sobre aquella mujer, nunca las había creído, y ahora la había visto y todas esas horribles leyendas se convirtieron en algo real en su interior, tenía que salir de allí, no importaba como y el que uno de esos asquerosos orcos pudiera matarla, era la menor de sus preocupaciones, sólo sabía que no caería en manos de esa mujer, ni de ese extraño trasgo al que ya había visto en acción.
Escuchó un ruido y se apartó de los barrotes, no pudo reprimir un suspiro de alivio cuando vio que quien se acercaba era un simple orco, venía solo y traía un tazón lleno de un apestoso liquido que Nessasurion imagino sería agua. Era evidente que el tazón no entraría por los barrotes, tras el esfuerzo claramente inútil del orco, y ella comenzó a reír.
- Cierra la boca, maldita estúpida.
- ¿No crees que sería más fácil si abrieses la verja?- el tono burlón no le hizo ninguna gracia al carcelero- a no ser que tengas miedo de mi.
Ahora le toco reír al orco, gruñir asquerosamente más bien en opinión de la elfa.
- Apartaté – mientras el orco se agachaba para dejar el tazón en el suelo, Nessasurion sacó la daga que escondía en su muslo y la colocó tras la espalda. El orco levantó la cabeza al advertir el ligero movimiento de la elfa, que le sonrió.
- te noto nervioso, ¿porqué no llamas a un par de amigos tuyos para que te protejan?
- Apartaté te dije- el orco abrió la puerta y de una patada empujó el tazón, en cuánto éste y su pierna pasaron la reja Nessasurion clavó la daga, rasgando la apestosa piel desde el muslo, el orco perdió el equilibrio y cayó hacia atrás, dejando libre la salida.
La elfa salió de su encierro y se acercó al orco que, atontado por el golpe, no vió acercarse la daga a su cuello, arrancándole un último aliento de vida.
Con los ojos vidriosos y sus manos ensangrentadas, Nessasurion corrió escaleras abajo.
[Editado por nessasurion el 31-07-2004 21:21]
La elfa corria rapidamente,evitando tropezar con algun escalon traicionero pero esto no duraria mucho tiempo.Entre la oscuridad se vieron dos puntos amarillos y un orco repugnante avanzaba hacia Nessasurion con la boca babeando y pasandose la lengua x los dientes.Cuando iba a echarle mano encima,el trasgo aparecio detras del orco y dandole un tiron del cuello lo hizo caer escaleras abajo.Luego siguio subiendo y aferro a la asustada Nessasurion de un brazo y la llevo de vuelta a la celda sin decir ni una palabra.
el trasgo atenazaba su delicado brazo produciendole un agudo dolor, pero cuanto mas cerca se encontraban de la celda, mas desesperado era el intento de escapar de la elfa, lo habia probado todo, patadas, empujones, incluso mordiscos, pero esa mano no aflojaba su fuerza.
-Si sigues así te haras daño- lo dijo con voz pausada, sin ni siquiera mirarla.
La celda estaba cerca, a unos pasos mas al final del pasillo, la elfa podia verla, podia sentirla como si ya estubiese en ella, y en un nuevo intento por refrenar lo inevitable, se desplomó, ante el brusco movimiento el trasgo dejó libre su brazo, en ese momento Nessa hizo uso de tan conocida destreza élfica y apenas habiendo tocado el suelo, giro su cuerpo y corrio de nuevo hacia la escalera.
El trasgo suspiró aburrido y resignado, comenzó a andar de nuevo tras la elfa tras soltar un potente gruñido del que Nessa no hizo caso hasta que se encontro frente a dos orcos babeantes que la cerraron el paso y la tiraron al suelo.
-Te lo advertí- el trasgo agarró la muñeca de la elfa y sin dejar que ésta se levantara comenzó a arrastrarla en dirección a la celda, donde finalmente encerró a una joven derrotada y con las ropas manchadas de sangre procedente de las heridas causadas en sus intentos por ponerse en pie.
[Editado por nessasurion el 25-02-2005 02:29]