Historia privada
Secretos en la Noche
Ante la invitación de la Elfa, Vornen y Agnos se pusieron de pie ágilmente y asintieron con la cabeza.
- Gracias Milady...confiamos en ti. -es todo lo que dijo Vornen con una peuqeña y rápida reverencia, pero no por eso menos cortés. Cumplieron con lo que ella les pidió y ninguno quiso hablar hasta que ella les dirijiese la palabra nuevamente, y puedan charlar más tranquilos.
Tomaron todas sus pertenencias, y marcharon tras Elemiah. Mientras caminaban, Vornen lanzó un silbido imperecptible y el halcón bajó como un rayo hasta su hombro. Las tres figuras se perdieron en la otra habitación, en la cocina, dejando en el salón principal a todas esas personas vestidas con colores oscuros.
"¡Dimos con ella!, pensó Vornen, al fin un poco de suerte. Ahora debemos ir a un lugar seguro..."
Los ojos de Allison se engrandecieron y su paso se detuvo. Miró hacia atrás
- A ese hermoso animal no le esta concedido aún venir, que seas valioso no te hace invaluable... Que se quede aquí, alguien que reconocerá le buscará y sí no confía en ella... lo lamento por tu ave pero son las reglas de la casa- dijo molesta y comenzó a correr.
Faltaban sólo unos cinco kilometros pero adoraba hacer correr a los nuevos, los humanos solían cansarse rápido. Las luces dejaban de mostrar el camino al correr ella, pues siempre ella traia la lámpara que adrede destruía al dejarle caer antes de salir corriendo...
Entonces sólo se escuchaban sus pasos, cercanos al río y su corazón latir, invadiendo todo el recinto antes de llegar a la gran puerta.... Hasta ahí no se detendría...
- De acuerdo -dijo Vornen- que así sea entonces -y con una mirada ordenó al halcón que se quedara en la habitación.
Cuando voltearon, vieron que Elemiah ya se alejaba corriendo. Los elfos se miraron y levantaron una ceja... y al instante comenzaron a correr tras ella, siguiéndole el paso de muy cerca, en la oscuridad, detrás del ruido de sus pisadas...
Las puertas se iluminaron al llegar Allison, miró detrás suyo, los elfos ya llegaban, Y el salón principal estaría listo, pareciendo bello e indefenso pero con suficiente artilugio para meter a los dos en el calabozo sin que siquiera lo notaran.
- Hace mucho que me costaba ganar una carrera, elfito- dijo antes de tocar aquellas inmensas puertas
El salón estaba deslumbrante, con disimulo la elfa entró casi al hall. Cerrando la puerta que conducía allí, mientras ojeaba que la habitación de Aneres estuviera cerrada.
Dos hombres aparecieron antes Allison
- ¿Señora?
- Traigan tres sillas y la mesa redonda del comedor... Y unos vasos, junto a la jarra caliente... No queremos más alcohol. Al menos antes de descansar no es propicio. Pero algo caliente puede ayudar.- dijo sonriendo a los elfos
Los hombres desaparecieron y pronto cerca de veinte hombres pusieron la mesa, las sillas, la bebida y los vasos, junto a los manteles,utensilios y hasta un par de platos de masas dulces
- Nada de moderaros, dijo antes de reir, podeís marcharos.- trtas esto sirvió en aquella mesa pequeña, en los tres vasos aquella bebida caliente
- Sientensen como sí estuvieran en casa, la bebida esta hecha a base de cacao y algunos edulzantes... caliente ayuda a conservar el calor. -dijo ya sentada tomando algo de su vaso
Los dos Elfos entraron en el gran salón y se aproximaron a la mesa que les había sido preparada. Tras la invitación de Elemiah, corrieron con la mano sus capas hacia atrás del cuerpo al tiempo que realizaban una pequeña reverencia con la cabeza a modo de agradecimiento.
Se sentaron y tomaron de esa bebida que les ofrecían, y que gustó mucho a ambos, sobre todo les sentó bien el hecho de que estaba caliente: en esos momentos lo necesitaban. Agnos fue el primero en servirse del plato con las masas dulces. Vornen no dejaba de mirar a Allison. No podía evitar los recuerdos de Eleanor y lo que viveron, como grandes amigos. De repente se veía nuevamente en la Taberna Sin Nombre, charlando a la luz de las velas en la penubbra, en tiempos de guerra.
Ahora que miraba a Allison con más detenimiento la enocntraba realmente hermosa, alta y hermosa, con la arrogancia y sabiduría de los Primeros Nacidos. No dejaba de mirarla.
No quería ser el primero en hablar, prefería dejar que ella lo hiciera, aunque ganas no le faltaban de preguntarle sobre su querida ave, pero confiaba en que se encontraba en buenas manos...
Sólo atinó a decir:
- ¡Excelente bebida! ¿Cómo la llaman?
Allison rió ante la pregunta un instante. Y luego le sonrió mientras se servia más de la jarra
- No la llaman, soy la creadora y la única que toma esto además... de la Reina,claro- dijo sonriendo-... ¿Estas nervioso, elfito? Tu amigo parece tener bastante apetito, lástima que no supiera.. hubiera preparado yo misma algo sí hambre tenias...
Dijo mientras miraba al otro Elfito.
- Aün no me han dicho sus nombres... No esperarán que los llame indeterminadamente elfito uno y elfito dos- dijo antes de reir nuevamente.
Los dos "Elfitos" rieron junto con Allison. Luego habló Vornen:
- Mi nombre es Vornen, Capitán de la Compañía Negra del Reino de Eryn Vorn, a su servicio -e hizo una leve inclinación- Y él es Agnos, mi primer al mando y hombre de confianza.
- ¡Para servirle milady! -exclamó Agnos con una reverencia- Y a propósito, muchas gracias por los bocadillos, pero por favor no me tome por un descortés glotón. Nosotros podemos aguantar varias semanas comiendo muy poco o nada, no fuimos entrenados en vano.
Luego Vornen tomó la palabra nuevamente:
- Con respecto a su pregunta, milady, le diré que no estoy nervioso. Sólo estaba recordando algunas cosas -y tras una breve pausa continuó- Y disculpe mi atrevimiento, pero si vamos a confiar en usted, le pediría que nos diése mças información sobre usted misma, o sobre este lugar donde estamos ahora.