Historia privada
Secretos en la Noche
La elfa rió
- Señor Agnos, para eso se hace la comida.. para comerse, por eso me sienta tan mal como anfitriona no poder daros el placer de sentirse satisfecho...-dijo sonriendo al segundo y luego miró a Vornen- ¿Sobre mí? Mi nombre no es Elemiah y soy una de las que se encarga que las cosas funcionen bien. Soy lo más arriba que conocerán de las Aguilas, el grupo contrario a Las Serpientes.. quienes le ataron, e iban a torturarles... buscando lo mismo que yo señores..- dijo dejando su taza en la mesa- No abunda sangre pura en este corrupto reino, menos de dónde surgieron los traidores... Aunque algo de historia de este lugar sabrán ya... No tiene sentido amargarles una noche tan bella, además estarán cansados.. aunque los elfos no tienen fama de dormir, puedo aseguraros que descansareis bien y , a salvo, aquí...-afirmó antes de levantarse y acercarse a la puerta
- Detrás de aquí, duermen los oficiales.. Uds dormiran junto a más de 500 invitados de la Reina, todos protegidos en este inmenso lugar... Raven, llevales allí.. ¿sí?...- dijo a una pequeña gatita que se asomo entre los dos elfos - Ella les lelvara por un largo corredor, luego a la izquierda y a la derecha.. Encontraran muchas habitaciones y muchas de ellas son falsas... es fácil perderse... tened cuidado, suele salir corriendo- dijo casi saliendo por la puerta- ¡ Ah! Por cierto... Señor Vornen, su equipaje y su ave deberían estar en una gran habitación que compartirá con su compañero... Asegurese de que no merodee por aquí, no gustamos de los animales que vuelan, hacen ruido y molestan.. sólo de aquellos que como Raven.. parecen no estar y hacen su trabajo como cualquier otro.. Y, por sobre todo, no se pierden.
Cerró la puerta y miró tras sí. Casi grita pero le taparon la boca antes de que gritara
- Ven conmigo- dijo
Después de las últimas palabras de Allison, Vornen y Agnos siguieron al gato a través de unos corredores, hasta que por fin llegaron a sus habitaciones. Como ella había dicho, sus cosas estabn allí, incluido Helerámë, que apenas vio entrar al Elfo voló rápidamente para posarse sobre su hombro izquierdo.
- Bueno, al menos estamos a salvo por ahora -dijo Agnos con un suspiro.
- Sí, esperemos que eso dure -contestó Vornen- Algo me dice que aún no nos dijo todo... aún no sabemos su nombre verdadero. Tendremos que mantenernos alertas a pesar de todo.
-Sin embargo es mucho mejor que habernos quedado en la posada, al acecho de toda la ciudad.
-Totalmente mi amigo, por eso me alegra estar aquí. Esperaremos un poco más a que vuelvan por nosotros con instrucciones e información, y sino, saldremos a busacrla y pasear por el castillo -terminó diciendo Vornen con una sonrisa y una expresión de diversión.
-Eso puede esperar, yo quisiera dormir un poco antes -replicó Agnos.
-Mmh, es verdad, después de todo nos trajeron aquí para descansar. Muy bien, descansaremos un poco y veremos que se nos presenta con el nuevo día. Helerámë mantente alerta a cualquier sonido o movimiento y avísanos, pero no salgas de la habitación, recuerda las palabras de la Dama Allison.
Y así, los dos Elfos se fueron a descansar y entregarse a ese sueño tan especial de los de su raza, con esperanzas para el día siguiente.
[Editado por Feanen_maiar el 15-12-2008 01:06]
Allison volvió a suspirar... realmente no esperaba aquello. La puerta detrás de sí parecía en su mente un muro inmenso, algo que le alejaba de aquél sentimiento...
Un capitán le había tapado la boca y casi arrastrado a las mazmorras. Allí había varios hombres tapados por una capucha, la puerta se cerró y las capuchas dejaron ver sus rostros
- ¿Qué saben..?- preguntó
La puerta se cerró de golpe y ningún sonido más se oyó de esa sala..
Un rato después, el capitán y la elfa salieron del lugar hasta encontrarse con un grupo de aldeanos que vivia en las afueras de la ciudad, al norte. Eran dos hombres que gemían y gritaban, hasta que llegamos al punto donde Allison suspiró por primera vez.
Las Serpientes habían consumido casi todo ya: las tierras, las producciones de ropa, se habian incluso llevado a los artesanos... y ahora deseaban evacuar a algunos aldeanos.. la mayoría eran ex-serpientes.. que fueron quitadas de su cargo por diversas razones.. tan diversas que apenas se habia interesado alguien en ellos..
Incluso las Aguilas llegaban a evitar ese lugar, por ser zona de nadie.
Fue cuando volvían cuando El capitan cometió su error, sostuvo fuerte la mano de Allison y la besó. La elfa retrocedió asustada y una flecha rozó el hombro del Capitan. Aneres sostenía un arco y apuntaba con una flecha a alguno de los dos.
- La Reina...-murumuró el hombre
- Sí, La Reina..-susurró Allison antes de subir y entrar a su habitación.
Cerró la puerta con llave y la humana comenzó a golpear fuerte reclamando entrar. Cuando llegó la Medianoche Aneres se retiró y Allison, volvió a suspirar
Agnos abrió los ojos y notó que Vornen ya estaba levantado a unos pasos de distancia.
- Vamos de prisa!- dijo Vornen- No querrás perderte el paseo por el castillo- sonrió.
Agnos se levantó, preparó sus cosas y se acercó a la puerta. Luego meditó un segundo y le dijo a Vornen:
-Espera, yo me quedaré por las dudas vengan a buscarnos aquí. Tu vé con Elemiah y trata de hablar con ella.
-Está bien, será lo mejor- respondió Vornen. Luego miró al ave- Quédate aquí Helerámë y obedece a Agnos, yo saldré por un tiempo.
Abrió la puerta y salió al pasillo, volviéndola a cerrar lentamente detrás de él.
Caminó por el pasillo, aún no había amanecido, por lo que en el castillo no había aún mucha actividad, salvo algunos guardias que Vornen pudo evadir sin mucha dificultad.
Llegó al salón principal y entró por otro pasillo, uno más grande y de aspecto más importante que el que llevaba a su habitación.
"Este pasillo debe llevar a algún lugar importante. Veremos a dónde me lleva".
Vestido con su capa y capucha negras de la Compañía avanzó por entre las sombras del castillo, antes de que Anar despertara.
[Editado por Feanen_maiar el 15-12-2008 01:19]
- ¡ALLISON ABRE ESA PUERTA!... Allison, no puedes encerrarte toda la noche.. gritaré hasta que me abrás... Allison.. ¿Me Escuchas?..No me iré, no me dejes aquí sola... Allison, Allison.. déjame hablar contigo... soy yo, tu nena... abreme la puerta... Alli?... Allison...¿?... ALLISON.. DESCARADA QUE ERES.. ¡Abri-me!... SABES QUIEN SOY... QUE ME ABRAS TE DIGO...
Aneres parecía estar poseída, el capitán apenas se había podido acercar a la escalera que subiera la elfa. Esa noche había pasado de la amenaza a la negociación, pasando por tonos más dulces a los más irritantes que alguien hubiera imaginado... pero la elfa no respondía, sencillamente porque había salido de allí. Detrás de uno de sus muebles se hallaba una soga que le dejaba caer a uno de los pasillos de als mazmorras, pasar por allí sólo podía dar escalofrios.
Se puso la capucha y comenzó a caminar rápidamente, debía volver al castillo pero no dejarse ver. Podría dormir en una de las casas de los refugiados o de los invitados, los nuevos "agasajados" ya estaban bajo vigilancia así que no le tocaría eso..
Paso a paso, pasillo uno y corredor dos... corredor, paso paso paso... pasillo y dos corredores, una escalera. Cinco pasos a la derecha y la escalera. paso paso paso y dos entradas: una puerta de mármol y otra de madera. Allison se detuvo en silencio, luego de meditarlo entró por la de mármol y luego retrocedió para entrar en la puerta de madera.
Allí parecía una pequeña taberna aparecer, tras pasar por un pasillo de quince pasos para Allison, adentro el lugar estaba en penumbras. Iluminado simplemente por una vela, recién por la mañana casi al llegar el mediodía abría o recibía clientela... Allison se sentó en una de las sillas cercanas a la barra del lugar dónde solía estar el tabernero y sobre sus brazos apoyó su cabeza. Cerró los Ojos en Silencio y no escuchó nada más...
Después de caminar y doblar por varios pasillos y pasajes, Vornen se detuvo en un recodo: del otro lado escuchaba voces y golpes en una puerta "Allison, abre la puerta!"
Asomó apenas la cabeza y observó a un guardia y un mujer, que era quien llamaba a la puerta.
"Mmh, parece haber problemas", pensó Vornen, "será mejor que regrese a la habitación y espere allí, pronto amanecerá y de seguro nos buscarán, no creo que nos dejen ahí, después de todo somos huéspedes y no prisioneros." y sonrió levemente. "Espero poder hablar con ella..."
Dio media vuelta y regresó por donde había venido hacia la habitación. Al llegar allí, encontró a Agnos mirando por la ventana, contemplando a Anar que ya comenzaba a despertar.
-Es hermosa!- exclamó éste al ver llegar a Vornen
-Así es- respondió Vornen, haciendo una reverencia como saludando al astro.
Será mejor que esperemos aquí - continuó- tal vez no tarden en venir a buscarnos, y ahora que lo pienso no sería muy buena idea merodear por el castillo- dijo mientras reía levemente.
Agnos asintió con la cabeza. Luego se sentaron ambos a hablar sobre sus asuntos.
[Editado por Feanen_maiar el 15-03-2009 21:29]
Allison estaba acostada plácidamente en su lugar cuando sintió que alguien la andaba ya zamarreando
-EEH! para- dijo soltandose con fuerza aún dormida. Aunque al hacerlo no notó que así la silla terminó por caerse junto a ella- AUuuuu- gimió dandose vuelta- Eh...Tú..¿Quién eres?- dijo sentandose
- La Reina le buscaba
Allison se desperezó y se levantó
- ¡Qué extraño..!.. ¿Los nuevos huéspedes fueron atendidos?- preguntó y luego miró al guardia,quién negó con un ademán de su cabeza
- Muy bien,mandadles algo de comer.. no se alimentan de aire, y anduvieron muy mal tratados...a uno de ellos pareciere gustarle los dulces, así que poned algo de esfuerzo en eso.. ¿Qué haces ahí parado?..Te he dado una orden...
Luego de que se fuera, Allison puso en su lugar la pobre silla. Salió de la posada y tomó un par de atajos, apareciéndose rápidamente en la habitación de Aneres. Las luces estaban apagadas, así que la elfa aprovechó para caminar lentamente hacia la cama
Al dar un par de pasos, las luces se encendieron. La humana le miraba con mala cara desde un sillón, la elfa sólo le sonrió con cierta mirada traviesa, como si tan sólo se hubiera robado un dulce de la cocina...
- Hola, Mi Reina- dijo erguiéndose y luego quitándose la capa
- No vengas con tonterías ahora...
- Ni te atrevas a gritarme más- exclamó Allison desabrochándose algunos botones de la camisa que llevaba puesta- Me harta escucharte gritar, especialmente cuando me tratas de sorda.. por eso me largué..
Se quitó las botas y las lanzó lejos, acomodándose luego en la cama
- Querías gritar.. te dejé gritar, ahora no vuelvas a empezar..terminé durmiendo en el bar, toda entumecida para que te desahogaras..ahora no,estoy cansada...
Aneres movió su pequeño cuerpo del sillón y se acercó a la cama
- ¿Estás muy cansada?-preguntó Aneres apoyando un poco de su peso sobre la cama
- Sí... eso dije..¿No?
- ¿Quieres un masaje?- dijo sentándose al lado de ella
- Quiero dormir..- vociferó Allison acostándose de lado
La humana acercó sus labios al oído de Allison que quedó a su vista
- ¿Apago la luz?-le susurró al oído
- Por favor...-contestó en voz baja antes que Aneres lo hiciera
Luego La Reina se sentó al lado de Allison, segundos después se acostó a su lado y, al no recibir respuesta de la elfa, le abrazó. Quedando su boca en el cuello de ella, sus manos con la de la elfa.
Allison permanecía inmóvil, incluso cuando Aneres comenzó a besar le el cuello. Cuando las manos de ella comenzaron a desabrochar la camisa de la elfa, acariciando más tarde la panza de ella mientras acercaba más su cuerpo al suyo.
La elfa comenzó a reaccionar cuando los besos persistentes de su amante y sus manos comenzaron a acercarse,sus manos subiendo de la panza, los besos recorriendo su cuello.
Allison se dio vuelta y besó a Aneres, acercándole a sí, mientras le sostenía de la cintura. Le besó mientras comenzaba a levantar el fino vestido que la humana llevaba puesto.
Tocando su cadera, subiendo sus manos, enloqueciendo con cada pulgada que sus manos recorrían hasta que le quitó el vestido...