Historia privada
Macbelleth: Leyenda de una Joven Valiente
Capitulo 3
Escape
Al escuchar esto, la pelirroja no lo podia creer.Por un momento sus piernas temblaron y se sintio cerca al desmayo.Pero recupero la voluntad pronto, y recapitulo.‹‹Si soy el vastago mestizo mencionado en la Profecia, debo matar a Horthor, y vengar a a mis seres queridos.Pero debere enfrentarme a una fuerza mayor que la de unos simples trolls y orcos.Aunque, me respalda mi supuesto poder heredado y mis artes en la guerra, ademas de contar con Fim.Creo que sera una buena aventura para emprender.››
Decidida, enfrento a Wyron.
-¿Sabes el camino a Kostom?
-Si.
-¿Me llevaras alli?
-No.
-Dame una razon para que no te mate ahora.
-Te dije tu pasado, deberias estar agradecida.Tampoco llame a mi ayuda.
-¿Cuantos son?
-50 Orcos y 20 Uruk-Hais.
-¿Tanto para una carroña como tu?
-Soy muy importante para mi amo.
-Aja.Bueno, mi amiga y yo nos despedimos.Fue un placer ser tu rehen, pero tenemos mucha marcha por delante y hay que cubrir el mayor terreno posible.Asi que...
No pudo terminar porque justo a su lado paso silbando una tosca flecha, que fue a dar a un arbol.Hacia ellos venian una sarta de Orcos, seguro los mencionados por Wyron.
-¡Corre, Fim!
Macbelleth recogio sus armas y siguio a su amiga.Delante habia una arboleda, el principio de un bosque.Ambas se metieron ahi dentro y se escabulleron en los arbustos, no sin antes repartir unas estocadas a los pocos Orcos que las siguieron.Pero justo cuando se sentian a salvo, Fimberthil sintio que le agarraban el pie, y se vio arrastrada a el batallon de bestias.Macbelleth vio esto y no pudo esperar.Corrio hacia donde se la llevaban, pero no fue lo suficientemente rapida.A su mejor amiga se la llevaban a una pila de madera, y la ataban ahi.La niña vio cuando la quemaban viva, se comian sus restos, y manoseaban sus cosas.
No pudo contenerse.Se abalanzo al grupo con la orgullosa espada Astalden en una mano y la mini ballesta en otra, puesta ya en uso.Esta disparaba a una velocidad asombrosa.La niña empezo a repartir mandobles a diestra y siniestra.Los Orcos y Uruk-Hais iban cayendo a su paso, pero parecian duplicarse a medida que caian, por lo que al rato estaba rodeada de rostros deformes.Las bestias la capturaron, y entre 4 Orcos y 2 Uruks, la llevaron a su jefe, Wyron.
Este le dedico una horrible sonrisa y le dijo al oido:
-¿Ves lo que digo?Estas atrapada, no puedes salir.Te retendre hasta llegar a la Morada de los Demonios.Mientras tanto, tal vez disfrute tu presencia y la aproveche a fondo.
Al escuchar esto, Macbelleth, por primera vez, sintio autentico miedo y una profunda soledad.Se sintio sola, lejos de su mejor amiga y compinche.Extrañaba desesperadamente sus risas y juegos.Para cuando la durmieron de un golpe en la cabeza, ella lloraba silenciosamente.