Historia pública

Irlilian, Un Soldado De Rohan.

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Fragmento 8 por BlackAstaroth

Las antorchas se vislumbraban en la lejanía y se oían los gitos de los orcos, uruks y dundelinos que venían con una furia tremenda. Los hombres de Rohan estaban nerviosos y temerosos por morir en batalla.

Irilian y Manedor estaban en 1ª fila y justo al lado de otros dos buenos amigos, Legolas y Gimli.

El enemigo cada vez estaba más cerca, y los truenos resonaban poco después de los relampagos. Al de un rato las gotas empezaron a caer sobre los combatientes y todos los presentes en el abismo. Irilian estaba entusiasmado y pegó un grito de guerra al que le siguieron su amigo Manedor y Gimli y después todo el abismo resonó con los gritos de los soldados.

El ejército enemigo se paró durante un corto tiempo y entoces empezó la arremetida. Entoces fue cuando comenzaron a silbar las flechas matando a todo aquel que encontraban a su paso.

La batalla había comenzado y el destino de la TM estaba en manos de los hombres.

Fragmento 9 por Amiddleearthhistory

No hubo ni habrá palabras que pudieran describir esa pelea, la más cruel y sanguinarea que la historia de Rohan hubiera visto jamás. Caían flechas por todos lados, los orcos subían por las escaleras; Irilian muchas veces se veía en aprietos, ya que tenía que estar esquivando las flechas y al mismo tiempo luchar con valentía. Cada orco que mataba lo hacía en nombre de su padre y esto hacía que tuviera más fuerzas para luchar.

Los gritos de guerra resonaban en el Abismo de Helm, los orcos salìan de todas partes, sin importar cuantos mataran. Manedor dirigía a los soldados con sabiduría; el rey le había encargado proteger las puertas del Abismo, por lo que tuvo que abandonar su puesto al lado de Legolas, Gimli e Irilan. Sin embargo, no contaba con que Saruman había hecho un artilegio que podía destruir hasta las más grandes paredes de piedra con fuego.

Hubo una gran exploción. Los hombres y elfos que estaban defendiendo en la parte de arriba salieron volando. Había polvo por todos lados y los orcos ya estaban penetrando en la Ciudadela, Irilian estaba en el suelo, no se podía mover ya que una gran piedra le había caído en su pierna izquierda. Se percató de que Aragorn había caído también en el momento de la exploción. Vió tambien a Gimli que corría en su auxilio. El rey Theoden dirigía desde la parte de arriba, había ordenado que fueran a proteger a la Ciudadela. Irilian trató de safarse, los orcos estaban entrando y sabía que si lo encontraban iba a ser su fin. Gritó, pero los ruidos de la guerra eran más fuertes; fue entonces cuando un soldado se dió cuenta de que Irilian estaba atrapado y corrió rapidamente en su auxilio. Manedor también se dió cuenta de lo que le había pasado a Irilian, por lo que él y otros tres soldados fueron a auxiliar a su amigo.

Manedor observó al sodado que había ido a auxiliar a Irilian en un principio, por un momento creyó ver a la princesa de Rohan, Eówyn, disfrazada de hombre. Pero no se detuvo a verlo, tenía que ayudar a su amigo.

Fragmento 10 por necknor

Manedor rescató a Irilan y siguieron luchando contra orcos y dunlendinos hasta el borde de la extenuación. De pronto asomó en el este la luz pálida y fría del amanecer. Esto llenó de esperanzas a los hombres que pensaron que los orcos retrocederian a luz del sol. Manedor e Irilan atacaron con redoblada furia derribando enemigos por doquier. De pronto se dieron cuenta de que los orcos no retrocedian a la luz del sol, sino que atacaban con fervor, las flechas de los orcos rebotaban contra los muros poderosos de Cuernavilla.

Fragmento 11 por Aragorn_II

Irilian y Manedor estaban exhaustos de tantas horas de lucha. Habían combatido con gran fiereza y coraje a los Uruk-Hai de Saruman en nombre de Rohan. Ambos pensaban en lo afortunados qué eran al poder volver a luchar por la libertad y por su tierra, aunque fuera en una batalla tan dura como aquélla.

Al aparecer los primeros rayos de luz, la lucha pareció detenerse un poco. El Enemigo se retiraba para reagruparse, y los defensores también lo hacían. Los heridos eran transportados a las Cavernas Centelleantes, donde luchaban ferozmente los soldados.

Ambos fueron hacia ellas, donde vieron a Gimli luchando hábilmente con su hacha. Estaban a medio camino, cuando un gran estruendo se escuchó: los Uruk derribaron las puertas de Cuernavilla, y entraron como una tromba de agua arrasándolo todo. Entonces, el rey Théoden ordenó replegarse y seguir luchando.

-Quédate aquí, yo iré con el rey. Suerte amigo, y mata a muchos Enemigos- dijo Irilian, que fue corriendo hacia donde estaba Théoden.

Varios Uruk se interpusieron en su camino, pero con un par de mandobles Irilian los despachó sin problemas, decapitando a uno de ellos y degollando al otro, que cayó al suelo entre enorme sufrimiento. La putrefacta sangre de los Uruk cubría todo el uniforme y el cuerpo de Irilian, y también algo de sangre de sus hermanos de armas, que habían caido en batalla.

Por fin llegó hasta el rey, que luchaba bravamente junto a Aragorn y a Eómer. Irilian se puso a su lado, para defenderlos de cualquier ataque, aún a costa de su vida.

Pero la situación era desesperada, e Irilian empezaba a desmoralizarse y a notar el cansancio en sus fuertes brazos y piernas. Tenía todo el cuerpo dolorido, y algun que otro rasguño por el que manaba algo de sangre. Pero aún así Irilian seguía combatiendo por su rey. Su desesperanza terminó cuando vio cómo Aragorn, heredero al trono de Gondor, un extranjero en tierras de Rohan, blandía a Andúril, la Llama del Oeste con furia e ira. Sin embargo, cada vez tenían que retroceder más, si no querían verse rodeados de Enemigos....

Fragmento 12 por Frodo7

Irilian estaba agotado, su pierna le dolia cada vez mas. Los Uruk entraban por cualquier brecha que encontraran en el muro, en alguna parte Manedor peleaba contra los hombres salvajes que reforzaban a los Uruks. Irilian combatia junto a Aragorn y Gimli, se sentia seguro, pero de vez en cuando sus fuerzas flaqueaban.

- No se rindan soldados- Gritaba alguien

Irilian veia como Uruks-Hais mataban a sus compañeros, recordo a su padre \"Nunca pierdas las esperanzas hijo mio\" le habia dicho su padre una vez \"Si te vez en apuros, siempre confia en tu sabiduria y fuerza\". Pero su padre estaba muerto, los Uruks lo habian matado. Irilian con sus ultimas fuerzas blandio su espada y grito, de pronto sono el cuerno, Theoden Marchaba con Aragorn.

- ¡¡¡Adelante Eorlingas!!!- Theoden con su espada desenvainada, al igual que Aragorn salieron, detras de ellos corrian los soldados que aun resistian, Irilian grito y se unio a ellos. Uruk-hais, Hombres Salvajes y caballeros de Rohan caian, de pronto una luz aparecio, era el mago blanco, Gandalf, que aparecia con Eomer y todo su ejercito. El corazon de Irilian latia mas fuerte que nunca, Eomer marchaba ahora hacia los Uruks, que se retiraban aterrorizados. Theoden grito, y muchos gritos de victoria le respondieron. Entre los hombres que celebraban Irilian pudo ver a Gimli que hablaba con Legolas. Aun se escuchaban gritos de pelea dentro del Abismo de Helm. Esta batalla se habia ganado, pero no la guerra, esto Irilian lo sabia.

Fragmento 13 por Aragorn_II

Irilian había luchado ferozmente en Cuernavilla, hasta que de repente escuchó el Cuerno de Helm resonando en el Abismo. Al escuchar ese sonido, cuando aparecieron los primeros rayos de luz, Irilian se regocijó en su interior, y fue hasta su caballo. Cuando montó, vio cómo el rey Théoden cabalgaba, acabando con todos los Uruks que tenía al alcance de su espada. Junto a él cabalgaban muchos Rohirrim, y Eómer y Aragorn, heredero de Isildur, que tampoco dejaban enemigo vivo a su paso. Irilian, en el que la esperanza había renacido, espoleó a su noble corcel, y cabalgó junto al resto, acabando con numerosos siervos del Enemigo.

La hueste enemiga, aunque atemorizada por el sonido del Cuerno de Helm, no retrocedía mucho y los Rohirrim combatían ya frente a Cuernavilla, hasta que apareció Gandalf el Blanco. Con él cabalgaban Erkenbrand y un buen número de jinetes más, que se sumaron rápidamente a la batalla.

Ante la llegada de refuerzos, el Enemigo huyó despavorido, y casi todos los Uruk Hai huyeron al interior de un bosque cercano. Y de ellos, nunca más se supo...

Pero la victoria dejaba un gran rastro de valientes soldados muertos, y un gran número de heridos. Entre ellos estaba Irilian, que fue alcanzado por una flecha en el hombro. Lo llevaron al interior de Cuernavilla cuando el Enemigo se retiró. Mientras subía, vio como Gimli, que llevaba un vendaje en la cabeza, y su amigo Manedor regresaban de las Cavernas Centelleantes. Ambos estaban cubiertos de la pútrida sangre de los Uruk Hai, y parecían exhaustos, al igual que el resto de soldados.

Manedor, al ver a su amigo tendido sobre una tabla de madera, cubierto de sangre, temió lo peor, y corrió hacia él

-Irilian, Irilian amigo...-

-Manedor, no pasa nada. Es sólo una herida de flecha en el hombro, sobreviviré. La Guerra no ha acabado, y no quiero perdérmela por una simple herida-

-Desde luego amigo... La de hoy ha sido una gran victoria, pero la guerra aún no está ganada-

Fragmento 14 por Amiddleearthhistory

Pasaron varios días en los que el pueblo de Rohan se regocijaba con su victoria. Irilian se recuperaba poco a poco de sus heridas, a veces pensaba en lo afortunado que había sido al salir con vida de esa guerra; sobretodo cuando se enteró de todas las vidas que se habían perdido.

Poco a poco limpiaron el Abismo de cadáveres que estaban regados por todos lados. Vìó con tristeza que algunas mujeres buscaban entre los restos a los cuerpos sin vida de sus esposos e incluso hijos, esto le traía amargos recuerdos. Al quedar limpio el abismo, el rey Theoden hizo una ceremonia para honrar a todos aquellos que habían muerto en batalla. También hizo honores a los elfos quienes no olvidaron las antiguas alianzas y se unieron para luchar con ellos.

Manedor visitaba a Irilian con frecuencia y ambos hablaban largamente de la situación en la Tierra Media. Sabían que ese no era el fin de la guerra y a menudo se preguntaban cuál sería la posición de Rohan ante esto.