Historia pública
La Vida De Smeagol.
Faramir decidió dejar a Gollum encerrado por ahora. La extraña criatura estaba tan obcecada en sus pensamientos que no conseguiría sonsacarle nada y creyó oportuno esperar a la luz del día cuando las ideas están más clara.
- Bien -dijo Faramir- te quedarás aquí, no pretendas escapar, espero que mañana tengas más ganas de conversar o de decirme la verdad. Aquí te dejo tu cena, esos pescados que tanto adoras y que estabas pescando en el Estanque Vedado. Mañana hablaremos, descansa a la luz de las estrellas.
- Sí, sí -dijo Gollum- pescado, pesscado sabroso, ricos peces que nos gustan. ¿Quieres un poco?
- No -dijo Faramir- son todos tuyos, que te aproveche. Adiós.
Y Faramir dejó la estancia y Smeágol se quedó sólo, en silencio y Gollum comenzó a decir:
- Asqueroso humano ya se ha ido, por fin sólos, ahora podremos pensar en que decir a éste.
- ¿Por qué no decir la verdad? Nos ha dado de comer y podremos dormir aquí -se atrevió a decir Sméagol.
-¡¡¡Tú estás tonto!!!!! ¿Qué te pasa tessoro? ¿Has perdido la cabeza? ¿En qué piensas? -comenzó Gollum de muy mal humor- los peces te aturden. Tanto el amo como el hobbit seboso como ese humano mentiroso quieren el tessoro, nos lo quitarán y se lo llevarán y entonces el Señor Oscuro lo tendrá para él y nos castigará por haber tenido el tessoro.
-Sí, sí, tienes razón, a veces Sméagol es torpe. ¿Qué haría sin tí? ¿Y qué nos inventamos para decirle a ese humano? ¿Qué podemos hacer?
Tenemos que pensar algo rápido tessoro, la noche pasa rápido y ese asqueroso humano nos atormentará con sus sucias preguntas.
-¿Qué podemos hacer? Al pobre Sméagol no se le ocurre nada.
-¡Lelo! Todo lo tengo que hacer yo, ¿qué harías sin mí?
-¡No agobies al pobre Sméagol!-Gritó.
-¿Cómo te atreves a chillarme?- preguntó incredulamente Gollum.-¿Acaso se te olvida que gracias a mí sobrevivimos?, ¿qué gracias a mí estamos cerca de conseguir el tessoro? Gollum, Gollum.
-No se me olvida y Sméagol está agradecido por todo.
[Editado por menegroth el 16-12-2005 19:21]
Las horas pasaron y los promeros rayos de sol comenzaron a salir y Faramir se dirigió hacia Sméagol.
-Buenos días, espero que hayas dormido bien y estés dispuesto a decirme toda la verdad. ¿Qué clase de tesoro es el qué te robaron?, ¿qué me estás ocultando?-preguntó.
-Acaba de amanecer y ya atormenta a Sméagol con preguntas, tessoro, al sucio hombre traicionero no le importa nuestras cosas,que más le da a él, a ver- dijo Sméagol.
-Estoy comenzando a perder la paciencia. Dime la verdad- exigió Faramir.
Smeágol estaba irritado. No había dormido en toda la noche pensando que el hombre malvado lo hostigaría con sus estúpidas preguntas una y otra vez. Estuvo nervioso todo el tiempo y no pudo inventar nada. Gollum por su parte, solamente hacía sentir peor al pobre Smeágol, le gritaba, le decía que no servía para nada, pero él no estaba siendo de mucha ayuda tampoco.
Smeágol miró al hombre que ya le volvía a preguntar. Lo fulminó con la mirada y luego le dio la espalda. Su cabeza empezaba a dolerle y sentía un frío extraño en todo el cuerpo.
-Basta de lloriqueos criatura siniestra. Me dirás todo lo que sabes por las buenas...o por las malas- y al decir eso desenvainó su espada y la apuntó justo hacia a él.
Smeágol no perdió el temperamento, lo habían amenazado de esa manera más veces de las que él podía recordar. Estaba acostumbrado a tener que sufrir, una espada no cambiaría las cosas, ese era el pacto que había hecho con Gollum la noche anterior; ni una palabra de la verdad saldría de su boca.
Faramir negó con la cabeza.-¿Es que a caso mis esfuerzos son inútiles? ¿Es que a caso crees que me voy a dar por vencido? Sé que es algo importante. Los otros dos actúan con cautela y parecen conocer a gente muy importante... escucha criatura del mal, no he hablado con ellos, porque tú me tienes más intrigado. Quiero que me digas lo que sabes porque si me lo dice alguien más, entonces serás tú el que sufra. Por última vez. ¿Qué te han robado?
Sus palabras retumbaban en la adolorida cabeza de Smeágol una y otra vez. Una y otra vez y no lo dejaban pensar. Aturdido y harto de la situación volteó hacia Faramir y le gritó en la cara.-¡Mi tesssoro hombre estúpido!
-¡Ah!-gritó Faramir golpeándolo en la cara. Estaba desesperado y aun no le podía sacar nada a ese ser tan raro. -Perfecto. Lo haremos a tu manera. Iré a hablar con los otros dos.-se levantó y caminó con pisadas fuertes hacia la salida.
Gollum sonrió.-Lo logramos. Engañamos al hombre estúpido y nos ha dejado en paz.
Smeágol sonrió nerviosamente.-Si. Engañado. Hombre tonto.
Frodo no habia dormido en toda la noche,ni siquiera habia abierto la boca,estaba asustado,no sabia que pensaba hacer Faramir,estaba en sus intranquilos pensamientos,y al fin Sam decidio iniciar una conversacion para que su amo se olvidara de la pena un rato
-Vaya problema¡,¿no,señor Frodo?,no creo que el señor Gandalf pensara que vendriamos aqui.
En ese momento entro Faramir con una gran espada,y apunto a Frodo en el cuello.
-Aqui esta la respuesta a la pregunta que he estado preguntando,dos hobbits,misteriosamente aqui,miles de hombres a mi servicio...y ante mis ojos,el Anillo Soberano.
No os preocupeis,hobbits,no lo tomaria siquiera en la vuelta del camino,pero debo admitir que estoy sorprendido de que el Anillo que se creia perdido este en vuestras manos.
-Debo llevarlo a Mordor,a lo profundo del Orodruin,por favor,dejame continuar mi mision.
-Quisiera hacerlo,Maese Frodo ,pero debo llevarte primero a nuestro escondite,ahi se decidira tu suerte, lo lamento en verdad,pero ni un solo jinete de Rhan puede ver el camino,asi que debo vendaros los ojos.
-vendadnos pues,mas que tus intenciones sean en favor de los enemigos del Señor Oscuro-dijo Frodo.
-os agradezco en verdad que os dejeis vendar por voluntad y no por fuerza.
¡Vamos¡
La incertidumbre se apoderó del corazón de Frodo. Por un momento pensó que la misión estaba a punto de fracasar.¿ Estaba a merced de un hombre de Gondor, el hermano de áquel que había intentado arrebatarle el Anillo! Faramir, aunque de semblante más amable que Boromir, era ahora el dueño del destino de la Tierra Media. El abatimiento se hacía más insoportable a cada paso. Su desesperanza hacía que el Anillo lo tentara prometiéndole una huída fácil. Frodo sabía que si se ponía el Anillo desaparecería y sus captores perderían la oportunidad de llevarlo al campamento. Frodo luchó por combatir esta idea. De pronto oyó una voz que decía:
- No os angustieís, amigos, estamos a punto de llegar. No os preocupeís por vuestro secreto pues sé que la carga que soportas no debe ser conocida por ninguna criatura. Mis hombres están desconcertados pero os prometo que de mis labios no saldrán palabras delatoras. Lo creas o no, Frodo, como antes dije, no me interesan, la fama y las grandes hazañas. Tan solo velo por el bién de mi pueblo.
- Tus palabras- dijo Frodo- suenan sinceras y taen a mi espítu atormentado un alivio inesperado. Pero, esa misma finalidad tenía uno de los hombres más nobles de nuestra compañia y sin embargo, no fue capaz de resistir la voluntad del Anillo.
- No obstante yo no soy esa persona y conozco a dónde puede llevar esa pesada carga si dejas que se apodere de tí. He conocido a una extraña criatura- el tono de su voz disminuyó- estoy seguro que sabeís de quién hablo. Su mente atormentada y perversa me hace pensar que tiene un importante papel en esta historia y quizás vosotros podaís ayudarme a aclrar mis dudas.