Historia privada
El Príncipe de Gondor
Capítulo uno.
219 de la CE.
Parte 1
El día amanecía en Minas Tirith. Anar asomaba por el oriente y despertaba a los hombres y mujeres de Gondor. Pero el ya se había levantado hace rato.
Saetrus caminaba a paso apretado, reteniendo en si mismo su furia. Se dirigía hacia el castillo de Gondor, allí donde sabía que se encontraba el rey, su padre.
Subió las escaleras que lo apartaban de su destino a una velocidad impresionante cuando lo detuvieron los guardias.
-¿Que buscais aquí, Saetrus, hijo de Eldarion, príncipe de Gondor?
-Despues de semejantes honores creo que puedo pasar si n tener que responder a vuestra pregunta-contestó enmascarando su deseo de que lo dejen pasar si más bajo una falsa sonrisa.
-El Rey no desea ver anadie majestad, en estos momentos esta ocupado-informó uno de los guardias.
-¡Oh!-se lamento con sarcasmo-Me temo que tendre que vlver mas tarde....-y retomó sus pasos muy lentamente, pero en un instante se abalanzo como un tigre sobre los guardias y corrió hacia la ciudadela.
-Entonces mandare algunos hombres a proteger esa mercancía-decía el rey Eldarion cuando su hijo irrumpió en su lujosa morada.
-No padre, no mandaras más de mis hombres a custodiar esas malditas mercancias-insinuó Saetrus mientras se apartaba el cabello de su cara.
-¿Cómo dices?¿Qué no mandaré mas de TUS hombres a custodiar MIS mercancias?-cuestionó poniendo enfasis en los pronombres posesivos.-Hasta donde yo se, querido hijo, son MIS hombres, porque yo soy quien les paga y VUESTRA mercancía ya que estos granos de arroz serán distribuidos por todo Gondor
-¿Y es necesario,que pongas a TUS hombres a custodiar los supuestos granos de arroz cuando TU pueblo esta sufriendo el ataque de unos malditos orcos que ya han tomado Cair Andros y estan a un paso de Osgiliath?
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:48]
Capítulo uno.
219 de la CE
Parte 2.
-No hables idioteces hijo, todos los orcos murieron después de la Guerra del Anillo, mi padre,tu abuelo, el rey Elessar los exterminó a todos.
-No intentes ocultar lo inocultable, sabes muy bien que los orcos se escondieron en diversos lugares y ahora se han reagrupado y atacando Gondor.
-Mientes....¿Qué te hace mentir?
-Cierra tu boca enjendro, porque se que no eres Eldarion, se que no eres el, el jamás dejaría que le sucediese a su pueblo lo que le esta sucediendo-gritó Saetrus a su padre.
-Has enloquecido...Estas completamente loco...No pareces un hombre de Gondor, ni siquiera se porqué te confié el mando de las fuerzas...
-Esta bien. Si no vas a hacer nada, es mas, vas a intentar que Gondor sea destruido, seré yo el encargado de solucionar los problemas de TU reino-.
Y dicho esto se marchó sobre sus pasos....Cabizbajo bajaba la escalera. No podía ser su padre, no podía ser...
En el último peldaño de la escalera lo esperaba Gellian, su criado y escudero.
-Y amo....¿Consiguió algo?
-No...como lo esperaba....
-¿Entonces?¿Hará lo que dijo?-pregunto el esclavo.
-Así es Gellian, ¿Tienes listo el caballo?
-Si, mi señor.Y émpaqué unas lembas-
-No serán necesarias...Viajaré lo más ligero posible, no me detendré tampoco para comer...-insinuó el príncipe.
-Esta bien señor....Vamos por los caballos, esta en el establo...
-Por EL caballo. No me acompañaras Gellian. Es un viaje largo y llegaré destrozado allá. No te expondré al peligro. Además, te necesito aquí.
-¿Aquí?¿Para qué?
-Debes espiar en secreto al Rey, sin que el se de cuenta....¿Entendido?
-Entendido-afirmó Gellian.-¿Parte ahora?
-Así es...no hay tiempo que perder...-.Y después de decir esto retiró a su caballo se marchó con la velocidad de un rayo...Su figura se fue achicando más y más hasta que desapareció.
-Buena suerte Amo...-dijo Gellian para si-Buena suerte....
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:50]
Capítulo dos
219 de la CE
Parte 1
Mientras Saetrus se alejaba a puro galope, se preguntaba si había sido prudente abandonar a su patria en esos momentos tan difíciles. Pensaba que, si tenía éxito y Eru estaba con él, cuando regresaría podría recomponer las cosas y devolverle la paz a su reino. Pensaba tantas cosas...
Ya había planificado el viaje de antemano, pues sabía que su padre no dejaría de ser el imbecil que estaba siendo. "Mi abuelo jamás hubiera permitido que esto pasara..." meditó para si Sirius, haciendo referencia a Aragorn, primer rey del Reino Reunido. El había hecho tantas grandes cosas y su padre en un arrebato de locura estaba destruyendolo todo...
"Pero, ¿Porqué actúa así,si antes no lo hacía?" se preguntó el príncipe. Quizas, la muerte de su madre había conmocionado a su padre y por eso cometía esos errores. "No"se autocontestó."Por lo mucho que halla amado a mamá no justificaba esas acciones".
De pronto se dió cuenta de que el caballo había aminorado la marcha...Con los talones le tocó los ijares y este se puso en marcha otra vez. Había perdido casi quince minutos pensando en su padre, quince minutos que podían valer muchas vidas, mas bien, un país entero.
Según el mapa que había consultado la noche anterior, más al noroeste, que era donde se dirigía, se encontraban las Montañas Blancas. En ella había un paso, llano pero árido y pedregoso, que suponía le hiba a disminuir el ritmo de la marcha.
[Editado por Theodoros el 22-12-2008 06:37]
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:51]
Capítulo dos
219 de la CE
Parte 2
No podía más...Las piernas le dolian, a decir verdad, todas las articulaciones del cuerpo. Tenía hambre. Se sentía idiota por no haber aceptado las lembas de Gellian. Ni una gota de agua en horas, en los que Anar le había pegado duro. No tenía nisiquiera las fuerzas suficientes para levantar una pierna y animar al caballo, que estaba tan cansado como el. No sabía cuanto le faltaba para el paso, que, para empeorarlo todo todavia más, le disminuiria aun más la velocidad de su trayecto.
Tanto era ese cansansio y ese dolor, que no se percato en que su caballo lentamente se iba desviando del camino, siguiendo, quizas, la corriente de algun rio. Solo se dio cuenta, cuando comenzo a ver montañas, hileras de montañas que se hiban cerrando, dejandolo sin salida al unirse con otra hilera. Fue entonces cuando vio unas figuras borrosas, causa de sus ojos casi cerrados por la falta de sueño, de color negro. Sus rostros sonrieron de maldad al verlo.
-¡Es Saetrus!¡Es el capitán de los defensores!-exclamaban contentos los orcos. Saetrus oyó su nombre y se sintió aun peor...era el final...Le había fracasado a su nación...La transpiración se le mezclaba con la mugre y estas se hiban metiendo en sus ojos...No veia nada...
Cayo de bruces sobre la pedregosa tierra y los orcos se le acercaron poco a poco...Entonces reaccionó, ¡Orcos!
De un salto se incorporó y desenvaino su espada; eran cinco. "Nada para mi" pensó. Pero recordo depronto su estado. No importa, "Si me voy a reuinir con Eru, intentare llevarme conmigo a todo orco que pueda". Se puso enguardio y comenzo la contienda con uno de ellos; Sirius con su espada desvió el golpe del arma del orco y lanzó su ataque, que este esquivó, provocando la caida de Saetrus. Sentía el suelo incomodo en su espalda y el orco aprovecho para atacar una vez más, con la ventaja que tenía. El príncipe reaccionó a tiempo, girando y clavando su espada en el costado del orco que calló sobre sus rodillas y le tiró otro golpe, letal, a la cabea. "Uno menos". Se le acercaron otros dos a la vez, Saetrus sacó su espada corta oculta en su cinto y se la tiró al orco de repente, pero no como un ataque, sino para que este la tomara. El orco reaccionó rápido agarrando en el aire la daga y el soberano volvió a cubrir su espada con sangre de orco, pero esta vez, su truco le salió caro. El otro orco undió la espada por el costado, donde no protegía su armadura. Sintio el filo y Saetrus volvió a caer
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:55]
Capitulo dos
219 de la CE
Parte 3
Mientras el orco sonreia victorioso ante la inminente muerte de su enemigo, Saetrus lo unico que hizo fue agradecer que su padre había mantenido buenas ralciones con los enanos.
Retiro la espada del orco de su cota de mithril y con la misma arma lo degolló. En ese mismo momento, dos flechas se cruzaron por su rostro, una de cada lado. Sirius levanto la vista y vió que los dos orcos que quedaban habían hido a una especie de "torre" desde donde le disparaban. El príncipe volvio a agradecer, esta vez, la mala punteria de los orcos. Se levanto rapidamente y comenzó a correr a dirección de un rio que había observado en un mapa la noche anterior a su partida. Los orcos bajaron y lo siguieron, disparandole ahora con dificultad, ya que ademas de estar en movimiento, Sirius se hiba balanceando de un lado a otro para aumentar la dificultad.
Cuando vió el río, comprendio que habia practicamente cavado su propia tumba. Sabia que los orcos no se meterian en los rios, estarian abandonando sus puestos, pero el no tenía como atravesarlo.
"¡Idiota!"se dijo a si mismo mientras seguía esquivando las flechas negras. El rio ya estaba a escasos metros...Los orcos lo liquidarian con sus arcos...Había una posbiliad de inclinar un poco la balanza a su favor, pero era arriesgada...
Los pies del soberano ya tocaban la orilla del rio...Sin pensar un segundo se arrojó de cabeza hacia el.
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:57]
Capítulo tres
219 de la CE
El agua estaba helada, lo que lo refresco luego de semejante calor. Pero tenia cosas mas urgentes que hacer, antes de relajarse y refrescarse.
Los orcos seguían disparando sus flechas y ahora a distancia corta. Sin pensarlo dos veces metio todo el cuerpo abajo del agua. Los orcos seguian con los arcos tensados, esperando su salida. Se movio un poco hacia la izquierda hasta que el aire no le aguanto y tuvo que volver a respirar.
Los orcos dispararon. Saetrus tuvo menos de cinco segundos para tomar aire e irse otra vez abajo del agua.
Repitió esto una y otra vez, siempre tratando de alejarse, pero el rio tenia aguas profundas. Luego de mucho moverse y respirar poco, su cuerpo le dijo basta.
Saetrus se undía poco a poco, hacia el fondo del rio. Entonces muchas imagenes se cruzaron por su mente:Su madre, su ejercito, Gellian, el campamento orco, su padre, Osgiliath ardiendo en llamas....
Pero aun mas abajo de donde se encontraba el príncipe, estaba Ossë, Maia de Ulmo, que queria y admiraba la fuerza y el honor de Sirius, que le hacian recordar el ruido de las tormentas. Subió hasta estar a la altura del soberano, y con un leve empujon lo hizo volver a respirar y subir una vez hasta la superficie.
Seguía en el rio, y los orcos seguían ahi. Fue entonces, cuando el ánimo de Sirius se desplomaba, Ossë con las aguas del rio, creo un bote. El principe se extraño, no es normal ver un bote de agua. Desconfiaba, pero sabía que era cuestion de tiempo que los orcos se percataran en el. Con una mano toco uno de los cantos del bote, y vio que era compacto.
-¡Alli esta!¡Dispara!-grito uno de los orcos. Saetrus haciendo un esfuerzo sobrehumano subio al bote. En ese momento Ossë agitó las aguas y la corriente del rio lo llevó hasta la otra orilla.
Estaba salvado, y se lo debía a Ossë. Como muestra de agradecimiento se quitó el anillo que lo marcaba como príncipe y lo arrojó al río.
Luego se dió vuelta, y comenzó a caminar hacia el norte.
[Editado por Theodoros el 07-01-2009 02:23]
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 20:59]
Capítulo cuatro
219 de la CE
Saetrus caminaba exhausto luego de haber corrido durante un largo tiempo por precaución, sabía que esos dos no eran los únicos orcos que lo seguían. Y para empeorar un poco, el rumor ya habría corrido: muchos orcos ya sabrían que Saetrus Capitán y Príncipe de Gondor estaba fuera de su nación.
Esa idea lo ponía mal, la situación de Godor empeoraría más ahora que los enemigos sabían de la ausencia del comandante, los ataques serían continuos...
Su única esperanza estaba en Leër, viejo amigo suyo y capitán de los montaraces del Ithilen. Si la noticia llegaba a oidos de este, socorrería a la casi conquistada Osgilliath y a su nación entera.
Se había refrescado en su aventura en el río, pese a no haberlo disfrutado demasiado, pero aún el hambre le acía crujir el estómago.
El lugar donde se dirigía, jamás lo había escuchado nombrar...Había buscado también en libros para encontrar algún dato, pero nada...Gelian le había hablado de él, dijo que se lo escuchó decir a un extranjero, hace ya algunos años. "No tenía aspecto de estar diciendo mentiras"le había dicho su sirviente. Y Sirius confiaba en la palabra de Gellian más que en la suya propia.
De pronto, un hermoso aroma inundó sus fosas nasales...Era algo hermoso..Imposible de describir, pero se distinguía en el aire.
No dudo un solo momento en seguir el olor, corriendo, sacando fuerzas de donde no tenía.
Se arrojó a los pies de una planta de frutos rojos brillantes. De ella provenía el olor.
Miró hacia ambos lados. Fue una acción un tanto idiota, porque no había signo alguno de vida humana allí. Retrió un fruto y se lo trago entero.
Era delicioso, casi como su olor. Tomó otro y volvió a meterselo enla boca. Pero entonces sintió como el fruto tan hermoso y brillante se desintegraba en su boca y comenzaba a tener un sabor horrendo.
Escupió el ahora ennegrecido fruto. Y sintió como una mano se le posaba el su hombro.
[Editado por Theodoros el 24-01-2009 23:08]
[Editado por Theodoros el 15-11-2009 21:02]